domingo, 16 de octubre de 2011
¡Live, from New York.....!
sábado, 15 de octubre de 2011
Cuenta regresiva
“Plantear un escenario en el que a la izquierda del kirchnerismo sólo está la pared es falso”, afirma el sociólogo y candidato a vicepresidente por el Frente de Izquierda, que analiza las contradicciones del ala progresista del gobierno.
El arte posfotográfico
Por Daniel Link para Perfil
En el Saturn de Estambul encontramos una cámara pocket irresistible, que toma imágenes en 3D y tomas panorámicas, videos en alta definición, con zoom optico de x5, 16.2 megapíxeles de resolución y una sensibilidad (¿de qué?) que va de 100 a 3200 ISO.
Supongo que con otras cámaras similares podrán obtenerse resultados parecidos en lo que ya podría denominarse arte posfotográfico (la denominación ya fatiga Internet).
Hasta ahora, la digitalización fotográfica no había sino profundizado, extremado y democratizado el tratamiento de las imágenes (el photoshop no es sino un laboratorio de retoques) que, sin embargo, habían obstinadamente conservado el mito de la “toma directa”, subsidiario del principio (teórico) de que para que haya hecho fotográfico debe haber contigüidad real entre lo fotografiado y el aparato. Sostener la premisa de que eso estuvo ahí quiere decir que la luz tocó realmente con sus radiaciones inmediatas (sus luminancias) la superficie que a su vez toca nuestro ojo cuando miramos fotografías. El mito de la “toma directa” (sin montaje) es correlativo de ese principio táctil.
Contra esa característica de la fotografía, cuya historia parece ya haber terminado, la posfotografía que comienza con estos últimos inventos abandona todo resabio táctil y se coloca en el umbral estelar de la matematización.
Porque las capturas en 3D o en panorámica (“tomas directas” de estos nuevos aparatos) ya no fijan imágenes cuya autenticidad pueda o no probarse, cuya relación táctil pueda o no experimentarse, sino campos visuales que han sido dibujados según un complejo algoritmo matemático (y no según la estética del “artista”).
Como en los trípticos medievales, ahora una “posfotografía” puede incluir en la misma “toma (directa)” a una Madre amamantando a su Niño y, al lado, a la misma Madre acunando al mismo Niño. O, en las fotografías en 3D, la reverberación y el movimiento de las olas. O, en cámaras todavía más experimentales, un campo visual sin foco, que se podrá definir después de la “toma (directa)”.
Nadie podrá considerar “imágenes fotográficas” (táctiles) a esas transformaciones matemáticas (sin conciencia) de lo visible. No sabemos cuáles serán los géneros de la “posfotografía”, ni quiénes serán sus “autores” (si acaso tal circunstancia fuera posible) y no sabemos tampoco cómo leeremos, de ahora en adelante, las viejas imágenes fotográficas, su obsesión, tal vez positivista, por el registro total de lo existente, por probar la existencia de cada elemento de “la realidad” e integrarlo en un esquema predictivo.viernes, 14 de octubre de 2011
Un cacho de cultura
por Lux para Soy
“¡No, Cachita, no!”, grité desde un pozo de desesperación, hundidx en el sillón del fondo de la galería miaumiau (Bulnes y Cerviño), donde se estaba por realizar la presentación del libro Desbunde y Felicidad de la Dra. Cecilia Palmeiro y donde se había dado cita lo más granado de lxs jóvenes-viejxs del cambio de milenio: Belleza y Felicidad en pleno, Javier Barilaro (elegantérrimo), Pablo Pérez (le arrancamos de la boca la petaca de tequila), Ale López, una pareja de recién casadxs, la cronista de la alta sociedad María Moreno, muchxs estudiantxs de Letras, millonarixs sin cabeza...
La Cacho me había arrancado de la cárcel domiciliaria (después de mis desventuras turcas y de mi excursión con las travas de bombo y bombilla la Justicia me puso tobillera con gps para impedir mi huida de Buenos Aires). Disimulaba mi libertad condicional y mi electrónico encadenamiento con un palazzo que encontré herrumbado en el fondo de mi placard (donde hay de todo, menos secretos).
La Cacho me hostigaba por lo bajo para que contara no se qué aventuras (suyas o mías) en ese antro berlinés llamado Lab-Oratory, excavado en los sótanos de una vieja fábrica en los alrededores de Ostbanhof, donde, arriba, funciona una discoteca de moda.
Me negué tajante, hartx de aventuras sin sentido, añorando mis amores egeos y entregadx, ahora, en una noche gris de octubre, a la escucha atenta del arte más exquisito a nuestro alcance, el que la Dra. Palmeiro, recién vuelta de un viaje místico por la India donde aprendió secretos tántricos y un yoga milenario que aquí no se conoce, había analizado en su libro.
Estábamos en éxtasis lírico, salvo por la Cacho, que no paraba de tirarme letra para que contara las fiestongas de Lab-Oratory, a donde había ido siguiendo mi recomendación.
Yo le había recomendado Lab-Oratory, donde hay una silla de parto que, creo, todavía lleva mi nombre, pero mucho más los bosquecitos del Tiergarten donde la gente va a hacer lo mismo pero sin pagar entrada y sin seguir ningún código vestimentario, todxs con todxs.
En Lab-Oratory todo es más civilizado, lo reconozco, y en mi memoria ha quedado grabado ese momento en que, dispuestx en mi trono frente a la barra, dejé que los muchachos berlineses (y algún que otro turista atrevido) me dieran una mano o dos en tan apretado trance o viaje a las estrellas (en mi recuerdo, no sé en el de la Cacho, todo es un dilatado cielo tachonado de estrellas).
Yo los dejaba hacer, las piernas en cabestrillo, mientras mirando el techo contaba los ladrillos de la bovedilla e imaginaba que nunca más podría caminar. A mi alrededor, entre penumbras, los gemidos y los chasquidos de las carnes entreveradas se mezclaban con el ritmo tóxico del house que nos ponían para que siguiera el baile, hasta la extenuación.
“Sí Cacho, sí, dije”, cuando quise ir a la ducha también me pasó lo mismo: que agua no había pero sobre la rejilla que funcionaba de techo había doce alemanes con la vejiga a punto de reventar de cerveza. Y no dudaron un instante. Pero eso era, para mí, el pasado.
Me levanté del confortable silloncito donde estaba, saludé con un beso a la Dra. Palmeiro (espléndida con sus minishorts verde loro), compré un ejemplar de Desbunde y Felicidad a Damián Ríos y me volví corriendo a casa a leerlo, no fuera cosa que mi tobillera comenzara a titilar y las alarmas de la comisaría trajeran a mi puerta a los tiras del barrio. O a lo mejor, quien sabe...
¡No, basta de esto! Hasta mi sobreseimiento, me refugio en la cultura. Me elevo a los cielos del arte.
miércoles, 12 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
Ansiedad oral
Es por el aumento de la circulación del VPH. Desplazó a otros factores de riesgo.
El sexo oral ya es la principal causa de cáncer orofaríngeo, esto es de tumores de boca, faringe, base de la lengua, encías, mejillas y paladar. Es que la infección con el virus del papiloma humano (VPH), de transmisión sexual, desplazó del primer puesto de la lista a tabaco y alcohol, dos de los factores de riesgo históricamente asociados con esa enfermedad. Así lo reveló un estudio financiado por el Instituto Nacional del Cáncer (INC) de los EE.UU. y publicado esta semana en el Journal of Clinical Oncology.
lunes, 10 de octubre de 2011
En cuatro
domingo, 9 de octubre de 2011
sábado, 8 de octubre de 2011
El cielo sobre Berlín
Por Daniel Link para Perfil
En pocos meses más, Berlín perderá uno de sus emblemas más carácteristicos, el aeropuerto de Tegel. En junio de 2012 abrirá sus puertas el nuevo aeropuerto de Berlín-Brandeburgo, "el más moderno de Europa" y, seguramente, el menos interesante.
Tegel era una reliquia de la Guerra Fría, el aeropuerto construido en 1948 para garantizar el abstecimiento aliado de esa rara isla de felicidad que fue Berlín Occidental.
Erigido en el "sector francés" de la ciudad, en el barrio de Tegel, entre el distrito de Reinickendorf y Charlottenburg, el aeropuerto fue el epicentro de las actividades de espionaje y complot internacional a partir de 1960, cuando se convirtió en la terminal de todos los vuelos internacionales ante la inadecuación de Tempelhof (la mayor estructura racionalista de la historia y del mundo) a los portes de las nuevas aeronaves. Tempelhof, construido entre 1936 y 1941, dejó de funcionar como aeropuerto el 31 de octubre de 2008 y hoy es un parque más de los muchos que Berlín tiene (ciclistas y ravers se dan cita en sus pistas y es paseo obligado de quienes quieren ver los restos de la arquitectura del Reich).
Menos afortunado, el aeropuerto de Tegel (construido en el mismo lugar en el que el conde Von Zeppelin hizo volar los primeros dirigibles y donde los nazis probaron sus cohetes V1 y V2), diminuto como una pieza de joyería, eficiente y circular como un reloj suizo, desaparecerá por completo de la faz de Berlín, cuyos habitantes no soportan ya el ruido y la congestión que once millones de pasajeros anuales provocan tan cerca del centro de la ciudad. BER, la nueva sede aeroportuaria, estará muy cerca de esos containers apilados que se conocen como el aeropuerto de Schönefeld, muy lejos de (la historia de) Berlín.
viernes, 7 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
Un elefante en un bazar
miércoles, 5 de octubre de 2011
martes, 4 de octubre de 2011
Censura vil
(O CÓMO EL HACEDOR (DE BORGES), REMAKE SE CONVIRTIÓ EN UNA NOVELA POLÍTICA)
Hoy queremos manifestar nuestro frontal rechazo ante un hecho insólito. María Kodama, heredera de los derechos de autor de Jorge Luis Borges, ha obligado a la editorial Alfaguara a retirar del mercado El Hacedor (de Borges), Remake, la última novela de Agustín Fernández Mallo, bajo amenaza de denuncias. La obra, que contiene el nombre de Borges en su título, e incluye fragmentos y títulos de los poemas del escritor argentino en el orden original de El Hacedor, pronto se va a retirar de las librerías y dejará de existir tal y como fue concebida.
A El Hacedor (de Borges). Remake no se le acusa de plagio. Se le acusa de insertar unos materiales protegidos por derechos de autor dentro de una obra original, sin contar con el debido consentimiento de su propietaria. No ha importado nada que la obra funcione como un homenaje a Borges, quien se halla tan presente que resultaría disparatado acusar a Fernández Mallo de actuar de forma deshonesta. Su supuesta falta no tiene nada que ver con el engaño, sino con haber compuesto una pieza original valiéndose de algunos fragmentos que tenían dueña; una dueña que no está dispuesta a compartirlos.
¿Cuántas obras artísticas y webs hoy en día se valen de textos, videos, imágenes o sonidos de procedencias diversas? El Hacedor (de Borges), Remake, más que como singularidad, podría tomarse como ejemplo de un procedimiento que se aplica de forma masiva en la actividad creativa de nuestros días, a través de formas que no son más que la versión actualizada de un principio rector de la cultura y el conocimiento: lo nuevo siempre se construye a través de lo viejo, y de lo ajeno. Seguir ese principio, que se halla muy por encima de legislaciones e intereses particulares, no solo es legítimo; es fundamental. La inmensa mayoría de las personas así lo comprenden, de ahí que la decisión de María Kodama sea una excepción extraordinaria. Pero incluso como excepción, resulta intolerable.
