Sobre Dubai, creíamos haber ya hablado. Pero en verdad sólo habíamos tartamudeado un poco. Al Gran Hotel de Dubai ya inaugurado se suman dos proyectos igualmente faraónicos (o sultánicos, como se prefiera): Las palmas (ya fue totalmente vendido) y El mundo (un conjunto de 300 privadísimas islas artificiales que reproducen un planisferio en las que cualquier multimillonario podrá edificar lo que quiera). Está también Hydropolis, el resort subacuático, pero después de Tiburón-no-sé-cuánto, eso no puede impresionar a nadie. Una vez recuperado el aliento, seguramente podremos hacer un elogio abstracto de esas victorias arquitectónicas. Y después, seguiremos tartamudeando ante tamaña iniquidad.
Una mujer joven, inteligente y hermosa no sabe qué hacer de su vida. Siente que se le van los días en un trabajo que no la enriquece (ni siquiera monetariamente, ahora que ha tomado nota de que hasta sus proyectos de "ahorrar" chocan contra su epicureísmo impenitente). Quisiera estudiar, pero no sabe qué. Una carrera, le parece, es por un lado un conjunto de contenidos y por el otro un perfil profesional. A veces le interesa un perfil profesional pero no los contenidos que la carrera asociada implica. A veces le sucede lo contrario. Le gustaría poder elegir (saber elegir), pero se le escurren los meses entre los dedos sin que pueda salir de su estupor. Se irrita con el mundo y con las personas que le insinúan que ha decidido no decidir y que deja que la vida la arrastre como a una hoja el viento. Desdeña la ética protestante del sacrificio asociado a la elección. Lo que la paraliza, cree, es el sedentarismo, los días idénticos, la rutina. Casi podría decirse: la misma juventud que antes-de-ayer era la combustión que ponía a andar cualquier máquina deseante.
"Crece la ofensiva del gobierno porteño tendiente a desprestigiar a los diputados que la integran y a desacreditar a los testigos que declararon ante los legisladores, encargados de determinar las responsabilidades institucionales detrás de la tragedia del 30 diciembre último". (La Nación)
Nunca estará de más preguntarse qué cosa es arte o qué es el arte para que tales o cuales cosas puedan participar (siquiera imaginariamente) de él. Por supuesto, las respuestas a preguntas tan ominosas serán siempre provisionales (es decir: históricas), porque no otra cosa es el sentido. Las fotografías de Jonathan Anderson & Edwin Low son, en este punto, interesantes. El último proyecto de estos dos magistrales fotógrafos se llama "Athlete-Warrior" y se presenta explícitamente como una indagación sobre el heroísmo (en la guerra, en el deporte). Se trata, en todos los casos, de fotografías tomadas en las tres principales academias militares de los Estados Unidos (West Point, Annapolis y Colorado Springs) que muestran a las mismas personas (hombres y mujeres) posando con sus uniformes (de gala o de combate) y realizando las actividades deportivas en las que se especializan. Todas las fotos son de gran calidad y no podría ser de otro modo porque es de suponer que los fotógrafos no habrían obtenido las autorizaciones necesarias sin algún tipo de garantía: estetizan hasta el límite posible esas máquinas de matar en potencia que son esos jóvenes cadetes. Al hacerlo, la operación resulta ambigua y parece depender sólo del conocimiento de las "intenciones" de los autores, lo que vuelve endebles aún las imágenes de mayor potencia ("Ben Couchman, Waterpolo", por ejemplo). ¿Se trata de una actitud crítica que, al disolver el heroismo en imágenes de calendario, pretende volverlo inocuo, inoperante, incluso vil? ¿O, por el contrario, otorga a ese heroismo siniestro un estatuto celestial, legitimándolo por la vía de la belleza (Leni Riefenstahl)? El libro está a la venta y ni siquiera el modo en que ese libro circula y es leído ("Quienes compraron este libro también compraron... White Boys y Male Desire") alcanza para darse cuenta del sentido que esas imágenes ponen a circular por el mundo. Tal vez nunca consigamos ponernos de acuerdo en qué cosa es hoy el arte. Más inquietante es nunca estar seguros de lo que nos dice.
