viernes, 11 de agosto de 2006

Requiescant in pace

El futuro de los felinos derivó en un foro vecinal
Censarán a la población de gatos del Jardín Botánico
Lo harán desde la próxima semana; prohibirán el abandono de más animales


Escribo desde el campo. Estamos tristes y odiamos a los perros. Así era la gatita Mía:


Foto: Sebastián Freire

Y el "era", en este caso, no se refiere a un cambio motivado por el crecimiento o una transformación de su humor. Es literal: ya no es. La gatita Mía (rival sempiterna de Tita Merello, que desde siempre se comportó con ella como una alfa con cualquier advenediza) vivía en el campo con mi mamá. Poco a poco se acostumbró a sacar a pasear su salvajismo (rayada como era, no había forma de que se comportara cariñosamente ni con nosotros ni con nuestras gatas) y ya no había ligustro que la contuviera porque ella salía a la
calle por donde quería y cuando quería.


Foto: Sebastián Freire

Esta madrugada, esos seres inmundos, gregarios y resentidos que se dicen los mejores amigos del hombre pero que no hacen sino mostrar el costado más oscuro y despreciable de la especie humana, en número de tres, acorralaron a Mía en la casa lindera a la de mi madre y la mataron a dentelladas. A diferencia de la otra gata que vive con mi mamá, la hermana gemela de Cartulina, que anda todo el tiempo por los techos, Mía era perezosa o tan solo pesada a la hora de trepar. Lo suyo era antes la sabana que la selva. Un poco por eso, y otro poco por alguna familiaridad que no debió tener con esos asquerosísimos cánidos que, por la pura maldad que los caracteriza, invadieron una casa para matar a una gata no simpática pero muy querida por todos nosotros, no alcanzó a escapar de esos verdugos vagabundos.


Foto: Sebastián Freire

Hay que matar a todos los perros. No esterilizarlos, ni castrarlos como a los gatos, sino eliminarlos. Son sucios, infames, inservibles, sin gracia y con una inteligencia que apenas si supera la de esa peste que son las palomas entre nosotros. Hay que acabar con la inmundicia canina, ya. Hay que eliminar de la faz de la tierra esa tristeza vil, la hipocresía de su carácter, la traición y el patoterismo. Si tuviera un rifle de aire comprimido saldría a matar perros por las plazas. No: mejor sería atropellarlos con vehículos pesados y dejarlos al aire libre, para que los caranchos (sí, en casa de mi mamá hay caranchos) devoren sus abominables restos.
Estamos tristes, odiamos a los perros.

miércoles, 9 de agosto de 2006

Diario de un televidente

Anoche, mientras S. y yo resolvíamos una crisis institucional motivada por una lamparita quemada, una canilla que gotea hace un mes, una montaña de platos por lavar y el espacio inmoderado que ocupan nuestras gatas en la cama en estas noches de frío, mediante el sencillo trámite de eludirla haciendo zapping en los canales de cable, descubrimos una de esas series nuevas que pueden ponerse bajo el rótulo "El efecto CSI" (así se llamaba una comunicación académica que un profesor norteamericano leyó ante una audienca atónita la última vez que estuve en Río de Janeiro). Se trata de Killer Instinct, la dan por Fox y sólo es recomendable para adictos al género que necesiten llenar el vacío que dejan los finales de temporada.
Algo, sin embargo, nos detuvo: el protagonista, el detective Jack Hale, ¿quién es?, ¿de dónde lo conocemos? Recién después de la tercera pasada (compartía nuestra atención con un capítulo viejo de South Park en el que se hacía una encendida condena de la remasterización de películas a la que se han entregado inmoderadamente Steven Spielberg y George Lucas), S. encontró la respuesta en el pozo sin fondo de su memoria chatarrera: ¡es el protagonista de Anaconda II!
No estaba, anoche, con el ánimo dispuesto para revisar el aserto (sabía, por otra parte, que no se equivocaba), pero con el primer café de esta mañana verifiqué que, en efecto, se trata de un Johnny Messner todavía más mejorado que el de aquella atroz excursión tropical: ahora, ni siquiera es bizco y fuma... "cigarrillos armados".
¡Qué felicidad reencontrar a un viejo conocido después de un año y medio! ¡Y qué bueno haber acertado, entonces, en rescatar su galanura del anonimato infame de las películas de alquiler! Lo tengo dicho: mejor director de casting que yo, difícil...

martes, 8 de agosto de 2006

Dicen que...

"Pero qué quieren que les diga, para mí lo que impulsa a ese tipo de literatura es más la paranoia que la histeria. A lo mejor la paraonia los impulsa y la histeria es lo que generan, lo que fabrican, objetos textuales histéricos hijos de una paranoia difusa". (Diego de Palermo, con su habitual lucidez apesadumbrada)

Llamado a la solidaridad

Laura Isola no hace copias de seguridad. Perdió toda la información que guardaba en su programa de gestión de correo electrónico (direcciones, mensajes pendientes de respuesta, propuestas deshonestas, etc.). Quien la conozca, escríbale a Laura Isola, para hacer menos penosa su recuperación.

