Para mí siempre fue "no hay que irritar al ciervo". Para Mabel Rosetti (pág. 40), y para la revista Panorama, también: "Tanto Tito como Ceausescu fueron cautos en sus declaraciones posteriores. 'No irritar al ciervo' parece haber sido la consigna".
Un adelanto de Noches de cabaret, de marmat
-
marmat ya me había sorprendido con los fragmentos que compartía del
monumental imperio ficcional llamado *Malasya* (Nudista, 2024). Por eso fue
un placer...
Hace 1 semana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario