domingo, 14 de febrero de 2016

La terra trema

Pino Solanas: "Macri premia a las mineras que contaminaron los ríos de San Juan"

El senador criticó la quita de retenciones a la minería, anunciada por el Presidente; "Las mineras se llevan todo y pagan lo que quieren", se quejó.


sábado, 13 de febrero de 2016

El amor y la furia


Por Daniel Link para Perfil

Lohana Berkins no nació en Pocitos (Salta) en 1965 sino cuando eligió ese nombre y una manera de relacionarse con el mundo. Para mí será siempre como la Pachamama, gorda y con unas tetotas gigantescas que le gustaba refregarme cada vez que nos veíamos y se lo decía.
Nos encontrabámos ocasionalmente, en marchas reivindicativas, en cumpleaños o casamientos y siempre me saludaba con una mirada entre pícara y tímida. Por supuesto, era mucho más que eso: salvaje y aguerrida, lo que se deja leer en la última carta que escribió:Queridas compañeras, mi estado de salud es muy crítico y no me permite reunirme personalmente con ustedes. Por eso quiero agradecerles sus muestras de cariño y transmitirles unas palabras por medio de la compañera Marlene Wayar, a quien lego esta posta. Muchos son los triunfos que obtuvimos en estos años. Ahora es tiempo de resistir, de luchar por su continuidad. El tiempo de la revolución es ahora, porque a la cárcel no volvemos nunca más. Estoy convencida de que el motor de cambio es el amor. El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo. Todos los golpes y el desprecio que sufrí, no se comparan con el amor infinito que me rodea en estos momentos. Furia Travesti Siempre. Un abrazo”.
El motor del cambio es el amor” junto con “Furia Travesti Siempre”: en esa tensión existió Lohana. Yo la recuerdo siempre alegre, pero también temible. Una líder natural del movimiento trans, y mucho más: una lider de las reivindicaciones cualesquiera (género, raza, clase). Las cosas que decía Lohana, a lo mejor, podría haberlas dicho otra persona, pero sólo ella podía arrastrarnos a todxs. Mauro Cabral recuerda un encuentro internacional al que fueron juntxs: no había ningún panel trans. Ella dijo: no habla nadie hasta que no armen un panel. Nadie habló, por supuesto, hasta que lo armaron.
En una marcha del orgullo, nunca supe bien por qué, ella convocó a una contramarcha, que se oponía a la “mainstream”. Nos arrastró ciegamente.
Mezclaba la autoridad de la maestra y de la bruja (de otro modo no se explica su natural ascendiente sobre todo tipo de personas: hizo carrera política como asesora del Partido Comunista, que debe tener el más alto índice de estreñidos después del PRO).
La última vez que hablamos fue porque estábamos en una busca parecida: ella estaba lidiando con la ley de cupos (había conseguido posiciones laborales para personas trans, que no le resultaba fácil distribuir, sin embargo, porque, como escribió en Cumbia, copeteo y lágrimas, “el 73 por ciento de las travestis, transexuales y transgénero consultadas no ha completado los años de educación obligatoria establecidos por la ley”).
De sus muchos triunfos políticos, a mí el que más me conmueve es el de 2002, cuando se anotó en la Escuela Normal Nº 3 para ejercer su profesión de maestra. Entonces, diez años antes de la Ley de Identidad de Género (cuya promulgación ella misma promovió), tuvo que recurrir a la la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, que ordenó a las autoridades escolares que respetaran su nombre y su género. “Nosotras dos, me dijo esa vez, llevamos una maestra adentro”. Ella sabía que se enseña, sobre todo, lo que no se sabe. Decía: “Me pregunto cómo será ser hombre, porque nunca viví de esa manera. Ni siquiera me siento hombre. Como mujer, tampoco sé cómo se vive. Porque yo no soy mujer. Soy travesti. Esa es la palabra que me identifica. Mis tetas, mi pene, mi cuerpo entero”.
Con un puñado de palabras aprendidas al instante en una reunión organizada por antropólogas en el bajo Flores (“patriarcado”, “diferencia”, “transfobia”, “igualdad”, “explotación”), empezó a moverse por las plazas, las calles y los despachos. Presidió hasta su muerte la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual que había fundado en 1994. Impulsó la ley de respeto a la identidad travesti y trans, aprobada por la Legislatura porteña en 2009. Quien no se sienta un poco hija de Lohana nunca entenderá del todo el alcance de su lucha: “cuestionar las instituciones a fondo es garantizar derechos más allá de la genitalidad y de la nacionalidad”.


viernes, 12 de febrero de 2016

¡Cosa 'e mandinga!

Los efectos nocivos para la salud de tener ADN del hombre de Neandertal

Un grupo de científicos estadounidenses realizó el primer estudio directo sobre el genoma de nuestros primos de la evolución y sacó estas conclusiones.


miércoles, 10 de febrero de 2016

Cerrame el cerrojo

El secretario del Tesoro de EE.UU. habló con Prat-Gay y le mostró su apoyo a la propuesta para los holdouts

Desde el gobierno de Barack Obama se mostraron de acuerdo con la oferta comunicada por el mediador judicial Daniel Pollack.



Héctor Recalde, sobre el pago a los holdouts: "La derogación de la Ley Cerrojo encarna un peligro"

El jefe del bloque de Diputados FPV-PJ criticó que los fondos buitre ahora parezcan "palomitas blancas para algunos"; anticipó que el kirchnerismo sostendrá "los mismos principios de siempre" sobre el tema.


martes, 9 de febrero de 2016

Preguntan si....

El primer clásico moderno en español

Por Silvina Friera para Página/12

Los argentinos Daniel Link, Arturo Carrera y Graciela Montaldo analizan el impacto que tuvo el fundador del modernismo en América latina y España, junto con el poeta cubano Roberto Fernández Retamar y el académico español Alfonso García Morales.