El regreso de los muertos vivos

La tragedia de Once: sentencia favorable al ex jefe del gobierno porteño
Sobreseyeron a Ibarra por las muertes en Cromagnon
Estaba acusado de homicidio culposo; para la jueza Crotto, no hubo delito; apelarán el fallo


"Ahora hay impunidad escrita por la jueza Crotto", dijo José Iglesias, padre de uno de los 194 fallecidos, y destacó que "es la misma línea de impunidad del fallo de [Gustavo] Bruzzone", uno de los camaristas que revocaron el procesamiento del ex secretario de Justicia y Seguridad porteño Juan Carlos López.
Enfatizó, para sumar sospechas sobre las motivaciones políticas de la resolución, que "ocurre al día siguiente de que apareciera en los diarios la eventual candidatura de Ibarra en el primer puesto de la lista de diputados de la fórmula de Miguel Bonasso, que auspicia [el jefe de Gabinete] Alberto Fernández". Por eso anunció que estarán presentes en cada acto político que realice Ibarra de ahora en adelante.
"Es uno de los culpables y queremos que esté adentro y no afuera", expresó. Y afirmó que con esta resolución la jueza tiene a "los 194 muertos mirándola a la cara".


lunes, 7 de agosto de 2006

Correspondencia

Estimadas amigas y amigos,

Queremos informarles que acaba de salir el número 85 de Punto de Vista (agosto 2006) y que ya está colgada la actualización de BazarAmericano, donde encontrarán todas las secciones renovadas con nuevos materiales.

En BazarAmericano encontrarán, como siempre, toda la información sobre el número recién salido de Punto de Vista: el índice y los resúmenes de todos los artículos.

En la sección BazarAmericano Opina encontrarán, también, un artículo de Beatriz Sarlo sobre "Kirchner y su época". Y nuevas reseñas y reportajes en las secciones correspondientes.

Finalmente, les informamos que quedan los últimos ejemplares del CD Punto de Vista 25 años en la carpeta de artista, con obras de Adolfo Nigro, Félix Rodríguez o Eduardo Stupía. les recordamos que el Cd contiene los primeros 75 números de la revista, completos, con su formato original, además de índices, base de datos y la historia de la revista. Encontrarán toda la información sobre el CD en la carpeta de artista en la sección de Colección completa de BazarAmericano.

Cordialmente,

BazarAmericano
La página web de Punto de Vista

domingo, 6 de agosto de 2006

Inuit

por Ariel Schettini*

*publicado originalmente en Damas chinas, revista de literatura, 1: Desplazamientos (México: agosto de 2006). Aparece junto con Celeste. Dirije Damas chinas Mario Bellatin.

UNO

El primer hombre que visitó el polo sur en 1911 fue Roald Amundsen, que murió en el polo norte, perdido, tratando de rescatar un navío.

Aparentemente era un hombre competitivo. Quería ir al polo norte pero como otro llegó antes, se fue al polo sur. Después volvió al polo norte y murió.

Su nombre siempre se me confunde con el de Arne Saknussem, que es el escritor del criptograma que conduce a los protagonistas de Viaje al Centro de la tierra a la boca del volcán por la que se llega al centro de la tierra. Arne Saknussem era un alquimista del siglo XVI cuyo texto escrito en runas es descifrado por el sobrino del profesor Lidenbrock, jefe de la expedición de Verne. De acuerdo con el mismo Verne sería el primer hombre en haber llegado al Centro de la tierra.

Roald Amundsen, de todos modos, está sepultado bajo la nieve eterna del polo norte.

Su muerte se me confunde con la de Robert Walser que también quedó sepultado bajo la nieve, el día de navidad de 1956, en Herisau.

Walser escribió, un poema premonitorio de su muerte, llamado Nieve.

Nieva que nevará, la tierra se repliega/ en un lamento blanco, allá a lo lejos./ Vacila bajo el cielo el hervidero/ de copos en un ay, nieve, la nieve./ Ofrenda de una calma y de una amplitud inédita,/ me ablanda el mundo blanco de la nieve./ Mi ansiedad diminuta se agiganta/ y en lágrimas se ahoga lo más hondo.

Más allá de que es inútil preguntarse, para quienes no saben hablar el inuktitut cómo se traduce ese poema a la lengua de los Inuit, está claro que se trata de un poema en el que el poeta trata de integrarse a la ecología del paisaje invernal y de mostrar su empatía con el sistema natural de producción de nieve: el hombre pequeño se agigante como una nube de ansiedad y cuando hierve, llora. Así como la nieve "repliega a la tierra", digamos, acaso porque la oculta, las lágrimas del hombre, menos que permitirle expresarse, y exteriorizar su angustia, lo sumergen en una depresión aún más profunda que la que experimentaba antes de llorar.

El poema tiene todos los rasgos del poema clásico: el espíritu humano reproduciendo las condiciones del clima, el hombre produciendo su propio "universo" psicológico como si fuera un mundo real y, finalmente, el poeta, construyendo un espacio sentimental para la experimentación como si se tratara de un paisaje con su clima propio (la música de las esferas vuelve al poema "cosmos"). Bien sé que rotular de "clásico" a un poema, es también condenarlo a que pierda irremediablemente su magia.

