viernes, 12 de agosto de 2011
Ausencias
En esa calesita pretendidamente graciosa, que bloquea toda posibilidad de pensar el presente, lo único que se deja leer es miedo, miedo de quien, por un lado, ni siquiera se atreve a sostener una demanda de reconocimiento que, no importándole de donde venga, es capaz de aceptar en cuentagotas y que, por el otro lado, no le permite inscribir el propio nombre en relación con sus propias regurgitaciones.
Chicos, no se asusten tanto: la izquierda no será gobierno en 2012 (gane quien gane, seguiremos teniendo gobiernos de derecha). En todo caso, seguirá nombrando a los muertos, será la que sostendrá (en contra de las risas de payaso ebrio de circo criollo) la comunidad de los ausentes.
Digital Mente
La exhibición, curada por Rodrigo Alonso, inaugura este viernes 19 de agosto a las 19 hs en C.C. Recoleta.
http://www.youtube.com/watch?
Azú lunala
por Hermes Binner
Todos estamos bajo la misma Bandera Celeste y Blanca, pero no todos vemos los colores de Belgrano, ni su prédica ni su ejemplo.
Estoy recorriendo el país. No es la primera vez que emprendo este viaje. Pero es un viaje distinto, ya que nunca lo había hecho impulsando un proyecto nacional de cambio, no en cualquier sentido sino en un sentido progresista. Cuántas posibilidades, qué enorme riqueza, qué ilimitadas condiciones naturales, qué variedad de paisajes y de recursos tiene nuestro país. Reconozco sus regiones como un hijo del interior. Todos sabemos de su enorme multiplicidad, sus luchas, su resistencia. ¿Hemos asumido plenamente lo que nos dicen y enseñan los hombres, mujeres, niños, jóvenes de este país, la sabiduría de nuestros queridos viejos, la capacidad de crear, construir un destino, y hacer patria que tenemos los argentinos?
Tenemos que encontrar soluciones duraderas, buscar juntos cambios profundos. A veces pienso que eso debe ser el Poder, una oportunidad inigualable de escuchar, repetirlo, convocar a la participación y así construir un cambio que quiera decir, al fin, una vida mejor, más belleza, menos soledad, transformando la espera en esperanza para todos.
En un mundo en crisis, con 7 mil millones de habitantes, que crece y reclama cada día más alimentos y recursos naturales, más tecnología, más capacidades humanas y que necesita amplios espacios de producción en equilibrio con la naturaleza, la Argentina tiene ante sus hijos la inigualable oportunidad de saltar hacia adelante. De desarrollarse y no sólo de crecer.
En todo. En su economía, pero mucho más en la calidad de vida de su gente; en su justicia social como cimiento de un nuevo proyecto nacional; ese proyecto con visión de futuro que tanto nos hace falta para no vivir en el vaivén de las crisis, de los avances parciales y de los retrocesos y sobre todo injustos porque siempre golpea a los más débiles.
En medio de tantas posibilidades, tenemos millones de nuestros compatriotas viviendo mal, muy mal; sin un trabajo estable y decente, sin viviendas adecuadas, con una atención deficiente de su salud y una educación que no corresponde a nuestra historia y menos a nuestro futuro.
Durante todos estos años se aplicó un modelo que, si en algún momento pudo servir para salir de la emergencia, se agotó totalmente. Un modelo que se nos impone de forma integral e intocable. Como todos los modelos que han llevado al fracaso a las naciones. Es un esquema cerrado, en la economía, en la sociedad, en la política, en el manejo del poder, en las relaciones con las provincias, con las comunidades.
No tenemos tiempo de quejarnos, debemos cambiar. Podemos cambiar. Lo que necesitamos es nacionalizar el gobierno en el marco de un proyecto de Nación que nos incluya a todos.
Hoy, nacionalizar el gobierno es construir políticas nacionales con un fuerte respaldo de la sociedad civil, de las empresas, de la cultura. Terminar con la personalización y la partidización del gobierno y del poder, como lo hicimos en Santa Fe. No perdamos tiempo.
