Nos despedimos de la ciudad inhóspita con una temperatura porteña, lo que derritió la nieve y nos obligó a caminar sobre hielo quebradizo hasta nuestro restaurang favorito, acá a la vuelta, el italiano, donde nos pusieron, para hacernos llorar, a Concha Buika:
Gracias a todos los queridos amigos que nos hicieron soportable el frío, la nieve, la noche, la burocracia sindical, etc.
Civediamo presto!
Un adelanto de Noches de cabaret, de marmat
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marmat ya me había sorprendido con los fragmentos que compartía del
monumental imperio ficcional llamado *Malasya* (Nudista, 2024). Por eso fue
un placer...
Hace 1 semana.

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