En un artículo publicado en El Cultural de El Mundo, la señora Kodama, quien confiesa no haber leído El Hacedor (de Borges). Remake, dice haberse dejado guiar por su abogado, quien considera “una falta de respeto” el tributo de Fernández Mallo, por no haber pedido permiso. Imaginemos qué sería de los creadores, académicos o investigadores si, cada vez que usaran materiales prestados tuvieran que solicitar el beneplácito de sus propietarios, que se hallan amparados para denegárselo por consideraciones tan caprichosas como las de este caso. Que, de ahora en adelante, esos creadores tuvieran que valerse de lo ajeno, sin incurrir en el plagio, con un ojo puesto en la legislación, ante la amenaza de una demanda. Todos comprendemos el lugar aberrante en que se convertiría el mundo de la cultura si se generalizaran acciones como las emprendidas por Kodama, de ahí nuestra reacción. Consideramos que no existe la más mínima legitimidad moral para censurar así una obra; solo existe un defecto en una ley que nunca debería dar cabida a esta clase de abusos. Una ley anacrónica, formulada en tiempos pre-digitales y ajena a la deriva del arte contemporáneo.
Rogamos encarecidamente a María Kodama que reconsidere su decisión, y no se oponga a la justa difusión de El Hacedor (de Borges), Remake. Una rectificación a tiempo puede dejar en mero malentendido esta equivocación, que sería mucho más grave en el caso de perpetrarse. En las pocas horas de circulación de la noticia, la condena de escritores, editores y amantes de la literatura ha sido unánime, y deja claro que su acción va a tener exactamente el efecto contrario al que buscaba: en vez de proteger el legado de Borges, deslegitimará a quienes lo gestionan. A este respecto, hay que considerar no sólo el diseño de la portada de la novela de Fernández Mallo (un corazón dorado: una declaración de amor al maestro), sino también el efecto que ha causado ese libro: una relectura del original, El hacedor, que durante las últimas décadas ha tenido menos circulación y lecturas que otros libros más conocidos de Borges, como Ficciones o El aleph. Quienes firman aquí suscriben todo lo dicho.
Quienes queráis ratificarla con vuestra firma, por favor, enviad a elespigado@gmail.com una declaración mínima diciendo que suscribís todo lo dicho en ella, añadiendo vuestro nombre y, si os apetece y creeis que puede añadir algún valor a vuestra firma, vuestra ocupación. Quien lo crea conveniente, que reenvíe esta carta con el adjunto a sus contactos interesados, con el objetivo de recabar el mayor apoyo posible. El lunes añadiremos todos los nombres a la carta de protesta y le daremos difusión.
lunes, 3 de octubre de 2011
Me parece que vi un lindo gatito
Pero las demás ciudades turcas también:














En Turquía hay más gatos que en cualquier otro país del mundo (y todos muy hermosos). Quiso la suerte que visitáramos el país poco después de las pariciones.
domingo, 2 de octubre de 2011
ASAMBLEA DE INTELECTUALES, DOCENTES Y ARTISTAS EN APOYO AL FIT
Jueves 29 de septiembre de 2011
Por: Esteban Mercatante
El sábado 24 se realizaron en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA las primeras Jornadas de Debate de la Asamblea de intelectuales, docentes y artistas en apoyo al FIT. Estas surgieron como propuesta de la tercera asamblea, con el objetivo de profundizar los debates sobre diferentes temas surgidos en las asambleas mismas o en los intercambios y contribuciones en el blog de la misma (http://
Las jornadas han sido una primera instancia para abrir estos debates fundamentales, que seguirán desarrollándose en nuevas jornadas, así como en el blog de la asamblea. Fueron propuestas varias iniciativas y campañas a ser tomadas por el espacio, que serán discutidas en la próxima asamblea, que se realizará el 5 de octubre.
A continuación realizamos un pantallazo sobre algunos puntos que fueron abordaros en los distintos talleres. Próximamente podrá verse el video del plenario de cierre en la página del Instituto del Pensamiento Socialista Karl Marx (www.ips.org.ar).
La crisis mundial y la lucha de clases
En este taller se debatió en torno a las características de la crisis. Como hemos planteado en numerosos análisis, esta crisis tiene sus raíces en los mecanismos puestos en marcha por el capital para recuperar la rentabilidad desde finales de los `70, atacando las condiciones de vida de la clase trabajadora y liberando mecanismos para multiplicar novedosos instrumentos financieros, mientras la inversión y el crecimiento económico se mantuvieron limitados. La crisis actual marca el agotamiento de la modalidad bajo la cual se salió de la crisis de los `70.