Nacionalizar el gobierno para que todas las provincias y todos los sectores participen de un proyecto común y compartido.
Nacionalizar el gobierno es terminar con el país en blanco y negro, de argentinos contra argentinos, del campo contra la ciudad, de choques constantes y construir juntos el país en celeste y blanco.
Para nacionalizar el gobierno, proponemos encarar la construcción de políticas nacionales en 10 sectores. Pero estamos abiertos a los aportes más amplios.
1. SEGURIDAD
2. EDUCACIÓN
3. SALUD
4. INFRAESTRUCTURA Y ENERGIA
5. POLÍTICA EXTERIOR
6. IMPULSO A LA PRODUCCIÓN Y EL TRABAJO
7. TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN
8. POLÍTICAS SOCIALES
9. FEDERALISMO
10. INDEPENDENCIA PLENA DEL PODER JUDICIAL Y TRANSPARENCIA
Para esto hace falta un gobierno de diálogo pero también con la autoridad moral, con la honestidad y la transparencia para gobernar, construir y negociar. Dialogar y buscar acuerdos no disminuye la responsabilidad de los gobernantes en adoptar decisiones trascendentes, la complementa, le da equilibrio. Que es lo que le falta a la Argentina desde hace tiempo: equilibrio.
No perdamos esta oportunidad extraordinaria de construir juntos un país más próspero y más libre para todos los argentinos.
En medio de una campaña electoral con abundancia de mensajes, cada uno de nosotros pensará en sus padres, en sus hijos y en sus nietos, en su propia vida, y votará con alegría sabiendo que para nosotros los ciudadanos son los que hacen el cambio. No sólo a la hora de votar, sino cada día, en cada abrazo, en cada lucha, en cada logro y cuando estos actos cotidianos son colectivos, todo es posible. La Nación no es la suma de sus partes. Es la energía arrolladora de los argentinos protagonizando su historia.
Prometo ser fiel a esta idea de participación. Todos, como Belgrano, somos hijos de la misma patria."
Tiburones del asfalto
A la vuelta, a la salida misma de la Chicago argentina, tratamos de esquivar el sempiterno piquete que corta la autopista. El piquete no lo vimos, sobre la calzada, pero en cambio vimos a las fuerzas del orden (la policía provincial) desviando el tráfico. De tan naturalizada que la protesta está, en aquellas latitudes (lo que la vuelve un poco inconsistente, creo), las rutas se cortan, aunque el piquete haya salido a almorzar.
Tomamos la autopista, lloviznaba. Teníamos que llegar a General Rodríguez, para buscar las gatas. En la autopista, brumosa, los camioneros, esos tiburones del presente, manejaban sus naves a la perezosa velocidad del que ha comido bien, por los carriles rápidos. Alrededor, los automovilistas (me gusta manejar en ruta) revoloteábamos como pececitos-piloto, como parásitos que esperan una migaja alimenticia: ellos mandaban, marcaban el paso, los seguíamos en caravana. Así en la ruta 2, así en el camino del Buen Ayre, así en la ruta 7: siempre, siempre, los camiones circulaban por los carriles centrales, como diciendo: ¿quién te crees que manda en la pecera?
jueves, 11 de agosto de 2011
Boudou, Boudou, quel grand garçon!!!
Se lo expresó el titular de la Anses, Diego Bossio, a la Corte Suprema. Dijo que no tiene fondos para hacer frente a 450.000 demandas previsionales y que representarían un costo de $ 14.000 M anuales, más 28.000 M de retroactivos que se pagarían por única vez.
Pastoral
Publico otros, los menos destructivos (de si) o los que, por sus retorcidos argumentos, algo dicen sobre el estado de la imaginación política argentina, porque me parece que, en definitiva, también de las animaladas se aprende.
