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sábado, 15 de octubre de 2022

Los pasos perdidos

Por Daniel Link para Perfil

En la última actualización de mi sistema operativo telefónico apareció una aplicación llamada “Fitness” que controla cada paso que doy y me informa de mis “logros” y “rendimientos” diarios.

Cada noche, el teléfono me felicita por haber superado en un 200 % los objetivos prefijados (algo que la aplicación hizo automáticamente), que tal vez sean los de un comatoso, minusválido o desahuciado.

Y, sin embargo, me doy cuenta de que empiezo a depender de la aplicación y, dado mi natural sedentarismo, empiezo a contar los pasos que doy dentro de mi casa, no sea cosa de que se me pierda algún movimiento decisivo para mi supervivencia y mañana rel celular me lo recrimine con la misma violencia de un personal trainer o un maestro de gimnasia.

Supongo que el carácter protésico de mi teléfono móvil está a la altura de los anteojos de leer, sin los cuales no funciona. Es decir: yo no puedo leer nada de lo que me dice, pero además él no puede reconocerme para abrirse a mi curiosidad o mi control. Últimamente he notado que, porque he cambiado el marco de mis óculos, desconfía de mi identidad y me pide que teclee el código.

Yo lo desprecio por estupideces semejantes y ahora planeo una venganza, digamos, monárquica. Cada vez que paso frente al televisor hay un episodio nuevo de La casa del dragón, donde hay rivalidades políticas y disputas sobre herencias fundadas en la genética. Me reconforta pensar que mis genes me salvarán de la decrepitud que me anuncia el celular, hasta que descubro que lo tengo en la mano y que he estado caminando y moviéndome frente al televisor con él. Debería tener un apple watch, pienso.


domingo, 16 de enero de 2022

La Reina del Plata

Vemos el capítulo de Bones que corresponde a la luna de miel de Brennan y Booth (emitido originalmente el 4 de noviembre de 2013 y escrito por Dave Thomas). Han decidido, después de una boda muy dilatada en el tiempo (sucede en la novena temporada), disfrutar de las bellezas naturales de Buenos Aires (sus playas, sus olivares en las colinas):

y su patrimonio arquitectónico (las catedrales de la época colonial, su clasicismo criollo y los laberintos góticos de sus callecitas estrechas):

Buenos Aires, con todo su esplendor robado un poco de aquí y otro poco de allí (después de todo, es una ciudad de contrabandistas), tiene su reverso, Ciudad Evita, donde imperan el crimen y el ascenso social por la vía rápida:


  

Como Brennan ha trabajado con los equipos de antropología forense locales, le propone a su marido visitar la Morgue de Buenos Aires:

 

  

La visita social pronto se transforma en otra cosa, cuando Brennan descubre unos restos cuya antigüedad no se corresponde con los restos rescatados de una fosa común de la Dictadura y decide involucrar a sus compañeros de trabajo del Jeffersonian Institute (que no ven con buenos ojos el sobrecargo de tareas y están a punto de llamar al FMI):



La investigación involucra a un comisario intachable:

 

al juez Oyarbide:

 

las famosísismas casas de prostitución porteña:

 

el oro nazi (sugerido ya por el título del capítulo):




y, por supuesto, la cartera de Cristina:


 
Hacia el final, se nos brinda la clave del delirante disfrute que el capítulo nos provoca (muy por encima de la Buenos Aires de Los cuatro jinetes del Apocalipsis o Gilda o la Villa Gesell de X Men). La cita es prácticamente el núcleo central de la teoría literaria de César Aira y la pronuncia la viuda del asesinado (desempeñada por Lucila Solá, ex de Pacino, suegra de Leonardo DiCaprio):

 


Eso mismo: somos una nación imaginaria.

 

sábado, 25 de diciembre de 2021

Inteligencia y humanidad

Por Daniel Link para Perfil

El sopor del 25 no da para la disección de temas de alta filosofía. Dejo el planteo para más adelante.