“En el reino de mi aurora/ no hay ayer, hoy ni mañana/ danzo las danzas del ahora/ con la música pagana”... Entrañable musiquita que se pega a nuestra lengua y eclipsa el frágil paraíso de los placeres materiales. Los versos del demiurgo nicaragüense Rubén Darío, en el centenario de su muerte, perduran por la osadía y la insolencia de su renovación. La vigencia de la obra del fundador del Modernismo –que nació con el nombre de Félix Rubén García Sarmiento en 1867– no se mide tanto por iniciativas loables que buscan declararlo “héroe nacional” (ver aparte) como por la radical transformación que llevó a cabo en el inaugural Azul –publicado en Valparaíso (Chile) en 1888–, experimentación que alcanzó su punto máximo en Prosas profanas, editado en Buenos Aires en 1896. “Tanto en Europa como en América se me ha atacado con singular y hermoso encarnizamiento. Con el montón de piedras que me han arrojado pudiera bien construirme un rompeolas que retardase en lo posible la inevitable creciente del olvido”, reconoció el poeta, infatigable viajero que, hacia el final de su intensa y precaria existencia –apenas 49 años–, vivió entre París y Madrid, donde se desempeñó como embajador de Nicaragua y corresponsal del diario La Nación. Los argentinos Daniel Link, Arturo Carrera y Graciela Montaldo analizan el impacto que tuvo Darío en América latina y España, junto con el poeta cubano Roberto Fernández Retamar y el académico español Alfonso García Morales.


Enfermo de poesía

"Darío es una pieza clave en los proyectos de integración regional porque interviene decisivamente en la Conferencia Panamericana de Río de Janeiro de 1914, pero desde mucho antes desarrolla la idea de una América unida, retomando ideas de José Martí, a quien admiraba mucho”, dice el escritor Daniel Link, organizador de un Congreso Internacional Rubén Darío, titulado “La sutura de los mundos” (ver aparte). “Darío se sale de esa posición dilemática ‘no- sotros’ versus los ‘otros’ para plantear una posición trilemática con los Estados Unidos –sobre los que guarda un gran reparo–, con Europa y la tradición grecolatina y con la América precolombina, indígena. Nunca puso a América en el lugar de la barbarie, de aquel que tiene que ser conquistado y educado, sino que la pensó como la víctima de un combate del cual no tiene necesariamente que participar”, aclara el escritor y crítico. “Lo que Darío hace con el idioma español no tiene comparación, salvo lo que hizo Dante con la lengua italiana –precisa Link–. El español de América es muy distinto después de que Darío le imprime su poesía, sus ritmos. Darío transforma radicalmente la lengua. Las letras de tango son de estética modernista ciento por ciento. Desde el Barroco hasta él, no había sucedido absolutamente nada en la lengua española; con lo cual son cuatro siglos de vacío poético y lingüístico”.
Link comenta que es muy difícil no quererlo a Darío. “La poesía de Darío está siempre al borde la locura y eso es muy impresionante porque uno lo lee hoy y hay algunos textos que, si no sabés que fueron escritos a fines del siglo XIX, parece que fueron escritos ayer por la audacia con la cual se coloca respecto de los modelos clásicos. Uno escribe porque sospecha que hay algo desconocido más allá, un territorio nuevo por conquistar. Darío no claudicó nunca, fue siempre más allá. Darío era un escritor muy hambriento, a quien siempre se le achacó ser un importador: el intelectual que importa la modernidad europea, que importa ideas estéticas. Pero yo digo que es un portador como un enfermo, una especie de infectado de cultura, un enfermo de poesía”.

La lengua moderna

El poeta cubano Roberto Fernández Retamar, presidente de Casa de las Américas, analiza el significado de Darío en América latina y Cuba. “Aunque la obra en prosa no es desdeñable –piénsese en Los raros, en la España contemporánea, en su autobiografía–, es su obra en verso la que lo reveló fundador no ya del Modernismo, sino de la poesía moderna en español: tanto en Hispanoamérica como en España. El hizo posible la poesía de Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y la mayor parte de la generación del 27. En su América, de César Vallejo y Vicente Huidobro a nuestros días, esto es evidente. Incluso Borges, quien se burló de él en su desdichada etapa ultraísta, escribió en 1967: ‘Su labor no ha cesado y no cesará; quienes alguna vez lo combatimos comprendemos hoy que lo continuamos’. Lo podemos llamar el libertador –recuerda Fernández Retamar–. Tocante a sus numerosas relaciones con Cuba, donde Rubén estuvo en varias ocasiones, Angel Augier (1910-2010) pudo publicar hace unos años su libro Cuba en Darío y Darío en Cuba. Martí, la única vez que se vieron, en Nueva York de 1893, según contó Rubén en sus memorias, lo llamó hijo, mientras el nicaragüense –quien en La Habana fue amigo de Julián del Casal– lo consideraba Maestro”.
Azul es una obra que abre la modernidad literaria latinoamericana”, subraya Graciela Montaldo, docente en la Universidad de Columbia (Estados Unidos). “Creo que la novedad que trae Darío es su convicción de que la cultura se había transformado radicalmente con el nacimiento de la sociedad de masas. Darío articula, junto con Martí, una lengua moderna. Esa lengua le habla a un público anónimo, con diferentes niveles de escolaridad, con diferentes experiencias sociales y culturales. Lo que en Azul es una propuesta se profundiza en su obra posterior: romper la homogeneidad de la comunidad letrada para infiltrarla con las experiencias de la sociedad de consumo, con los nuevos productos de la industria cultural. Darío está atento a lo que se escribe en las revistas de actualidad y trata de aprender de sus procedimientos para renovar la tradición literaria. De ahí su enorme valor: desde la erudición comenzó a escribir para públicos masivos. En verso y en prosa”, agrega Montaldo, quien seleccionó y prologó Viajes de un cosmopolita extremo (Fondo de Cultura Económica), un conjunto de crónicas del poeta y narrador nicaragüense. “Darío conoció el manifiesto futurista de Marinetti, al que no tomó verdaderamente en serio, aunque le dedicó una nota. No llegó a conocer la vanguardia latinoamericana, que estuvo muy próxima a la fama y al prestigio de Darío como para rechazarlo realmente. Hubo algunas declaraciones estruendosas de jóvenes vanguardistas contra el Modernismo, pero, en general, aprendieron de Darío –explica Montaldo–. Su obra trajo algo completamente nuevo a la literatura latinoamericana, que era algo que las vanguardias europeas estaban problematizando, la relación con la cultura masiva. Por la proximidad temporal de la renovación que hizo Darío, muchos de los vanguardistas terminaron siendo sus discípulos. Darío no fue vanguardista, pero habilitó un tipo de vanguardia particular en América latina, aquella que unió tradición y ruptura.”

Las dos orillas
Alfonso García Morales, de la Universidad de Sevilla, especialista en la obra del poeta nicaragüense, afirma que el reencuentro de Darío con la España del 98 fue “paulatino y complejo”. “Darío se identificó emocionalmente con la España derrotada por los Estados Unidos en Cuba y exaltó lo que consideraba valores espirituales de la tradición española, representados para él por el mito del Quijote. De otro lado fue crítico con el atraso político y cultural de la España contemporánea. Desconfiaba incluso de la posibilidad de un movimiento literario moderno en España. Esta desconfianza se disipó en 1903, cuando aparecen, entre otros, sus dos ‘discípulos’ españoles predilectos: Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. A partir de entonces concibe la poesía hispánica en términos de unidad y colaboración. Y por encima de algunas resistencias, como la del moderno antimodernista de Unamuno, los escritores españoles lo reconocen como maestro. Esto es algo nuevo. Con él y el Modernismo comienza un diálogo en pie de igualdad entre las literaturas de las dos orillas del idioma”, plantea García Morales. “En general los poetas del 27 siguieron reconociendo a Darío como el primer clásico moderno en español. El testimonio mejor es la antología generacional de Gerardo Diego, que en su versión más amplia e historicista de 1934 comienza por Darío. Este fue también el gran referente en sus relaciones con la literatura hispanoamericana. Y aquí hay que volver a recordar el homenaje conjunto que le hicieron en Buenos Aires Lorca y Neruda, dos tempranos y constantes lectores de su poesía. Aunque también hubo excepciones. La más notoria fue la de Luis Cernuda, quien negó polémicamente a Darío como clásico vigente, por considerarlo seguidor de la peor tradición francesa, ajeno a la para él verdadera modernidad de raíz anglogermánica”.

Darío en Perlongher

El poeta Arturo Carrera reflexiona sobre la influencia del poeta nicaragüense. “Fue enorme ese poder mimético que a los 21 años lo llevó a escribir un poema que repasa la historia de la poesía y la elocuencia de los grandes poetas españoles desde el trobar clus pasando por imitaciones perfectas de los poetas místicos y barrocos hasta llegar incluso a sus contemporáneos. Fue una revelación el aporte de Darío para los jóvenes escritores en lengua española. Por ejemplo, en ese entonces Ducasse era prácticamente ignorado en Francia y en el resto del mundo y la lectura intensa y reveladora que hizo Darío de Los cantos de Maldoror fue, como han dicho sus admiradores ‘la restitución memorable’”, advierte Carrera. “No olvidemos a Lugones, cómo lo admiró y reconoció. Y cuánto se enojó Lugones porque Darío no lo incluyó en su famoso libro Los raros, donde aparecían los biografemas de sus poetas admirados. Y en su lugar puso a Martí. No puedo dejar de pensar que uno de los poetas que lo leyó y que transformó su lectura en una parodia crítica fue Néstor Perlongher. Podemos escuchar a Darío en muchos poemas rítmicos de Néstor”.
“La miseria de la literatura americana había consistido en que nos obstinábamos en hablar como España, pensando de un modo enteramente distinto. No bien nació el poeta que restableciera la armonía vital entre pensamiento y palabra, cuando el verso, aunque contase las mismas sílabas, sonó ya de otro modo. El estilo se animó con nuevos colores. Una música más delicada y sutil coordinó los elementos verbales. El idioma poético subordinóse enteramente a la música en que consiste”, ponderaba Lugones en el discurso de despedida por la muerte de Darío. Carrera señala que “estas palabras contienen lo que puede buscar una declamadora actual para sus proezas: la armonía entre pensamiento y palabra, el cuerpo y el deseo enfrentados al corpus del poema, la música es decir el ritmo, y ese idioma o habla nueva que se adhiere a la estructura del verso”. El autor de Noche y día, El vespertillo de las parcas y Potlatch, entre otros títulos, cuenta que en la escuela de Pringles Azul era un libro “casi obligatorio” en el aula de la señora Esterlina Pujol. “No sabíamos de la importancia de la declamación. Pero nos capturó. La lectura en voz alta, la búsqueda de una dicción enriquecida de matices y la gracia de las entonaciones lograban quizá después una comunicación con el mundo más fluida, más ‘correcta’ en el más puro sentido. Eso sentí yo –confiesa–. Estamos creando en Estación Pringles, gracias a la colaboración de su directora de Cultura, Alicia Gómez, una pequeña escuela de declamación con muchas materias y talleres de técnica actuales, como diría Haroldo de Campos: ‘verbivocovisuales’. Quizá porque queremos alcanzar lo que Darío le reclama a Paul Groussac en una carta de respuesta a su crítica de Los raros: ‘Estamos, querido maestro, los poetas jóvenes de la América de lengua castellana, preparando el camino, porque ha de venir nuestro Whitman, nuestro Walt Whitman indígena...’.”


