sábado, 11 de noviembre de 2006

Dicen que...

Narradores argentinos después de Manuel Puig

En 2001, Daniel Link publica su novela Los años noventa, en cuyo primer capítulo se presenta a su personaje principal a través de los mensajes grabados en su contestador automático. Son las voces de los otros las que le permiten al lector construir la biografía de Manuel. De este modo, Link invierte la técnica puigiana y si, para Borges, "saber cómo habla un personaje es saber quién es, que descubrir una entonación, una voz, una sintaxis es haber descubierto un destino" y ese es el impensado devenir borgeano de la literatura de Puig, según la temprana y certera aseveración de Ricardo Piglia, para Link, el personaje, vacío de voz, se construye a partir de la entonación y las voces de los demás personajes que le hablan a Manuel, que está mudo porque no está, o porque no contesta el teléfono.

El texto completo de Martín Prieto para Ñ, acá.

2 comentarios:

Pablo dijo...

"Los años noventa" es (como su autor ya lo sabrá) un libro auténticamente malo. La única parte que rescato son los pasajes finales de erotismo, que me parecen bien logrados, ese momento donde el autor de la novela finalmente se decidió a escribir un poco. El resto del libro, es pura y exclusiva exhibición de capital simbólico. ¡Viva la academia! El ápice de egolatría son los diarios de ese crítico de cine de cuyo nombre no quiero acordarme (sí, yo leí El Quijote).

Saludos.

Diario de trabajo dijo...

Mirá vos ahora esa revista gay para heterosexuales....