Sobre Dubai, creíamos haber ya hablado. Pero en verdad sólo habíamos tartamudeado un poco. Al Gran Hotel de Dubai ya inaugurado se suman dos proyectos igualmente faraónicos (o sultánicos, como se prefiera): Las palmas (ya fue totalmente vendido) y El mundo (un conjunto de 300 privadísimas islas artificiales que reproducen un planisferio en las que cualquier multimillonario podrá edificar lo que quiera). Está también Hydropolis, el resort subacuático, pero después de Tiburón-no-sé-cuánto, eso no puede impresionar a nadie.
Una vez recuperado el aliento, seguramente podremos hacer un elogio abstracto de esas victorias arquitectónicas. Y después, seguiremos tartamudeando ante tamaña iniquidad.
La Literatura Diferente, un folleto
-
Hace tiempo tuve la dicha de participar en la edición de un libro
importantísimo para la edición argentina, en habla hispana y para los
fanáticos del sci...
Hace 2 semanas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario