jueves, 11 de agosto de 2011

Pastoral

Cada mañana, salgo a ver el daño que han hecho las bestias. Leo los diarios y, al mismo tiempo, voy eliminando comentarios viles que me han enviado a propósito de algún fragmento de discurso que publiqué en estas páginas, de una ignorancia que aterraría a personas menos consagradas a la pedagogía que yo mismo.
Publico otros, los menos destructivos (de si) o los que, por sus retorcidos argumentos, algo dicen sobre el estado de la imaginación política argentina, porque me parece que, en definitiva, también de las animaladas se aprende.
Yo no "soy de izquierda" porque, como escribí alguna vez, me parece que el ser se escurrió hace tiempo por la cloaca heideggeriana. Como decía Manuel Puig, sin embargo, me gusta la izquierda. Y con esto me refiero a una configuración de discurso, ciertas hipótesis de análisis histórico, una persistencia monomaníaca en ciertos temas que la clase media, en particular la que confía en las palabras bonitas precisamente robadas a la izquierda, pero que no se transformarán nunca (no hay programa para ello) en políticas concretas en relación con lo viviente.
Sé que no puedo explayarme demasiado en estos temas porque alguien vendrá a decirme, ¡precisamente!, "te falta síntesis dialéctica, como dirían los paquidermos" que te gustan.
Leído al pie de la letra, ese enunciado de animal, que confunde "síntesis dialéctica" con "vayamos redondeando" (pueden buscarlo el 08.08.11: no pretenderán que, encima, desbroce el camino para las bestias), desprecia la forma-de-vida paquidérmica y, por extensión, toda forma-de-vida. Aboga en favor de la extinción y el fundamento (fascista) de esa abogacía es el deseo del discurso único, de un corte radical con el pasado (la mistificación histórica, la heroificación de los ladrones) y de la proliferación de ese enunciado macro-kirchnerista cuya pretendidas belleza contrasta con la realidad (sí, la realidad: un sello de clausura sobre todas las puertas del deseo): "juntos, vamos bien".
Que aquí y allá estén matando gente (aniquilando la posibilidad de lo viviente) para imponer ese enuncido totalitario no parece perturbarlos demasiado. Y eso, que ni los más lúcidos interlocutores del "modelo" (¿pero cuál, cuál?) puede dejar de reconocer, asusta.
Yo, como todo el mundo, puedo criticar el discurso de izquierda, puedo impugnar algunas de sus premisas, puedo no adherir masivamente a sus deducciones (la izquierda no me pide tanto). Lo que me resulta sorprendente (hasta la nausea, hasta la pena) es la masividad con la cual se pretende el silenciamiento de ese discurso cuyo rasgo más molesto parecería ser el iluminismo intransigente.
Un becario del conicet (quiero decir: alguien que se beneficia del reparto de las prebendas estatales y que, por eso mismo, debería ser extremadamente cuidadoso con sus dichos y, mucho más, con sus lecturas, porque para eso se le paga) se queja de que la izquierda explica "cómo son las cosas, desde ese lugar de esclarecimiento definitivo". Como esa izquierda que "hace años que viene dando cátedra" ha conseguido sobrevivir a sus propias contradicciones, el prebendario ironiza: "están llenos de catedráticos": "Parece que nunca hubieran dejado de tener razón, desde el siglo XIX".
¿Parece? ¿Parece que...? ¿Es que hay acaso otra razón fuera del discurso de la izquierda? ¿Dónde? ¿En Heidegger? ¿Es que los libros que obligamos a leer a los niños, Capitalismo y esquizofrenia o Estancias, y aquellos en los que no tenemos tiempo de detenernos, pero que nos gustan un poco (Imperio, Vigilar y castigar) han podido prescindir de los análisis de la forma-mercancía, tan decimonónicos como los vampiros y los monstruos urdidos en la fragua de los doctores Frankenstein?
¿Es que la izquierda se equivoca al impugnar el capitalismo porque, como las luminarias más agudas de la filosofía contemporánea no se cansan de señalar, "el comunismo fracasó porque la gente quería consumir"? ¿Es que la izquierda debería sumarse con algarabía al festival de consumo en cuotas, sin discusión?
¿De eso se trata? ¿Del cansancio en relación con ciertas proposiciones que de tan verdaderas ya no habría que volver a repetir (la tierra, becarios del conicet, no es plana, ni tampoco esférica: es una piedra lanzada a través del espacio)?
¿Y qué "estrategia comunicativa" (salvo la pedagogía, salvo el iluminismo) se podría sostener en un mundo dominado por las bestias? Sí, la izquierda reconoce un instaurador de discursividad, y diseña respecto de ese reconocimiento su "estrategia comunicativa" (¡¡dentro de poco se atreverán a pedirle a la izquierda marketing, como ciertas amas de casa de la zona de San Telmo, que parece ser el devenir universal de las conciencias políticas argentinas!!).
En algún diario que me sometió a una encuesta, hace muchos meses, declaré que si la Sra. Fernández necesitara de mi voto, lo tendría. Me retracto (las personas que gustamos de la izquierda somos capaces de reconocer nuestros errores) y ahora digo que volveré a votar a la izquierda, como siempre lo hice, y esta vez lo haré con el convencimiento añadido de que ese voto se fundamenta en la bestialización creciente del mundo, en la indiferencia cerril a lo que muere (porque el Estado interviene matando), en el miedo que me da que el discurso de izquierda, con el que puedo sostener amables discusiones a partir de un fundamento común, desaparezca arrastrado por el totalitarismo del que mis más fieles comentadores han venido a dar muestras.
¿Quieren discurso único, bestias? Pues bien: atrévanse a decirlo. Digan que están hartos de someter sus malas conciencias a proposiciones (anacrónicas, excéntricas) de verdad. Vuélvanse lo que en el fondo saben que son, y salgan a matar lo que vive todavía.


