martes, 22 de agosto de 2006
Mujeres argentinas
Llevamos a la nueva gata a su casa nueva, y seguimos al pie de la letra el folleto de psicología felina que nos habían entregado. Por supuesto, Liza, la hermana gemela de Cartulina, no vio con buenos ojos la invasión de los que ella, seguramente, consideraba ya territorios propios, en su fantasía imposible de sostener de hembra alfa (es una gata todavía más tarada que su hermana y su semblante marcadamente ojijunto profundiza todavía más su aspecto de gata de poco carácter).
Gruñó un poco, como para cumplir protocolarmente con el papel de defensora del propio territorio que se veía obligada a desempeñar en nuestra presencia, pero a la media hora era evidente que sólo se acercaba a la gata nueva sólo por su curiosidad y su espíritu lúdico.
48 hs. después, nos enteramos por una comunicación telefónica, los papeles ya se han invertido y es ahora la nueva gata quien le gruñe a Liza, que en pocas horas más será ya seguramente su incondicional esclava.
A la nueva, propuse denominarla Susti, por Sustituta y por la cara de "no me pegueis" que la muy artera supo poner para conquistar nuestros corazones. Pero mi mamá duda y sigue enredada en un vértigo de acrósticos que van a terminar mareándola.
Mil personas estaban buscando reemplazo para Mía (en una época del año en la que es difícil encontrar gatitos jóvenes), pero fui yo, hijo ejemplar, quien devolvió la alegría al corazón de su madre.
lunes, 21 de agosto de 2006
El caracol y la sirena
por Claudio Magris
MILAN.- También los pecados, al igual que los capitales tomados en préstamo, se pagan con intereses que crecen con el tiempo. Lo que Günter Grass ha revelado con tantos años de tardanza (su participación forzosa en las SS de Hitler) -de por sí algo venial, si se considera la terrible situación y la edad que él tenía cuando lo cometió- le cae encima como una piedra.
Como se ha dicho, hubiera podido y debido decirlo enseguida: nada queda en secreto. Sofocado, y sin solución, en lo íntimo corre el riesgo de gangrenarse, de crecer, de erosionar destructivamente como un tumor, asumiendo dimensiones anormales y contaminando la existencia. Sin embargo, la conciencia, como una camisa manchada o sólo transpirada, va a la máquina de lavar y de escurrir sin preocuparse por el comentario de los vecinos acerca de las manchas.
Sigue acá.
El caracol y la sirena
por Claudio Magris
MILAN.? También los pecados, al igual que los capitales tomados en préstamo, se pagan con intereses que crecen con el tiempo. Lo que Günter Grass ha revelado con tantos años de tardanza (su participación forzosa en las SS de Hitler) ?de por sí algo venial, si se considera la terrible situación y la edad que él tenía cuando lo cometió? le cae encima como una piedra.
Como se ha dicho, hubiera podido y debido decirlo enseguida: nada queda en secreto. Sofocado, y sin solución, en lo íntimo corre el riesgo de gangrenarse, de crecer, de erosionar destructivamente como un tumor, asumiendo dimensiones anormales y contaminando la existencia. Sin embargo, la conciencia, como una camisa manchada o sólo transpirada, va a la máquina de lavar y de escurrir sin preocuparse por el comentario de los vecinos acerca de las manchas.
Sigue acá.
sábado, 19 de agosto de 2006
Qué no inventan estos gringos
![]() Diplomado Cine digital para Plataforma Celular Abierta la convocatoria del Mobilityfest 06, Festival y Diplomado de contenidos para Celular. | |
El Diplomado es el espacio para construir películas y pensamiento sobre esta nueva tecnología, explorando sus formas narrativas, su estética, los impactos sociales y tecnológicos para desde allí dinamizar la creación audiovisual nacional, usando estos equipos como medios de creación y terminales de entretenimiento y cultura. Por tal motivo la Universidad ICESI, Parquesoft e Imagen In_visible con el patrocinio del Ministerio de Cultura de Colombia y el apoyo de OLA (Colombia Movil) han diseñado el Diplomado de Escrituras Audiovisuales para Plataforma Celular, donde los profesionales de la imagen, podrán cualificar su formación, aprendiendo esta nueva tecnología, para desde ahí poder generar nuevos lenguajes y contenidos en sintonía con las búsquedas nacionales y globales. Tendra una duración de un mes y una semana y se estructurara a través de 5 módulos en una dinámica teórica-practica que acercarán al estudiante a los parámetros tecnológicos y a las formas narrativas de la plataforma celular. Tendra una intensidad de 120 horas y los cursos se desarrollarán en torno a Guión, Rodaje, Montaje y Composición Digital. El Diplomado Escrituras Audiovisuales para Plataformas Celulares ha sido pensado como una oportunidad para que los estudiantes y profesores universitarios de las facultades de diseño, publicidad, artes plásticas, cine y comunicación social, así como profesionales y artistas relacionados con el mercadeo visual, la ingeniería, el arte gráfico, la plástica y la creación adquieran el conocimiento y las habilidades en torno a las escrituras audiovisuales para plataforma celular. | |
Desde el pasado 1 de Agosto y hasta el próximo 26 de septiembre está abierta la recepción de trabajos para concursar en el festival internacional de películas para celular Mobilityfest 06, un espacio creado para difundir la producción audiovisual que se realiza con teléfonos celulares que busca dinamizar el arte, la experiencia creativa y la producción audiovisual convirtiendo estas nuevas tecnologías en un medio más para expresarse. Mobilityfest 06, es el primer festival internacional de este tipo que se organiza en América Latina; el responsable de este evento es la muestra internacional de cortometrajes Imagen In_visible un evento que se realiza en Cali desde hace varios años y hoy, con el apoyo del Ministerio de Cultura y Parquesoft, presentan la primera edición del festival, que está organizado en 4 categorías: películas celulares, películas realizadas con cualquier dispositivo de grabación, guiones de 1 minuto y micro-relatos y poesía por mensaje de texto. Las películas en todas las categorías deben tener una duración que no exceda 60 segundos y se recibirán de forma digital, en formato .3gp y .wmv (Windows media video) a través de la página web www.imageninvisible.org, donde el público podrá ver los trabajos y votar por sus favoritos. El jurado, compuesto por los colombianos Sofía Suárez y Felipe Cardona, el guionista mexicano Raúl Olivares y el director de cine argentino Julián Andrade, quien vendrá a nuestro país a dictar la conferencia Puesta en Escena para Celular, entregarán a los 4 ganadores teléfonos celulares de última generación equipados con cámara de video. Podrán participar cortometrajes de cualquier género (animación, ficción, documental, etc.), sin diálogos hablados, aunque se aceptan palabras o textos y pueden tener música, sonido o ruidos; guiones para un minuto (se aceptan sólo en español, inglés, francés, italiano, alemán) y mensajes de texto y poesías en idioma español que no superen 144 caracteres por mensaje (puede enviar trabajos por capítulos). | |
Si desea más información sobre el festival puede visitar la página web www.imageninvisible.org, o comunicarse al correo electrónico de Sofia Suarez (Organización) ssuarez@imageninvisible.org, y si quiere saber más acerca del Diplomado puede contactarse con Mónica Aguirre (Directora Programa de Desarrollo Ejecutivo, Universidad ICESI) vía correo electrónico a maguirre@icesi.edu.co. | |
viernes, 18 de agosto de 2006
Libros recibidos
Hay muchas razones por las cuales Conversación en Princeton. Andrés Di Tella: cine documental y archivo personal (Buenos Aires, Siglo XXI editora iberoamericana, 2006, ISBN 987-1013-47-7) es un libro precioso, un tesoro que no deberían ignorar (aunque es probable que lo hagan) los más agudos analistas de nuestro presente.
Yo diría, en pocas palabras, que toda la obra de Andrés Di Tella supone (y es precisamente eso lo que hace de ella un episodio inevitable de la producción artística contemporánea) un desesperado intento de inscribir el propio cuerpo en relación con todo lo que existe y lo es, sobre todo, su película última, la que Di Tella tiene actualmente entre manos: un vasto proyecto "ensayístico" (sé que Andrés no aprobaría del todo esta caracterización que, sin embargo, exploró teóricamente cuando comenzaba su carrera como cineasta) sobre la herencia maldita de su familia, la herencia hindú, que le viene por parte de Kamala Apparao, su madre, sobre el cual no cesan de aparecer a lo largo del libro (que es a la vez pretexto, comentario y cuaderno de bitácora de esa película por venir) las preguntas que, como un ritornello, hieren la conciencia del verdadero artista: ¿cómo decir? ¿qué sé yo?
