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domingo, 24 de agosto de 2025

Advertencia (10)

Recuerden que lo primero que hizo Hitler fue liberar al Estado de la pesada carga de los "discapacitados".

  


 Más, acá.

 

 

sábado, 19 de julio de 2025

Plan de exterminio

por Daniel Link para Perfil

El próximo 2 de agosto se conmemora el Porrajmos o Samudaripen (los nombres dados al intento de exterminio de los pueblos gitanos de Europa durante la Alemania Nazi). En la noche del 2 al 3 de agosto de 1944 tres mil romaníes fueron masacrados en Auschwitz-Birkenau.

Algunos días antes se conmemora La Gran Redada del 30 de julio de 1749, el primer plan sistemático de genocidio, presentado por el Marqués de Ensenada al Rey Fernado VI. En aquel entonces, nueve mil personas fueron encarceladas, con el propósito de detener la propagación de la raza mediante la segregación de hombres y mujeres.

Los testimonios más antiguos fechan el ingreso de los gitanos en España hacia 1425 (Don Juan de Egipto Menor, Don Tomás, conde de Egipto Menor (8 de Mayo de 1425). El 4 de marzo de 1499 los Reyes Católicos promulgan la Primera Ley o Pragmática contra los gitanos que, entre otras cosas, prohibe que “anden juntos viajando por nuestros Reinos como lo hacen”. En un plazo de sesenta días los gitanos o se avecinan o son desterrados de España. Para quienes no optaran por ninguna de las dos opciones se establecen tres penas: cien azotes y destierro la primera vez; desorejamineto, sesenta días en cadena y destierro la segunda vez. Y por tercera vez, la muerte.


Leída con detenimiento, esa Primera Pragmática revela en dónde radica el problema gitano: ¿a quién sirven si se están mudando todo el tiempo? ¿a quién aportan? El nomadismo y la errancia de los gitanos desestabiliza el sistema de privilegios y de servidumbre. Desde entonces, se dictaron

28 Pragmáticas reales y Decretos del Consejo Asesor de Castilla contra los pueblos gitanos.

Al comienzo del Siglo XX la situación de los roma es crítica en toda Europa. El franquismo vuelve a prohibir hablar en romanó (o romaní), considerada una lengua de delincuentes, la errancia se considera delito y se aplica a los gitanos la Ley de peligrosidad social.


En Alemania, el “Antiziganismus” se remonta también al siglo XVII. En 1899, la policía bávara creó una unidad especial para asuntos romaníes y creó una oficina central para «luchar contra la plaga gitana». En 1909, la misma fuerza sugirió que las personas de etnia romaní debían ser marcadas como el ganado para identificarlos.

Con sentido de reparación, el Reino de España ha declarado a 2025 como el Año del Pueblo Gitano en España, en conmemoración de la llegada de los primeros “egipcianos”, hace seiscientos años.

Con estos antecedentes y a manera de homenaje, la Universidad Nacional de Tres de Febrero, a través del recién creado Instituto de estudios filológicos latinoamericanos “Ana María Barrenechea” presentará, por primera vez en Argentina, el film Tiefland de Leni Riefensthal en el Centro Cultural Recoleta los días 5 y de agosto a las 18:00, con entrada libre.

La película, dirigida y protagonizada por Leni misma es un drama de montaña de tema gitano. Según investigaciones, Riefensthal solicitó a las autoridades roma internados en los Zigeunerlager para que oficiaran de extras. Al término del rodaje, los devolvieron a Aschwitz.

 

martes, 7 de enero de 2025

sábado, 21 de diciembre de 2024

La condición contemporánea

Batallas perdidas

Por Daniel Link para Perfil

Rafael Spregelburd, que supo colaborar durante años con esta página, escribió una obra teatral fascinante hace un tiempo. Se llamaba Spam e introducía una hipótesis en la que se podía triunfar ante un dispositivo enajenante: el correo no deseado.