Se puso en debate la idea de que el sistema hoy pueda definirse como un capitalismo organizado y que pueda haber una gestión de la crisis. Lejos de esto, nuestros compañeros plantearon que puede verse hoy que los mecanismos de contención puestos en marcha en 2008, sumados a los desequilibrios que se venían acumulando en la economía global, se han transformado en nuevos factores críticos, como muestra la situación de Grecia y otros países europeos amenazados por la crisis fiscal que los pone al borde del default, mientras la economía mundial afronta el panorama de una nueva recesión en Europa y EE. UU.
La situación política nacional y las perspectivas de la izquierda
Un aspecto muy importante del debate en el taller sobre situación nacional, recogido en varias intervenciones, fue analizar cómo quedó el régimen luego de las internas de agosto que preparó el rumbo para un triunfo de Cristina Fernández en octubre, mostrando una oposición patronal dispersa. Para pensar el “cristinismo” después de octubre, desde el PTS habíamos enviado como material para la discusión el debate sobre el kirchnerismo (¿progresista o restaurador?) que se viene desarrollado entre la “trotskósfera” y la “peronósfera”, del cual vienen participando Fernando Rosso, Artemio López, Manolo Bargue y Juan dal Maso, y que reflejamos en La verdad obrera del 22 de setiembre. Partiendo de ese debate, desde el PTS planteamos que el cristinismo viene utilizando el capital político logrado en las primarias para encarar una agenda reclamada por las patronales atacando, por ejemplo, a los “revolucionarios” del Subte, mensaje que los empresarios han sabido leer, lanzando algunos ataques, en anticipo a lo que vendrá en el nuevo mandato cristinista. Detrás de la fachada “nac & pop”, el poder real que sustenta al gobierno es el aparato del PJ, la burocracia sindical y la policía, listos para responder con sus métodos ante cualquier crisis, cómo se mostró en el Indoamericano, en Jujuy, con los asesinatos de Mariano Ferreyra y hermanos de la comunidad Qom, etc. El agotamiento del esquema económico (por la inflación, la devaluación en Brasil, el fin de la abundancia de dólares y los problemas fiscales) y el impacto de la crisis mundial, plantean que debemos prepararnos para las duras respuestas que dará este “poder real”.
En relación al FIT, se planteó que un aspecto clave que lo distingue de experiencias como el Frente del Pueblo, IU, y Zamora es su claro planteo por la independencia de clase, ausente en las alianzas con el PC, que siempre bregó por la colaboración de clases y hoy es parte de los apoyos al kirchnerismo. En el caso de Zamora, al eclecticismo estratégico y programático se sumó la carencia de cualquier organización. Para pensar las perspectivas luego de las elecciones planteamos que sólo conquistando una fuerte inserción en la clase obrera, para dar desde allí un programa al conjunto de los oprimidos, se puede pensar seriamente la constitución de un partido revolucionario y que, a la hora de pensar qué partido construir, esto no puede hacerse por fuera de que una revolución en la Argentina tendrá que enfrentar la acción concertada de punteros, fuerzas represivas y burocracia sindical.
También fue parte de la discusión en este taller el planteo que se viene discutiendo hace unas semanas en las prensas de los distintos partidos integrantes del FIT, sobre la necesidad de llevar la discusión sobre Partido de Trabajadores al movimiento obrero. Para nosotros este planteo está estrechamente ligado al desarrollo de un corriente obrera clasista con la que los revolucionarios busquemos fusionarnos.