Yo no "soy de izquierda" porque, como escribí alguna vez, me parece que el ser se escurrió hace tiempo por la cloaca heideggeriana. Como decía Manuel Puig, sin embargo, me gusta la izquierda. Y con esto me refiero a una configuración de discurso, ciertas hipótesis de análisis histórico, una persistencia monomaníaca en ciertos temas que la clase media, en particular la que confía en las palabras bonitas precisamente robadas a la izquierda, pero que no se transformarán nunca (no hay programa para ello) en políticas concretas en relación con lo viviente.
Sé que no puedo explayarme demasiado en estos temas porque alguien vendrá a decirme, ¡precisamente!, "te falta síntesis dialéctica, como dirían los paquidermos" que te gustan.
Leído al pie de la letra, ese enunciado de animal, que confunde "síntesis dialéctica" con "vayamos redondeando" (pueden buscarlo el 08.08.11: no pretenderán que, encima, desbroce el camino para las bestias), desprecia la forma-de-vida paquidérmica y, por extensión, toda forma-de-vida. Aboga en favor de la extinción y el fundamento (fascista) de esa abogacía es el deseo del discurso único, de un corte radical con el pasado (la mistificación histórica, la heroificación de los ladrones) y de la proliferación de ese enunciado macro-kirchnerista cuya pretendidas belleza contrasta con la realidad (sí, la realidad: un sello de clausura sobre todas las puertas del deseo): "juntos, vamos bien".
Que aquí y allá estén matando gente (aniquilando la posibilidad de lo viviente) para imponer ese enuncido totalitario no parece perturbarlos demasiado. Y eso, que ni los más lúcidos interlocutores del "modelo" (¿pero cuál, cuál?) puede dejar de reconocer, asusta.
Yo, como todo el mundo, puedo criticar el discurso de izquierda, puedo impugnar algunas de sus premisas, puedo no adherir masivamente a sus deducciones (la izquierda no me pide tanto). Lo que me resulta sorprendente (hasta la nausea, hasta la pena) es la masividad con la cual se pretende el silenciamiento de ese discurso cuyo rasgo más molesto parecería ser el iluminismo intransigente.
Un becario del conicet (quiero decir: alguien que se beneficia del reparto de las prebendas estatales y que, por eso mismo, debería ser extremadamente cuidadoso con sus dichos y, mucho más, con sus lecturas, porque para eso se le paga) se queja de que la izquierda explica "cómo son las cosas, desde ese lugar de esclarecimiento definitivo". Como esa izquierda que "hace años que viene dando cátedra" ha conseguido sobrevivir a sus propias contradicciones, el prebendario ironiza: "están llenos de catedráticos": "Parece que nunca hubieran dejado de tener razón, desde el siglo XIX".
¿Parece? ¿Parece que...? ¿Es que hay acaso otra razón fuera del discurso de la izquierda? ¿Dónde? ¿En Heidegger? ¿Es que los libros que obligamos a leer a los niños, Capitalismo y esquizofrenia o Estancias, y aquellos en los que no tenemos tiempo de detenernos, pero que nos gustan un poco (Imperio, Vigilar y castigar) han podido prescindir de los análisis de la forma-mercancía, tan decimonónicos como los vampiros y los monstruos urdidos en la fragua de los doctores Frankenstein?
¿Es que la izquierda se equivoca al impugnar el capitalismo porque, como las luminarias más agudas de la filosofía contemporánea no se cansan de señalar, "el comunismo fracasó porque la gente quería consumir"? ¿Es que la izquierda debería sumarse con algarabía al festival de consumo en cuotas, sin discusión?
¿De eso se trata? ¿Del cansancio en relación con ciertas proposiciones que de tan verdaderas ya no habría que volver a repetir (la tierra, becarios del conicet, no es plana, ni tampoco esférica: es una piedra lanzada a través del espacio)?
¿Y qué "estrategia comunicativa" (salvo la pedagogía, salvo el iluminismo) se podría sostener en un mundo dominado por las bestias? Sí, la izquierda reconoce un instaurador de discursividad, y diseña respecto de ese reconocimiento su "estrategia comunicativa" (¡¡dentro de poco se atreverán a pedirle a la izquierda marketing, como ciertas amas de casa de la zona de San Telmo, que parece ser el devenir universal de las conciencias políticas argentinas!!).
En algún diario que me sometió a una encuesta, hace muchos meses, declaré que si la Sra. Fernández necesitara de mi voto, lo tendría. Me retracto (las personas que gustamos de la izquierda somos capaces de reconocer nuestros errores) y ahora digo que volveré a votar a la izquierda, como siempre lo hice, y esta vez lo haré con el convencimiento añadido de que ese voto se fundamenta en la bestialización creciente del mundo, en la indiferencia cerril a lo que muere (porque el Estado interviene matando), en el miedo que me da que el discurso de izquierda, con el que puedo sostener amables discusiones a partir de un fundamento común, desaparezca arrastrado por el totalitarismo del que mis más fieles comentadores han venido a dar muestras.
¿Quieren discurso único, bestias? Pues bien: atrévanse a decirlo. Digan que están hartos de someter sus malas conciencias a proposiciones (anacrónicas, excéntricas) de verdad. Vuélvanse lo que en el fondo saben que son, y salgan a matar lo que vive todavía.
Cuarenta hectáreas y el mundo
Una vez más la violencia represiva y la guerra de clases se ha cobrado vidas en Jujuy, en la Argentina, en América latina, en el mundo. Vidas de pobres, vidas de sin-techo, vidas de trabajadores y superexplotados, vidas sufridas a cuyo sufrimiento sin fin –pero dispuesto a la lucha por sus derechos– ha venido a poner fin la barbarie combinada de la gran propiedad terrateniente, la voracidad asesina del Capital, la negligencia (si no la irresponsabilidad objetivamente cómplice) del Estado, el menosprecio clasista de una “justicia” privatizada, la indiferencia de los grandes medios de des-comunicación. Vidas que se restan de la vida, aunque se suman –por sólo recordar el último año– a las vidas de los aborígenes que pelean por su relación ancestral con la tierra, los militantes populares que luchan junto a los “tercerizados”, los desesperados ocupantes de terrenos donde construir la ilusión de una vida (y ya nos vamos cansando de decir que cada uno de esos episodios es un “punto de inflexión”, sin que parezca “inflexionarse” gran cosa). Vidas sin auténtica vida, a las que se les corta de un balazo la dignidad de luchar por otra vida. En tiempos en que la “corrección política” ordena por doquier emitir ondas de amor y paz, las andanadas de metralla contra los pobres que confiaron en esos mensajes están bien lejos de ser una “anomalía”: al contrario, son la voz de una Verdad que la “buena onda” puede ocultar por un rato, pero que tarde o temprano revienta como una pústula en la superficie. Es la Verdad eterna –no habría por qué temerle a esa palabra– que dice que mientras todo un “sistema” (económico, social y político, desde ya, pero también “cultural”, “moral”, “espiritual”) esté sustentado sobre la explotación de la mayoría y el descarte de los no-explotables, mientras eso siga ocurriendo, mientras esa sea la “estructura” y la lógica de fondo, en algún momento el Poder tendrá que poner el dedo en el gatillo. Porque los vencidos (como los llamaba Walter Benjamin, para no pasivizarlos con el mote de víctimas) tienen la mala costumbre de resistirse a su destino trágico. A veces, puede ser, lo hacen con torpeza, o imprudentemente. La desesperación desorienta, nubla la visión “táctica”. Tan “incorrectos” son. Y entonces hay que enseñarles educación a tiros. Aunque estemos en democracia: también en ella, a veces, se hace entrar la letra con sangre. Desde ya, estar en democracia tiene, entre muchas otras, una hipotética gran ventaja: podemos gritar la bronca, y razonarla por escrito, podemos exigir y argumentar nuestras exigencias. Podemos hacer uso de nuestro privilegio de “intelectuales críticos” (hoy ya hasta suena algo ridículo autotitularse así), e intentar que se perciba en nuestra pálida voz el dolor de los que han sido privados hasta de su garganta y su lengua. Podemos, debemos, exigir explicaciones, investigaciones “hasta las últimas consecuencias”, “castigo a los culpables”. Sin garantías de que se nos escuche, claro está: el