La primera parte del libro es una larga conversación (¿con algunos inserts posteriores?) sobre la obra previa de Di Tella y el material "crudo" sobre el cual el cineasta trabaja actualmente. Que se trate de una "conversación" no es un dato menor, en este caso, porque es precisamente por eso que el diálogo nos involucra y nos tienta a intervenir todo el tiempo. Por ejemplo, nos obliga casi a tomar partido en contra de Andrés Di Tella y su obsesión por categorizar lo que hace como una forma más o menos liminar del documentalismo. ¿A qué responde ese prejuicio que Paul Firbas y Pedro Meira Monteiro le reprochan tímidamente? ¿Es que Di Tella, lector exquisito, espectador atentísimo del nuevo cine, irreprochable escritor él mismo, piensa que los problemas en relación con el archivo, la memoria, el yo y el testimonio no involucran también a la ficción (y sus formas liminares: esas novelas que constituyen el pan nuestro de cada día, esas películas que nos arrastran en la marea de yoísmo sin las cuales, nos parece, el presente no podría ser pensado)?
Más bien pareciera que, por el lado del archivo, el testimonio y lo documental, A. D. T. quisiera poner límites al "arte" que, como todo el mundo sabe, es el enemigo declarado de todo artista de verdad. Como si viera la acechanza de ese animal de innumerables cabezas, el kitsch, que desde su temprana juventud lo atemoriza ("¿A qué le tengo miedo? Ir en esa dirección", pág. 119).
"¿Artista yo? ¡Ni por broma!", parecen decir cada una de las páginas de este libro que podría interpretarse como un episodio de militancia contra lo Imaginario y sus secuelas. Y tal vez esté bien que así sea. Si hoy el arte no nos resulta totalmente intolerable en cada una de sus imposturas es por el acto sacrificial que, heroicamente, algunos están dispuestos a sostener hasta sus últimas consecuencias:
La segunda parte del libro reúne una serie de textos a propósito de Viaje al país de mi madre, la película en la que Di Tella actualmente trabaja (que puede llamarse así o también Fotografías: sin haberla visto, a mí me gusta más el primer nombre) con la conciencia de la imposibilidad (proustiana) de esa exploración de la conciencia de sí (y de los otros).
Esos textos (apuntes en una libreta, reflexiones más articuladas) son necesarios al proyecto que Di Tella encara no tanto porque lo expliquen (ésa sería su característica más débil) sino porque señalan su exceso respecto del documental: la propia memoria familiar, la que Di Tella está interrogando, es, al mismo tiempo, un viaje hacia el pozo sin fondo de las inquietantes preguntas a propósito de qué significa ser argentino y qué, ser moderno. Y para formularlas, como escribe, en relación con otros temas, "voy de la historia nacional a la historia familiar, ida y vuelta, de lo público a lo muy privado" (pág. 154). No es tanto que Di Tella se arrogue el derecho de responderlas, sino que reclama para sí la pertinencia de formularlas desde un lugar excéntrico (la conciencia de quien ha pasado su infancia a la sombra de la vileza, estigmatizado como un wog: "la sigla que usaban los ingleses para referirse a los hindúes occidentalizados, o que pretendían occidentalizarse, vistiendo traje y corbata y hablando inglés. W.O.G. era Western Oriental Gentleman (...), el peor insulto imaginable", pág. 120).
Esa excentricidad y la ambición que invulcra el proyecto (ser el hijo privilegiado del presente) excede al film o, más bien: necesita del libro para completar una experiencia que, de otro modo, caería como una gota de lluvia en el agua.
Paul Celan sabía que "Sólo en la lengua materna se puede decir la verdad. En una lengua extranjera, el poeta miente". Aún con la sospecha de que su intento tal vez sea desesperado, Andrés Di Tella ha salido en busca de esa lengua materna que lo acerque a la verdad. La suya, y la de todos. Lo único que importa, ¿o no?, en relación al arte de verdad.
------------------------------------------------
La otra noche mi padre...
Andrés Di Tella
Lo que sigue es parte de un texto (más largo) que escribí hace unos cuatro o cinco años en un cuaderno de ideas, mezclado con otros textos y otros proyectos, y que está en el origen de la película.
La otra noche mi padre me pasó unas fotos. En realidad se las dio a Cecilia, mi mujer, mientras yo hablaba con otros invitados a una comida en su casa. Las seleccionó de unos sobres donde las tenía y las fue colocando en un álbum, describiéndole a Cecilia cada una, para que después me las pasara a mí. El problema es que después Cecilia no podía recordar las circunstancias exactas de cada foto, con lo que yo me quedaba de alguna forma solo con ellas, como si las hubiera descubierto en un viejo baúl y ya no tuviera a quién preguntarle ninguna aclaración.
