jueves, 31 de enero de 2013

El Estado y la escritura

por Mario Wainfeld* para Página/12

La respuesta de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a un párrafo de mi nota abunda en comentarios despectivos a mi labor profesional y en panegíricos al ente. También me aconseja cómo hacer mi tarea. La libertad de expresión es sagrada: no responderé en detalle ni con igual desprecio, aunque no le reconozco al organismo legitimidad para juzgar la labor periodística. Lo que no hace el comunicado es responder el núcleo de mis críticas. Las repito y amplío.
Digo que el otorgamiento o negativa de divisas para viajar no se funda en norma escrita alguna. El Estado republicano fija sus reglas por escrito, para que los ciudadanos las conozcan y sepan a qué atenerse. La AFIP dice que diseñó “un sistema inteligente y actualizado”, pero no explica cómo lo cargó. O sea, cuáles son los parámetros reglamentados y publicitados con antelación que utilizó. Los criterios cualitativos y las fórmulas cuantitativas que permitirían que cualquiera supiera de antemano “qué me van a dar”.
¿Cuál es la norma escrita que establece qué es, a estos fines, “capacidad económica del contribuyente”? ¿Hay topes máximos para otorgar divisas a quienes, eventualmente, tienen esa capacidad? ¿Hay cupos máximos o promedio, por días de viaje o por año para autorizar ventas? De nuevo ¿dónde están escritos?
Conozco el sistema de solicitudes en el site de la AFIP. Lo usé y vi usarlo a otros contribuyentes. La negativa no se funda, es dogmática. La autorización tampoco se explica ni tampoco la razón de su cuantía cuando es menor al pedido. Un acto administrativo infundado es imperfecto e impreciso (secretista, en suma) por muy inteligente que se pretenda el sistema informático que lo anuncie. Si hay criterios generales universales y pautas matemáticas que deban traducirse simplemente en la decisión, éstos deben ser conocidos públicamente por estar escritos y publicados. Y descritos en la decisión.
Conozco personalmente a gente que se acercó a las oficinas de AFIP a pedir que le explicaran las razones y los empleados les dijeron que ellos las desconocían.
Reitero lo dicho, también la adhesión a la política general que orienta esa medida.
Soy periodista hace muchos años. Cada cual aprende como mejor puede y tiene el prestigio que le reconocen los demás. Integro el movimiento nacional y popular desde hace décadas. Eso va referido a la pertinencia que atribuyo a los comentarios políticos de la AFIP, que son menos importantes que el resto, pero que creo justo replicar.

*Aguante Mario, contra la insolencia de los burócratas.

martes, 29 de enero de 2013

Pasate al e-book; yo, lo recomiendo

Barnes&Noble analiza un cierre masivo de librerías

Es por la creciente caída en la venta física de libros. El futuro parece consolidarse en dispositivos digitales y tabletas a través de catálogos. 



lunes, 28 de enero de 2013

La museificación de la vanguardia


Libreta de Matrimonio

History of the object:
Daniel and I have a relationship of 11 years, we finally could get married on March 18th, 2011 (Buenos Aires, Argentina). This is the legal document that probes it.
Reason for adding:
I think its important to show that it is possible.
Present location: private home



El Unstraight Museum es un catálogo online dedicado a la historia de la comunidad  LGBT y sus formas de (re)conocimiento. Como el arte siempre fue unstraight o queer (los responsables del museo, un grupo de amigos, definen “unstraight” como todo aquel o todo aquello que se aparte de la heteronormatividad en una sociedad), la entera historias del arte (desde el Hermafrodita Dormido que el Louvre atesora, hasta las series de fotos sobre San Sebastián que ha hecho el fotógrafo argentino Sebastián Freire) cabría dentro de esa página. Es que lo unstraight es antes un pathos y una fuerza (una potencia de arrastre) que una forma definida.


The Unstraight Museum


The Unstraight Museum (foto: Sebastián Freire) 

De todos modos, los administradores del Museo han preferido centrar su atención en artefactos, colecciones específicas que permitan restituir “el poder del relato”.
Por eso lo “unstraight” se relaciona con el secreto, el doble sentido, los souvenirs aparentemente banales de un viaje memorable por razones que nunca terminan de confesarse del todo. Esos objetos están imbuidos de memorias, sentimientos y relatos. El objetivo del Museo es restituir esas experiencias a su justo lugar y devolverles su sentido desestabilizador.
Algunos de los objetos de la colección pueden verse aqui, en la página del Museo.
¿Cuáles son las piezas que ellos más valoran? Anna se ríe y luego de pensar unos segundos dice que para ella es particularmente importante el kit para prepararse el dildo propio con masilla epoxi. La cronista (Marta Dillon) promete enviar desde Buenos Aires un ejemplar de dildo elaborado por las presas de las cárceles porteñas, hecho con toallas higiénicas y cinta adhesiva. Y yo ofrezco para la colección mi libreta matrimonial que me liga a otro hombre y las demandas de anulación del matrimonio religioso que entablé, hace muchos años, con una mujer. Hasta que la normalización se vuelva universal, esta última libreta seguirá siendo un poco unstraight, un poco queer, pero las cartas papales que recibo seguirán siéndolo para siempre. Misterios de los tiempos que vuelven extraño lo que antes eras norma (y viceversa).
El Unstraight Museum ha formalizado convenios con otras instituciones para colaborar en la interpretación de material antropológico. Por ejemplo, con el Museo Vikingo donde ciertos restos óseos hallados en una tumba fueron interpretados siempre según un relato familiarista (un padre y su hijo). Ahora, ciertas evidencias (la ausencia de ciertos elelmentos rituales) permite suponer que se trata más bien de un doble entierro, pero amoroso.


Museo Vikingo


Museo Vikingo (foto: Sebastián Freire) 

Por todas partes lo unstraight reclama visibilidad y, como los museos tradicionales se la niegan, la tarea de quienes forman parte de este proyecto es enorme. La lucha de David contra Goliath, de la potencia (o incluso la impotencia) contra los energúmenos.

Si no la invitan a la coronación, quién la aguanta...

Máxima y Guillermo, los nuevos reyes de un país dedicado a la tradición real


Con la abdicación de la reina Beatriz, Holanda centra en los jóvenes príncipes la renovación de sus autoridades. Fotos de la familia real.


























Yo ya la ví


Mi ser íntimo
Inauguración: Miércoles 30 de enero, 19 hs.
Delgado 1235, Colegiales.

“Dickens y yo: La labor de aguja, la práctica del petit point, del punto escapulario, del prisionero, la cadena romántica (y digo la práctica del petit point con la misma excitación y deleite y pavor con que podría decir la práctica de la hipoxifilia) me llevó a poner en acto mis figuraciones secretas: actuar la pequeña Dorrit, ser Esther Summerson, habitar la pequeña Nell. Agnes Wickfield soy yo, y la señorita Havisham y Dora Spenlow. Charlie y la señorita Flite. Y sus pájaros enjaulados, condenados. Al bordarlos, me coloco en el centro de mi escena. Me bordo a mí misma. Yo soy Elisa la bordadora, mi creación, mi Utopía.”

(Esta muestra decimonónica y filoanglosajona sobre Dickens exhibe, en discretos rincones, cartelitos en miniatura que aluden a la ideología marxista de los padres de Elisa: “Muera el imperialismo británico”, “Contra toda forma de colonización cultural. Frente de Izquierda Popular”, “El cipayo ilustrado” por Jorge Abelardo Ramos.)

En su próximo trabajo Laura-Elisa va a bordar y escribir sobre sus padres y los años setenta.

Dirección de Arte: Guillermina Baiguera.
Dibujos: Victoria Assanelli y Maitena Burundarena.
Producción artística: Leonor Barreiro.


