Tenía que comprobar si el tal libro seguía sobre la tal mesa. No fue así, pero una sorpresa mucho más grata me esperaba: sí, ella misma, Elena, la más bella, en la ciudad que mejor la contiene.
¡Cómo habría yo de negar que esa noche fue mágica?
Los índices de la revista Opium (1a parte)
-
Los que pasaron por Lecturas y exhumación, quienes conocen este blog, saben
que me interesan los paratextos. Le he dedicado, por ejemplo, posteos a las no...
Hace 1 semana.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario