sábado, 15 de mayo de 2010

La exigencia intelectual

Por Luis Gusman para Ñ. Revista de cultura

Esta reedición de
Conciencia y estructura está prologada por Diego Peller, quien llevado por cierta moda de la época utiliza el nombre de Walsh como si fuera un significante flotante que funciona de manera binaria, complementaria, con autores tan disímiles como O. Lamborghini o Masotta, lo cual produce una contigüidad desopilante. Esta manera de leer llevado por el demonio de la analogía lo lleva a aplicar una teoría de la marca a partir de una anécdota relatada por Jorge Lafforgue sobre su amigo Oscar Masotta. En esta anécdota Masotta hace alarde de la marca de su corbata. Este elemento, junto con otro, tomado de "Roberto Arlt, Yo mismo" (texto incluido en estos ensayos donde por su índole autobiográfica y construcción del personaje, Masotta declara su dandismo inglés y su fascinación por cómo vestía Marcelo Sánchez Sorondo hijo), lleva a más de un malentendido. De estos dos elementos y apoyándose en una referencia a Derrida sobre el precio, el prologuista concluye de manera tan precipitada como torpe.

El texto completo de Gusman, acá.

2 comentarios:

Ataúlfa Braun dijo...

A propósito de nombrar a Walsh a todas horas, querría hacerle una pregunta. ¿Sabe a qué responde el último gran desembarco de la obra de R.W. en España? Hasta hace un año, se encontraban bien pocas cosas; ahora librerías "de culto" ostentan cuentos completos y el año pasado se editó por primera vez "Operación Masacre". ¿Podría usted iluminarme?
Gracias y saludos.

Anónimo dijo...

En un parrafito, cuatro veces "lleva" o "es llevado"; ¿tan poco pagan en Ñ? Obviamente ni loco leo el resto.