Tragos y música de Sobrenadar

Animate, mimate






































sábado, 26 de enero de 2013

Predicciones 2013

por Daniel Link para Perfil

“El barco se hunde”, dije en una sobremesa campestre de enero cuando me pidieron que leyera la borra del café. Algunos pensaron que me refería a la Fragata Libertad, otros a la gestión del gobierno nacional. Como yo soy sólo un medium, me limito a transmitir mis visiones, no las interpreto: “El barco se hunde”, repetí.
Ayer me llamaron mis amigos para felicitarme por mi precisa predicción, mientras el Santísima Trinidad (la “horrenda sociedad trina”, la llamaba Borges) se hundía sin clemencia en el puerto de Bahía Blanca.
En todo caso, vivimos estos meses vacíos de grandes contenidos con una tendencia amable a la predicción (haré esto, sucederá aquello, iré a, me dirán que).
Hay cosas que pueden proponerse como hipótesis una vez que se han deducido las variables.
Por ejemplo: es más o menos lógico que en un año electoral, vaya a producirse un acontecimiento inquietante y de consecuencias inconmensurables que saque al partido gobernante de la atonía en que se encuentra.
Aparentemente imposibilitada de sucederse a si misma, la Sra. Fernández buscará por todos los medios pasar a la historia como “la presidente que”. Tiene que ser un acontecimiento más o menos puro e indeleble.
Alfonsín es el presidente que ordenó el juicio a las juntas, Menem es el presidente del desguace del estado, independientemente de todo lo demás; Kirchner es el presidente que devolvió la autonomía política a la Corte Suprema de Justicia. La Sra. Fernández podría ocupar el lugar de la presidente que promulgó el matrimonio universal y la ley de identidad de género, pero creo que pretende algo menos minoritario. La causa de Malvinas es una apuesta, pero nada hace previsible la recuperación de las islas y la inmortalización de la Sra. Fernández como la restauradora de esa herida patriótica (de todos modos, es correcto que continúe su prédica). El polo audiovisual es muy sectorial y de resultado tan incierto como la Ley de Medios, el Código Civil es muy abstracto...
Entonces, ¿qué? A toda costa hay que evitar la etiqueta de la tragedia de once, la de la inflación y el rodrigazo, etc... Pronostico, por ese lado, un anuncio inquietante, inesperado y de inconmensurables consecuencias.
A nivel municipal, las cosas son más fáciles. Ahí si que “el barco se hunde”. Nunca se vio a la ciudad de Buenos Aires tan abandonada a sus propias tendencias autodestructivas (basura, transporte público, homeless). Y sobre llovido, mojado. Predigo que el Sr. Macri descubrirá que la obra iniciada en la avenida 9 de Julio (¡los cuatro carriles rápidos inutilizados!) desatará la cólera ciudadana (hasta ahora contenida por piedad, no por simpatía) sobre su loca administración, que no ha podido sacar un solo automóvil de las calles porteñas y que, por el contrario, ha multiplicado los obstáculos para su circulación y su aparcamiento.
Con toda la desconfianza que les tengo, son épocas de grandes gestos con algún sentido (es el comienzo de la era de Acuario). Quienes sean capaces de ejecutarlos, se llevarán los aplausos y la atención de la Historia.

jueves, 24 de enero de 2013

¡Otra denuncia estremecedora!

Cabandié: "Los vietnamitas hicieron 250 kilómetros de túneles; Macri, ni uno"

El legislador kirchnerista comparó los túneles construidos por el Vietcong en la selva con los del subte porteño.



miércoles, 23 de enero de 2013

Nacha en la villa

El artista del año es un show equívoco de verano. Pretende separarse del clásico reality de descerebrados, gatos e inescrupulosos, proponiendo un concurso (en espacio cerrado) entre "talentos" del baile, el canto y la actuación.
Jurado, mentora y couch del experimento es Nacha Guevara, famosa por cosas como ésta:



La señora Nacha Guevara no puede dejar de manifestar, en cada presentación de los concursantes, su sorpresa, no tanto por la (evidente) mediocridad de los concursantes (que cuando cantan suenan como gatos encerrados en una bolsa, a punto de morir ahogados) sino por la precariedad de la producción, su falta de imaginación, su villerismo.
Anoche dijo a cámara, después de un reggaetón enfático: "yo no sé, si estamos  buscando el artista del año habría que pensar en otra cosa. Esto es para otro tipo de programa". Los entrenadores, allí presentes, dijeron que ellos no tenían nada que ver con la elección del material (los concursantes ya habían hecho otro tanto). O sea: la producción (berreta como hace tiempo no se veía en la televisión local) tiende al gusto villero. La señora Guevara prefiere los valores estéticos de clase media. "Sí, estuviste natural, pero...", "Sí, te atreviste, pero....". La adaptación de "Cambalache" le había parecido, con razón, horrenda.
Tiene razón la señora Guevara: no se puede establecer un compromiso entre el gusto villero y el arte. Y no es ella quien tendría que correr con un micrófono auxiliar cuando se corta el audio. "Hay que buscar mejor material". Y sí... Pero acá es así, deberían haberle dicho.


domingo, 20 de enero de 2013

La comunidad

Lo común: cómo usarlo

por Giorgio Abamben

(gracias, Matías)


sábado, 19 de enero de 2013

Arte y técnica

--> Por Daniel Link para Perfil


Un inesperado regalo me pone a pensar (y me parece mejor regalo esa disposición que el artefacto mismo): un proyector 3D (que es, naturalmente, HD y es capaz de simular la tercera dimensión en películas 2D, entre otras maravillas que todavía no he descubierto).