18 comentarios:

Anónimo dijo...

No entiendo lo siguiente, si el problema es la supervivencia de ciertas "configuraciones de discurso", de "discursividades críticas" (Panesi...), ¿por qué se requiere de un partido? Tengo entendido (usted me ha hecho entender) que la potencia del discurso se revela, se extrema, se lanza cuando se la desreprime de su carcaza nstitucional (sea partidaria, catedrática, universitaria). Porque eso es lo que se está defnediendo, la supervivencia de un partido y de su capacidad representativa, no del discurso que dice representar (para cuyo deceso, haría falta bastante más).
En todo caso, es otro signo virtuoso de la experiencia -inédita- de estos tiempos que la izquierda se junte, se defienda, rearme un conglomerado político, se publicite (también sobre fondos estatales). Más que proscripción, la ley permitió la rehabilitación. Saludos.

liberto dijo...

"¿quién va a decir que los trabajadores tienen que romperse el lomo para ganar un sueldo que no alcanza para cubrir los gastos mínimos del mes?:¡NOSOTROS!"

baaltir dijo...

Me gusto!! Sobre todo el tono con que se pronunció! Saludos!

Fierita Frentista dijo...

Bueno, si es por cantar, haré estribillo el modo de mi voto porteño -que luego leí confirmado en una declaración/propuesta de Altamira: cortando boleta. Didáctica remembranza de las maestras criollas que dictaban que tal alumno debía compartir flanco con tal otro... postrer educación sensual.

Es que si gobernar tiende a lo in-augural a partir de lo dable, de lo que derivan posibilidades de mutua progresividad (en diagramas de humor estratega, de plus vivencia, de praxis proteica, de apasionada ética de intercambio de dones multiproducentes, o sea cuerpo), su síntesis -semejante a la profundidad que es superficie que se concava- es un efecto de puesta al día de las honduras de sentido del relato entre las cosas. Inveterada cantera fuente de nuestras irregularidades diferenciales que rutilan cual Mater -dialéctica- que despliega sus brazos al vástago para que ejercite los pasos que lo desplacen de toda tierra absoluta, banal.

Entonces revolucionario es cada fenómeno de fluidez que determinando el régimen actual de estipulación de la afrenta en sus variadas ubicaciones y estrías allana en incremento adhesiones solventes imprevisibles para cualquier vigilante que reaccione.

Anónimo dijo...