La sutura de los mundos

Darío poeta, Darío parnasiano, Darío simbolista, Darío modernista, Darío ocultista, Darío católico, Darío masón, Darío funcionario, Darío cronista... La escritora Sylvia Molloy dará una conferencia “Darío: poses y gestos poéticos” en el marco de “La sutura de los mundos”, el Congreso Internacional Rubén Darío que se realizará del 7 al 10 de marzo en el Xirgu Espacio Untref (Chacabuco 875), organizado por el Programa de Estudios Latinoamericanos Contemporáneos y Comparados y la Maestría de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Tres de Febrero. La conferencia inaugural estará a cargo de Jorge Eduardo Arellano de la Academia Nicaragüense de la Lengua. La conferencia de cierre la dará Daniel Link. Habrá una muestra con materiales documentales de manuscritos, primeras ediciones, publicaciones y fotografías del autor de Prosas profanas. También participarán del congreso Raúl Antelo, Enrique Foffani, Laura Malosetti Costa, Graciela Montaldo, Adriana Rodríguez Pérsico, Jorge Monteleone, Julio Ortega y Alfonso García Morales, entre otros.



sábado, 6 de febrero de 2016

La carne que tienta...


Por Daniel Link para Perfil
 
“Y la carne que tienta con sus frescos racimos”, meditaba Rubén Darío, el inventor de América, el rey de los poetas, el cortés saludador de águilas que sin embargo prefería los cóndores, cuya obra releo una vez más para homenajearlo en el Congreso que para conmemorar el centenario de su muerte (que se cumple hoy mismo, 6 de febrero) organiza la Universidad Nacional de Tres de Febrero entre el 7 y el 10 de marzo próximos.
Ese verso siempre me pareció inquietantemente raro: ¿cómo entender esa imagen, un racimo de carne fresca? De un modo o de otro, siempre será sexy.
Mucho más teniendo en cuenta lo que la carne representa hoy por hoy en nuestras dietas, cada vez más empujadas hacia el veganismo obligado.

¿A cuánto está el kilo de asado, según el ministro de Hacienda? A él le parece un exceso. A mí también (me apresuro a coincidir con él en este único punto). ¿Habrá carne importada de Paraguay? Aviso que yo no como carne que no sea argentina. Ya bastante mala sangre me hice con los chorizos y las morcillas uruguayas, sobre los que nadie me había advertido sus peculiaridades.
Más gravemente, leo que Memphis Meats Inc., una empresa sanfranciscana, pretende vender dentro de tres o cuatro años carne desarrollada a partir de células animales en tanques de acero¿Estamos todos locos o nos toman por pelotudos?
Si yo ya no como ni pollo, ni salmón, ni cerdo, ¿pretenden que coma ahora carne de cañón? La llaman “carne cultivada”, y no será ni de vaca, ni de cerdo, ni de ciervo, ni de conejo porque, aunque usen células madre de esos orígenes, la carne no llegará a constituir ni cuerpo ni animal vivo ni, por supuesto, racimos en el sentido en que los entendía Darío: cuerpos entremezclados en turbio montón, la vida cultivada.
Esta carne no me tienta: me paso a las berenjenas, bien carnosas.

viernes, 5 de febrero de 2016

Dadivable

Procesan a Amado Boudou en una causa por dádivas

Lo decidió el juez Oyarbide; el ex vicepresidente está acusado por dos viajes aéreos que hizo para ir a un acto en Necochea por los que no pagó

jueves, 4 de febrero de 2016

En la mesa pero muy lejos

por Mario Wainfeld para Página/12

El gobierno provincial hizo la primera oferta en la paritaria docente bonaerense (PDB). Los sindicatos la rechazaron por exigua: es muy amplia la distancia con los reclamos.
Ni la primera oferta suele ser el techo del Estado ni la primera demanda el piso de los sindicatos, aunque cada tratativa es un universo propio. La mesa de negociación sigue tendida, la institución funciona. El porvenir concreto es brumoso aunque sigue abierto.
Las asimetrías son numéricas tanto como de lecturas. La gobernadora María Eugenia Vidal y sus colaboradoras hablan de un incremento del 23,6 por ciento para el salario inicial, que es el que se negocia.
Los trabajadores replican que el porcentual es engañoso porque su pago se escalona hasta agosto o sea que se cobraría en septiembre. Un lapso eterno sobre todo observando la velocidad y capacidad de crecimiento de la inflación.
En el punto final y en números gruesos, la provincia propone 9000 pesos de sueldo inicial y los sindicatos exigen 10.000 pesos. El problema, más económico que borgeano, es el tiempo. Entre febrero y marzo solo se agregarían 434 pesos a los ingresos de los maestros. Con los aumentos de precios ya sucedidos y el mega tarifazo que empieza a rolar es una bicoca que se parece peligrosamente a nada.

***
Las paritarias docentes nacional (PND) y provinciales son un importante aporte institucional del kirchnerismo a las relaciones laborales. Receptaron reclamos tenaces de los laburantes que las consideran una conquista o cuanto menos un reconocimiento de derechos.
La intención fue reparar (casi podría decirse remendar) las secuelas de políticas liberales destructivas de la dictadura y del gobierno democrático menemista. Fragmentaron al sistema educativo con el mendaz envoltorio de la “modernización”. Se provincializaron sistemas sociales: también el de Salud.
La disgregación no fue acompañada de transferencias de recursos. El resultado fue dinamitar el sistema educativo nacional y debilitar la acción colectiva, ambos divididos en 24 provincias de condiciones económicas y culturales muy diversas.
La PND, que se implantó en el año 2008, estipula un piso mínimo para todos los distritos. También se prevén mecanismos compensatorios para las provincias más necesitadas.
Las convenciones colectivas provinciales pueden mejorar la base.
El esquema múltiple y en cierta medida escalonado es complejo y trabajoso, un dolor de cabeza para los funcionarios y un desafío para los sindicalistas. El saldo ha sido promisorio y ripioso. Seguramente, la herramienta se melló algo con el correr del calendario que vino de la mano con los años menos prósperos de la etapa kirchnerista.

