Quiero hacer un statement contra los italianos, el único que puedo formular, teniendo en cuenta la debilidad enfermiza que siento por los Settembrini de todos los tiempos. No puede ser que no den las películas en idioma original. No puede ser. Una de las razones de mi viaje era poder ver Matrix, Revolutions, antes que nadie en Buenos Aires (la función de preestreno fue "oggi, alle ore 15:00, in contemporanea mondiale, nei migliore cinema della Lombardia"). Por supuesto, me negué a ver a Keanu Reaves doblado al italiano. Entiendo perfectamente la belleza de la frase "Tutto quello che ha un inizio ha una fine", pero me niego a verla pronunciada por Keanu. De modo que no fui al preestreno. Sebastián, pobre santo, fue. Y se encontró, como no podía ser de otra manera, con Rafaella Carrá. El monolingüismo, de cualquiera se trate, me harta.
Dice el profesor Enrique Luis Revol
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Ahora bien, precisamente porque si el poema es un hecho estético triunfante
se tiende a aislarlo de su autor ya que da la sensación de impersonalidad,
de...
Hace 2 días.

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