Anoche, entre una cosa y otra, miraba un poco de televisión: la entrega de los Premios Gardel por Telefé. Me importaban sobre todos los planos generales, que era cuando podía ver en qué lugar de la sala estaba el sacrificado fotógrafo oficial del evento, S. Volvió a casa hecho un basilisco, quejándose de la lluvia, el gentío (los eternos "figurettis" que obstaculizaron su trabajo) y el atraso de la ceremonia, que complicó el envío de fotos a los medios (¡increíble que La Nación haya publicado fotos tomadas de la tele!).
Ale Ros volvió a ganar un premio al mejor diseño de portada. Norita, que estaba nominada en un principio, fue misteriosamente eliminada de las listas. El año que viene, con disco en mano, esperamos que Gaby arrase. Allí estaremos, festejando a la industria y robando planos en las fotos de famosos.
Los índices de la revista Opium (1a parte)
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Los que pasaron por Lecturas y exhumación, quienes conocen este blog, saben
que me interesan los paratextos. Le he dedicado, por ejemplo, posteos a las no...
Hace 1 semana.

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