martes, 22 de julio de 2014

Trash europeo...

video


(Gracias, Diego)

lunes, 21 de julio de 2014

El cepo del pluralismo

por Beatriz Sarlo para Perfil

(...)

A Forster es preciso reconocerle el esfuerzo discursivo. Pero el desacople tuvo una consecuencia perceptible. Durante toda su exposición, no mencionó por su nombre a los dos dirigentes, fundadores preclaros del kirchnerismo. Cuando creyó haber terminado, presentó a Matías Bruera, director de Pensamiento Nacional y Latinoamericano, y a Francisco “Tete” Romero, director de Asuntos Académicos y Políticas Regionales. Un segundo después, le pasó la palabra a Bruera, que no había alcanzado a pronunciar dos frases cuando Forster lo interrumpió como si hubiera olvidado algo fundamental. Y, en verdad, lo era.
Dijo: “Quiero traer el recuerdo personal de alguien que vino a conmover a una Argentina que estaba demudada: Néstor Kirchner. Y mencionar también el coraje y la inteligencia de Cristina”. Por un momento, Forster había sido apresado en su propio discurso plural y se había referido solamente a los “diez años” o al Gobierno, sin dar nombres propios. Cuando su colaborador ya estaba hablando, se dio cuenta de que él mismo se había jugado una mala pasada, que había cometido el error de no reconocer explícitamente a sus Jefes Estratégicos. Las interpretaciones de este singular olvido y su atropellada corrección corren a cargo de los lectores.


Invitación



Y un poema...

por Bárbara Belloc

*
La oscilación del precio del petróleo no es materia poética.
Las consecuencias biológicas del empleo de glifosato no son materia poética.
La explotación intensiva de un monocultivo durante un prolongado período de tiempo en un suelo no renovado no es materia poética.
Sin espacio público no hay política.
La perpetuación de un sistema de estímulo a la actividad agrícola nacional basado en el subsidio a la siembra de especies con mayor demanda externa y/o industrial no es materia poética.
El combustible motor en la elaboración de bienes de consumo masivos degrada como el contaminante con mayor efecto residual. La investigación y el desarrollo de formas de producción de energía no devastadoras no es materia poética.
Si la opinión se reduce al discurso de los medios no hay memoria.
El día que la lírica recupere su flor será coronada la reina de Marte.


sábado, 19 de julio de 2014

Salvemos a las semillas

por Daniel Link para Perfil


Circula una fotografía extraordinaria en la que Javier Mascherano, vestido con la camiseta oficial de la selección argentina, sostiene con la delicadeza que lo caracteriza un papel en el que se lee “Las semillas son argentinas / Monsanto contamina”.

La transnacional Monsanto produce principalmente herbicidas (glifosato) y semillas genéticamente modificadas. En sus comienzos, proveyó de edulcorantes a Coca-Cola, orgullosa auspiciante de la camiseta argentina.

La protesta de la cual el retrato de Mascherano se hace eco (de manera directa o digitalmente intervenido) se refiere a la posible promulgación de una ley que proteja las regalías correspondientes a la propiedad intelectual sobre las semillas, por la que Monsanto viene peleando desde hace quince años en nuestro país.

Durante su gestión, el ex-ministro de Agricultura, Norberto Yauhar anunció que Argentina había decidido avanzar con un proyecto de Ley de Semillas que protegiera la propiedad intelectual de los productores de material genético modificado (la última Ley de Semillas fue promulgada por Lanusse: 20247/73).

El Proyecto de Ley de Semillas que, desde entonces, impulsa el gobierno nacional se propone “proteger la propiedad intelectual de las creaciones fitogenéticas” (art. 1º), definido como “el material vegetal obtenido por descubrimiento o por aplicación de conocimientos científicos al mejoramiento heredable de los vegetales” (art. 4º), limita la posibilidad de “guardar semilla”, prohibe cualquier intercambio de semillas no inscriptas en un Banco y crea la figura del “agricultor exceptuado” (de pagar el Derecho del Obtentor fijado en el artículo 33), aquel que se inscriba en el Registro Nacional de Agricultura Familiar dependiente de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar (RENAF). La inclusión, eliminación y permanencia del agricultor en el listado será resuelta por un instituto creado con ese propósito. Los infractores a la ley (es decir: quienes intercambien semillas fuera de su regulación) serán perseguidos civil y penalmente.

México y Perú ya aprobaron leyes de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados. Salvo en España y Rumania, Monsanto no opera en la Unión Europea por la resistencia a los cultivos transgénicos y a la aprobación de leyes que protejan el patentamiento. En 2012, la Sra. Cristina Fernández ya promocionaba los proyectos de “la gente de Monsanto”. Mascherano el Grande, no.

jueves, 17 de julio de 2014

miércoles, 16 de julio de 2014

Alfombra Rosita



Programa biopolítico


martes, 15 de julio de 2014

"La gente de Monsanto"




Córdoba/ Brutal represión en la protesta contra la ley Monsanto

La policía de Córdoba reprimió duramente ayer a manifestantes que protestaban frente a la legislatura contra el tratamiento de la reforma de la Ley Ambiental Provincial, que posibilita la radicación de multinacionales como Monsanto en la región. El saldo fue de 26 detenidos y múltiples heridos de diferente consideración.


lunes, 14 de julio de 2014

Lanzamiento



domingo, 13 de julio de 2014

Capitalismo y globalización



¡NO a la privatización de las semillas y la vida!
ahora lista para llegar a los agricultores familiares

"El camino es uno solo y los pueblos de América Latina y la CLOC-Vía Campesina lo han marcado claramente en la última década: las semillas son un Patrimonio de los Pueblos al Servicio de la Humanidad y la única alternativa frente a las Leyes de Semillas es resistirlas e impedir su aprobación."


El 15 de mayo pasado, desde la Secretaria de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar del Ministerio de Agricultura, se presentó a las “organizaciones de la agricultura familiar” el Proyecto de Ley de Semillas que impulsa el gobierno nacional y se destacó en la reunión con dichas organizaciones “la necesidad de que la nueva ley contemple especialmente a la agricultura familiar”.
Vale la pena dar una mirada a este anteproyecto, que una vez más, no se ha hecho público y llegó a nuestras manos por canales “no convencionales”.
En primer lugar, es importante remarcar que el anteproyecto es prácticamente el mismo que se presentó en el año 2012 y son válidos todos los cuestionamientos que hicimos en aquel momento y que se expresan en el documento “10 motivos para luchar contra el proyecto de ley que pretende privatizar las semillas en la Argentina” (1). Más aún, en muchos sentidos los alcances de la privatización se han extendido en esta nueva versión.
Mientras tanto, los “privilegios” otorgados a los agricultores familiares no son más que un cepo con el que se pretende ampliar el control sobre la agricultura campesina e indígena poniéndola en manos de registros, controles y normas que no harán más que seguir erosionando la base misma de lo que ha sido la creación de la actual biodiversidad agrícola: el libre flujo e intercambio de las semillas.
El anteproyecto plantea en su artículo primero una propuesta que significa una burla a las luchas campesinas, cuando incorpora el objetivo de contribuir “al desarrollo agropecuario y la soberanía alimentaria”. La Soberanía Alimentaria en sus propios cimientos rechaza de plano cualquier aplicación de Derechos de Propiedad Intelectual sobre las semillas y define a la lucha contra los mismos como uno de sus lineamientos de acción.
Un análisis del Proyecto nos permite ver que:
1) La ley propuesta no protege los conocimientos ni la biodiversidad; sólo fomenta la privatización y protege la propiedad sobre lo que es un patrimonio colectivo de los pueblos, especialmente de las comunidades campesinas y los pueblos indígenas.
En su Art. 1° la Ley se plantea “proteger la propiedad intelectual de las creaciones fitogenéticas” y en su Art. 2° define como “Creación Fitogenética” “al material vegetal obtenido por descubrimiento o por aplicación de conocimientos científicos al mejoramiento heredable de los vegetales”.
Esto significa que el “descubrimiento” de cualquier semilla de uso tradicional por una corporación puede implicar su apropiación. O planteado de otra manera se legitima la biopiratería de los conocimientos tradicionales de nuestro pueblo.

2) Limita la posibilidad de “guardar semilla”, derecho básico de los agricultores que es el fundamento básico de toda agricultura.
El Art. 2 K es el que intenta introducir el supuesto para los agricultores familiares al crear la figura del “Agricultor exceptuado” que “es el agricultor quien, a fin de mantener sostenible su explotación agrícola, requiere una excepción al alcance del Derecho del Obtentor establecida en el Artículo 33 de la presente Ley”.
Aquí hay que tener en cuenta que sólo podrán ser considerados “agricultores exceptuados” aquellos “inscriptos en el Registro Nacional de Agricultura Familiar dependiente de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar (RENAF) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. El INASE, con el asesoramiento de la CONASE, resolverá sobre la inclusión, eliminación, y/o continuidad de cada agricultor en la categoría de agricultor exceptuado del Registro de Usuarios del INASE” (Art. 2 k).
Además en el Art. 32 se informa que “no está permitida la semilla de uso propio en los términos de este artículo en los grupos de especies frutales, forestales y ornamentales, ni en variedades sintéticas, multilíneas e híbridas”.
En el Art. 33 se encuentra el verdadero propósito de la Ley: “Todo agricultor no inscripto como agricultor exceptuado, está obligado al pago de los Derechos de Obtentor al reservar semilla de uso propio de creaciones fitogenéticas protegidas. En este caso, la reserva y uso de semilla no podrá exceder a la cantidad de semilla originalmente y legalmente adquirida”.
3) Abre las puertas para que se profundice la expropiación y privatización de la biodiversidad agrícola y silvestre de Argentina. El proyecto de ley hace posible la mayor privatización de los recursos genéticos y de la biodiversidad nativa de Argentina al expandir los llamados derechos de obtentor sobre todas las especies vegetales al mismo tiempo que permite que se registren especies “descubiertas” por los obtentores.
Esto queda claramente fortalecido en el Art. 2o donde se plantea que “Pueden ser objeto de la protección establecida en la presente ley las creaciones fitogenéticas de todos los géneros y especies botánicos, incluidos, entre otros, los híbridos entre géneros o especies. Claramente: TODA nuestra biodiversidad puede ser privatizada por esta Ley.
4) Ilegaliza o restringe gravemente prácticas que han estado en vigencia desde los inicios de la agricultura, como es el seleccionar, mejorar, obtener, guardar, multiplicar e intercambiar semilla libremente a partir de la cosecha anterior.
En su Art. 19 el Proyecto plantea que “No puede difundirse semilla de una creación fitogenética que no se encuentre inscripta en el Registro Nacional de Creaciones Fitogenéticas”. Esto significa que cualquier intercambio de semillas no inscriptas se convierte en ilegal y convierte a los campesinos y productores familiares en infractores.
Pero además tenemos el Art. 15 donde se define que “La transferencia a cualquier título de semillas con el fin de su comercio, siembra o propagación por terceros, sólo puede ser realizada por persona inscripta en el Registro Nacional del Comercio y Producción de Semillas quien, al transferir una semilla, es responsable del correcto rotulado de la misma”.
Este rotulado definido en el Art. 9 expone “La semilla expuesta al público o destinada para su entrega a usuarios a cualquier título o en poder de usuarios o en poder de quienes entregan semillas a terceros a cualquier título debe estar debidamente identificada, especificándose en el rótulo del envase, como mínimo las siguientes indicaciones: Nombre y dirección del identificador de la semilla y su número de registro, Nombre común y botánico de la especie, en el caso de ser un conjunto de dos (2) o más especies se deberá hacer constar nombres y porcentajes de cada uno de los componentes, Nombre de la creación fitogenética si correspondiere, Pureza físico-botánica en porcentaje, Porcentaje de germinación mínimo, Contenido neto, Año de cosecha o producción, Procedencia, “Clase” y "Categoría" de la semilla, si la tuviere, "Semilla Curada - Veneno", si la semilla ha sido tratada con sustancia tóxica.