Poder es mucho menos que tonto, y tiene mil vericuetos –inmediatos, mediatos y mediáticos– para neutralizar nuestros grititos, para desviar la atención, para disimular sus oscuridades detrás de globitos de colores o de discursos sobre “lo que falta”. Pero a ellos ya no les falta nada: les quitaron todo. Como si eso no fuera suficiente, les quitan también, después de muertos, la condición de “resistentes”: se insinúa, por ejemplo, que el calibre de los proyectiles no era el de las fuerzas de seguridad. La implicación cínica –que no es incompatible con una potencial verdad puntual, que habrá que demostrar– queda picando, amplificada y multiplicada por los amanuenses: los atacados, ahora cadáveres, se van transformando sutilmente en agresores. Y más: “Llegaron en camiones, no eran pobres”. Viajar en camión no es cosa de pobres. De pobres es defender a tiros unas pocas hectáreas –¡se trata de propiedad privada! ¡Está en la Constitución!– de las 150 mil en las que, casi con seguridad, existe trabajo esclavo. Las verdaderas víctimas, pues, son los verdugos: es un viejo truco. Viejo, pero no gastado: mantiene toda su eficacia, puesto que se inscribe en una lógica previa: aventando sospechas en dirección a los vencidos, se tapa el bosque con el árbol –ni siquiera: con una cañita de azúcar–. No importan los siglos de explotación, sino que, justo cuando los pobres reaccionaron, lo hicieron mal –con torpeza, imprudentemente: no era el momento–. El “momento” anula a la Historia: otro viejo truco. Pero igualmente eficaz: a esa lógica no hay con qué darle. Se toman, sí –o se proponen: ya veremos–, medidas “reparatorias” (y la propia idea de “reparar” ya debería dar vergüenza): se “expropiarán”, quizá, cuarenta hectáreas (con parte del pasto enrojecido, qué le vamos a hacer). ¿No se podía haber pensado antes? ¿Fue una sorpresa inédita, no se podía prever, esto nunca había sucedido? Hace menos de un año, hizo falta un muerto para que miles de “tercerizados” pasaran a planta permanente –de superexplotados “en negro” a explotados “en blanco”: todo un privilegio–. Ahora hicieron falta cuatro muertos para que se expropiaran (si se hace) cuarenta hectáreas. La cuenta es fácil: una vida = diez hectáreas. La muerte, se ve, cotiza cada vez más bajo en el mercado del valor-trabajo. A la reparación de lo que nunca debió necesitar ser reparado se la llamará “progreso”, y el que la propone sin haber previsto que se evitara lo irreparable, será un “progresista”. Lo dicho: a esa lógica no hay con qué darle. Para “darle”, habría que cambiar de cuajo la lógica misma. Habría que hacer comprender (¿pero a quién?) que cualquier intento de “profundización” dentro de la actual lógica chocará con un límite que no puede exceder, en el mejor de los casos, las cuarenta hectáreas. Desde ya: al que proponga cambiar de lógica se lo llamará “loquito”, “ultra”, “romántico”, “utopista” (parte de la lógica es que este personaje puede incluso resultar simpático en su excentricidad, siempre que no exceda el 1,5 por ciento en las elecciones). ¿Los que se divierten con tales “extravagancias” leerán el diario –cualquier diario– todos los días? ¿Leerán, quiero decir, sabrán leer, lo que ahora mismo está ocurriendo mundialmente con esa gran utopía, ya varias veces centenaria, del Capital, cuyo “progreso” iba a derramar leche y miel para el bienestar edénico de la humanidad? ¿Leerán que países enteros, mucho más que cuarenta hectáreas, se están hundiendo en el mar –sobre todo en el Mediterráneo, venerable cuna de Occidente– porque sus gobiernos no quieren romper con esa lógica? ¿Leerán que ha comenzado en diciembre pasado una “primavera de los pueblos” en el Medio Oriente, en el norte de Africa, en Europa, un movimiento incierto, sí, espasmódico, hasta confuso, pero que ya apunta el dedo multitudinario hacia otra lógica? No, no saben leer, o no pueden. Apenas aprendieron a deletrear una geografía estrecha que les enseñó que Jujuy queda en el noroeste de la Argentina. Pero no: queda en el mundo.