La situación de la clase obrera en la Argentina
En la mesa de movimiento obrero se discutió centralmente sobre la caracterización de la burocracia sindical y la relación entre el desarrollo de una corriente clasista y la construcción de partido revolucionario. Se discutió cuál era el grado de fortaleza de la burocracia ante los cuestionamientos de sectores antiburocráticos. Con algunas intervenciones acentuaron la capacidad que preserva de disciplinar al movimiento obrero y subordinar las demandas obreras a las necesidades de las patronales y el gobierno, en discusión con los que señalaban una “crisis irreversible” de la burocracia. También se discutió sobre el planteo de recuperar los sindicatos que forma parte del programa del FIT. El dirigente despedido de Kraft, Oscar Coria, destacó que en el FIT se encuentran las fracciones más avanzadas de los trabajadores, que defienden posiciones clasistas. Lejos de cualquier facilismo, planteó que el problema de la burocracia es vital, y que hay que prepararse para enfrentarla en los tiempos de crisis y ataques que se vienen, que contarán con la acción concertada de patronal, gobierno y burocracia. Para el desarrollo de los sectores que hoy comienzan a abrazar las ideas del clasismo, planteó el desafío que tienen las fuerzas que integran el FIT de contribuir a fortalecer este proceso, y reivindicó Nuestra Lucha como política en ese sentido que desde el PTS venimos impulsando junto al Sindicato Ceramista de Neuquén y numerosas Comisiones Internas y delegados sindicales de todo el país.
Intelectuales, política y discursos en la izquierda
La mesa sobre discurso e intelectuales se enfocó centralmente en los discursos de la izquierda. Hernan Díaz y Jorge Warley habían enviado aportes por escrito enfocándose en esta cuestión. Varias intervenciones pusieron el acento en la importancia de la crítica al discurso del kirchnerismo, como la denuncia del “doble discurso” del gobierno, de la “dislocación” entre los hechos y las interpretaciones que los kirchneristas hacían de ellos (desde el “desendeudamiento”, hasta la “no represión”), y la crítica a los intelectuales K (analistas semióticos oficialistas, como Horacio González en su último libro) que venimos realizando desde el PTS. Nuestros compañeros destacaron sobre todo que el “cristinismo” se propone culminar la “restauración” postcrisis del 2001 apoyándose en los “poderes fácticos” de la burocracia, el pejotismo y el Estado y que, por lo tanto, el discurso “progresista” es cada vez menos creíble. Frente a esto es fundamental que de cara a una perspectiva de endurecimiento de la lucha de clases, el “discurso” del FIT señale a los “enemigos” para poder plantear que alternativa política y que alianza de clases es necesaria para enfrentarlos.
Arte y cultura
En la mesa sobre arte y cultura se debatió sobre la política estatal hacia el arte y la cultura, especialmente bajo el kirchnerismo; otro eje fue cómo el FIT puede ser también en este terreno un canal de expresión de los sectores críticos al manejo de la cultura como una fuente de ganancias más (tanto por sectores del mercado como por las instituciones gubernamentales); otra discusión abordó la posición de los partidos de izquierda frente al arte. Eduardo Grüner, Ariane Díaz y Demian Paredes habían enviado previamente materiales para la discusión, que pueden leerse en el blog de la asamblea.
Géneros
Se dio un intenso debate que abordó cuestiones como la familia, el aborto, la religión y la opresión que padecen cotidianamente mujeres y GLTTBI. Nuestras compañeras y compañeros de Pan Y Rosas y de la Juventud LGTB del PTS destacaron en ellas cómo el capitalismo normativiza la sexualidad y los cuerpos, condenando o invisibilizando a los que quedan fuera de la heteronormatividad, a la vez que refuerza los lazos patriarcales que oprimen a la mujer (como ya destacara Engels en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado); cuestiones contra las que los revolucionarios tenemos mucho que decir y combatir. El cuestionamiento a estas múltiples opresiones que el capitalismo sostiene y refuerza, así como a las concepciones que mantienen “lo personal” y “lo político” como carriles separados, tanto como a las relaciones personales individualistas que se imponen por la propia mercantilización de todos los aspectos de la vida social, es parte fundamental del cuestionamiento al sistema y de la pelea por una sociedad distinta que nos proponemos los socialistas revolucionarios.
sábado, 1 de octubre de 2011
Urbanismo comparado
Por Daniel Link para Perfil
En un aeropuerto de Asia me preguntan si Argentina es un país europeo. Como estoy saliendo del país, me abandono al juego y digo que sí, que es un país europeo pero muy periférico, como Turquía (donde me encuentro).