La gente no solo se canso del comunismo porque queria consumir, sino que lo hizo porque la mayoria de las veces estuvo éste encarnado por dictadores y o asesinos que es lo que inevitablemente va a ocurrir si gobernas, repito gobernas intentando llevar a cabo alguna de esas ideas que 50 años despues Altamira sigue promoviendo.

por otro lado, la crisis actual NO SE DEBE al consumo.

yo no se como alguien puede tener la conciencia en paz votando a un tipo como Altamira, porque claro "no forma parte del sistema",y seguro que la vas a tener mas en paz que votando a un gobierno "asesino" como el de CFK, yo me sentiria un irresponsable, un tipo que se lava las manos ante lo REAL. Un tipo que sale a hacer una campaña frívolamente capitalista porque se le acaba el subsidio d epartido politico porque los trabajadores NO LO VOTAN.

Puck dijo...

bestial, Puck, se considera anarquista. Se une a tomar unos mates y hablr de Bakunin en algun lugar porteño. Ama a Stirner. No sabe de política. Pero:
He visto todo tipo de agresiones aquí y he imaginado que las habia piores; lee y piensa. Hace poco Una Muerte bestial me dejo sin palabras y piensa : hay un sector muy muy campora que se ofende cuand le tocan a papá y mamá. si hay muerto mirar para otro lado, si hay debate, agredir, gruñir. me escalofrio bastante ultimamente. Y soy bestia, eh! y qué animaladas habra tenido que dejar pasar, pero le palabro, con palabra de "trucha" anarca q le yespeto. y mucho.
Me voy a tomar un fernet y a leer Mil Mesetas q compró gracias a vos.(debe escribir para pasar "nonsino" Jermoso!)

Cecilia dijo...

"Lo que una vez está escrito, rueda de mano en mano, pasando de los que entiende la materia a aquellos para quienes no ha sido escrita la obra, y no sabiendo, por consiguiente, ni con quién debe hablar ni con quién debe callarse. Si un escrito se ve insultado o despreciado injustamente, tiene siempre necesidad del socorro de su padre; porque por sí mismo es incapaz de rechazar los ataques y de defenderse" (Platón, Fedro)
Lo encontré citado en un artículo de Maite Alvarado, justo después de leer esta entrada de tu blog. Las tareas de personas consagradas a la pedagogía...

charly.gr dijo...

hola, mis comentarios no pretendían rechazar cualquier forma de iluminismo, pedagogía ni de expresión reflexiva, ilustrada sobre el mundo, sino solo la que aparece muchas veces en las declaraciones y propuestas de estos partidos en particular. Todo el rigor crítico con el que se rechazan algunos procesos políticos como el del gobierno actual, se vuelve condescendencia a la hora de evaluarlos, me parece. Igual entiendo que esto de venir a tu blog a quejarme o a criticar al partido al que pensás votar es un poco desubicado. No tenía pensado ponerme a discutir cuando empecé a escribir esos comments, y tampoco había una invitación a hacerlo en tu post. Quizás era un poco la sorpresa de ese apoyo al FIT de varias personas a las que me interesa leer. No las voy a dejar de leer por eso, aclaro por las dudas. saludos

Anónimo dijo...

LAs tendencias a la unificacion y a la erradicación de lo diverso parten del iluminismo. Nada más gris que la Ilustración, el culto al Estado jacobino se reencarna en Stalin, Hitler y Mussolini y la racionalización del mundo más atroz la lleva adelante el capitalismo. Vietnam fue regado de napalm gracias al culto de la diosa razón. No adorarás las obras de tus manos, dice la Escritura.

Anónimo dijo...

no entiendo por qué tenemos que ser todos re comedidos a la hora de comentar algo re agresivo.

Anónimo dijo...

cosas de la vida: Stanze está dedicado a Martín Heidegger´.

Linkillo dijo...

"Cosas de la vida...." ¡No me digas! ¡No me digas, pelotudo! No me había dado cuenta de que Estancias estaba dedicado a Martin Heidegger. No me había dado cuenta de que Lo abierto está fundado en Martin Heidegger. Suerte que me lo dijiste. ¿Y eso qué carajo tiene que ver con lo que yo escribí?
Escribí en tu blog, no me hagás perder el (poco) tiempo que tengo en contestar pelotudeces.

clara dijo...

No me gustó! Entre otras cosas, el tono con que se pronunció!

Julia dijo...

Tono y contenido son armónicos. Justificada la relación, según yo lo entiendo, además.
A mí sí me gustó (no es que a nadie le interese pero como nos piden pronunciamientos todo el tiempo...)

Anónimo dijo...