Con las sucesivas versiones de Matrix (la última de las cuales acaba de estrenarse) y la proliferación de robots en los chats de whatsapp (atención al cliente, trámites municipales, bancos) ya es evidente que estamos en manos de una “inteligencia artificial” cuya incapacidad para resolver cualquier problema sólo es comparable con su capacidad para amedrentar a las personas.

Vayan como muestra mi últimos encuentros con esas inteligencias bélicas. Una universidad alemana me hace un pago muy módico por unas actividades académicas. El robot del banco me escribe con un tonito intimidatorio: “Estimado cliente: hemos recibido un pago en su cuenta de JOHANN-WOLFGANG-GOETHE. ¿Quién es esta persona en relación con usted y cuál es el motivo del pago? Le informamos que cualquier pago que no contenga un motivo claro será rechazado”. Estoy tentado de responder que le vendí al sujeto alimento para caniches (el animal que el diablo elige para entrar en la casa de Fausto) pero estoy seguro de que con eso me expongo a los robots asesinos que circulan por el mundo.

Ya nadie sabe cómo resolver la mínima cosa pero siempre hay un robot amenazándote. Como éste de una compañía de autos que, porque escribí “Esto parece una burla”, me contestó: “Este espacio está libre de insultos, te invitamos a conversar en otros términos”.

Pienso en Giorgio Agamben y en Massimo Cacciari. Levanto mi copa y les digo: “felices fiestas, chiquis”.

 

sábado, 12 de septiembre de 2020

Formas breves

Por Daniel Link para Perfil

En la nueva temporada audiovisual, pongo todas mis fichas a Raised by Wolves, una historia de Aaron Guzikowski para la productora de Ridley Scott, que dirige los primeros dos episodios, y no tanto a Lovecraft Country, una serie que mezcla el thriller de terror con la protesta contra la discriminación racial, basada en la novela de Matt Ruff para la productora de J.J. Abrams.
Ambas producciones apuestan al relato largo en el que J.J. Abrams nos educó con Lost. Sin embargo, Lovecraft Country carece de la intensidad de su ilustrísima predecesora y tropieza una y otra vez con comentarios de sentido común. Raised by Wolves, por su lado, se lanza a una investigación futurista sobre la Mujer que seguramente cosechará las mismas animadversiones que Thelma y Louise.
Lo más intersante, sin embargo, pasa por otro lado. La narración audiovisual es muy dinámica y más allá de los modelos canónicos se producen cada tanto invenciones de larga proyección sintáctica. El “relato largo” (que después de Lost dio algunas pocas obras memorables: Fringe, Dexter, entre ellas) bien pronto encontró su propio límite tanto en la inteligencia de los guionistas (un bien escasísimo) como en las nuevas plataformas de distribución que, al fomentar el maratonismo, ponen en primer plano las inconsistencias e incoherencias narrativas (vista de corrido en Netflix Lost no tiene ninguna).
Consciente de los riesgos, la plataforma Quibi se lanzó en abril de 2020 a explorar la forma brevérrima. Cada uno de los episodios de las series que Quibi emite (pensadas para celulares) dura entre cuatro y ocho minutos.
Por supuesto, hay mucha porquería (El fugitivo es tan intolerable como las mediocridades de Netflix) pero también algunos aciertos. De las varias producciones, sobresale 50 States of Fright (Sam Raimi), que desarrolla cuentitos de terror en tres capítulos de cinco minutos cada uno. El primero de ellos, protagonizado por Rachel Brosnahan (la extraordinaria Midge Maisel) es una encantadora vuelta de tuerca de Madame Bovary.
Mucho más atractiva es Don't Look Deeper (dirigida por Catherine Hardwicke), un relato de 14 entregas que desarrolla un pensamiento sobre la identidad, la humanidad y la libre elección (el personaje central es un androide) que se cruza con las reinvindicaciones transgénero. “No mires más profundo” significa que todo es un efecto de superficies y de conciencia inmediata de si y de los otrs. Es la única de estas formas breves de la cual se esperan con ansias futuras “temporadas”.
En todo caso, el relato breve audiovisual supone desafíos narrativos hasta ahora desconocidos. No se trata, como se podría pensar a simple vista, de una película dividida en entregas sucesivas, porque cada capítulo debe presentar, al mismo tiempo que la estructura clásica tripartita (tres actos o introducción, nudo y desenlace), el final abierto hacia el próximo capítulo o la siguiente temporada.
Como todo relato, la forma breve requiere, para sostenerse, de aciertos de casting, ritmo narrativo y, sobre todo, manejo de la intriga. Pero, además, supone una particular intensidad de las escenas porque cada capítulo no contendrá más que dos o tres y una hipótesis conceptual al mismo tiempo sofisticada y sencilla, como para poder ser desarrollada en poco más de una hora.
Cuando están bien resueltas, las series brevérrimas producen un efecto paradójico: uno cree haber visto mucho más que una película breve fraccionada, porque la lógica de la “temporada completa” se impone incluso al tiempo.
¿Cuál es la necesidad de contar con estas entregas brevérrimas y a qué intervalos de vida se destinan? Tal vez a los viajes en subterráneo, a las salas de espera, esos momentos que, parece, necesitarían de algo para ser llenados de una cuota de olvido para no ponernos a pensar en los horrores del mundo.
Antes, ese papel era cubierto por un libro cualquiera, y bien podía tratarse de una novela larga. A nadie se le ocurrió, hasta la aparición del folletín al menos, que la forma del relato debía adaptarse al tiempo de lectura. Se podría seguir, pero nos falta la inteligencia de Ricardo Piglia para hacerlo.

