Nos despedimos de la ciudad inhóspita con una temperatura porteña, lo que derritió la nieve y nos obligó a caminar sobre hielo quebradizo hasta nuestro restaurang favorito, acá a la vuelta, el italiano, donde nos pusieron, para hacernos llorar, a Concha Buika:
Gracias a todos los queridos amigos que nos hicieron soportable el frío, la nieve, la noche, la burocracia sindical, etc.
Civediamo presto!
Salvación y memoria (un capricho)
-
Mientras caminaba, estuve pensando en mi historia familiar. Como siempre:
se trata más de los retazos de memoria con los que uno cuenta (y se
cuenta). Me...
Hace 1 día.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario