Todo bien, mi amor, pero nada que ver con Weekend ni con Interior.
6 comentarios:
Ricardo
dijo...
A pesar de que el punto de partida es como re obvio, y de que si fuera sobre una pareja hétero sería casi intrascendente, Weekend me gustó. El final, con ese sencillo toque de que les gritan, "putos", mientras se abrazan en la estación, es muy inteligente.
Sí, a pesar de que por momentos suenan didácticos los diálogos. Pero es del tipo que funciona. Y cierto, el piletero conquista terriblemente sin glamour. Te recomiendo la igualmente triste, "Keep the lights on", que parece planteada formalmente en diámetro opuesto a "weekend". La historia de amor entre un cineasta vago y un editor adicto pero buenazo con picos de melodrama, con mucho mucho patetismo a pesar de que es re sobria toda la película.
Acabo de ver looking. No le encuentro nada de "radical", como dice la nota. Y al lado de QAF es pacata respecto a la representación del sexo. Pero el casting está muy bien. El más chico debería ser un toque menos atlético o un toque menos lindo para que esté perfecto. Y el formato media hora no va.
No, tu opinión está clara en otra nota. Por estos días vi tanto Cruising como Interior. La primera no me pareció tan homofóbica como dicen, aunque sí tiene un punto de partida desde la imaginación heterosexista, pero creo que termina difuminando poco a poco eso, porque el personaje de Pacino "vuelve" a su identidad transformado. Aunque las escenas del bar, es cierto, son un mamarracho, pero tienen el plus gracioso de verlo a Pacino reDura. Interior: sencilla, inteligente. Alrededor de todo esto: me gusta como James "la bestia" Franco, pone nervioso al mainstream y a la comunidad LGBTI al esquivar o problematizar el tema de la identidad cada vez que le pregunta que es gay. Esta coyuntura política se lo permite y usa su status de estrella con inteligencia (e inocencia de la buena).
Según uno de los contadores de visitas que instalé en el blog, mucho más nuevo que el de shinystat, hemos sobrepasado, gracias a la fidelidad de los lectores, hoy viernes santo, 1001242 visitas. Como no recuerdo cuándo lo instale (aparentemente hacia junio de 2011, disconforme con el conteo del anterior) la cifra no sirve para demasiado. El de shinystat lo instalé el 23/12/04 y ya está por alcanzar los 3.000.000 de visitas. Nada, comparado con las cifras que en las TMA (Tecnologías del Mal Absoluto: facebook y twitter) se manejan. Pero acá somos buenos sin claudicación.
Gracias a los 535 participantes suscriptos a este sitio y a los 220 que me tienen en sus círculos.
6 comentarios:
A pesar de que el punto de partida es como re obvio, y de que si fuera sobre una pareja hétero sería casi intrascendente, Weekend me gustó. El final, con ese sencillo toque de que les gritan, "putos", mientras se abrazan en la estación, es muy inteligente.
Los diálogos son extraordinarios. Y la sonrisa del protagonista.
Y la escena final, de una tristeza infinita.
Sí, a pesar de que por momentos suenan didácticos los diálogos. Pero es del tipo que funciona. Y cierto, el piletero conquista terriblemente sin glamour.
Te recomiendo la igualmente triste, "Keep the lights on", que parece planteada formalmente en diámetro opuesto a "weekend". La historia de amor entre un cineasta vago y un editor adicto pero buenazo con picos de melodrama, con mucho mucho patetismo a pesar de que es re sobria toda la película.
Acabo de ver looking. No le encuentro nada de "radical", como dice la nota. Y al lado de QAF es pacata respecto a la representación del sexo. Pero el casting está muy bien. El más chico debería ser un toque menos atlético o un toque menos lindo para que esté perfecto. Y el formato media hora no va.
Coincido. Aclaro: el recorte me lo mandaron, no tengo nada que ver con esa opinión.
No, tu opinión está clara en otra nota. Por estos días vi tanto Cruising como Interior. La primera no me pareció tan homofóbica como dicen, aunque sí tiene un punto de partida desde la imaginación heterosexista, pero creo que termina difuminando poco a poco eso, porque el personaje de Pacino "vuelve" a su identidad transformado. Aunque las escenas del bar, es cierto, son un mamarracho, pero tienen el plus gracioso de verlo a Pacino reDura. Interior: sencilla, inteligente. Alrededor de todo esto: me gusta como James "la bestia" Franco, pone nervioso al mainstream y a la comunidad LGBTI al esquivar o problematizar el tema de la identidad cada vez que le pregunta que es gay. Esta coyuntura política se lo permite y usa su status de estrella con inteligencia (e inocencia de la buena).
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