***
Las movilizaciones docentes en la recuperación democrática tuvieron su primer pico con la “Marcha Blanca” que transitó todo el territorio nacional desembocando en la Capital durante la presidencia de Raúl Alfonsín.
La segunda gran movida fue la Carpa Blanca instalada en la Plaza Congreso en 1997 durante la presidencia de Carlos Menem y levantada a fines de 1999 durante el gobierno de Fernando de la Rúa.
El menemismo disputó fieramente con los docentes. El gran demiurgo de la regresiva reforma fue el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo (a) Supermingo. La Carpa Blanca llegó cuando lo había sucedido Roque Fernández. Ese funcionario quiso desmerecer a los docentes llamándolos “empleados públicos”. Amén de contradecir el sentido común argentino a favor de la educación pública, quería aprovechar los vientos de su época, anti estatistas y privatistas.
Con muchas variantes, la presidencia de Mauricio Macri retoma ese imaginario. Claro que nada es igual porque la sociedad cambió. Nadie se baña dos veces en el mismo río, predicaba con garbo y razón un filósofo griego, posiblemente de las escuelas dialéctica e hidráulica.
Reverdece o se reformula para el siglo XXI un discurso que despotrica contra el empleo público. Lo que cuesta, su improductividad genética y cien etcéteras. La palabra se une a la acción que se concreta en miles de despidos. Al principio se los justificaba como desgrase de los ñoquis, ya en febrero se admite que va mucho más allá. Ojo, que recién comienza.
En ese contexto comienzan a desplegarse las paritarias docentes, las primeras importantes del año. Las subas no se trasladan directamente a los otros empleados estatales y menos al sector privado. Pero algún impacto tienen y su peso presupuestario es significativo.

***
La oratoria de varios funcionarios nacionales macristas respecto de las convenciones colectivas escala día a día. El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, hizo escuela, al amenazar a los trabajadores. Deberá optar entre reducir pretensiones o afrontar despidos: “la teoría del zapato que aprieta”, en jerga neoliberal. Con mejor envoltorio y lenguaje menos agresivo el jefe de Gabinete Marcos Peña y el ministro de Trabajo Jorge Triacca convocaron a los sindicatos a ceñirse a un techo muy inequitativo considerando los aumentos de precios, en especial de productos básicos.
Que un gobierno pida prudencia y autocontención no es extraño ni chocante. Lo sería que tratara de imponer un techo que redujera en 2016 el poder adquisitivo de los salarios. Solo para empezar, digamos que el accionar macrista apunta a hacerlo. Para justificarse apela a cálculos fabulatorios sobre la inflación.
Con los datos de hoy vale acotar que Vidal y el ministro nacional de Educación Esteban Bullrich manejan un discurso más templado que el gobierno nacional, en promedio. La palabra no alcanza por sí sola pero es indiciaria. Facilita que las tratativas se mantengan en un clima pasable.
La magnitud de los despidos en Buenos Aires es inferior a la nacional y la de los docentes a la de los empleados del estado en general. Es un dato que vale hasta el cierre de esta nota y que (dado el contorno) induce a tocar madera.
Vidal se alzó con una carrada de votos el año pasado. Bullrich es uno de los contadísimos integrantes del Gabinete de Macri con ambiciones políticas, esto es electorales. Se cuentan con los dedos de mano como mucho.

***
Sottovoce, en off the record rabioso, funcionarios macristas de ambas jurisdicciones explican que una mejora sensible de la oferta bonaerense tiene (o tendría...) como prerrequisito un apoyo financiero del estado nacional. Un incremento del Fondo Incentivo Docente podría ser la herramienta. El Fondo (aporte con asignación específica de la Nación a las provincias) fue la primera respuesta compensatoria gubernamental a la brega de la Carpa Blanca.
***
Hace buen rato que la falta de institucionalidad del kirchnerismo es pieza basal del relato de sus adversarios. El estado corroído, la anomia, la falta de reglas son mantras remanidos. De tan exagerado, el planteo es mendaz. Los doce años de gobernabilidad nacional y popular fueron pródigos en reformas institucionales progresivas.
Las relaciones laborales y las políticas sociales son un bastión aunque no ejemplos únicos. Las convenciones colectivas y la reunión del Consejo del Salario año tras año son records únicos en la historia nacional. Las leyes laborales fueron pro operarias y pro sindicales en gran mayoría. Hay, desde ya excepciones o retrocesos, pero la suma algebraica arroja un saldo positivo por demás.
El libro El diálogo social y las relaciones laborales en Argentina 2003-2010 escrito por el politólogo Sebastián Etchemendy repasa con rigor los cambios sucedidos. De él se extraen algunas referencias de esta columna. La perspectiva comparada con países de la región es digna de mención. Por ejemplo, al sur del Río Bravo solo México y nuestro país cuentan con un Consejo Nacional de salario docente bipartito. El texto ameritaría una actualización al 10 de diciembre de 2015.
Dentro de un par de años valdrá la pena escribir otro y hacer comparaciones. El sesgo del actual gobierno es opuesto al del anterior. Habrá que ver cuánto consigue revertir, lo que (afortunadamente) no dependerá solo de su voluntad e ideología sino de las correlaciones de fuerzas que se irán construyendo.

***
El 12 de febrero, cuando termine el feriado populista de Carnaval la mesa volverá a reunirse. En el intervalo, tal vez esperen que Godot viaje desde el Ministerio de Economía a La Plata con efectividades conducentes. Una ayuda a Buenos Aires produciría otras consecuencias, medio obviazas: reclamos similares de otras provincias.
Sin una mejora significativa, no asoma hipótesis de consenso posible. Como todos los años la paritaria se desarrolla con cuenta regresiva: quedan contados días para el comienzo de las clases.
Las relaciones laborales regladas incuban diálogo, toma y daca, ciertas recurrencias. Las diferencias entre el gobierno que se fue y el que ganó las elecciones se medirán cuando se vayan dilucidando los resultados.

¡Ya viene el cortejo, ya se oyen los claros clarines!

Rubén Darío, el modernista que resuena hasta en el tango

publicado en Clarín

Sorprendió con imágenes novedosas, con la métrica y el ritmo. Revolucionó el lenguaje de tal manera que en su país, Nicaragua, quieren declararlo héroe nacional, por la defensa de la soberanía del idioma. Congresos y celebraciones se realizan en su nombre.

En estas horas, el parlamento nicaragüense debate nombrar a un poeta como héroe nacional. Parece extraño pero no lo es si el poeta en cuestión es Rubén Darío. La iniciativa argumenta que Rubén Darío, con su pluma e intelecto como armas, “defendió la soberanía e independencia de la lengua nacional de Nicaragua, y la de todas las naciones americanas de habla española, y la de España misma, y aún más, a Francia, lenguas que defendió y enriqueció con su verso y prosas”. El centenario de su muerte, ocurrida la noche del 6 de febrero por una cirrosis, habilitó este tipo de homenajes al padre del modernismo hispanoamericano, figura central del Congreso de la Lengua que se realizará en Puerto Rico en marzo y de otro congreso organizado en Buenos Aires por la UNTREF.
Fue un personaje excesivo, contradictorio, a veces rídiculo, que forjó a partir de un soberbio dominio del lenguaje una renovación que, junto a Pablo Neruda y César Vallejo, dejó una profunda marca en la poesía contemporánea. Nacido en San Pedro de Metapa (hoy Ciudad Darío) en 1867, fue un “niño prodigio”, como escribió sin modestia en La vida de Rubén Darío escrita por él mismo. Según le habían dicho (y él repetía), aprendió a leer a los tres años y a los catorce años ya publicaba sus primeros textos en un periódico opositor de nombre rimbombante (La Verdad). En El Salvador se inició en el espiritismo y dio clases de gramática en liceos. César Aira refiere la leyenda que Darío sabía de memoria el Diccionario de la Real Academia. Fue en 1888 cuando publicó en Valparaíso su libro Azul, punto de partida de toda una estética. Tenía 21 años.
La académica Graciela Montaldo estudió la manera como Darío construyó su figura de intelectual latinoamericano a partir de sus crónicas y ocupó un rol de agitador en la vida cultural de los diferentes países en los que residió. En Nueva York conoció a José Martí y en París a Paul Verlaine. “La estatua de la Libertad está levantada delante de la ciclópea Nueva York; el simulacro de la vida futura de la América latina debe levantarse, triunfante, delante de Buenos Aires”, escribió Darío en su poema “A la Argentina”, donde ya tenía admiradores como Leopoldo Lugones, con quien después mantendría una polémica estética y una confrontación de egos. En agosto de 1893 llegó a esta ciudad con un cargo diplomático y volvió como celebridad para el centenario. Tuvo una vida agitada. Asistía a las tertulias en casa de Rafael Obligado y el periodismo fue su modo de subsistencia (la diplomacia no pagaba lo suficiente): fue corresponsal de La Nación y escribió para Tribuna, El Tiempo y crítica de arte en La Prensa. Para celebrar la inauguración del Museo Nacional de Bellas Artes, Darío compuso el poema “Toast”, dedicado a Eduardo Schiaffino. “Que el champaña de oro hoy refleje en su onda/ la blanca maravilla que en el gran Louvre impera”. Aquí también publicó en 1896 dos libros esenciales del proyecto modernista: Prosas profanas y Los Raros.
En Las contradicciones del modernismo, Noé Jitrik supo ver los rasgos fundamentales de la poesía modernista como musicalidad del “decir” y preocupación por el “escribir” e identificó los diversos elementos capitales de esa renovación: el ritmo, el acento, la métrica, la estrofa, la rima, la aliteración y las imágenes novedosas. Fogwill consideraba a Darío como “un drogón de aquellos”, pero que “hasta en sus peores épocas de curda y reventado produjo obras maestras”. No tenía dudas: “desde el Siglo de Oro, no hubo nada hasta Rubén” e incluso hoy algunos caminan, cantan y hablan en una métrica que responde a Darío. “Sin esa sensibilidad que en Darío era pura ironía y en los que lo reproducen sin saberlo es puro mimetismo y obediencia al código de elegancia de los sentimientos, no existirían el tango ni el bolero”. Fogwill no exageraba. En “El verso sutil”, Darío escribe “Oh, saber amar es saber sufrir,/ amar y sufrir, sufrir y sentir,/ y el hacha besar que nos ha de herir...” que encontró resonancia en “Primero hay que saber sufrir,/ después amar, después partir/ y, al fin, andar sin pensamientos” del tango “Naranjo en flor”. Es así. Este sábado, cuando oscurezca, la poesía, otra vez, se vestirá de luto. 

Catrasca

En solo 53 días de gestión Bullrich quedó más debilitada que nunca 

La ministra de Seguridad cometió pasos en falso en un área sensible para el gobierno. Reuniones con Macri y, por ahora, respaldo


Me parece que vi un lindo gatito

Reaparece en Corrientes un ocelote, una especie de felino considerada extinta en el país

Cámaras trampas instaladas por el Conicet documentaron en la reserva de Iberá un ejemplar de ocelote.


miércoles, 3 de febrero de 2016

Frente a los despidos en el Ministerio de Cultura

Los abajo firmantes -miembros del campo cultural, intelectual y artístico- queremos expresar nuestra profunda preocupación frente a una política de despidos masivos en el área cultural del Estado. Centenares de trabajadores fueron dejados en la calle -y muchos de ellos fueron anoticiados al ingresar como todos los días a sus oficinas en el ministerio de Cultura luego de ser relevados en listas verificadas por el personal de seguridad-. Es sabido que el gobierno kirchnerista realizó miles de nombramientos sin ninguna de las garantías necesarias para que las funciones propias del Estado se cumplan con idoneidad, normalidad y proporción y que de esa manera dejó una herencia de precarización y trabajadores regidos por contratos temporales, monotributismo o tercerización laboral. Es necesaria una reestructuración positiva del Estado con un plan que contemple objetivos claros, que sean discutidos con los trabajadores y los sindicatos que los representen. El Estado no es un empleador cualquiera. Es un dador de servicios a todos los ciudadanos y, especialmente, a aquellos más pobres que no pueden comprar en el mercado aquello que el Estado no proporciona con eficiencia y prontitud. Sus trabajadores deben estar preparados para sus funciones y haber ingresado a la planta estatal con concursos transparentes en los que el mérito sea la razón primera y fundamental: esta tarea debe realizarse sobre la base del personal actual. Trabajadores y sindicatos deben ser convocados para una discusión de las funciones que los empleados estatales deben cumplir y los deberes que el Estado tiene respecto de ellos. De otro modo, los despidos -como los que hoy realiza el gobierno de Mauricio Macri- siempre serán sospechosos de arbitrariedad y revanchismo político. Por lo expuesto, consideramos imprescindible y urgente que la situación sea reconsiderada y revertida.

Beatriz Sarlo, Claudia Piñeiro, Pablo Marchetti, Sergio Olguín, Martín Kohan, Emilio de Ipola, Selva Almada, Antonio Santa Ana, Gabriela Cabezón Cámara, Rafael Filippelli, Gabriela Massuh, Daniel Link, José Emilio Burucúa, David Oubiña, Graciela Speranza, Guillermo Martínez, Maristella Svampa, Julián López, Roberto Gargarella, Pablo Alabarces, Mariano Llinás, Diana Maffia, Hugo Vezetti, Osvaldo Baigorria, Patricia Kolesnicov, Esther Cross, Ricardo Coler, María Teresa Andruetto, Adrián Gorelik, Graciela Silvestri, Laura Cukierman, Miriam Molero, Soledad Vallejos, Alexandra Kohan, Diego Rojas, Betina González, Natalia Gelós, Abel Gilbert, Martín Quintana, Olga Viglieca, Mónica Urrestarazu, Rafael Calviño, Lila Caimari, Rubén Lo Vuolo, Paola Cortes-Rocca, Silvia Dabul, Laura Galarza, Debora Mundani, Paula Jiménez España, Alejandro Méndez, Mario Pecheny, Santiago Marino, Fernando de Leonardis, Silvia Horowitz, Tatiana Sandóval, Gabriel Giorgi, Cecilia Palmeiro, Mirta Varela, Lucía Cholakian Herrera, Sandra Contreras, Max Gurian, Juan Wahren, Verónica Devalle, María de la Paz Bidauri, Maitén Pauni Jones, Silvia Kratz, …

Para adherir enviar firma a: noalosdespidoscultura@gmail.com


martes, 2 de febrero de 2016

Dicen que...

 Por Alan Ojeda para Artezeta

Con este último libro, el escritor cierra la trilogía que comenzó con Clases. Literatura y disidencia (Editorial Norma y próxima re edición a manos de Eterna Cadencia) y continuó con Fantasmas (Eterna Cadencia).

Quien lea el libro atentamente y sea asiduo visitante de Linkillo (cosas mías) encontrará, intercaladas en los análisis, varias narraciones autobiográficas ya conocidas: votos matrimoniales, historias amorosas, sus reglas para el consumo de la industria cultural, etc. Esto podría generar algunas preguntas: ¿Tienen alguna relevancia? ¿Qué tiene que ver la autobiografía, lo anecdótico, con la teoría? ¿Qué razones hay para partir de uno mismo? Las respuestas son presentadas rápidamente: 1-“Porque afectan a lo que vive todavía, la chispa de vida que hay en mí, en esto que escribo, en los textos que leo, en las imágenes que miro y en los servidores de Internet que visito” 2- “Abandonado por quienes (porque los amo) son los dueños de mi cuerpo, mi cuerpo se vuelve mero territorio de experimentación, laboratorio, campo de batalla”.
Suturas es, entra tantas otras cosas –muchas-, una vida que se abre a ser experimentada por los demás. Qué mejor que uno mismo y su cuerpo para comenzar a explorar las diversas intensidades que nos atraviesan y modifican día a día. No conocemos nada si no es a través de sus efectos sobre nuestra vida. El primer paso hacia la comprensión es, entonces, observarse. Sin embargo el primer riesgo que podría encontrarse es caer en el monólogo neurótico infinito, sin cortes, impermeable, cerrado sobre sí mismo. No es el caso. Suturas expone cómo una forma-de-vida (Daniel Link) se transforma en un punto de agenciamiento abierto al lector, que espera que este se acerque, lo posea y se transforme gracias a todo lo que aún vive en él y su potencia.

Es, también, desde su primera página, un tratado sobre el amor, lo que se ama y lo que fue amado: Sebastian Freire, Pezzoni, Ana María Barrenechea, películas, libros y recuerdos. En este sentido es difícil no sentir una presencia ya conocida, inmanente, de un fantasma que se impregna en el texto, el de otro autor que nos ha enseñado a hablar con ese mismo tono, ese mismo sentimiento: Roland Barthes. Link, como R.B (“Es, pues, un enamorado el que habla y dice”), no teme decir “Yo”. Ahí está el mayor nivel de compromiso al que puede aspirar un autor, ese gesto que implica poner en juego todo cuanto uno es.
Leer Suturas solo como un libro de teoría donde confluyen Agamben, Deleuze, Hegel, Pizarnik, Genet, Godard, Youtube y filología, entre otras cosas, es comprender solo la mitad. También implicaría concluir que el público al que está dirigido es, simplemente, la “elite” académica. En cambio, este libro ubica la frontera de su recepción más allá y ahí debería llegar: el lector que goza de la literatura, del cine, de los chismes, de internet. Suturas entrega al lector bien predispuesto la seducción sin límites de lo diverso y sus combinaciones. Link desarrolla también una pedagogía, expone al lector las herramientas para pensarse a sí mismo y para el desarrollo de un pensamiento crítico acorde a los tiempos que corren.
El libro concluye un sistema de pensamiento al que estamos poco acostumbrados a leer en nuestros días, el de un autor que vive su teoría, a través de su teoría (porque el arte y la teoría son formas-de-vida) y que ha transformado todo aquello que ama y amó en su única máquina de guerra. Quizá  esa máquina amante sea hoy, donde todo parece vivirse en una extraña y extrema soledad, la única arma válida para hacer la guerra.//∆z

¡Callen al idiota!


Axel Kicillof advirtió sobre "los efectos de la Macrieconomía en los precios"

El ex ministro de economía , Axel Kicillof, publicó en su cuenta de Facebook un estudio de su equipo " sobre la evolución de los precios ANTES y DESPUÉS de Macri"; criticó las medidas económicas implementadas por el actual gobierno.


Marianella, mon amour

Aerolíneas: cómo fueron los días en el búnker de Mariano Recalde, el más exclusivo de La Cámpora

Tenía una oficina de más de 300 metros cuadrados, puesta a todo lujo


Yo firmé

Más de 250 artistas y el PEN Argentina piden la renuncia de Darío Lopérfido

Critican sus dichos sobre los desaparecidos; el ministro respondió desde Facebook



(No sé si ésta u otra, pero firmé)


sábado, 30 de enero de 2016

El juego del verano


Por Daniel Link para Perfil



Leo en una columna de Nicolás Lucca el tono exacto que querría imprimirle a la mía: “La era kirchnerista fue un eterno loop de delirios fundacionalistas, transmisión de miedos, imposición de ideas caducas y transferencia de culpas”. Yo agregaría: un amasijo de ignorancia y de resentimiento. Ejemplo de lo primero, mi amiga K con título de Doctora que, ante el triunfo de Macri dice: “bueno, ahora viene la plata dulce”. No, nena, no, la plata dulce es lo que se acabó (esperemos que para siempre): el consumo en el exterior subsidiado por el Estado. Ejemplo de lo segundo, los que ante un Macri que farfulla en un inglés de pacotilla, en lugar de admirar su soltura de cuerpo y su falta de inhibiciones intelectuales se rasgan las vestiduras porque hablar en inglés en un foro internacional equivale a entregar el país a la voracidad de los fondos buitres.

Naturalmente, también leo las columnas de Mario Wainfeld y Horacio Verbitsky (por ejemplo), a quienes en modo alguno se puede confundir con la infección de Brancatellis (ésa es la mezcla exacta de ignorancia y resentimiento de la que deberíamos ser capaces de prescindir). Weinfeld y Verbitsky no necesitaron del kirchnerismo para pensar lo que piensan, decir lo que dicen y criticar al actual gobierno por sus actos de gobierno. Es decir, no necesitaron ni necesitan que les pasen letra.

Soy incapaz de simpatizar con el gobierno nacional por muchas razones, todas ellas de izquierda, pero cada vez que prendo la televisión y escucho matonear otra vez a Daiana Conti me dan ganas de salir a abrazar a Aranguren (no lo permita Dios).

Habrá que esperar a que el “kirchnerismo residual” (me encanta la definición: ¿es de Pagni?) dé sus últimos estertores para poder salir a discutir en serio políticas de Estado.

Mientras tanto, imaginamos un país gobernado por Máximo Kirchner, y vamos distribuyendo los ministerios. Hagan la prueba, es el juego del verano.


jueves, 28 de enero de 2016

¡Sigue la censura!

Tras 25 años, Catalina Dlugi se aleja de El Trece

Así lo anunció la columnista de espectáculos en su cuenta de Twitter


¡Porca miseria!




miércoles, 27 de enero de 2016

Otra denuncia estremecedora

Dicen que la satisfacción sexual se acaba luego de un año de relación

Lo revela un estudio, aunque no lo relaciona, como sugirieron trabajos previos, con la convivencia, el matrimonio o la llegada de los hijos.


martes, 26 de enero de 2016

Jate jodé!

Otra detención por una protesta, ahora en Río Negro

El secretario general de ATE Río Negro, Rodolfo Aguiar, fue arrestado luego de encabezar un bloqueo al ingreso de la Universidad del Comahue para reclamar la reincorporación de 12 trabajadores tercerizados que fueron despedidos en diciembre. Aguiar y otros dos militantes de la CTA están detenidos e incomunicados en la Comisaría 31 de General Roca.
Según informó el diario Río Negro, la detención se dio luego de que el representante de la empresa Litoral Cleaning se presentara en el corte en el ingreso de la Universidad del Comahue con un escribano para dejar asentado que los nuevos empleados no pueden ingresar por la protesta de la CTA. Eso derivó en un tumulto y en la intervención de la policía.
El secretario adjunto de ATE Río Negro, Aldo Capretti, precisó que la detención de Aguiar se concretó luego, ya en la comisaría 31, a donde el dirigente había concurrido para "radicar una denuncia por los empleados despedidos". "Lo esposaron y la detención se produce en la comisaria", remarcó en diálogo con Radio Del Plata e informó que el gremialista se encuentra incomunicado. "Lo que quieren es ejemplificar para que la gente no salga a protestar", opinó Capretti.
"El máximo representante de ATE fue detenido y esposado de manera violenta por efectivos policiales de la Comisaria 31, sita en Paraná y Panamá", informaron desde el gremio de estatales rionegrinos y agregaron que "dos trabajadores, militantes ambos de la CTA, también fueron privados de su libertad y reprimidos, por el solo hecho de querer conocer los motivos de la detención de Aguiar". "Todos ellos se encuentran incomunicados y esposados en una oficina", añade el comunicado, que habla de "un operativo pocas veces visto" en torno a la comisaría, con "más de 70 efectivos policiales portando armas largas".
“Desde la CTA Autónoma exigimos la liberación de Rodolfo Aguiar y el cese de la criminalización de la protesta social. Asimismo nos solidarizamos con los trabajadores en lucha por su inmediata reincorporación”, afirmó por su parte la Central de los Trabajadores Argentinos a través de un comunicado.