Más del poema, no sé. Y no sé tampoco si me servirá mucho para cuando esté en la nieve, y llegue a la tierra de los Inuit.

A Walser, de todos modos, le sirvió para epitafio. Quien lo nombra a Walser, nombra su muerte y el poema como un evento casual y mágico. De esos que andan resonando en el saber popular y que son un símbolo de una cosa que no se sabe bien qué es.

Su cuerpo fue encontrado bajo una capa de nieve la Navidad del año 1956, cuando salió a dar su rutinario paseo desde el hospital psiquiátrico donde vivió los últimos 23 años de su vida, y a donde había sido internado porque, de acuerdo con su propia confesión, tenía delirios auditivos.

Los Inuit, a su vez, cuando llegan a viejos y se dan cuenta que son una carga para sus familia, simplemente se detienen a esperar la muerte.

Eso lo vi en la película Salvajes inocentes con el mexicano Anthony Quinn haciendo del esquimal Inuk y la japonesa Yoko Tani haciendo de Asiak. La que se detiene es la madre de Asiak, pero mucho antes ocurre la escena más escalofriante.

Anthony Quinn (Inuk, que es el singular de Inuit y que significa, entonces, el hombre real) le ofrece a un visitante a Asiak para que "ría" con ella y como el señor se niega, Anthony Quinn lo mata. Negarse a "reír" con las mujeres Inuit es una grave ofensa a la generosidad del pueblo, de modo que el que no quiera reír con ellas, debe tratar de no conocer a ningún Inuk cuando llega a sus tierras. A partir de esa negación a la risa, ajuste de cuentas y muerte del forastero, la película es un largo escapar de las autoridades que persiguen a Inuk.

La película es claramente una metáfora de la incomprensión de las culturas y la persecución y exterminio de la cultura Inuit.

DOS

La muerte de Walser ocurrió en uno de sus afamados paseos a los que el autor les dedicó un libro. Walser era un hombre muy Outdoorsy, al igual que la cultura Inuit.

El paseo, tal es el título del libro, es una descripción de uno de sus paseos. En ella, el autor trata de exponer la filosofía del paseo. De hecho lo hizo en muchos libros más, no solamente en éste. Casi no hay libro de Walser que no tenga una referencia al paseo y su método.

Se trata de una caminata con propósito indefinido que debe sostenerse a un ritmo regular ininterrumpidamente durante un período de tiempo vago.

El paseo Walser (así lo llamaremos de aquí en más) tiene como condición la de practicarse en día y horario laborable. Los verdaderos paseos se hacen cuando los demás trabajan, porque reproducen físicamente el modo gimnástico de la producción de ideas: a tontas y a locas.

El paseo Walser exige ser mero testigo de las anécdotas (de allí su asociación con la literatura) sin que se aproveche nada excepto las ideas, sin que nada se convierta en cosa, objetivo o acontecimiento? no se puede comprar nada en el camino, no se puede ayudar a nadie, no se puede hacer nada que saque al paseante de su estado de concentración en eso, el paseo. Cualquier cosa que tenga un propósito que no sea el paseo mismo, convierte al hecho en el enemigo del paseo.

Un diálogo casual con un extraño que se cruza durante el paseo, que supere la cuestión de lo evidente (el clima, el paisaje que rodea la conversación, el -buen- estado de salud de los interlocutores), es sumamente destructivo para el paseo. Lo podría aniquilar cualquier mención a la filosofía, o a las ideas o a las opiniones sobre política, incluso a las convicciones religiosas.

Debe llevarse a cabo en espacios ya previamente conocidos por el paseante. La novedad es dañina.

Aunque el paseo Walser también tiene su fuerza; no es pura pasividad cóncava de los sentidos... también puede volver trivial el ser más monstruoso que lo aceche en la mitad del camino... o la noticia más espeluznante...

Es posible que el paseador llegue a casa y cuando trate de cosechar lo que quedó de aprovechable del paseo y con satisfacción se dé cuenta de que no hay nada, se diga a sí mismo: "Ah... claro... también apareció el gigante..." como al pasar o puede decir a su esposa inquisitiva " nada... apenas me crucé con un par de ladrones que me asaltaron y me robaron todo lo que tenía. Incluso la alianza de este matrimonio." El paseo puede encontrar esa fuerza disolutiva dentro de sí... todo en el paseo se sumerge en un pozo abismal de nulidad.

Lo único que contradice al paseo es el viaje. El viaje se opone al paseo como la vida a la muerte: el viaje es aprovechamiento y negocio, trabajo y cansancio.

El paseo Walser es repetición y reducción a cero.

"Quizá se hayan dado repeticiones aquí y allá. Pero he de confesar que veo la Naturaleza y la vida humana como una serie tan hermosa como encantadora de repeticiones, y además quisiera confesar que contemplo esa misma manifestación como belleza y como bendición."

Por eso las flores que el paseante puede recoger en el camino, se transforman En documentos letales de que ella se fue.. no paseó: viajó.

El clima ideal para el paseo es con cielo diáfano.. bajo la nieve, o por un sendero, pero jamás bajo la lluvia. El clima debe ser tan benigno como las ideas que florecen durante el paseo.