"In Rete, i diari di un suicida. Pubblichiamo alcuni messaggi dai blog di Ciro Eugenio Milani, il ragazzo che si è tolto la vita dopo aver programmato tutto sul web" (Corriere de la Sera vía Diego)
Es difícil decidir si es mayor la audacia de Alejandro López, autor de Keres cojer? = Guan tu fak(Buenos Aires, interzona, 2005, 344 págs., ISBN 987.1180.09.8), su segunda novela y primera parte de una trilogía que continuará con (22 x 7) Flor de Chongo y Las aventuras de Vanessa en Amérika o la de la editorial que ha decidido publicar este libro modernísimo y extraño que seguramente se enfrentará con la incomprensión generalizada del mundillo literario y la crítica, últimamente abocados a discutir trivialidades (es decir: a aburrirnos) mientras la literatura argentina de verdad sigue dando saltos adelante, cosa que la segunda novela de López (Goya, 1968) no hace sino confirmar para felicidad de quienes amamos la literatura pero mucho más los riesgos que ella implica. En su género (el relato se desarrolla casi integramente a través de chats e incluye páginas del periodismo más trash), la novela no es la primera pero es la mejor, porque muestra a la perfección el delirio carnavalesco de las identidades, el problema de la distancia y la inmediatez del imaginario comunicacional (también su falsedad), el fundamento pulsional de la tecnología, la inestabilidad del presente, en fin: la vida entera. Pero además Keres cojer? continúa fuera del libro, porque Alejandro López ha querido que esta experiencia estética excediera los estatutos meramente literarios (lo mismo había sucedido con La asesina de Lady Di, a propósito de cuya presentación López montó una espléndida instalación de memorabilia): Keres cojer?, que viene de Internet, encuentra en ese espacio -objeto de todos los terrores, deseos y meditaciones- una forma de exceder el libro o de volverlo apenas una parte de otra cosa. En el sitio de Interzona pueden verse algunos videos que completan, comentan y potencian el escándalo de sentido al que Alejandro López (como los escritores de verdad) aspira. Novela de chongos, travestis, hermanos incestuosos, mafiosos de poca monta, estafadores, cafishos, traficantes de niños y chicas de provincia (¿es acaso otra cosa la Argentina?), Keres cojer? es uno de los acontecimientos literarios de este año y, seguramente, uno de los grandes objetos de pasión sobre los que nuestra voracidad deberá volver una y otra vez a buscar explicaciones. Si La asesina de Lady Di espera todavía su versión cinematográfica (porque era en relación con la cultura audiovisual que había sido pensada), Keres cojer? puede desprenderse definitivamente de esa esperanza: es literatura pura y sólo puede pensársela como literatura (precisamente porque interroga el estatuto mismo de la literatura). Dice Alejandro López que forma parte de una trilogía. Ojalá podamos convencerlo de que transforme este proyecto hermoso, desmesurado y necesario como pocos (como muy pocos), al menos en una heptalogía. Alguna vez dije que la literatura argentina es careta. Por suerte Alejandro López me obliga a una retractación.
Quienes, durante los ochenta, hayan ocupado sus horas muertas intentando resolver el cubo de Rubik, pueden ahora intentar no perder la razón con el Hipercubo de Rubik.
En el blog de uno de los programas de FM La tribu (Desde el aula) se lee un encantador poema de Silvina Ocampo, publicado en su libro Canto escolar (1979):
Santa Rosa de Lima
Era paciente, fervorosa, fiel. Una criada india vio una rosa sobre su rostro y la llamaron Rosa, mas su nombre de pila era Isabel.
San Francisco de Asís como ella amaba con ademanes mágicos y suaves bajo la sombra de árboles las aves y en coro loas al Señor cantaba.
En su anillo de boda estaba escrito, por Jesús: "Rosa de mi corazón, sé mi esposa": llevaba por blasón pintado sólo un corazón inscrito.
Se queja porque se peleó con su novia o, en realidad, porque la relación que había empezado no alcanzó a coagular en noviazgo. El problema son sus estándares. Le gustaría encontrar una mujer linda, inteligente y buena amante. ¿Se puede aspirar a tanto, sin resignar nada? Después de todo, más tarde o más temprano la vida política nos obligará a tomar una decisión que pase por Cristina Fernández, Lilita Carrió o Chiche Duhalde.
El madrileño
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Encantado con este disco que fue un suceso hace unos tres años, pero al que
recién llego y empecé a escuchar de casualidad (y que, en cierta manera, me
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Es la segunda vez que pongo algo a cocinar sobre las brasas fuera de
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Pasiones terrenas
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*Pasiones terrenas. Amor y literatura en tiempos de lucha revolucionaria*
de Maximiliano Crespi, Buenos Aires, Taurus, 2019.
ISBN: 978-987-737-041-6
Karl...
Gala Modernista en el Xirgu
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Foto: Sebastián Freire
Resumen fotográfico de la Gala Modernista (Teatro Margarita Xirgu).
Congreso Rubén Darío.
Cuarteto de cuerdas Untref. Foto: Sebas...
“Clandestino me dio un cheque en blanco”
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*Jueves 6 de Abril de 2000*
*[image: tapa]* [image: tapa del No]
*EXCLUSIVO: DESDE LAS CALLES DEL DESENGAÑO, MANU CHAO HABLA SOBRE SU
SEGUNDO DISCO SOLIS...
ARTISTAS PROFESIONALES Y ARTISTAS TRABAJADORES.
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*Estabilizaciones y burocratizaciones varias.*
*El arte es más destrucción de sentido que construcción de sentido.*
*T.W.Adorno*
Me gustaría discutir un p...
Según uno de los contadores de visitas que instalé en el blog, mucho más nuevo que el de shinystat, hemos sobrepasado, gracias a la fidelidad de los lectores, hoy viernes santo, 1001242 visitas. Como no recuerdo cuándo lo instale (aparentemente hacia junio de 2011, disconforme con el conteo del anterior) la cifra no sirve para demasiado. El de shinystat lo instalé el 23/12/04 y ya está por alcanzar los 3.000.000 de visitas. Nada, comparado con las cifras que en las TMA (Tecnologías del Mal Absoluto: facebook y twitter) se manejan. Pero acá somos buenos sin claudicación.
Gracias a los 535 participantes suscriptos a este sitio y a los 220 que me tienen en sus círculos.