En mi caso personal, debo considerarme totalmente derrotado en esa contienda. La primera hora de mis mañanas se me va en borrar los correos basura que se han acumulado durante la noche. Pero ahora ya ni siquiera eso funciona.

Hay dos clases de spam. Cuando se visita una página quedamos suscriptas, deliberadamente o no, a notificaciones periódicas. En mi caso son páginas de ofertas de viajes, noticias, editoriales, sitios de arte. Pero siempre se cuelan correos de ofertas desencaminadas (gimnasios en Los Ángeles, dildos en Holanda) que más temprano que tarde denunciaré como correo no deseado. Al hacerlo, el programa de correo me ofrecerá dos opciones: “denunciar como spam” o “cancelar la suscripción”. Como aunque cancele la suscripción los correos seguirán llegando, directamente denuncio como spam al atrevido remitente.

Al hacerlo, contribuyo al extractivismo digital (suministro información gratis a la gran corporación que administra el sitio de mi correo). Lo que sucederá es que el remitente, llegado el momento, deberá pagar a la corporación para que me envíe los correos no deseados que yo he bloqueado, ahora como “correos patrocinados”. Esa clase de spam es la más insidiosa porque uno no puede evitarla (no hay botón de escape). Ya no denuncio más el spam para no sumarme a una cadena de acumulación insensata de la cual estoy excluido.

 

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Los recortes del día

 Para una historia del "No hay plata"

 

domingo, 15 de diciembre de 2024

Los recortes del día

 

¿Cuál es la ventaja de extender la adolescencia hasta los 19 años?  ¿Y cómo se lleva esto con los proyectos de baja de la edad de imputabilidad?

sábado, 7 de diciembre de 2024

El muelle de las brumas

Por Daniel Link para Perfil

Al principio uno ve de reojo lo que hay adentro y no quiere entrar: un montón de basura amontonada. Pero llega la exquisita Mariana López, y no queda más remedio que atravesar la puerta, porque la artista ha venido especialmente para acompañarnos en un recorrido de su muestra.

Premio Klemm en 2022, Mariana tituló irónicamente Obra completa a su monumental instalación. Una vez dentro de la sala, nos encontramos parados sobre una plataforma de madera cuyo sentido se adivina de inmediato: es un muelle. Su “obra completa” se ha transformado (mediante el procedimiento de la canibalización) en una gigantesca acumulación de desperdicios. Allí están algunas piezas que reconocemos de instalaciones previas, los restos de mecanismos que ya no funcionan, libros infantiles, camisetas y pantalones de fútbol, instrumentos musicales, baratijas que venden los senegaleses en las veredas porteñas.

Digo mal: porque en vez de recolectar esos objetos y ponerlos en su justo lugar, Mariana ha hecho sus versiones (pintadas, recortadas en papel, esculpidas o moldeadas) de esas cosas.

Lo extraordinario de su perspectiva es que su obra previa, integrada en esta Obra completa, cambia de sentido: ya no son más representaciones estilizadas de objetos sino que son “la cosa”. Lo que aspiraba a ser reconocido como arte ahora ha mutado en basura.

Si esa transformación de profundo alcance estético no fuera suficiente para conmovernos (porque contradice la vanidad del arte, la jactancia del artista, su relación con el mundo) hay todavía otra meditación en la que deberíamos detenernos. Lo que vemos son los restos de una civilización acumulados a orillas de un muelle.

Contra el arte ilusionista (que quiere hacer pasar por verdadero lo falso) y el arte de relojería (que se sostiene en la precisión del mecanismo y el lugar calculado para cada trazo y cada mancha), el arte de Obra completa se muestra indiferente a las idolatrías de la semejanza o de la exactitud. La acumulación es insensata, es lo que queda después de la destrucción.

Es ahí donde la muestra de Mariana López se vuelve una imagen justa, como llamada a pensar el día después de la extinción (del mundo, del arte, de la vida). Agradecemos a Mariana y a Klemm la mejor muestra de 2024.

 

Una explicación

Palabras del Presidente de la Nación Javier Milei, luego de recibir un reconocimiento de la Asociación de Dirigentes de Marketing, en Montevideo

Hola a todos. Muchas gracias ADM por esta distinción, por estos regalos y, hoy, voy a dar una charla ligeramente distinta, una charla a la que no están acostumbrados a escuchar de mí y la charla – básicamente - lo que va a hacer es contar cómo nos hicimos amigos con Óscar. Después, básicamente, voy a hablar de la ópera “Nabucco” y el valor que tiene para un libertario la ópera “Nabucco”. Después voy a hablar de uno de los tres seres más imponentes y maravilloso que pisaron esta tierra, que ha sido Moisés. Así es que – básicamente- ese es el formato de la charla que he diseñado para hoy y lo que esto implica, también, para las ideas de la libertad.

SIgue acá.


viernes, 6 de diciembre de 2024

Los recortes del día

 Eco y Narciso

 

Hoy en Perfil:

 


El 6 de diciembre pasado en Perfil








jueves, 5 de diciembre de 2024

lunes, 2 de diciembre de 2024

sábado, 23 de noviembre de 2024

¡Lean, che!

Por Daniel Link para Perfil

Me parecían simpáticas las giras de Victoria vestida de gaucha. Mi simpatía hacia ella tenía que ver no con sus insostenibles posiciones negacionistas sino con la antipatía que le tienen en el Poder Ejecutivo. Me equivoqué. Victoria tampoco la ve. La derecha argentina es ignorante, lee poco y mal, le parece que todo lo que se ha escrito ha sido una conspiración de la que es urgente salir. Entonces argumentan a partir de un resto encontrado, por poco, en un tacho de basura.

Victoria enarboló cuatro libros que integran una colección que se da a leer en las escuelas secundarias para demostrar que estaban pudriendo las cabezas infantiles (extendiendo la noción de infancia mucho más allá de la edad de imputabilidad que defiende su colega Patricia). Conozco desparejamente a las autoras de esos cuatro libros. A la que menos conozco es a Sol Fantin, así que concentro mi perplejidad en su libro que es, no sólo según sus palabras sino por lo que dice, un alegato contra la violencia de género contra mujeres. Cuenta su propio sufrimiento. Curiosamente el twitero libertario Agustín Laje sostuvo que libros como Si no fueras tan niña fomentaban la pedofilia; Villarruel, que “la exaltaban”. Todo sucedía en la misma loca semana en la que Argentina votaba en absoluta soledad contra una declaración de Naciones Unidas que condenaba la violencia hacia las niñas y las mujeres. Al mismo tiempo que el gobierno argentino fomentaba y exaltaba la violencia contra las mujeres (eso es un voto en contra) el texto escrito por una mujer como reparación personal y como señal de alerta era condenado en una perversa inversión de objetivos. Creíamos que los tiempos judiciales de Lolita (novela que he dado a leer miles de veces) habían quedado atrás.

En su descargo, Sol dijo: “que pretendan censurar un libro como el mío, me pone en alerta, como si en realidad fuera otra cosa lo que se discute”.

Sí, es otra cosa: es nuestro mismo derecho a la existencia lo que se discute. El derecho a la lectura, a la información y al pensamiento crítico. La razón es muy simple y vuelvo a repetirla: la derecha argentina es hoy tan bruta que no va a poder poner otros textos, textos suyos, en las listas de lecturas escolares. Entonces es mejor que nadie lea nada. Nunca.

En cuanto a confabulaciones: Aurora Venturini está muerta (y lo está desde antes de que sus libros tuvieran éxito) y es dudoso que Alberto Estanislao Sileoni se juegue su merecido prestigio en aras de una hipotética corrupción de menores.