TRES

Por esas necesidades repentinas de enciclopedia que hostigan a los poetas, tuve que indagar cuáles eran exactamente, los numerosos nombres que tenía la nieve en el lenguaje de los esquimales.

Recordé que me habían contado que existían una cantidad variable, de acuerdo con la bibliografía de nombres para la nieve, en el idioma de los esquimales. Recuerdo el número 47 como cifra máxima para la cantidad de nombres.

Aparte de negar a Platón y su teoría de las ideas o a Aristóteles y la relación entre sustancia y accidente, el conocimiento de esa peculiaridad de la lengua, tiene varios usos prácticos: sirve para demostrar las relaciones complejas entre le lenguaje y el medio donde este se utiliza; y por lo tanto la especularidad asociativa entre el lenguaje y paisaje; sirve para mostrar que las traducciones siempre deben contemplar el problema del valor lingüístico de una palabra nunca será suficiente decir nieve, entonces al traducir del esquimal, porque hay 47 palabras para "nieve".

Sirve para que sepamos, en fin, que la relación entre el lenguaje y la realidad es estrecha.

Si tienen tantas palabras para nieve, no deben tener muchas cosas más. Por eso a los alumnos de estudios universitarios, les da una felicidad atroz, tener ese dato: porque ya saben, digamos, casi todo lo que hay que saber en ese idioma, sea el que fuere? que hablan los esquimales. Aprender casi toda una lengua en una sola clase de lingüística, no es poco, lo poco es la lengua aprendida.

Como todas las cosas que dan felicidad, todos sabemos que ese ejemplo que tanto placer provoca, es un dato falso.

El nombre "esquimal" es un insulto para el pueblo que nombra, el de los Inuit, que significa en algoquinés "devoradores de carne cruda":

Los Inuit no tienen mil palabras para la nieve.. tienen las que tienen, igual que en todas las lenguas porque la nieve existe en todos los tipos para todas las lenguas...

La palabras no son máquinas fotográficas; son más parecidas, en todo caso, a los dioses (existen aún para quienes no creen en ellos y existen sin necesidad de una prueba física de la existencia de la referencia). No necesité hablar el inuktitut para saberlo, sino hacer un cálculo simple. Si hay 47 palabras para definir nieve quiere decir que no hay una palabra que pueda usarse para decir ?nieve? de donde no hay posibilidad de traducir la palabra "nieve" del inuktitut a ninguna lengua. Es decir que en inuktitut no existe la nieve.

Si esto fuera verdad, entonces los Inuit no pueden nombrar a la nieve. Para ellos no es un dios, es un tabú. Todos la ven pero no existe.

Nieve de distintos tipos hay en todas las lenguas, porque también hay dioses de distintos tipos en todas las lenguas. Y la gente lleva sus dioses a la lengua a la que llegue y se quedan ahí para siempre.

Pero a donde yo quería legar no llegué jamás.

Cuatro

Lo que yo quería saber es quién dijo que la nieve tenía tantas definiciones en la lengua de los Inuit. Pero, aparentemente, nadie lo dijo. Jamás encontré a ese etnógrafo. El conocimiento pertenece al saber popular. Es algo que está entre la verdad y la magia una intuición inestable que se evapora en el momento en el que se sabe. Busqué en manuales de lingüística las definiciones, alguna palabra y no la encontré: pero encontré esta cita de Saussure que me sirve para dar el tema por disuelto:

...ni siquiera de la palabra que significa "sol" se puede fijar inmediatamente el valor si no se considera lo que la rodea; lenguas hay en las que es imposible decir "sentarse al sol".


Imperativo categórico

El niño gris
por Horacio Verbitsky

sábado, 5 de agosto de 2006

Correspondencia: [infovox] veniiite volando !!!!!

Centro Cultural Borges
Muestra #14.
Calefón en la Vidriera.
Siete artistas (arrastrados por dos proyectos)
Curadores: Gustavo López - Carlota Beltrame.
Inauguración jueves 17 de agosto. 19:00 hs.
Cierre domingo 10 de septiembre.

Esta muestra es parte de un recorrido, o más bien el intento de poner en evidencia un mapa que refleja los vínculos y similitudes no sólo entre proyectos de trabajo en diferentes partes del país, sino también entre espacios de arte gestionados por artistas y artistas propiamente dichos que buscan proyectar sus obras hacia otras posibilidades de circulación. El eje de estos encuentros y colaboraciones es la propia producción artística y teórica, pero sobre todo la particular forma en que éstas expresan una preocupación y un modo de dar cuenta de la época en contextos completamente diferentes. En efecto, el territorio que constituimos en nuestro mapa está menos dado por el sistema de afinidades y contrapuntos que es posible establecer entre ellas, que por la voluntad de marcación concreta de instancias de la producción contemporánea en donde las obras son el primer referente para la generación de pensamiento y reflexión sobre un arte producido a veces en un sistema muy alejado de los centros -pero a veces no tanto.
LA BAULERA de San Miguel de Tucumán y VOX de Bahía Blanca se combinan y acuerdan en esta selección de artistas en el benjaminiano gesto de “acercar distancias” intentando sortear así, aunque sea por un rato, las graves dificultades con que tropieza en sus ciudades de origen no tanto la producción de obra de arte, como su circulación (espacios de visibilidad y legitimación) y su consumo (el coleccionismo, el mecenazgo, certámenes, leyes de protección y promoción etc.).
Coordinación y selección de proyectos: Laura Spivak.

Correspondencia

Módulos Trans e Intersex - 2006

Querid*s amig*s:

El Area Trans e Intersex reanudará el envío de los módulos sobre transgeneridad e intersexualidad a partir de agosto del 2006.

Para suscribirse a esta nueva serie de envíos, es preciso enviar un mail a lactransinter@iglhrc.org, colocando en el asunto "suscripción 2006" (esta reinscripción es necesaria inclusive para quienes los recibieron durante el 2005). El tópico central de la serie 2006 será "sexualidades".

Quienes deseen recibir los módulos anteriores, por favor incluir el pedido en el cuerpo del mensaje.

El envío de los módulos es gratuito, y se realiza por correo electrónico.

Rogamos difundir esta información.


Mauro Cabral
Area Trans e Intersex
Programa para Latinoamérica y el Caribe
IGLHRC

viernes, 4 de agosto de 2006

Más allá

por Daniel Link

Ant: O quam gloriosa refulget gratia sebastianus dei martyr inclitus qui militis portans insignia sed de fratrum palma solicitus confortavit corda pallentia verbo celi sibi collato celitus.

V: Ora pro nobis beate martyr Sebastiane.

R:Ut digni mereamur pestem epidimie illesi pertransire et promissionem christi obtinere.

V: Ora pro nobis beate martyr Sebastiane.

Anthoine Vérard (ed.). Hore beate virginis marie ad usum Sarum (Libro de las Horas). Paris, ca. 1505, folio 103.

Habíamos llegado a Catamarca después de haber atravesado La Rioja. Nuestro destino era Pomán, que fue, durante algunos años, capital catamarqueña antes de haber sido degradada (por razones oscuras que los lugareños relacionaban vagamente con el ejercicio de la caza) a lo que es hoy: cabecera del departamento de Pomán, que ocupa el valle del mismo nombre, justo al borde de la puna y de los Andes. Íbamos a Pomán (Catamarca) para registrar fotográficamente el Festival de San Sebastián (patrono de la miserable localidad), a quien el pueblo homenajea todos los 20 de enero con una misa solemne y un festival hermético.
Para llegar a Pomán habíamos viajado más de 1.400 kilómetros en diversos medios de transporte, y habíamos sobrevivido a varias calamidades triviales de ésas que se cuentan a los amigos al regreso de unas vacaciones complicadas (se rompió la tapa de los cilindros, hubo que rectificar el motor, perdimos casi todos nuestros documentos en una fiesta tecno-esotérica en el valle de Traslasierras, etc.). Si habíamos seguido adelante fue porque nos dominaba la convicción de que debíamos implicarnos en el culto del mártir. Sabíamos algunas cosas. Sabíamos, por ejemplo, que el rey David no pudo edificar una casa consagrada a su dios, IHVH, porque las guerras lo tuvieron ocupado. Fue su hijo Salomón el que encaró la construcción, según las formas y los cálculos dictados por el mismo IHVH a David. Sólo el sumo sacerdote podía pronunciar el nombre de Dios una vez al año, y cuando Roma destruyó ese templo, el nombre ya no pudo pronunciarse más y sólo pudo ser escrito. Pero interdicto, el nombre quedó partido en dos mitades que se buscan para siempre, errando por el cosmos. IH designa a un ser insensato que, sin conocer nada sobre sí, sueña y piensa. VH es el nombre de un ser condenado al exilio por la concupiscencia de la carne.

Sabíamos que en nuestra carne estaba secretamente inscripto el nombre de IHVH y sabíamos que es en el cuerpo de San Sebastián donde se escribe el nombre de Dios. Por eso, el mártir aparece en todas las épocas y por todas partes: en la Edad Media, durante el Renacimiento, y después. En Flandes, en cada una de las ciudades italianas, en España, en Pomán (Catamarca).


Sigue acá.

publicado originalmente en Damas chinas, revista de literatura, 1: Desplazamientos (México: agosto de 2006). Aparece junto con Celeste.

Servicio a la comunidad

Rutas del país

Vialidad Nacional ofrece esta invalorable página para los viajeros. Incluye las redes de rutas nacionales por provincia, la información de último momento del estado de las carreteras y pasos internacionales, así como la distancia entre ciudades, la señalización vial y otros datos. (La Nación)

jueves, 3 de agosto de 2006

El efecto web

"Las personas se están volviendo asexuadas", dice Susan Greenfield

Blogolandia

En el fondo, es una casamentera.