5) Crea un sistema policial para asegurar que las disposiciones de la ley se observen adecuadamente y permite el decomiso y embargo de los cultivos y cosechas de quienes sean acusados de no cumplir con la ley considerándolos además delitos penales.
Además de considerar la violación de la Ley como delito civil, el proyecto contempla que también se considerarán delitos penales y se “sancionará a los responsables con: llamado de atención, apercibimiento, multa de hasta un millón (1.000.000) de unidades referenciales de sanción (U.R.S.), decomiso de semillas, cultivos, mercadería y/o demás elementos en infracción y/o utilizados para cometerla, suspensión temporal o permanente del Registro correspondiente, Inhabilitación temporal o permanente y clausura parcial o total, temporal o permanente del/de los lugar/es donde se haya cometido la infracción (Art. 61).
Algunos de los “delitos penales” que sancionaría el INASE según el Art. 62 son para quien ”Expusiere o entregare a cualquier título semilla no identificada en la forma establecida por el Artículo 9o y su reglamentación o incurriese en falsedad en cuanto a las especificaciones del rótulo del envase”.
En el Art. 64 se explica que “Los funcionarios actuantes en cumplimiento de esta ley pueden inspeccionar, en cualquier momento, lugares, locales, plantas, depósitos, galpones, campos, predios, transportes, entre otros, en los cuales presuntamente se encuentre semilla, requerir, inspeccionar y secuestrar toda documentación relativa a las mismas. A estos fines están habilitados a detener vehículos, extraer todo tipo de muestras incluso de materiales sembrados en cualquier estado en que se encuentren o de los materiales producto de su cosecha, efectuar todo tipo de análisis, ensayos o pruebas con los mismos, intervenir e inmovilizar cualquier partida de semilla en presunta infracción hasta tanto la misma sea colocada en condiciones legales y designar depositarios de los materiales intervenidos en las condiciones que los funcionarios actuantes determinen. En caso de que no exista quien asuma las obligaciones correspondientes al depósito, pueden secuestrar las semillas y los materiales en presunta infracción”. Y culmina explicando que “A tales fines pueden solicitar orden judicial de allanamiento, requerir el auxilio de la fuerza pública y la cooperación de otros organismos oficiales o privados”.
En algunos artículos, el Proyecto fortalece aún más que el Proyecto del 2012 la posibilidad de apropiación. Por ejemplo, el derecho de obtentor ahora se extiende por veinte (20) años y para el caso de vides, árboles forestales, árboles frutales y árboles ornamentales, con inclusión, en cada caso, de sus porta-injertos, la duración de la protección es de veinticinco (25) años. El anteproyecto presentado en el 2012 hablaba de no menos de quince y no más de veinte años y no inferior a 18 años ni superior a 25 años respectivamente.
Los Capítulos introducidos en esta versión se refieren a Consejo Federal de Semillas, Organismos Vegetales Genéticamente Modificados, Especies Nativas y Criollas, Agricultura Familiar y Pueblos Originarios y Banco de Semilla.
En este primer análisis vamos a concentrarnos en las implicancias de los artículos introducidos en relación a las Especies Nativas y Criollas, Agricultura Familiar y Pueblos Originarios y su vínculo con el resto de la Ley. Es fundamental comprender que estos dos ítems que han sido incorporados son “injertos” que de ninguna manera modifican el espíritu de la Ley, centrado en la Defensa de los Derechos de Propiedad Intelectual y que las implicancias del resto del contenido afectarán profundamente la posibilidad real de que los pueblos continúen con los intercambios ancestrales que han posibilitado el desarrollo de la agricultura durante los últimos diez mil años.
En relación a las Semillas Criollas, el anteproyecto plantea que “Es facultad del INASE regular la producción y el comercio de semillas de las especies nativas y criollas”. Resulta absolutamente inadmisible que el INASE pretenda arrogarse esta regulación, ya que la misma es parte de un derecho consuetudinario de los pueblos y cualquier tipo de injerencia o intento de regulación no hará más que limitar procesos sociales complejos y dinámicos que siempre han conducido al incremento de la biodiversidad agrícola.
Por otro lado, es muy claro que dado que el anteproyecto admite el otorgamiento de “derechos de obtentor” por el “descubrimiento” de especies, abre las puertas para que semillas criollas y nativas sean “descubiertas” y apropiadas vaciando de contenido cualquier intento de defenderlas.
En cuanto a la Agricultura Familiar y Pueblos Originarios, se debe tener presente que este Capítulo se introduce fundamentalmente para poder aplicar las “excepciones” que plantea la Ley en su artículo 32 y que parece ser el consuelo para que los agricultores familiares la acepten.
Se debe considerar que la Ley plantea además que “No está permitida la semilla de uso propio en los términos de este artículo en los grupos de especies frutales, forestales y ornamentales, ni en variedades sintéticas, multilíneas e híbridas”. Estas limitaciones de por si, que incluyen en el punto variedades sintéticas a los transgénicos, demuestran que la intención es garantizar el control corporativo sobre las semillas más allá de la declaración de “excepciones”.
Pero los otros puntos en los que el Capítulo flaquea y demuestra su verdadero espíritu son los que se refieren a la definición de agricultor familiar como “todo aquel que se encuentra inscripto en el Registro Nacional de la Agricultura Familiar del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación” y la facultación al INASE para el diseño e implementación de un “Sistema de Semillas para la Agricultura Familiar y Pueblos Originarios”.
El intento de que todo agricultor familiar se inscriba en un Registro puede ser muy útil en términos de abrir la posibilidad de brindar apoyos a la agricultura familiar, pero de ninguna manera puede resultar operativo para definir a un agricultor familiar como alguien que se encuentra “inscripto” en un Registro o para otorgar las “excepciones” que plantea la Ley. Esto significaría dejar en la clandestinidad a todo agricultor no inscripto y susceptible de ser sancionado o perseguido por el no cumplimento de la Ley. Y esto incluye el simple hecho de intercambiar semillas no certificadas.
Por otro lado, mientras la Ley desarrolla ampliamente el funcionamiento del Sistema de Registro y Control el “Sistema de Semillas para la Agricultura Familiar y Pueblos Originarios”, queda en una mera declaración a ser desarrollada por el INASE en el futuro.
Lo fundamental es comprender que la semilla es una sola y no puede dividirse en dos sistemas. Tarde o temprano, el sistema dominante con sus derechos de obtentor y las corporaciones que defiende terminará aplastando a los sistemas de excepción y controlando las semillas que siempre estuvieron en manos de los pueblos.
El camino es uno solo y los pueblos de América Latina y la CLOC-Vía Campesina lo han marcado claramente en la última década: las semillas son un Patrimonio de los Pueblos al Servicio de la Humanidad y la única alternativa frente a las Leyes de Semillas es resistirlas e impedir su aprobación. Los ejemplos de Chile, Colombia y lo recorrido hasta hoy por Argentina demuestran que es posible. 
 
- ¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LAS SEMILLAS Y LA VIDA!
- ¡FUERA MONSANTO Y LAS CORPORACIONES DEL AGRONEGOCIO DE AMÉRICA LATINA!
- ¡POR UNA AGRICULTURA PARA ALIMENTAR A Y EN MANOS DE LOS PUEBLOS!

Junio del 2014
Firman:
Tierra Para Vivir en COB La Brecha / Acción por la Biodiversidad / GRAIN / Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía / MULCS / RENACE / Marea Popular - FPDS-CN - Espacio Chico Mendes – PODEMOS / Frente Popular Darío Santillán / Colectivo Desde el Pie / Aymuray – Movimiento Popular La Dignidad / Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas (AadeA)  / Colectivo x la Igualdad en el Partido Social / Visión Sostenible

Mid-season



sábado, 12 de julio de 2014

Flaco favor


por Daniel Link para Perfil

El viernes de la semana pasada, Jorge Fernández Díaz escribió en La Nación: “Hay listas negras en nuestro país. En ellas relampaguean los nombres de Beatriz Sarlo, Tomás Abraham, Santiago Kovadloff, Jorge Asís, Daniel Link, Matilde Sánchez y de decenas de pensadores, narradores y poetas.”
Si bien me gusta imaginar mi nombre relampagueando, no me considero incluido en ninguna lista negra, y no estoy seguro de que alcance el hecho de que a alguien no le paguen un pasaje a una Feria del Libro para tipificar un acto de censura.
Sólo una vez recibí una invitación oficial del gobierno nacional para ir a una Feria del Libro, en Santo Domingo. Fue en 2006 y sucedió lo que nunca me había sucedido: perdí el vuelo. Es probable que la circunstancia conste en mi legajo y nadie se atreva a repetir el papelón. Por otro lado, no tengo demasiadas expectativas ni respecto de las Ferias del Libro, en general (mis libros no sueñan con el mercado internacional) ni respecto del gusto literario estatal (que siempre se confunde con un aparato de propaganda).
He participado de eventos organizados en Tecnópolis, asisto a mesas redondas y congresos en la Biblioteca Nacional, trabajo para organismos nacionales más o menos descentralizados.
Agradezco que Fernández Díaz crea que merezco más que aquello de lo que disfruto, pero no creo que me corresponda el honor del proscripto. Mientras se desarrolle la edición 2014 de la Feria de Guadalajara, estaré atendiendo otros compromisos internacionales (Dartmouth College).


viernes, 11 de julio de 2014

Falta una... (para completar el álbum)






















Armando valijas

¡¡¡Ya tengo mis pasajes 
para Río de Janeiro!!!

martes, 8 de julio de 2014

Pateando al caído

Detuvieron al hijo de Pelé en Brasil por lavado de dinero

Edinho, ex-arquero del Santos, ya había sido condenado a 33 años de prisión por vínculos con el narcotráfico. La detención de la justicia brasileña es preventiva para que no interfiera con la investigación.




Operativo conjunto






Finísimo



lunes, 7 de julio de 2014

Tarde, pero seguro

Sarkozy cayó preso por delitos financieros

Tuvo que presentarse en la Oficina central de lucha contra la corrupción y las infracciones financieras y fiscales (Oclciff) perteneciente a la policía judicial para ser interrogado en un caso del que se desprenden otros más.

