viernes, 8 de abril de 2005

Mi perro

por Ariel Schettini

Mi perro quedó en un "más acá" del pensamiento y no dio el paso.
Desde que llegó a casa asediaba los espejos
Y con ladridos amenazaba su imagen y la mía.
Nos protegía (a él y a mí)
De los intrusos gemelos apostados detrás de los vidrios:
Él y yo.
Y prevenía a esos fantasmas virtuales
De franquear nuestro territorio.

Yo traté de explicarle sin efecto
Mi versión de los hechos
(La representación y los principios de la óptica)
De este modo: el y yo no eran otros, éramos nosotros.
Y el reflejo no es necesariamente el enemigo.
Pero un día se agotó.

Lo vi llegar al borde de la comprensión
Y en el momento en que debía dar el salto a
La razón del todo,
El entendimiento del mundo, la nada, su doble y
El ser,
Simplemente se detuvo.

Ignoró la existencia del espejo
Y ahora, abrumado, los desconoce, como a un recuerdo humillante.
Rechazó el desafío de la lógica y quedó sumergido en la apatía
Y el problema que lo enloquecía
Se fue a un territorio nublado y gris de la ignorancia
En el proceso de madurez.

Como si ahora ya no fuera un problema, como
"superado" por el análisis,
Postergó esa batalla indefinidamente
Y se quedó, entonces, con las otras cosas:
El amor sumiso, la voracidad de un mendigo, el agua, la sed
Y la rutinaria alegría que cree necesario demostrar
Cuando llego a casa del trabajo,
A pesar de que dejo a la vista, cuando me voy, una foto
En la que estamos juntos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno!

Diario de trabajo dijo...

Prometo que Ariel Schettini será adscrpto a los nuevos/viejos monstruos.

Anónimo dijo...

ahhh! es muy lindo!!!!! .)

lo invito a www.meandmybelovedones.blogspot.com
(son boludeces de una adolescente)

DRODRO dijo...

Me deja sin más palabras este poema. Solo puedo decir: GUAU!

Anónimo dijo...

prometo que Ariel Schettini no será el jtp de Introducción a la Literatura en La Plata :-D

Mercedes dijo...

Me gustó...me gustó.