Victoria piensa que si a alguien le dan a leer una página donde dice “verga”, esa persona querrá chuparla. Adhiere a los principios del Doctor Ky (personaje de Lamborghini) y a la máxima científica “Sos loco o te pica el culo”. Los métodos del Doctor Ky son carcelarios: sodomizar al otro hasta que se acostumbre. Nada de placer. Victoria, Victoria... estás adhiriendo a la política tumbera propia del Ejecutivo. Habrá que decirte, como a ellos: “nosotros no somos comunistas, pero eso que ustedes llaman comunistas, eso somos”. Ya lo vas a entender.

 


sábado, 16 de noviembre de 2024

Crisis del año mil

Por Daniel Link para Perfil

No recuerdo un tiempo tan confuso y tan difícil de entender en sus proyecciones de futuro. No creo que se trate de una distorsión personal, porque los resultados de las elecciones (aquí, en los Estados Unidos) parecen significar lo mismo: desconcierto, cuando no desesperación, ante el vértigo de los cambios que vivimos asociados al mismo tiempo con las transformaciones del mundo laboral, educativo, familiar (todos los antiguos espacios de socialización y formación ciudadana) pero, sobre todo, epistémicas (una episteme es como una red de saberes más o menos asumidos como verdaderos en un momento histórico determinado: supone correspondencias, regularidades, instituciones).

Lo que más me sorprende es el regreso del “marxismo”, resucitado del arcón académico en el que se encontraba. Resucitado a medias, como una teoría de la acción política que hace más de sesenta años que ya no se aplica en ningún lugar del mundo, y que impugna con la energía del de un fanatismo que se asienta en la necedad: basta de complejidades, vayamos a lo simple.

La teoría de las ideologías (falsa conciencia, registro de lo imaginario, etc...), en cambio, ha quedado fuera del revival, sobre todo cuando más la necesitábamos.

Es una pena, porque lo que se escucha es un masacote de estupideces tan brutal que no se entiende que sobrevivan sino por la mediación de la Ideología como conciencia falsa y los Aparatos Ideológicos. Creacionistas, liberales que paradójicamente promueven un Estado autoritario, la misma ridícula idea de un Dios y, por lo tanto, de un destino prefigurado (y manifiesto), el pánico sexual, el patriotismo, en fin, todo aquello que, alguna vez, caracterizó al pensamiento más conservador hoy se mezcla con ideas de cambio, de nunca más, de salto hacia adelante.

Triunfa un orden de discurso en el cual el “comunismo” existe sólo como títere esperpéntico (equivalente al gitano que secuestra niños). Se le adjudica a lo que ya no existe la responsabilidad por el pánico que provoca lo existente.

La masa de votantes se arroja sin hesitación a ideas de final: final del planeta, de las prácticas aprendidas o heredadas, de las culturas e, incluso, de un capitalismo urbano despreciado por los “interiores”. No tenemos, por un lado, herramientas teóricas; y el “progreso” y un régimen de acumulación insensatos nos han avasallado. Vivimos las mismas contradicciones de la Edad Media, que mandaba a quemar a los herejes, pero sin ninguna hipótesis de superación de la barbarie que vivimos. La Tierra ya no se mueve, y además es plana.

 

jueves, 14 de noviembre de 2024

Nueva sección: los recortes del día

Ya lo hizo todo el mundo, y lo había anticipado Hoffmannstahl, que es un poco el inspirador de este blog. El libro de los pasajes, El libro de Manuel, Puig, en fin...

Muchas veces la literatura se cansa de competiciones estúpidas. 

"Los recortes del día" recuperará los recortes que les mando a mis amigas, a veces con los mismos comentarios que les mandé a ellas, a veces no (resguardemos un poco el ámbito de lo privado, caramba). No siempre serán recortes de periódicos, pueden ser de correos y, si me llega a mí alguno (porque no uso redes, y ustedes tampoco deberían) y me gusta, algun posteo en esos espacios de ignominia.

 




 O sea: todo es muy pro-vo-ca-ti-vo.

 

Y, si no, que lo diga ella.






 

 


sábado, 9 de noviembre de 2024

Los hundidos y los salvados

Por Daniel Link para Perfil

Primero se llevaron a Nicolás Posse, y no me importó porque no sabía quién era.

Después cerraron las universidades y no me importó, porque yo ya estaba jubilado. Cuando se llevaron a Mondino no dije nada, ya que si bien amo Córdoba no soy banquera ni diplomática. Cuando vinieron a llevarse a los “comunistas” infiltrados en Cancillería, no protesté, ya que yo no era comunista. Cuando suspendieron la financiación de los envíos a la Feria de Frankfurt y de Guadalajara no me preocupé, porque yo no participaba de esos eventos. Cuando se llevaron a los radicales, me callé, ya que yo no era socialdemócrata. Cuando quisieron suspender el Festival de Cine de Mar del Plata, no me indigné, ya que no hago películas. Después se llevaron a los periodistas e hicieron quebrar a las empresas de medios, pero no me importó, porque no soy periodista ni leo diarios. Cuando fueron a buscar a los sindicalistas no protesté, porque me daban asco esos ladrones acomodaticios. Después quemaron los manuales para ESI, pero no me importó porque sabía que el deseo mueve montañas. Pero cuando se llevaron a Victoria Villarruel, sentí un escalofrío. Ahora las neue Hitlerjugend, cuyo objetivo es formar líderes y «hombres de bien» para el futuro, golpean a mi puerta y no hay nadie que pueda detenerlos.

Se ha cumplido el ciclo previsto por Elías Canetti en Masa y Poder, a quien Horacio Verbitsky aludió en una de sus columnas (que ya no pueden leerse): “una suerte de comunicación directa y sin filtros entre el líder y sus seguidores” (eso es el fascismo, tal como enseña Canetti) ha diseminado la demencia y la destrucción.


sábado, 2 de noviembre de 2024

Ser nombrado

Por Daniel Link para Perfil

Los nombres no son indistintos y nombrar no es una operación neutra. Cuando alguien nombra a otro o se nombra a si mismo “Argentino de Bien” presupone un conjunto exterior a ese designante: habrá “argentinos de no bien”, es decir del Mal. Una vez lanzado ese nombre equívoco y discriminador, quienes no se identiquen con él caerán en la bolsa de los que pueden ser exterminados, insultados, explotados. Todos los privilegios para unos y todos los tormentos para los otros.

La gramática (¡lean, che!) conoce de estas distinciones. Está el “nosotros exclusivo”, que excluye al tú de ese colectivo. “Nosotros, oh Dios, te rogamos que....” Dios no forma parte de la comunidad orante. Y está el “nosotros inclusivo”, que abraza y asimila al “tú”: “Debemos esforzarnos para liberarnos de esta lacra”. Por supuesto, las corrientes que abrazaron el “lenguaje inclusivo” (nombre que detesto) dirían que todo ejemplo de nosotros inclusivo es una patraña.

Lo mismo puede decirse de los nombres: hay nombres de primera persona (yo), de segunda persona (tú) y de tercera persona (él, el que no participa del acto comunicativo). La oposición “Casado / Soltero”, sólo puede ser sostenida por un Tercero que es el Estado, que también separa entre “Trabajador / Jubilado”. De “Argentino” puede decirse lo mismo: sólo el Estado sostiene ese nombre. En contra de esa nominación de tercera persona, el cantante Rodrigo nos regaló un hermoso ejemplo: “Soy cordobés y ando sin documento / Porque llevo el acento de Córdoba Capital”. Independientemente de la identidad documentada de tercera persona, Rodrigo se nombra a si mismo como participante de una comunidad por un rasgo de lenguaje (la curva tonal, el alargamiento de la sílaba previa a la acentuada).

