La pura luz
Diego Bentivegna
por Marcelo D. Díaz para Otraparte
La poética de La pura luz pone de manifiesto el carácter problemático y la complejidad de la memoria subjetiva. El punto de partida es la infancia: “Tengo ocho años, tal vez nueve; / como en los versos de Dalton / lloro por las noches. / La lágrima, como un don que nace, /que no puede evitarse, /un estado del llanto”. La escritura encuentra su límite en la voz de la niñez y la lengua se convierte en un continuo balbuceo intraducible que demanda ser escuchado.
Un adelanto de Noches de cabaret, de marmat
-
marmat ya me había sorprendido con los fragmentos que compartía del
monumental imperio ficcional llamado *Malasya* (Nudista, 2024). Por eso fue
un placer...
Hace 1 semana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario