jueves, 25 de enero de 2007

Confieso que confieso

Por Daniel Link

El género "Confesiones" es casi tan antiguo como la literatura misma y no debería sorprendernos su supervivencia en tiempos que han aniquilado toda posiblidad de experiencia, sino todo lo contrario. No creo que el fenómeno del que de pronto los medios se dan cuenta, implique ninguna "compulsión al exhibicionismo", interpretación moralizante que me disgusta. Se puede pensar que es un intento desesperado de inscribir el propio cuerpo en relación con todo lo que existe, un impulso que no es psicológico: "¿Quién soy?" es la pregunta política de nuestro tiempo.
Desde las vanguardias de comienzos del siglo XX estamos acostumbrados a pensar que no hay diferencia entre lo íntimo y lo público. Refiriéndose a la obra de Kafka, uno de los grandes escritores del siglo pasado, un filósofo francés señalaba que todo es político, empezando por las cartas de amor.
Lo que hace Internet, en todo caso, es demostrar cosas que ya sabíamos, que ya estaban en los libros. Por su poder exhibitivo, Internet masifica una determinada experiencia de lectura, de escritura y de ficción: ¿quién garantiza que lo que en un blog se escribe sea "verdadero"? ¿Y acaso la verdad misma no tiene estructura de ficción?
El pacto de verdad que parece dominar el género hace que los lectores crean a pie juntillas todo lo que se publica en los blogs, aún lo más disparatado (he recibido solidaridades sin número cuando declaré en mi blog que una hipotética patota catamarqueña me obligaba a abandonar el país). Pero con la escritura pasa como con las comidas, lo que importa no es tanto la materia prima, sino la sazón. Otra cosa es la basura de Gran Hermano, pero sobre eso yo no puedo decir nada más, por el momento.

(¿publicado en revista Noticias?)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

No me preocupo más por nada, todo es ficción. Pensar que estaba preparando todo tipo de artillería para abrirme al combate de ese contingente catamarqueño, no tomo más molestias bélicas.

Xtian dijo...

Yo creo más en Todo es verdad que en todo es ficción. Hagan sus apuestas. Sino podríamos armar una encuesta como en La Nación.

Usted cree que

a. Todo es ficción.
b. Todo es verdad.
c. La verdad no existe.
d. La ficción no existe.
e. Dios ha muerto.
f. Maradona está vivo.
g. Etcétera.
h. No sé, no contesto y me la banco.

Anónimo dijo...

soy de catamarca, y la odio, hay muchas razones para fundar este odio. cualquier ataque a este mundo-carcel, imagen que causan montañas sobre un valle desértico y amable solo con la distancia y la pequeñez, es justificado. hay una patota catamarqueña anticatamarqueña, asi que link en el frente solo hay el fuego fatuo de antiguas armas.nada mas.

Anónimo dijo...

PURO TEATRO

Igual que en un escenario
finges (...)
tu drama no es necesario
ya conozco ese teatro
fingiendo qué bien te queda el papel
después de todo parece
que ésa es tu forma de ser.
Yo confiaba ciegamente
en la fiebre de tus besos,
mentiste serenamente
y el telón cayó por eso.

Teatro, lo tuyo es puro teatro,
falsedad bien ensayada
estudiado simulacro,
fue tu mejor actuación
destrozar mi corazón.

emeygriega dijo...

bueno sería que a los que no nos dejaron confesarnos de rodillas frente a un cura sordo no pudiéramos hacerlo en nuestros cuadernos!
m.y.
y si quiero grabo un disco
y si quiero me bautizo