Nunca fui amante de la tecnología 3D, de modo que no la conozco bien y nunca medité sobre ella. Lo primero que pensé es que ahora tenía a la mano un dispositivo para mirar las fotos 3D que alguna vez saqué con mi camarita experimental (y ya demodé). En el visor de la cámara, las olas del mar parecían moverse y la espuma rielaba. Aumentadas esas imágenes a cien veces el tamaño del visor, el espectáculo seguramente iba a ser impresionante. Y así fue.

Luego, empecé a mirar películas. Donde mejor se disfruta la tecnología 3D es en los dibujos animados, naturalmente. De todas las películas de las que puse algunos fragmentos, la que mejor reproduce el encantamiento de la profundidad de campo es Buscando a Nemo

Aparentemente, ahora todas las películas son en 3D: es decir, cada una de ellas y durante toda su duración. Estoy esperando que termine de bajar La cueva de los sueños olvidados (2010) de Werner Herzog, porque confío en su capacidad de reflexión sobre la técnica más que en la de los directores norteamericanos.

He visto, sin embargo, algunos fragmentos de películas ya vistas (El hombre araña, Prometheus), como para ver cómo trabajan la profundidad. Pasa algo raro.

La profundidad de campo que ofrece la tecnología 3D es decisivamente una experiencia extraña, pero mucho más porque está encuadrada.

No es que el 3D simule la percepción de lo real a un punto que alcance a confundirnos. Muy por el contrario, se percibe como una profundidad muy artificiosa, como debió resultar al ojo medieval la perspectiva geométrica codificada por el genial León Battista Alberti en 1436.

Pero si algo pretende la tecnología 3D es una sensación de inmersión en lo mirado o, si se prefiere invertir el punto de vista, de envolvimiento del espectador (“ventana” y “nivel del umbral” llamaba Alberti a estos asuntos): en efecto, la imagen no sólo nos interpela, sino que viene hacia nosotros, nos rodea.

Para que la ilusión fuera completa, el 3D debería ser totalmente envolvente y no cortado (y, por lo tanto, suspendido) por la pantalla o ventana. Es como si en este estadio de la reproducción, dos sistemas se superpusieran con efecto contradictorio: inmersión y distancia.

No es poco estimulante empezar el año con la certeza de que tengo que ponerme a pensar de nuevo en un arte ya difunto.

viernes, 18 de enero de 2013

Libre fluido

"Más de un escritor profesional estará envidiando ese virtuosismo del stream of consciousness".

por Carlos Pagni, para La Nación

(anterior



jueves, 17 de enero de 2013

Tren bala

Por Raúl Kollmann para Página/12

En una resolución de media página el juez cerró la investigación preliminar. Están procesados el maquinista Córdoba, el empresario Cirigliano y los ex funcionarios Jaime y Schiavi por descarrilamiento culposo.

miércoles, 16 de enero de 2013

Dicen que...




Descansa en paz

La verdad sobre el "crimen" de Aaron Swartz

 
Este post fue escrito por Alex Stamos, el perito de parte de Aaron Swartz en el caso iniciado por la fiscal Carmen Ortiz. Esto es una traducción al castellano del original, que pueden encontrar aquí. Se conservaron los links originales, pero si quieren leer sobre la acusación de la fiscal pueden hacerlo en este post de Derecho a Leer. El artículo de Lawrence Lessig sobre el acoso del fiscal pueden leerlo en castellano desde el sitio del Partido Pirata. Edit: y ahora en Derecho a Leer pueden encontrar en castellano la semblanza que hizo Cory Doctorow de Swartz en Boing Boing.