La "lucha contra el terrorismo"

por Peter Sloterdijk

1. El terror acompaña a las sociedades modernas desde hace mucho, pero recién tras el 11 de septiembre se convirtió de súbito en una presencia excluyente en la conciencia de las poblaciones que están en contacto con los medios. Lo más importante que hay que saber sobre el terrorismo es que de ningún modo representa éste un invento de los años ‘80 o ‘90 del siglo pasado. Pasando por alto los preludios anarco-nihilistas del siglo XIX, se puede datar de modo muy preciso, con día y hora, el ingreso del terrorismo en la escena política mundial. El punto crítico epocal es el 22 de abril de 1915, cuando hacia las 6 de la tarde, en el flanco norte de Ypres, un batallón alemán equipado con gases, –el primero en su tipo,– lanzó un ataque con cloro contra las posiciones francesas. Las semanas anteriores, sin que lo advirtiera el enemigo, soldados alemanes habían diseminado 5700 botellas de gas en las trincheras de ese sector, y desde entonces sólo esperaban las condiciones meteorológicas adecuadas. Cuando por fin el viento fue propicio, se dio la orden para la apertura de los recipientes. Se liberaron así más de 150 toneladas de cloro, y una nube de 6 km de ancho, con un espesor de entre 600 y 900 m, comenzó a deslizarse hacia el frente francés a una velocidad de dos metros por segundo.
Queda como problema nunca resuelto de la historia militar si hay que computar los muertos de ese día en miles o “sólo” en pocas docenas, lo que sí queda claro es que ése fue el día y la hora del nacimiento del terrorismo moderno. Aun cuando la cultura conmemorativa actual no dé señales de poder apreciar como es debido este antecedente, el 22 de abril de 1915 es una fecha central de la historia universal reciente. En el año 1915 se introdujo el terrorismo como elemento de la guerra estatal convencional, y desde entonces nunca dejó de tener un rol central en la conducción de la guerra por parte de los Estados.
El terrorismo de bandas o de sectas, con motivaciones ideológicas o religiosas respectivamente, ha sido por el contrario y desde siempre un fenómeno más vale marginal, por más que se encuentre hoy en día de modo desmesurado en el centro de la atención. El terrorismo es un método de lucha, no un grupo de personas. Es por ello que la omnipresente fórmula política actual de “Guerra contra el Terrorismo” es una expresión sin sentido. Contra un método no se puede luchar, a lo sumo será posible tomar recaudos para que no pueda ser llevado a la práctica. Ha llegado el momento de abandonar la engañosa semántica de la guerra y volver a la única lengua adecuada de un combate contra el crimen, en un nivel amplio y abarcativo.

La conferencia completa, acá.

2.
-¿Qué es para usted el terrorismo? ¿Cuál sería el camino para acabar con él, si es que se puede?
-El terrorismo es una forma de cultura del entretenimiento. Los terroristas son entretenedores armados, que interpretan nuestro sistema de medios de comunicación. Lo único que se podría hacer contra el terrorismo es ignorarlo. Piense usted por qué no lo podemos ignorar. La respuesta es porque el sistema mediático es un cómplice del terrorismo. El sistema mediático apoya la fascinación por el terrorismo. Esto se remonta ya a lo mágico; y a la atracción de que se hablaba en el Renacimiento, el «encantar» y «des-encantar» (zaubern y ent-zaubern, en alemán). Ya se lo plantearon entonces. Pero el sistema mediático no quiere una liberación. Organiza competiciones de fascinación. Los medios llaman a la policía, y en esa misma medida, recompensan a los terroristas. El alma no distingue el dinero, o el capital, no ha oído hablar de esas palabras. El medio de pago del alma es la atención.

La entrevista completa, acá.

miércoles, 2 de agosto de 2006

Año verde

Ultimo momento: Mussi no instalaría la Planta de Transferencia de Basura en Berazategui

Es por la oposición de los vecinos. Así lo confirmó en exclusiva Carlos Hurst, titular de CEAMSE.

www.realidadweb.com.ar

Ideas para la ciudad

En Retiro
El tranvía se acoplará a los trenes y subtes
Llegarán en 60 días dos formaciones

martes, 1 de agosto de 2006

Invitación

El Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género invita a las siguientes

Jornadas de Reflexión

HISTORIA, GENERO Y POLÍTICA EN LOS 70
A 30 AÑOS DEL GOLPE MILITAR


10, 11 y 12 DE AGOSTO 2006
Museo Roca, Vicente López 2220
Ciudad Autónoma de Buenos Aires


