La Corte Suprema declaró inconstitucionales las leyes de punto final y de obediencia debida y abrió las puertas para que cientos de militares y ex militares, cuyo enjuiciamiento se interrumpió en 1986, vuelvan a desfilar por los tribunales. (La Nación)
De este modo, uno de los poderes del Estado concurre a apuntalar el edificio institucional, al que estas leyes aberrantes le habían carcomido su pilar central: hasta ayer era posible castigar todos los delitos, salvo los más graves. Esta reverencia indebida ante el poder de la fuerza minó la confianza social en la justicia y fue el punto inicial del descrédito de las instituciones, implacables con los débiles, dóciles ante los poderosos y volcadas a servir las conveniencias de sus propios integrantes. (Horacio Verbitsky)
Homenaje a H. A. Murena en Davar (Entrega 2)
-
Homenaje a H. A. Murena en *Davar* (Entrega 1): Ángel Bonomini y Jorge Cruz
*de BERNARDO EZEQUIEL KOREMBLIT *
El recuerdo permanente de un gran escritor...
Hace 5 días.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario