martes, 8 de septiembre de 2009

Correspondencia

Tu comentario me parece mezquino hasta la náusea. Hay cosas que uno no escribe ni para el narcisismo de los demás ni para el propio, sino simplemente para honrar a sus muertos.
Será que te falta crecer (en todo sentido).

DL

"El 7 de septiembre de 2009 10:16, M. C. escribió:

Daniel:
No te enojes por lo que te voy a decir pero NO escribas más notas como la de Ñ. Vos sos la lectura en estado puro. La imaginación. Esas notas son para los viejos chotos a los que ya no se les ocurre nada y por eso se sienten obligados a la memoria, a la nostalgia. ¡¡¡Vos sos un niño lindo e irreverente!!!! ¡Vos nos enseñas a desear lo nuevo! Porque si no ¿quién podrá defendernos del vejestorio setentista, quién nos va inventar los sentidos nuevos?
Un beso
M"


11 comentarios:

Julia dijo...

No sé si tiene sentido escribir este comentario (¿qué comentario tiene verdadero "sentido"?), pero no puedo contener el impulso de manifestar el azoramiento increíble que me produjo el mensaje mandado por M.C.
¡Qué autoritario el que dice abogar por la "lectura en estado puro", y "la imaginación"!
¡Qué cortedad de miras es rechazar lo que otro hace porque no condice exactamente con lo que uno pensaba que aquél debía hacer! ¿No se piensa nunca que es uno el que puede cambiar de lectura (que también se llama aprender) en lugar de hacer cambiar al autor lo que escribe?

Y ojo, no quiero que esto parezca como hacer leña del árbol caído, pero me parece peligroso ese discurso que estamos viendo tanto últimamente: el de los que se arrogan el derecho de decir lo que se puede o no hacer, con quién se puede acordar o no, qué es lo que se puede pensar o no... sin argumentos, sólo con oscuras vinculaciones personales.

Perdón odio los comentarios largos como éste, me disculpo por el arrebato, ya verás vos si se publica o no.

dasbald dijo...

Che, pero no estabas hablando de Pezzoni?
De él se puede decir que lejos de estar muerto sigue muy vivo en las páginas que escribió. Hay pocos lugares en los que se puede estar vivo después de que el cuerpo cayó.
Además, alguien que saca a aquellos que vivieron del lugar de la imaginación y pone al presente como quien busca un nuevo ídolo de la pureza merece ser derrumbado a garrotazos. Derrumbando no solo ídolos a garrotazos, sino también, fans.
Saludos.

Diego dijo...

El pensamiento es tambien un bien de consumo. O por lo menos así se la trata. De manera que no es raro que el lector, en su rol de cliente, exija tener la razón. Es decir, sentirse satisfecho.
La agresión tiene tantas formas...

Saludos.

Crespi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sergio dijo...

La nota es muy interesante, sobre todo porque vuelve a poner en el centro un libro estupendo de Pezzoni (todavía recuerdo la reseña de Música para cameleones).

Emma Funes dijo...

No puedo salir de mi asombro ante semejante burrada de comentario.
Y aunque resulte fuerte decir "burrada" siento que yo aquí en la noche que leí tu nota, corrí a mi biblioteca a buscar mi querido ejemplar de "El texto y sus voces" y ví la cara del maestro y sentí orgullo de que Vos, mi profesor de ayer hayas tenido el gesto enorme de recordar a un intelectual de los que cuesta mucho encontrar hoy, un maestro de verdad, además se reeditaba su libro.
Por otro lado, M.C. debe ser hijo de algún represor, ya que te ordenó: "no escribas más notas como las de Ñ" y habló se sesentismo, quizás sean iniciales encubiertas y haya que leerlas al revés: Campo de Mayo.

Anónimo dijo...

Qué al pedo pasan para tant@s bolud@s la vida y la muerte, y lo que se da cuando se vive, y lo que se pierde cuando se muere.

Anónimo dijo...

Che, pero este texto de la Ñ tiene cachos enteros de uno viejo que habías escrito en la Babel cuando hizo el dossier de EP. Y no es exactamente el mismo, acabo de chequearlo. Qué chantada!

Linkillo dijo...

Son los años, Anónimo, y uno empieza a repetirse sin darse cuenta...

Anónimo dijo...

El anonimo no es simplemente otro anonimo. Se trata de un verdadero y reverendo e insalvable pelotudo.
Dice que hay cachos que vuelven pero que encima no es lo mismo y que Daniel es un chanta por eso, porque es lo mismo pero no es lo mismo.
El Cacho en rigor no se da cuenta de que el que quiere decir algo que verdaderamente le importa tiene que descubrir en lo que insiste y vuelve en su escritura, y se reescribe para descubrir algo mas cercano a la médula de eso que, insisto, verdaderamente le importa porque eso insiste y vuelve.
Si hubo alguien q de eso entendió bastante, porque no paró de buscarse y releer y releerse y reescribirse nunca, fue el maestro Pezzoni.
Que Cacho siga checheando y chekeando hasta la chochez y la chotez. Que más da...

Alfredo dijo...

Me da miedo pensar qué (o quien)podría ser ¨la lectura en estado puro¨...