Papeles viejos



Cada tanto, me hago un examen de glucosa en sangre. Siempre, pego en el palo. No soy diabético pero poco me falta. Siempre pensé que no debía preocuparme demasiado por el asunto dado que la diabetes de la que sufría mi padre, y que terminó llevándolo a la tumba, en realidad, era adquirida y las cadenas de adn, por mucho que se las pretenda manipular, todavía no han conseguido incorporar accidentes de ese tipo en la información que transmiten de generación en generación. Pero hace unos años, noticias que me llegaron del norte del continente americano modificaron mis presunciones sobre la información genética que soy capaz de transmitir.
Aparentemente, la diabetes ha sido una constante familiar desde los tiempos de la fábrica de limonada.
Jakob Link, primo hermano (por via paterna) de Johann Link, mi abuelo, no consiguió pasaje en el mismo barco que trajo su semilla a estas tierras de promesas agropecuarias. Desembarcó, en cambio, una turbia mañana de febrero de 1924 en el puerto de Nueva York. No permaneció mucho tiempo en la gran ciudad y se mudó al poco tiempo al interior de los Estados Unidos, donde contrajo matrimonio con una granjera acomodada de Oregon. Ya he dado noticias de algunas peripecias del mayor de sus vástagos, Daniel Carl Link, la oveja negra de la familia. El segundo hijo, cuyo nombre (como el de mi hermano menor, Juan Link) homenajeaba la memoria de mi abuelo, de quien Jakob se consideraba antes amigo que pariente, John Link, sufrió un episodio de hipoglucemia en el año 2003 mientras conducía la camioneta de la granja familiar en los alrededores de Milwaukie. El vehículo, una vez que él hubo perdido la conciencia, fue a estrellarse contra uno de esos micros amarillos que, típicamente, transportan niños a las escuelas norteamericanas o a destinos menos tediosos (y más graves) en las películas de terror que tanto nos gustan. Mi pariente resultó milagrosamente ileso pero nunca se recuperó de la culpa que sintió cuando le dijeron que tres criaturas habían perdido la vida en el trágico accidente. Creo que el expediente judicial todavía está abierto, e incluye la fotografía de la patente del vehículo que John ya nunca volverá a manejar. Lo entiendo perfectamente: yo tampoco tengo auto, precisamente para evitar accidentes semejantes (aún cuando, hasta ahora, los análisis de sangre no me han dado motivos de intranquilidad).

lunes, 31 de julio de 2006

Correspondencia

Pienso
por Diego Bentivegna

Algunas desprolijas reflexiones a partir del artículo de Forster:

1. Creo que es hora de dejar de invocar el exterminio para legitimar o desligitimar las políticas manifiestamente asesinas (basta ver lo que acaba de suceder hoy en Qana) de un Estado como Israel. Las víctimas del exteminio (judíos o no) ya han sufrido bastante como para que se los siga usando de una manera que no dudo en llamar pornográfica para dar cuenta de actos criminales que deberán ser juzgados con las armas del derecho internacional.
2. No creo que ser judío o no dé mayor derecho para opinar acerca de las política asesinas que está poniendo en juego el ejército israelí. Soy de origen católico, y los lugares de la Tierra Santa son tan míos como de un judío oriundo, pongamos, de Varsovia o de Marruecos.
Mis mayores son italianos. Sicilianos y napolitanos, es decir árabes, griegos, judíos, españoles, fenicios (y paro para no aburrir). No por ello me siento más dueño que un español o un checo de, qué sé yo, los templos giregos de Agrigento, el acueducto romano de Segovia o de Venecia. Concedo que la historia nos atraviesa, pero no tanto como para explicar a partir de un discutible origen religioso o étnico (¿de qué estamos hablando?) la pertenecia o no de un territorio.
Si el Estado e Israel se construye desde una pertenecia religiosa, entonces discutamos esa relación. Un Estado, estoy seguro, no es algo sagrado. Es una configuración histórica-política, que puede existir o no. No discutamos de politica con los mismos términos en que discutimos cuestiones religiosas. El Estado es una entidad política, no algo sacrosanto. No es tampoco una emanación de una etnia, sino una configuración histórico-politica como tantas. Un constructo. Cuestionar al Estado de Israel no tiene nada, absolutamente nada, de antisemita. En esto estoy con Vargas Llosa: impugnar las críticas a Israel como antisemitas es sencillamente un acto de chantaje, un modo de embarrar la cancha para no discutir el significado de las víctimas de las bombas fabricadas y arrojadas por un Estado contra población civil. Además, muchas veces los que apoyan incondicionalmente al Estado de Israel, al revés, ponen en marcha mecanismos antisemitas. Ya lo sabia Fassbinder, como recordaba leyendo una presentación tuya: quizá el peor antisemitisimo sea el de los filosemitas.