Durante muchos años se nombró “Clase Mierda” a la clase media. Lo curioso es que quienes lo hacían participaban de esa clase estadística. “Clase Mierda”, “Kuka”, “Viejo puto” son nombres de segunda persona. Son los nombres que nos arrojan a la cara no un tercero más o menos distante como el Estado, sino aquellos que, efectivamente, se comunican conmigo. Uno puede apropiarse de esas designaciones y transformar un nombre de segunda persona (una injuria) en nombre de primera. Es el caso de “marica”, que fue rápidamente incorporado a la lengua de las locas. A veces el Estado abraza los nombres insultantes, convirtiéndolos en nombres de tercera.

Por lo general, la política inventa nombres. Que alguien se diga “libertario” cuando es un conservador de manual del siglo XVIII sólo quiere decir que pretende ocultar su verdadera identidad detrás de una máscara (superhéroe, supervillano) que hace pasar por nuevo lo que es más viejo que los Diez Mandamientos. La potencia del nombre “libertario” durará mientras dure el espejismo y el ensueño de la primera persona. Hasta ahora no ha sido aplicado como nombre de segunda (“ustedes, los libertarios”), ni mucho menos como nombre de tercera. Es, para decirlo con un término que irrita la sensibilidad libertaria, una autopercepción o, mejor: una percepción de si que no se corresponde con la realidad.

Cuando esas percepciones imaginarias no comprometen la totalidad del nosotros inclusivo “argentinos”, a quién le importa. Cuando es la bandera de la destrucción, habría que tomar un poco de distancia y denunciar la fantochada.

A la hora de nombrarnos a nosotros mismos, pensemos qué clase de nombres asumimos como propios. Yo soy padre y abuelo, como nombres de tercera persona, pero soy “abueloca” como nombre de primera. Fui profesor (nombre de tercera), soy escritor (nombre de primera y de segunda)... ¿Soy casado o soltero? ¿Y si estuviera separado? “Separado” parece un nombre de primera persona pero también es de segunda, porque llegamos a ese punto de acuerdo entre dos (de otro modo, sería “abandonante” o “abandonado”, y ahí te quiero ver para decidir el propio lugar). ¿Llegaré a ser un “viejo puto” o un "viejo meado"?

Nombres políticos: “Republicano”, “Peronista” (¿pero cuál es su significado, hoy por hoy), “Comunista” (tanto puede ser un nombre de segunda, en la boca soez de los conservadores o un nombre de primera, en boca de personas que leen libros). Cuando el Sr. Macri se nombró como “Viejo Meado” no transformó el lugar del nombre, que sigue siendo de segunda persona, pero lo dirigió a un otro Tú.

Ser, en todo caso, es ser nombrado.