martes, 23 de julio de 2019

Escrito en el cuerpo


Fuente: Microsoft (Gracias, Facu).



Fuente: Xataka 

 

miércoles, 3 de agosto de 2016

Ay, qué miedo....

Crean las primeras neuronas artificiales que funcionan como las biológicas

Ttienen el mismo comportamiento que las neuronas del cerebro; usan un material disponible en los discos ópticos regrabables; podrían revolucionar el procesamiento de grandes volúmenes de datos; las fabricó IBM.



domingo, 28 de febrero de 2016

Los supersónicos



Y yo encaprichado con éste:




jueves, 25 de febrero de 2016

Si te la devuelve, jodete




lunes, 22 de febrero de 2016

El pedo argentino

Trazan un nuevo perfil argentino: el de nuestras bacterias intestinales

El microbioma humano, cuyo desequilibrio se vincula a un sinnúmero de trastornos, varía entre individuos y zonas geográficas; investigadores de Rosario comenzaron a cartografiarlo.


lunes, 15 de febrero de 2016

viernes, 12 de febrero de 2016

¡Cosa 'e mandinga!

Los efectos nocivos para la salud de tener ADN del hombre de Neandertal

Un grupo de científicos estadounidenses realizó el primer estudio directo sobre el genoma de nuestros primos de la evolución y sacó estas conclusiones.


viernes, 20 de noviembre de 2015

No era un juego




jueves, 19 de noviembre de 2015

martes, 10 de noviembre de 2015

El viento viene de atrás





viernes, 4 de septiembre de 2015

¡Lo quiero shaaaaa!




miércoles, 19 de agosto de 2015

Si gana el macriolismo, me voy a Marte




Marte rojo

El ambicioso ascensor de 20 Km para viajar al espacio

Una empresa canadiense logró obtener la patente en Estados Unidos y Reino Unido para hacer este proyecto realidad y ahorrar un 30 por ciento de combustible para dejar la Tierra.

miércoles, 29 de julio de 2015

Esto hizo google por si mismo....



Estoy esperando a ver qué hace con las fotos de garchar...