miércoles, 10 de agosto de 2011
La palabra de los muertos
El kirchnerismo no puede dormirse sobre los laureles de su política de ampliación de derechos y de inclusión, que soslayó el clásico recurso a la fuerza para enfrentar el conflicto social. En el último año quince personas han perdido la vida en enfrentamientos en los que participaron policías bravas o fuerzas de choque sindicales o patronales en Río Negro, la Capital Federal y las provincias de Buenos Aires, Santiago del Estero, Formosa y Jujuy. Luego de las muertes en el Parque Indoamericano, el Poder Ejecutivo nacional reaccionó con la creación de un Ministerio de Seguridad y un proceso de reforma de las instituciones federales y también ratificó la línea fijada en 2003 por Néstor Kirchner. Pero si no existiera una firme decisión política, el régimen federal haría de las provincias santuarios fuera del radio de influencia del gobierno central. Tanto en el Parque Indoamericano, como en el Club Albariño o en Formosa, la respuesta nacional fue eficiente después de los hechos de violencia, ya sea mediante la actuación de fuerzas federales, mesas de diálogo o intervenciones políticas, judiciales o de asistencia social. En Jujuy, la participación de la Organización Tupac Amaru y su líder Milagro Sala en el intento de reconducir el conflicto sin más víctimas, es un recurso similar a los que Néstor y Alicia Kirchner emplearon al comienzo de la gestión para hacer pie en el terreno de la sublevación social que dejaron las pantanosas gestiones de Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde. Pero la espera pasiva para recién intervenir una vez que se produzcan nuevos episodios en distintos lugares del país no es una opción admisible.
Ni Juanita ni Amado
La Justicia envió una medida preventiva para que se impida el ingreso a LeakyMails; "No van a poder callarnos", respondieron desde el blog, al que todavía se puede acceder.
martes, 9 de agosto de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
La represión de la protesta social
Con los sucesos en Libertador suman 64 los muertos en la protesta desde 1995. De ellos, 16 fueron autoría del gobierno peronista de los Kirchner: Luis Cuéllar en Jujuy en 2003, Carlos Fuentealba en Nuequén en 2007, Juan Carlos Erazo en Mendoza en 2008 y nueve en el curso de 2010. Facundo Vargas en enero, en una movilización contra el gatillo fácil en Pacheco; Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas en igual circunstancia, pero en junio, en Bariloche; en la Ciudad de Buenos Aires, en octubre, Mariano Ferreyra, militante del PO asesinado cuando acompañaba una medida de fuerza de los trabajadores ferroviarios tercerizados, y los tres muertos del Parque Indoamericano, y, finalmente, los dos integrantes del pueblo Qom, en Formosa.
Así, los Kirchner, primeros lejos desde 1983 en materia de muertes por represión preventiva (más de 1.700 asesinados por el gatillo fácil o la tortura, a un ritmo de un asesinado por día), alcanzan un cómodo segundo lugar en el podio de represión selectiva a la protesta, superando largamente a Menem (dos muertos, Víctor Choque en Tierra del Fuego y Teresa Rodríguez en Neuquén) y Duhalde (dos muertos, Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en Avellaneda). Sólo los opaca, por ahora, el récord del gobierno radical-frepasista de Fernando De la Rua, con 44 muertos (Mauro Ojeda y Francisco Escobar en Corrientes; Aníbal Verón, José Barrios y Carlos Santillán en Salta, y 39 en todo el país, entre el 19 y 20 de diciembre de 2001).
domingo, 7 de agosto de 2011
"Inmigración descontrolada"
Jujuy al día® – Los bolivianos acusados de tomar tierras de manera ilegal en Jujuy, Argentina, serán deportados. Esta advertencia la hizo conocer la Gobernación de esa provincia al Cónsul de Bolivia en ese distrito, Hugo Ramírez.
