sábado, 10 de marzo de 2012

Los usos franciscanos

Por Daniel Link para Perfil

Dejemos (sin demasiadas esperanzas) actuar a la justicia en relación con los trágicos acontecimientos ferroviarios que han conmovido a la opinión pública.
Mientras tanto, en Chile, en Argentina, en el mundo entero, centenares de jóvenes que adhieren al vago ideario de Anonymus han comenzado a ser arrestados por presuntos delitos cibernéticos. Habrá que ponerse paranoicos de verdad cuando la policía del discurso comienza a dar mazazos aquí, allí y en todas partes.
Como he señalado varias veces, estoy a favor de las licencias creativas del tipo creative commons. En cuanto al material que todavía sostiene la arrogancia de refugiarse en arcaicas leyes de protección de derechos intelectuales (música, textos, películas) elijo bajarlo de la red. Naturalmente, como preferiría no ir preso por consumir las basuras cinematográficas o musicales que la industria barre hacia las salas 3D y las radios (que no escucho, con excepción de la de Cristian Trincado: mirrorball.fm), utilizo protocolos de anonimia.
Descubrí esta herramienta irresistible, Filedroid, el primer robot de descargas teledirigido para conseguir descargas 100% seguras. Pero de todos modos me resistí a ella (y a su precioso logo), porque para activarla hay que cargar todos los datos personales y, naturalmente, pagar una cuota de almacenamiento donde el robot irá depositando todas las descargas. En fin: ni tan impersonal ni tan gratuito como mis ideales franciscanos (usus pauper) me exigen.
Por fortuna, tengo instalado el Tor-Vidalia, un dispositivo gratuito reee-Sandra Bullock que redirige la conexión mediante una serie de saltos a través de una red de nodos que vuelve imposible la localización. La conexión se vuelve más lenta, y el buscador (Tor browser) carece de toda capacidad predictiva en relación con cualquier busca, pero es el costo que hay que pagar para eludir a los cancerberos de la vida.
Guardo lo que bajo en una carpeta de Dropbox, un sitio de almacenamiento gratuito (hasta cierta cantidad de gigas) que es como mi biblioteca personal y que, estoy seguro, ningún juez podría prohibirme que compartiera con mis amigos. 


11 comentarios:

Pablo dijo...

Hola Daniel. Soy uno de los lectores silencios que nunca comentan. Sólo quería proponer un filón, a propósito de tu enumeración de soluciones técnicas para lograr el anonimato: todas ellas serán siempre decepcionantes e insuficientes. Al final de cualquier cadena técnica de ocultamientos, a la cual en última instancia también se le puede aplicar ingeniería inversa, siempre hay un cuerpo. La única "solución" es política: privilegiar el derecho al acceso a los bienes culturales sobre el derecho a la explotación de la "propiedad intelectual", entender que el "derecho a copiar" es un derecho de la comunidad (o los ciudadanos, o el pueblo, o el 1%, como queramos llamarlo) y no de los autores o sus representantes, favorecer el enriquecimiento del dominio público, desmantelar las policías del discurso. Bah, se me ocurre rápidamente.

Seguramente esta reflexión puede refinarse. Saludos.

Linkillo dijo...

Por supuesto, de eso se trata. Pero mientras tantp, ningún martirologio....

Demóstenes dijo...

¿No son demasiadas precauciones? Igual me diste un poco de miedo acerca de mis propias prácticas.

Partido Pirata Argentino dijo...

Es importante cuidarse, el garrón que se comió Horacio Potel no se lo puede comer más nadie.
Muy buen post!

Anónimo dijo...

Profesor Link,

(Ante todo le anticipo que no tiene nada que ver con el post inicial, pero necesitaba contactarlo y por ello escribo aquí en donde se me hace difícil justificar el proposito de mi mensaje con la loable (???) tarea de Anonymous---)

Hace mucho tiempo, usted escribió una artículo llamado "¿Qué es la literatura?" para el libro Literator que servía a modo de introducción. ¿Existe alguna posibilidad de acceder a ese texto?, ¿Está subido a algún lado?... Dado que el libro está agotadísimo, quisiera saber si lo tiene a mano, escaneado, manoseado o algo...
Era un buen "rompehielos" para empezar la clase de Literatura.

Gracias!

P.

Linkillo dijo...

¿Habia computadoras en aquella época? Me fijo si en mi sistema de archivos queda un resto. Saludos

J la Rata dijo...

parece un buen momento para recordar a los compañeros que ya se encuentra funcionando la nueva versión de la bibliofyl, en http://cefyl.net/drupal (el buscador parece no andar bien, así que conviene buscar manualmente).

pupi dijo...

hacer todo eso o..... it´s the end of the internet (as we know it)

Anónimo dijo...

Daniel:
Uso también Dropbox, que me parece una herramienta fantástica. Pero ¿te parece que se lo puede usar con confianza? Cada día tengo la pesadilla de que se cierra de algún modo (tipo megaupload) y pierdo todo lo que está ahí.

J la Rata dijo...

querido anónimo: bajo ningún punto de vista guardes información sin backup en dropbox.

saludos

Anónimo dijo...

Gracias, J. Tomaré precauciones... Back up del back up, es interminable.