lunes, 5 de agosto de 2024

Algunas noticias sobre Ucrania

por Giorgio Agamben para Quodlibet

Entre las mentiras que se repiten como si fueran verdades evidentes está la de que Rusia invadiría un Estado soberano independiente, sin precisar en absoluto que ese supuesto Estado independiente no sólo lo era desde 1990, sino que además había sido durante siglos parte integrante primero del imperio ruso (desde 1764, pero ya entre los siglos XV y XVI estaba incluido en el Gran Ducado de Moscú) y luego de la Rusia soviética. Ucraniano, además, fue quizá el más grande de los escritores en lengua rusa del siglo XIX, Gogol', quien, en las Estelas de la granja Dikanka, describió maravillosamente el paisaje de la región que entonces se llamaba "Pequeña Rusia" y las costumbres de las gentes que vivían en ella. En aras de la exactitud, hay que añadir que, hasta el final de la Primera Guerra Mundial, una gran parte del territorio que hoy llamamos Ucrania era, bajo el nombre de Galitzia, la provincia más lejana del Imperio austrohúngaro (en una ciudad ucraniana, Brody, nació Joseph Roth, uno de los más grandes escritores en lengua alemana del siglo XX).
Es importante no olvidar que las fronteras de lo que desde 1990 llamamos República Ucraniana coinciden exactamente con las de la República Socialista Soviética de Ucrania y no tienen ninguna base anterior posible en las continuas particiones entre polacos, rusos, austriacos y otomanos que tuvieron lugar en la región. Por paradójico que parezca, la identidad del Estado ucraniano sólo existe, por tanto, gracias a la República Socialista Soviética cuyo lugar ocupó. En cuanto a la población que vivía en ese territorio, era una mezcla abigarrada compuesta no sólo por descendientes de los cosacos, que habían emigrado allí en masa en el siglo XV, sino también por polacos, rusos, judíos (en algunas ciudades, hasta el exterminio, más de la mitad de la población), gitanos, rumanos, huzulíes (que formaron una efímera república independiente entre 1918 y 1919).
Es perfectamente legítimo imaginar que, a los ojos de un ruso, la proclamación de la independencia de Ucrania no sería por tanto demasiado diferente de la posible declaración de independencia de Sicilia a los ojos de un italiano (no se trata de una hipótesis peregrina, ya que no hay que olvidar que en 1945 el Movimiento para la Independencia de Sicilia, dirigido por Finocchiaro Aprile, defendió la independencia de la isla protagonizando enfrentamientos con los carabinieri que dejaron decenas de muertos). Por no hablar de lo que ocurriría si un Estado norteamericano se declarara independiente de Estados Unidos (al que pertenece desde hace mucho menos tiempo del que Ucrania formó parte de Rusia) y formara una alianza con Rusia.
En cuanto a la legitimidad democrática de la actual república ucraniana, de todos es sabido que los 30 años de su historia han estado marcados por elecciones invalidadas por fraude, guerras civiles y golpes de Estado más o menos encubiertos, hasta el punto de que, en marzo de 2016, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, declaró que Ucrania tardaría al menos 25 años en cumplir los requisitos de legitimidad que permitirían su entrada en la Unión.

2 de agosto de 2024

sábado, 15 de junio de 2024

Perros Héroes

por Daniel Link para Perfil 

El martes pasado, Bogotá era un hervidero. La delegación argentina que participaba de un prestigioso congreso alternaba su atención entre los paneles dedicados a imaginar los posibles futuros de América latina y las noticias que daban cuenta de la votación en el Congreso de las leyes que, precisamente, van a modelar el futuro de Argentina.

En los intervalos, se barajaban todas las posibilidades. La mía (como siempre, perdidosa) era: hay empate en el Senado 36 a 36, la Vicepresidenta tiene que desempatar y con picardía dice: “Mi voto no es positivo”. Milei renuncia y ella asume. Bueno, ya saben lo que pasó. Pero el martes pasado me dijeron que tal vez ella no pudiera votar si Milei viajaba al exterior a decir los disparates que acostumbra (“soy el mejor”, “¡comunista!, ¡comunista!”) y, en ese caso, tenía que desempatar no sé quién ni bajo qué circunstancias. Agua bajo el puente.

En todo caso, si de futuro (latinoamericano o argentino) se trata, Bogotá era un ejemplo en el cual mirarse. Una ciudad completamente militarizada, donde los edificios cuentan con seguridad privada a la altura del Pentágono (en el que ocupé, no menos de 20 monitores) y donde sólo pueden entrar aquellas personas que previamente han registrado su documento (pasaporte o DNI) en un mostrador. Sólo se admite una visita por vez.

Por supuesto, semejante dispositivo paranoico sólo se sostiene en una sociedad construida sobre una desigualdad palpable incluso en la organización urbana y en una voluntad no tanto de luchar contra ella sino de administrarla.

Décadas de luchas armadas y de narcopolíticas (en un sentido o en otro) han anestesiado a la población, que no parece ver como violación de sus derechos la total administración de la vida, ni como perversión política el ser arrojado al margen por normativas directamente fascistoides.

Sí, eso es lo que se viene. Porque para producir y sostener en el tiempo un régimen de desigualdad como el que el actual gobierno argentino promueve hará falta una fuerza de control y represión enorme. Habrá que pagarla, y de algún lado tiene que salir la plata. No hay leones, sino los emblemáticos perros héroes de Mario Bellatin, en los cuales se cifraba el futuro de América latina.