No lo conocía a Aaron Swartz, a menos que tener copias de toda la vida digital de una persona en tu servidor cuente como "conocer a alguien". Sí conocí una vez a su padre, un hombre inteligente y dedicado, que estaba claramente poniendo su vida en defensa de su hijo. Mis más profundas condolencias van para él y para el resto de la familia de Aaron en lo que debe ser el momento más difícil de sus vidas.
Si el bien que hacen los hombres es a menudo enterrado con sus huesos, que así sea, pero mientras tanto me siento en la responsabilidad de corregir algunas de las informaciones erróneas que han sido publicadas como comentarios en los debates informativos en Reddit, Hacker News y Boing Boing. Al parecer, algunas personas sienten la necesidad de auto-engrandecerse por opinar sobre la culpabilidad de Aaron, y quería aprovechar la oportunidad de hablar en nombre de un hombre que ya no puede defenderse. Tenía la esperanza de encontrarme con Aaron para discutir estos temas en la Defcon una vez que fuera absuelto, pero ahora que ha muerto, es importante que su memoria no sea mancillada por los ignorantes y desinformados. He confirmado con los abogados de Aaron que soy libre de hablar de estos temas, ahora que el caso criminal está en entredicho.
Yo era el perito experto por el lado de Aaron en el caso EE.UU. vs Swartz, y fui contratado por sus abogados el año pasado para ayudar a preparar una defensa para el juicio de abril. Hasta que Keker Van Nest llamó a iSEC Partners, tenía muy poco conocimiento de la difícil situación de Aaron, y aunque hemos hablado en o asistido a muchos de los mismos eventos, nunca nos habíamos conocido.
Para que no haya dudas de mi neutralidad respecto de lo que voy a decir ahora, creo necesario establecer mi buena fe. Lideré decenas de investigaciones sobre delitos informáticos, desde unos hackers de Letonia chantajeando a un comisionista de bolsa, hasta ataques respaldados por el gobierno de China contra corporaciones americanas. Investigué desde pequeñas violaciones a la política corporativa hasta el robo de cientos de miles de dólares, y respondido por intrusiones en redes sociales, e-tailers y grandes bancos. Tampoco somos ajenos al trabajo pro bono, habiendo servido como expertos en EFF vs. Sony BMG y Sony vs. Hotz, y nuestros informes también han sido utilizados en la persecución de por lo menos media docena de atacantes. En resumen, no soy el anarco hippie de pelo largo que cree que todo vale en Internet. Estoy mucho más cerca del estereotipo del capitalista claudicante de sombrero blanco contra el cual la gente de AntiSec despotrica, y le roba correos, en las semanas antes de la operación BlackHat.
Reconozco un hackeo criminal cuando lo veo, y la descarga efectuada por Aaron de artículos de revistas de un armario abierto y sin candado no es un delito digno de 35 años en la cárcel.
Los hechos:
- El MIT opera con una red extraordinariamente abierta. Muy pocas redes de campus te ofrecen una dirección IP pública y enrutable a través de DHCP no autenticado y luego carecen de los controles más básicos para evitar abusos. Muy pocos portales capturados en redes cableadas permiten el registro de cualquier visitante, ni pueden ser fácilmente salteados mediante la auto asignación de una dirección IP. De hecho, en mis 12 años de trabajo profesional en seguridad informática, nunca vi una red tan abierta como esta.
- En el espíritu de la filosofía del MIT, el Instituto funciona con esta red abierta, sin control y sin restricciones a propósito. Su jefe de seguridad de redes lo admitió en una entrevista que tuvimos los abogados de Aaron y yo en diciembre. El MIT es consciente de los controles que pueden poner en marcha para evitar lo que consideran abusos, tales como la descarga de demasiados archivos PDF de un sitio web o la utilización de demasiado ancho de banda, pero eligen no implementarlos.
- El MIT también opta por no pedir a los usuarios de su red inalámbrica un acuerdo con los términos de uso o siquiera establecen una definición de prácticas abusivas.