sábado, 5 de julio de 2014

Lo dije yo primero

por Daniel Link para Perfil

Hace casi exactamente ocho años (el 19 de julio de 2008) publiqué en esta sección una columna titulada “La confederación argentina”, que fue premiada como “Mejor columna de escritores” de ese año por el diario Perfil. Terminaba diciendo que “en el enunciado «postcrisis argentina», el prefijo «post» no debe aparecer ya ni siquiera entre paréntesis, sino tachado: seguimos navegando las mismas procelosas aguas de 2001”. 
La observación no suponía ni supone, ahora que de nuevo ha estallado ante nuestros ojos el fantasma de la cesación de pagos y, al mismo tiempo, la crisis de representación (boudoudeces), ninguna agudeza del observador sino la lógica de hierro de los procesos político-económicos, que no cesan hasta que las condiciones estructurales con las que se relacionan no son transformadas por completo. Como eso no sucedió, nos aferramos a una lógica paranoica, similar a la que se dejaba leer en Zeitgeist (2007), película que, desde que fue colgado en youtube habría sido visto por más de setenta millones de personas. No importan tanto los contenidos del documental de Peter Joseph (la mayoría de ellos, como ha sido demostrado, inconsistentes, equivocados, deliberadamente tendenciosos, fraguados) como el modo en que la película se imagina la época que vivimos. 
Los argumentos de Peter Joseph (cuyo apellido no se nos revela para la “seguridad” de su familia) son de una puerilidad apabullante en dos de las partes que la constituyen: la primera insiste en presentar al cristianismo como un híbrido mítico-literario, es decir, como una ficción paranoica; la tercera sostiene (sin citar a Pound) que la conspiración plutócrata es la fuente de todos nuestros males. La más arriesgada, la segunda parte, propone la hipótesis de que los atentados del 11 de septiembre fueron una operación de falsa bandera destinada a aterrorizar a las sociedades occidentales y posibilitar las campañas militares estratégicas que se desarrollaron como consecuencia de esos atentados. 
Zeitgeist concluye con estas palabras: “Los hombres detrás de la cortina (...) saben que si el pueblo se da cuenta de su verdadera relación con la naturaleza y su verdadero poder personal, todo el Zeitgeist manufacturado del que está preso se derrumbará como un castillo de naipes”. 
La película (que cae en la trampa del activismo) explica el presente (las injusticias, las crisis financieras, el terror, en suma: el capitalismo) según la lógica y la estrategia del complot. La protesta (legítima) de Zeitgeist se resuelve en un retorno (que es un ilusorio refugio) a un conjunto de universales inaceptables (“el pueblo”, “la ciudadanía”) en otro contexto que no sea alguna teoría crítica, y reproduce lo que a Theodor Adorno y Max Horkheimer había escandalizado ya en la década del cuarenta del siglo pasado, “la misteriosa actitud de las masas técnicamente educadas”, su tendencia (autodestructiva) hacia la “paranoia «popular»”: todo lo que sucede habría sido planificado por un pequeño grupo de operadores “detrás de la cortina” (banqueros, grandes medios, militares) con objetivos tan opacos como los de villanos de las películas infantiles. Por supuesto, cualquiera sabe que no hay tal conspiración sino que es la lógica misma del capitalismo la que atrapa (y destruye) el curso del mundo. 
Nosotros, en Argentina, seguimos ese hilo terrible para el pensamiento y sostenemos que si un juez hace tal cosa es porque forma complot con ciertos tenedores de títulos, ciertos proveedores de cable, ciertos obispos. Muy pronto se nos dirá que el juez Ariel Lijo (que no ha podido tomar declaración indagatoria al Sr. Guido Forcieri porque se encuentra en Washington “abocado al problema de los fondos buitre”) es tenedor de títulos que entraron en default y que Magneto controla los juzgados neoyorquinos. 
Sí, seguimos hundidos hasta el cuello en la crisis del 2001, que no es ya sólo una crisis económica y política sino, sobre todo, una crisis de la imaginación, incapaz de contestar a la lógica asfixiante del capitalismo sino con un puñado de creencias infantiles: la religión paranoica es un paisaje desolado en el que “nosotros” habríamos ocupado un centro que el mundo, Dios, los complotados, quieren arrebatarnos.


viernes, 4 de julio de 2014

Protesto

Queridos amigos:

En el diario La Nación de hoy, bajo el título "El marcartismo kirchnerista", se lee:

"A un gobierno democrático lo asiste el derecho de promover a sus intelectuales orgánicos e incluso a sus simpatizantes; lo que de ninguna manera puede hacer es armar listas negras. Y hay listas negras en nuestro país. En ellas relampaguean los nombres de Beatriz Sarlo, Tomás Abraham, Santiago Kovadloff, Jorge Asís, Daniel Link, Matilde Sánchez y de decenas de pensadores, narradores y poetas."


Deploro la inclusión de mi nombre en una lista que no me representa, y ya responderé la presunción de "lista negra", que tampoco me parece un concepto afortunado.
Saludos