En el blog de uno de los programas de FM La tribu (Desde el aula) se lee un encantador poema de Silvina Ocampo, publicado en su libro Canto escolar (1979):
Santa Rosa de Lima
Era paciente, fervorosa, fiel.
Una criada india vio una rosa
sobre su rostro y la llamaron Rosa,
mas su nombre de pila era Isabel.
San Francisco de Asís como ella amaba
con ademanes mágicos y suaves
bajo la sombra de árboles las aves
y en coro loas al Señor cantaba.
En su anillo de boda estaba escrito,
por Jesús: "Rosa de mi corazón,
sé mi esposa": llevaba por blasón
pintado sólo un corazón inscrito.
Vale la pena, también, el comentario al poema.
Un adelanto de Noches de cabaret, de marmat
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marmat ya me había sorprendido con los fragmentos que compartía del
monumental imperio ficcional llamado *Malasya* (Nudista, 2024). Por eso fue
un placer...
Hace 1 semana.

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