La ironía no es comprendida y me cuesta una serie de llamadas telefónicas, para verificar si yo hubiera necesitado visa para entrar al territorio otomano y si la necesito para salir. Una vez superado el escollo (lingüístico, pero sobre todo cultural), en el preembarque pienso en la situación relativa de nuestros países, Argentina y Turquía y sus ciudades principales, Buenos Aires (12.801.364 habitantes) y Estambul (14.573.836 habitantes).
Nada puede ser más distinto que la belleza impar de la segunda, que corta el aliento, y la chatura miserable de la segunda, y sin embargo...
Estambul es la más "oriental" de las ciudades europeas (antigua capital del Imperio de Oriente, cuando se llamaba Costantinopla) y a ella acuden masivamente los musulmanes más liberales en busca de una cuota de multiculturalismo que sus propias sociedades les niegan (Turquía es un estado laico, con una larga tradición de educación gratuita y obligatoria y voto femenino desde la década del 30 del siglo pasado). Buenos Aires es la más europea de las ciudades latinoamericanas y a ella acuden masivamente los latinoamericanos en busca del cosmopolitismo que en sus propios países falta.
Al mismo tiempo, Estambul y Buenos Aires son, para los europeos deseosos de aventuras, las más exoticas de las ciudades construidas según el modelo europeo y a ellas concurren en manadas ávidas de lo mismo: multiculturalismo y cosmopolitismo. De modo que mi torpe analogía, que esgrimí como una respuesta automática a una pregunta ignorante, se revela metodológicamente pertinente: estas ciudades gigantescas, que funcionan como umbral de transformación de una cosa en otra, de una civilización en otra, no son exactamente simétricas pero permiten trazar el arco de expansión de una cultura imperial y las resistencias que se le oponen: el punto de juntura o cicatriz que Europa fue dejando en su larga marcha hacia el Estado Universal Homogéneo.
Tal vez por esa marea turística incesante, las dos ciudades son más bien caras pero al menos en Estambul se tiene la sensación de que uno recibe algo a cambio de lo que paga. La comida, por ejemplo, es excelente en todas partes y el sistema de transporte público no tiene nada que envidiarle a cualquiera de las otras ciudades europeas. Por la mitad de lo que cuesta una cena en un restaurante a la moda de Buenos Aires uno come en Bizancio las mejores materias primas cocinadas con gran sabiduría.
El tránsito estambuleño es una pesadilla (en una ciudad dividida por mares, estrechos y bahías profundísimas y construida en empinadísimas colinas que se precipitan a las aguas no parece haber solución) pero la ciudad cuenta con sistema de metros, tranvías, funiculares y barquitos que permiten moverse sin dificultad de un lado al otro.
Estambul es una ciudad opulenta y cultísima que se prepara para integrar la agónica zona del Euro (las librerías estambuleñas harían palidecer a sus rivales porteñas y en la misma semana, sucedieron un Festival Internacional de Poesía, una Bienal de Arte Contemporáneo y el ISEA, el más importante festival itinerante de artes electrónicas).
Buenos Aires es una ciudad decadente que no puede resolver sus contradicciones más elementales y donde lo único que crece exponencialmente es la miseria (la villa miseria), aunque las estadísticas pretendan convencernos de otra cosa.
Mil argumentos podría enumerarse en favor de Estambul y uno solo en contra, que, sin embargo... Aunque los hombres puedan caminar del brazo o incluso de la mano por las calles de Estambul, a sus habitantes les resulta un poco inconcebible que dos nativos de Buenos Aires del mismo sexo se declaren "legalmente casados" y sospechan una burla. Es que la homosexualidad en Estambul no está "bien vista" e, incluso, debería decirse, está tachada por completo de la vista. Eso no significa que en Estambul no exista la homosexualidad sino que ha sido invisibilizada (la popular página de contactos gayromeo.com, de las más usadas en Europa, está prohibida en todo el territorio turco) y que aparezca, por lo tanto, subordinada una cultura completamente fundada en el eufemismo y la opacidad del signo.
El gran Mustafá Kemal Atatürk (1881-10 de noviembre de 1938), fundador y primer presidente de la moderna República de Turquía, lo previó todo, salvo ese pequeño detalle por el que Buenos Aires seguirá brillando aún en su momento más oscuro.