3. Me parece obsceno también invocar los sueños de los fundadores de un Estado para explicar los crímenes de guerra actuales. Todos tenemos lindos sueños. Eso no nos hace ni mejores ni peores. Como los de la razón, los sueños de los idealistas muchas veces engendran monstruos. Y para muchos palestinos, arrojados de sus tierras por la proyección al Medio Oriente de un sueño europeo que, como todo, puede ser discutido sin caer en la herejía, representó sí el comienzo de una monstruosa odisea. Más que soñar cosas grandes y perfectas, que tan a menudo derivan en crímenes colectivos, creo que hay que aprender a ver al otro. No soñar tanto: ver. Entender. Ser-con.
4. Decir que se debería condernar tanto a Israel y como a Hezbollah es análogo a decir que los que condenan, por ejemplo, Auschwitz deberían condenar también, por ejemplo, la destrucción de la ciudad de Dresde por la aviación aliada. O decir que antes de Auschwitz existió el exterminio armenio. Una cosa no quita ni agrega nada al a otra. El asesinato masivo cometido en Auschwitrz no es menor porque exista el asesinato masivo cometido en Dresde, ni el asesinato de los armenios es menor poque luego existiera Auchwitz. Dresde, a su vez, no es menor porque exista Auschwitz. Son lugares donde la humanidad tocó fondo, dejó por un momento de ser sí misma. Lo que sucede, quizá, es que Auschwitz, como dice Levi, nunca ha dejado del todo de suceder. O nunca ha dejado de repetirse como paradigma político de lo moderno (por supuesto, Agamben).
5. También es análogo al discurso, tan común en la Argentina, de que los crímenes del Estado de la dictadura deben condenarse del mismo modo que los de las organizaciones armadas. Es cierto que ambos deben condenarse. Pero no del mismo modo.
6. Mi padre es un gran narrador oral. Uno de sus relatos recurrentes se refiere a un episodio de la Segunda Guerra Mundial, que él vivió siendo niño en Sicilia. Antes del ingreso de las tropas aliadas a los disitintos centros urbanos de la isla, estos fueron atacados de manera salvaje por la aviación norteamericana e inglesa con el objetivo expreso no tanto de amedrentar a las tropas alemanas (la famosa divisón Goering), sino de aterrorizar a la población civil. La familia de papá, pequeños campesinos que podían disponer de una propiedad muy humilde en el campo, se refugiaron durante semanas en su granja, desde donde veían, como si se tratara de uno de las enormes fiestas de fuegos de artificio que tenían lugar dos veces al año, para Pascua y para la fiesta de San SIlvestre, patrono de la ciudad) cómo los bombardeos destruían la ciudad que había sido honrada por Rugiero I, conde de Normandía, como capital de la isla (de ahí el nombre con la que se la conoce: Troina, la normanna). Los efectos de estos bombardeos sobre Troina han sido fotografiados por Cappa, que seguía, como se sabe, a las tropas aliadas en el desembarco en Sicilia. Quizá recuerdes la foto esa tan famosa que muestra un padre con su hija en brazos, interpelando con una mirada que ni siquiera es de odio, sino más bien de piedad, a la cámara: es una foto sacada en Troina; lo digo porque la primera imagen que vi de la masacre de Qana es la de un padre con su hija, desmayada o quizá horriblemente muerta, en brazos). La familia de la tía de papá no hizo a tiempo a salir de la ciudad: las caravanas de civiles eran ametralladas. Decidió entonces refugiare, con su esposo y sus ocho hijos, en el sótano de su casa citadina.
Un primer raid de bombas aliadas derrumbó la casa, pero ellos no murieron. Cuando los aviones desparecieron en el horizonte, los vecinos escucharon que la tía de papá y su marido imploraban auxilio. Comenzaron a romever los escombros. La familia gritaba desesperada para que la salvaran, porque sentían que el aire para respirar se les acababa.
No se había podido remover demasiado, cuando los motores de los aviones aliados comenzaron a escucharse de nuevo. La gente huyó aterrorizada. Cuando volvieron, ya no había nada que hacer. Los aviones tiraron más bombas sobre la casa, y todos habían muerto. Ironías: unos días más tarde, cuando rescataron los cadáveres de la familia, encontraron junto a elllos a un cerdo que había sobrevivido.

"Al día siguiente -cuenta siempre papá con ese tono un poco distanciado que siempre le he escuchado, y esbozando una extraña sonrisa- escuhamos un gemido de dos mujeres (ese gemido terrible, agrego yo, con el que las mujeres del Sur de Italia honran a sus muertos). "Escuchamos el gemido -continúa papá, y ahora se pone más serio- cada vez más cerca de nuestra granja. Era como si ese sonido insoportable y persitente nos buscara a nosotros, y tan sólo a nosotros. Entonces, aún antes de que mi abuela y la única hija de la familia que quedó con vida -estaba casada y vivía en otro lado- aparecieran por el sendero, nos dimos cuenta de qué es lo que habíamos visto, sin saberlo, la tarde anterior, cuando los aviones arrojaban sus bombas sobre una ciudad indefensa donde ni siquiera había refugios suficientes para todos los habitantes o cañones antiaáreos capaces de alcanzarlos: que la tía y todos sus hijos habían muerto".
Los responsables de los crimenes cometidos por la aviación aliada sobre la población civil de distintos lugares de Europa y de Asia jamás han sido juzgados. ¿Sucederá lo mismo con los que ejecutaron hoy la masacre de Qana?

Dicen que...

LITERATURA: TENDENCIAS
Una aproximación a la narrativa histérica

por MARCELO DAMIANI para Clarín.

En este ensayo, el escritor argentino Marcelo Damiani sugiere la aparición de un nueva corriente en la ficción argentina: la narrativa histérica. Lejos de tratarse de un enunciado despectivo, plantea el surgimiento de una literatura que ejecuta un doble movimiento simultáneo: por un lado seduce literariamente, y por el otro rechaza las imposiciones del mercado. Según el autor de este texto, autores como Martín Kohan, Daniel Link y Gisela Heffes representan un claro ejemplo de esta tendencia.

Roland Barthes, en una de sus muchas iluminaciones profanas, sostuvo que la historia es histérica. Creo que ahí está el origen de este nuevo tipo de ficción. El presente ejercicio teórico no sólo tratará de demostrar su existencia, sino también su carácter positivo, y si se quiere, incluso político.

Sigue acá.