miércoles, 17 de enero de 2007

Diario de un televidente

¡Uno menos!: ya quedan 17 participantes en la casa (¡uh, todavía falta un montón!)

por Guadalupe Diego*. De la Redacción de Clarín.com

No quieran saber, no le pregunten a nadie, las ganas que teníamos hoy de llegar aquí, sentarnos y comentar la noche que se vivió en Gran Hermano. Es que no era para menos: ayer tuvimos la primera expulsión (sí, sí, se fue Claudia, como era alevosamente previsible, -previsibles ella y su retirada-). Pero decíamos, que veníamos tan pero tan entusiasmados a escribir y de repente ¡púmbale!, pasamos por Linkillo y entonces para qué, si ahí ya está todo dicho y nadie podría ya hacerlo mejor: Pasen y lean.

*¡Gracias, Guadalupe, por ponerme el contador por las nubes!

5 comentarios:

Anónimo dijo...

No hay que otorgarle ninguna concesión a ese programa. Hay que ser descarnado, violento, agresivo con GH. Que lo veamos no justifica ninguna adhesión. Aun a costa de verlo, hay que ser profundamente despreciativo con GH. Además, el nivel de primitivismo de sus participantes es ciertamente lamentable. No hay nadie que valga la pena, ni mental ni físicamente. Son todos escrachos. Si por lo menos hubiera gente que diera gusto mirar... pero no, son esencialmente feos, lo cual significa decir: son esencialmente básicos, sin modos ni maneras, llanos, estúpidos.
Hace mucho que no tomo contacto con gente "joven". ¿Realmente "esa" gente tiene algún tipo de representación acerca de "toda" la gente joven? ¿Podrán ser tan poco apetecibles los jóvenes? ¿Tan inequívocamente tontos?
Respecto de lo gay, ahí se la morfa más de uno. Como siempre, el puto preclaro lo "dice" pronto para romper cualquier experimento que sí podría ser revolucionario: no poner en palabras nada sobre su identidad sexual para no espantar y permitir que "surja" el puterío de más de cuatro. Cualquiera de nosotros que haya trabajado duro y parejo para garcharse a un paki lo sabe.
Seguí siendo descarnado, Linkillo. Con GH no hay que hacer ningunan concesión. Con la boludez hay que ser impiadoso.
Fer

Paqui dijo...

Ay! Fer, qué loca estás!!!.
leí bien o me nombraste?

Paqui (con q)

Diego dijo...

Fer,

Lo que no entiendo es por qué te pone tan loco Gran Hermano y tolerás al verdulero al que le comprás apio, a tu hermano de sangre que trabaja de arquitecto, a tus vecinos de al lado a los que saludás de compromiso porque te cuidan la casa cuando te vas de vacaciones. Horrorizarse con un programa de televisión es tirar la basura de aquel lado de la pantalla, muy fácil. Y si realmente vivís tan alejado de la ?gente joven? tal como declarás en tu comentario, bueno, aislarse no es la solución, ¿cómo hablar de la sociedad desde ahí? En todo caso, se podría decir que ?la hiciste bien?, que zafaste. Pero no sé.

Saludos

Rufián Melancólico dijo...

Lamentablemente no creo que haya buenos exponentes de la juventud.
En todo caso sería interesante ver qué pasaba si ponían en la casa a un par de adictos al Paco que eso si suena a algo representativo de nuestro presente generacional.
Creo que el error de la selección de casting en esta edición fue haber seguido buscando pibes con estética y forma de pensar noventista.
Es hora de ir a buscar a las juventudes nihilistas post-cromagnon.
Para darle un toque más interesante, yo programaría la próxima edición del programa en una cárcel. Habilitaría un pabellón especial del Penal de Olmos por ejemplo, para que los pibes vivan la vida tumbera... Eso sí que sería un experimento estético revolucionario y realista.

Fernando dijo...

Eso sería demasiado parecido a la película alemana "El experimento", Rufián Meláncolico. No iba a dejar ningún comment, pero la verdad, me parecieron tan estúpidas las críticas a la juventud, un discurso tan viejo y facilista, que quiero dejar mi impresión sobre este programa que no miro, a excepción de algunos segundos cada tanto. Si algo atrae del mismo, es el acto de voyeurismo, dudo que sea otro el motivo. Pero, para tanto da este tema? Al final parece un cartel publicitario del Gran Hermano, intelectualizado, sí, sin dudas. Lo único que me queda claro es que todos ven el programa, aunque sea para defenestrarlo en sitios como éste.

Saludos Daniel (a pesar de que nada haya comentado acerca de tu post en sí, se te aprecia cada día)