La joven tiene apellido de avenida, de estación de subte, de balneario. Pero nadie debería llamarse a engaño, ella piensa y dice. Últimamente se ha visto obligada a vender almanaques para poder sobrevivir y alimentar a su criatura. "No soy la única en mi familia que se entregó al comercio", aclara. "Mi tía, por ejemplo, vende cinturones y le va muy bien".
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Tadeys, saga nacional
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Leo *Lo que sobra y lo que falta en los últimos veinte años de la
literatura argentina* (Libros del Rojas, 2004). Se trata de un libro que
recopila una ser...
Hace 1 semana.

1 comentario:
¿Vende almanaques? ¿La tía vende cinturones? En cualquier momento se inscriben en los planes trabajar... Herederas caretas...
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