Para mí siempre fue "no hay que irritar al ciervo". Para Mabel Rosetti (pág. 40), y para la revista Panorama, también: "Tanto Tito como Ceausescu fueron cautos en sus declaraciones posteriores. 'No irritar al ciervo' parece haber sido la consigna".
Dice el profesor Enrique Luis Revol
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Ahora bien, precisamente porque si el poema es un hecho estético triunfante
se tiende a aislarlo de su autor ya que da la sensación de impersonalidad,
de...
Hace 2 días.

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