- En el momento de las acciones de Aaron, el sitio web de JSTOR permitía un número ilimitado de descargas en la red de la Clase-A 18.x del MIT, que podían ser hechas por cualquiera. La aplicación de JSTOR carecía incluso de los controles más básicos para prevenir lo que podrían considerar como conducta abusiva, como la implementación de CAPTCHAs para múltiples descargas, requerir cuentas para descargas masivas, o incluso la posibilidad de implementar un pop-up que advirtiera a alguien que estuviera repitiendo o efectuando demasiadas descargas.
- Aaron no "hackeó" el sitio web de JSTOR en todas las definiciones razonables de "hackeo". Aaron escribió un puñado de scripts básicos en python que primero descubrían las URL de los artículos de revistas y luego utilizaban curl para solicitarlos. Aaron no usó la manipulación de parámetros, no rompió un CAPTCHA, ni tampoco hizo algo más complicado que llamar a una básica línea de comandos que descarga un archivo de la misma manera en que se descarga el archivo apretando el botón derecho y seleccionando "Guardar como" en tu navegador favorito.
- Aaron no hizo nada para cubrir sus huellas u ocultar su actividad, como lo demuestra su muy detallado .bash_history, su historial de navegación sin limpiar y la falta de cualquier tipo de cifrado de la computadora portátil que utilizaba para descargar estos archivos. Cambiar la dirección MAC (que el gobierno erróneamente ha identificado como el equivalente al número de patente de un vehículo) o tener una dirección de correo en mailinator en un portal capturado no son delitos. Si así fuera, se podría detener a la mitad de las personas que han utilizado alguna vez el wifi de un aeropuerto.
- El gobierno no proporcionó ninguna prueba de que estas descargas causaran un efecto negativo para el JSTOR o el MIT, excepto las reacciones exageradas y tontas como negar todo el acceso del MIT a JSTOR debido a las descargas de un usuario bastante fácil de identificar.
- No puedo hablar sobre las consecuencias penales de acceder a un armario abierto y sin candado en un campus abierto, un armario que también fue utilizado por un hombre sin techo para almacenar sus efectos personales. Quiero señalar que los cargos por invasión de propiedad fueron retirados y no eran parte del caso federal.
En resumen, Aaron Swartz no era el hacker descrito con tanto entusiasmo en la acusación del Gobierno y de los informes forenses, y sus acciones no representaban un peligro real para JSTOR, MIT o el público. Él era un joven inteligente que encontró un resquicio que le permitiría descargar una gran cantidad de documentos rápidamente. Esta laguna fue creada intencionalmente por el MIT y por JSTOR, y fue codificada contractualmente en los montones de papeles que se entregaron durante la investigación.
Si yo hubiera asumido la posición para la cual se me había solicitado, y si el fiscal me hubiera preguntado si yo consideraba que las acciones de Aaron estaban "mal", probablemente habría contestado no, que en todo caso me parecían acciones "desconsideradas". De la misma manera que es desconsiderado pagar con un cheque en el supermercado mientras una docena de personas hacen cola detrás tuyo, o pedir en préstamo todos los libros de la biblioteca que se necesitan para un ensayo de Historia 101. Es desconsiderado descargar un montón de archivos en una red wifi compartida o crawlear la Wikipedia demasiado rápido, pero ninguna de estas acciones debe llevar a una persona joven a ser perseguida por años al punto de obsesionarlo por la posibilidad de una sentencia de 35 años en prisión.
El profesor Lessig siempre escribirá más elocuentemente que yo sobre la discreción procesal y la responsabilidad, pero estoy de acuerdo en que la muerte de Aaron exige una gran cantidad de introspección por parte de la Fiscalía de EE.UU. que decidió sobrecargar masivamente a este joven, y a los administradores del MIT que decidieron llevar el caso a un fuero federal.
No puedo hablar de todos los problemas que contribuyeron a la muerte de Aaron, pero sí creo firmemente que no se merecía el trato que recibió mientras estaba vivo. Es responsabilidad de todos nosotros encontrar la manera de generar un cambio positivo a partir de esta tragedia innecesaria. Voy a escribir más sobre esto más adelante. Primero tengo que pasar algún tiempo abrazando a mis hijos.

martes, 15 de enero de 2013

Curso de verano

Ahora sí:

































Curso. Manuel Puig: ocho novelas.
Por Daniel Link.
Jueves 7, 14, 21 de marzo, 4 y 11 de abril, de 10:30 a 12:00. Biblioteca. Costo: $450.
Jubilados y estudiantes con credencial: 20% de descuento.
Inscripción en recepción de lunes a domingos (excepto los martes) de 12:00 a 19:30.

Malba - Fundación Costantini
Av. Figueroa Alcorta 3415
C1425CLA Buenos Aires, Argentina
T +54 (11) 4808 6545/60

lunes, 14 de enero de 2013

El principio fáustico

"La memoria de la ciudad no es un parque temático con cada segmento de su pasado"

por Beatriz Sarlo para Perfil

Lo que el historiador inglés Ralph Samuel llamó “teatros de la memoria” son la compensación de una pérdida. La ciudad de Buenos Aires no pierde cien vagones belgas de madera, lo que ha perdido es la imaginación urbana integradora. Cuando el subte se extendió, en pocos años, desde Plaza de Mayo a Once y luego más allá, hacia el Oeste, la ciudad tenía varios proyectos grandes y de largo plazo. El problema es la quiebra de esa capacidad proyectiva que es política y social. No se trata, por supuesto, de volver a una ciudad donde los vecinos tomen mate en la calle, imagen patética de una repetición anacrónica, sino de pensar de nuevo, radicalmente, su espacio público y defenderlo de la corrosión privatista.
(...)Los vagones belgas son el testimonio de un fracaso de la ciudad, porque fueron la prueba de su ímpetu hace un siglo.

domingo, 13 de enero de 2013

34.000 moscas no pueden equivocarse

La Casa Blanca rechaza pedido de construir una "Estrella de la Muerte"

La peculiar petición fue hecha por más de 34.000 ciudadanos estadounidenses.

(Gracias, Edgardo)

 

sábado, 12 de enero de 2013

Fuerza bruta

--> por Daniel Link para Perfil


Para acompañar las comidas solíamos usar un agua mineral "finamente gasificada", no porque nos pareciera elegante sino porque contenía la cantidad adecuada de burbujas, que le daban al agua una cierta ligereza y que no invitaba, después de cada trago, al eructo estentóreo que suele molestar a las damas,

Un día, esa agua adoptó sin aviso previo el gas brutal del sifón sin su encanto de otra época. Ya al abrirla, se producían catástrofes líquidas sobre la mesa, la comida, los comensales. La abandonamos por una más gélida y, descubrimos, más rica.

La mistificación es un contenido importante de la política (no somos taaaan marxistas), siempre y cuando se la dosifique "finamente”. Un poco de mistificación agrega heroísmo a una causa tal vez miserable, favorece la solución de las contradicciones, otorga al imaginario la potencia de arrastre que se le reconoce como su mejor virtud (halaga el gusto pueril de la masa por las frases sencillas).

Pero la mistificación no puede ser el ingrediente principal de una política ni puede funcionar como único motor de arrastre de las conciencias ciudadanas, que más tarde o más temprano percibirán la desavenencia entre lo real y lo imaginario. Llegado el caso, la política se vuelve "brutalmente mistificada" y pasa como con el agua: un poco de mistificación agrada al paladar; demasiada, desencadena el eructo.

El gobierno actual fue siempre sabio en estos ademanes que parecían ponerlo en un más allá de las aguas heladas del cálculo egoísta. Pero últimamente ha decidido apostar todo a la gasificación (es decir: a la mistificación), con resultados probablemente dispépticos: todo bien con las Malvinas, la Fragata y los "fondos buitres" y el odio a Clarín, pero tal vez sean demasiadas burbujas para el paladar argentino de hoy.

martes, 8 de enero de 2013

Volver a sentir profundo...





¡Menos mal que tenemos 3D!

lunes, 7 de enero de 2013

domingo, 6 de enero de 2013

Cantidades astronómicas de un producto con poca salida

por Horacio Bernades para Página/12

Durante el año se estrenaron 130 largometrajes argentinos, pero sólo cinco o seis consiguieron cifras de espectadores aceptables. El debate que se abre ante esas cifras. Las más vistas fueron Dos más dos y Elefante blanco.

sábado, 5 de enero de 2013

Economía y sociedad

por Daniel Link para Perfil

Un año más, que ya corre por delante de nosotros... Como detesto los años bisiestos, recibí éste con alegría: ¡un año impar!
Según mi costumbre, pasaré la mayor parte de enero en la quinta, esta vez acompañado por queridas amigas que alquilaron enfrente porque renunciaron, esta vez, a sus tradicionales vacaciones en Uruguay. Supongo que una de las razones fue la imposibilidad de comprar moneda extranjera.
Leo en el diario que ciertos argentinos que poseen casa en Uruguay se la autoalquilan para conseguir algún billete. No entiendo demasiado bien la operación, porque, al pagar con tarjeta esos falsos alquileres, aunque el Estado uruguayo les devuelva el 10 %, de todos modos deberán pagar el 15 % que el Estado argentino retiene como anticipo del impuesto a las ganancias y/o bienes personales.
Yo, que tampoco tengo dólares, hice unos gastos magros en mi último viaje y en el resumen de la tarjeta apareció la temible sentencia "Percepción Imp. RG 3378 AFIP".
En este año impar, tendré que preocuparme por cómo se deducen esas sumas de mi declaración impositiva. Pero no en enero.
Vuelvo a mis amigas. El 31 por la noche íbamos a comer en su casa, pero la situación meteorológica nos obligó a cambiar los planes y comimos en la mía. Es que ellas no tienen galería donde poner la mesa y su parrilla no es techada. La lluvia y el frío mandan, en estas circunstancias.
Como pasa siempre, mis amigas se enamoraron de mi mamá. Hoy se van a hacer los pies todas juntas. Quiero decir: la pedicura de mi mamá viene para atenderlas a todas ellas, en la casa de enfrente. Y ya que están, van a llamar también a un masajista. O sea: perdí a mis amigas (que ahora son amigas de mi madre) y encima instalaron enfrente un spa para mujeres. Ya han planeado ir juntas a los remates de Giles, a ver qué onda.
No me quejo de esta inesperada simpatía de la cual quedo un poco al margen, sino que la subrayo simplemente para destacar las raras consecuencias de una medida macroeconómica en mi círculo social y familiar, es decir: en toda familia argentina. No tiene razón el señor Ricardo Echegaray, quien para defender el cepo cambiario dijo que "la felicidad de la familia argentina no se mide por los dólares".
Si mis amigas hubieran tenido dólares suficientes se habrían ido al Uruguay (o no habrían alquilado una casa en un barrio tan poco elegante como el nuestro) y la felicidad de mi familia se habría visto disminuida, porque cuando mi mamá no está contenta, es peor que las tormentas de navidad y año nuevo, todas juntas.
Vivimos atravesados por decisiones de Estado que, aunque no nos interesan, más tarde o más temprano nos alcanzan, para bien y para mal.
En mis horas de ocio, en este enero frío de un año impar que yo deseaba que comenzara con todas mis fuerzas, y que había imaginado lleno de deliciosas charlas con mis amigas, vuelvo a lo de siempre: miro los árboles y las plantas, evalúo su progreso, me alarmo con sus estancamientos.
Hace cuatro años planté un jacarandá, árbol poco resistente a las heladas, sobre todo cuando es joven. Me recomendaron que lo protegiera durante los dos primeros inviernos y así lo hice: lo cubrimos con cajas de madera forradas con plásticos transparentes. El tercer invierno lo abandonamos a su suerte y sobrevivió (a duras penas, pero su copa creció). Esta última primavera, sin embargo, apenas si le salieron unas pocas hojas que, enseguida (por las muchas lluvias, tal vez) se pusieron feas. Creo que el jacarandá va a morirse (no es raro, porque en ningún jardín del barrio hay alguno, y esa ausencia notoria debió disuadirme de mi capricho, pero yo insistí en mi loca empresa).
La noche del 31 había pensado largar un globo a volar con nuestros deseos, para que se cumplieran, pero era tanto el viento que el primero se quemó y mi mamá y "sus" amigas me prohibieron un segundo intento porque temían que se quemara alguna casa.
Mi deseo de que el jacarandá recuperara su salud y pudiera sobrevir a los crudos inviernos que lo esperan no levantó vuelo y, por lo tanto, si el jacarandá muere será por la complicidad inesperada entre mis amigas y mi progenitora, resultado de una decisión tomada como consecuencia de una medida que nunca me importó demasiado y que nunca entendí del todo.
Una de mis amigas me dijo una vez que había que entablar batalla contra "la cultura del dólar" y a ella le digo (sí, a vos) que en esa batalla mi jacarandá es una baja (no la primera ni la última, pero sí la que más me afecta.
Mi amiga no lee mis columnas, pero mi mamá sí, así que supongo que le transmitirá mi amargura.