Este gobierno y el de Néstor es lo mejor que ha tenido este país, con todas y cada una de sus falencias. Se está cayendo el mundo, muchachos, y Argentina sigue en pie. Lo mejor que ha dado este país es esta fase kirchnerista del peronismo. Este país que hoy tenemos era inimaginable hace ocho años. Tenemos absolutamente naturalizado el estado de cosas, y cuando lo perdamos, en el 2015, se volverá clarísimo lo que significó este período. La izquierda es una payasada, se imaginan a Altamira gobernando este país. O a Alcira Argumedo! Se volatilizarían al tercer día. La derecha (las corporaciones, la Iglesia, los dueños de la tierra) los desintegrarían en medio segundo. Solo son discurso, discurso cerrado en sí mismo, discurso masturbatorio. Binner es un buen intendente. Déjenle este país por una semana, a ver qué hace.

Pablo dijo...

Cuánta ingenuidad. ´
La derecha real (Scioli, Isfrán, Urtubey, Othacehé, Menem, Peralta, Alperovich, Barrionuevo, Ishii...) está adentro del kirchnerismo.
Y está adentro del kirchnerismo porque este ha sido el gobierno que ha dado ganancias récord a todas las corporaciones. No por nada Macri declaró que no pudo conseguir los cien millones de pesos que se necesitan para hacer una campaña presidencial con posibilidades.
Claro que eso se sostiene sobre la base de un 52% de la precarización laboral, la financierización (los bancos fueron los que más ganaron) y la primarización de la economía (soja, minería a cielo abierto) y la especulación inmobiliaria. Esto explica Jujuy y demuestra que Mariano Ferreyra, los qom y el Indoamericano no fueron casualidad.
Ahora se cae el mundo y el precio de la soja empieza a bajar. Vamos a necesitar una izquierda fuerte en la Argentina real.

DP dijo...

Anónimo 1:56PM: ¿quién te dijo que los del FIT (yo soy del PTS) queremos que "Altamira sea presidente"? El payaso sos vos y tu peronismo, que como bien señala Pablo, tiene a la derecha dentro de la coalición gobernante.
El programa del Frente de Izquierda es un programa obrero y socialista, de lucha, que sólo puede (podrá) concretarse con la movilización, la organización y la lucha.

Y córtenla de una vez, muchachos y muchachas con toda la cosa Alfredmussetiana del "terror jacobino del culto al Estado" y la equiparación de Stalin con Hitler (les comento que el primero en hacer esta comparación fue el mismo Trotsky, en un artículo llamado "Los astros gemelos: Hitles y Stalin"), para luego desacreditar al marxismo, al trotskismo y a cualquier idea de izquierda en pos de la revolución social...
La acusación (reaccionaria) teleológica: la revolución social SIEMPRE termina en un totalitarismo está bastante viejita ya...

En lo inmediato, hay que votar al FIT el 14 para que el régimen burgués argentino no silencie la única voz que expresa las luchas obreras y juveniles...

saludos
DP

Cyrena dijo...

Me parece muy interesante lo que decís, tanto qe no llego a entenderlo del todo,pero esto es por mi ignorancia, lo digo sin sarcasmo. Asumida mi ignorancia, igual me parece que hay algo que está faltando. ¿A quién cuernos votamos? Sería interesante que tanto vos como lo cometaristas lo dijeran, por que, si no, tengo la sensación de que estamos como girando en falso.Yo suelo definirme como "filo-marxista", esto no significa que alguna vez haya sido marxista y luego dejado de serlo, sino que nuna ni siquiera pude definirme como marxista a secas porque el paquete completo nunca me lo pude comprar..., así como tampoco pude abjurar de él por completo. Sin embargo ahora la Fede está con los K y Altamira está pidiendo un milagro. Ya no sé cuántos años hace que impugno mi voto; sé que eso benefici al que obtenga más votos positivos, pero magia no puedo hacer mientras el voto siga siendo obligatorio. Sé que ésta de este post es una discusión ideológica y no eleccionaria, pero justo leí y estoy contestando esto el 14 de agosto. Ya tengo en la cartera el volante de tarot-videncia-unión de parejas que voy a meter en la urnita dentro de un rato. No me enorgullezco de ello ni lo propongo como una solución que deba ser imitada por otras persons. Al contrario, lo hago con dolor. Pero, honestmente, otra cosa no puedo.