El gobernador de Jujuy, Walter Barrionuevo, informó en las últimas horas que se ejecutó un censo ante las diferentes tomas ilegales de tierra que se produjeron a lo largo de la provincia, la misma tuvo una doble finalidad, pues por un lado se conocerá cuántas personas son las que integran cada usurpación y en segundo lugar la nacionalidad de las mismas.
“Se procederá a la deportación de los ciudadanos de nacionalidad boliviana que formen parte de las intrusiones”, dijo Barrionuevo,al señalar que los datos preliminares que arrojaron los censos efectuados, habrían indicado que un alto número de ocupantes son bolivianos.
La decisión de deportar a los bolivianos fue transmitida por Barrionuevo al cónsul boliviano, Hugo Ramírez, a fin de evitar cualquier tipo de conflicto diplomático.
(gracias, Demian)
sábado, 6 de agosto de 2011
Juanita y Silvina se fueron al río...
Por Daniel Link para Perfil
Las fotos de la Sra. Viale y las de su marido, ambos desnudos en planos frontales y en situación de ensayar actos reproductivos (o bien, masturbándose él en la cama de la abuela de ella) revelaron una cierta imprecisión semántica: “Manguera” tanto puede ser la del bombero o, como en este caso, la del portero que, a la mañana, asea la vereda. Pero no es esto a lo que quería referirme.
Mejor parado queda, en cierto aspecto, el novio de la Srta. Silvina Luna, en el video que se distribuyó la semana pasada, sobre todo porque tres patas contribuyen al equilibrio mejor que dos. En un viaje a Napa Valley, el muchacho (previsiblemente) se aburrió de tanta cava y decidió salir a arar la zanja al costado del camino. En la secuencia impresiona, más allá del estado físico de los novios y el aturdimiento etílico de la Srta. Luna, la obediencia de la Mujer (con mayúsculas, porque se trata de una figura) a los dictados del Hombre. “Sacate esto, mostrá lo otro, andá para allá, arrodillate, callate y seguí chupando”, dice él. Y después, para mejor coronar su hazaña rutera, con una total inobservancia de las reglas de cortesía en la materia (no sólo en lo que al placer del partenaire se refiere, sino incluso a su comodidad física), satisface su lujuria en lo que duran diez topetazos y derrama su simiente ante portas, sobre los fértiles viñedos californianos (único pedido de la Srta. Luna al que responde). La violencia misógina del acto (su animalidad irreflexiva) quita el aliento. Pero no es esto a lo que quería referirme.
Las imágenes privadas de la Sra. Viale y la Srta. Luna fueron robadas (ellas dicen) de dispositivos de almacenamiento en los que se encontraban. ¿Cómo las personas públicas (pienso en el Sr. Piazza) pueden ser tan irresponsables con materiales tan sensibles? No es esto lo que quería preguntarme.
Desde que las imágenes digitales constituyen el pan nuestro de cada día, nos parece inconcebible (¿para qué?) el intercambio de fluidos corporales sin su registro. Sobre esta compulsión (pavor a lo Real) habría que desarrollar una meditación. Veremos qué se me ocurre.
viernes, 5 de agosto de 2011
jueves, 4 de agosto de 2011
¡Otra denuncia estremecedora!
(La Gaceta)
Jueves 4 de Agosto de 2011
SAN SALVADOR DE JUJUY.- El sacerdote Germán Maccagno, de la ciudad jujeña de Perico aseguró que en esa zona "reina el caos, no hay autoridad, ni ley" a causa de la gran cantidad de personas que estaban ocupando predios y complejos habitacionales, con la intención de acceder a una vivienda. "Hasta los bomberos voluntarios de Perico tomaron un predio", que pertenece a la finca El Pongo, de administración estatal, afirmó el religioso. Los bomberos, explicó, "estaban cansados de esperar por un terreno. Como todos lo hacían, ellos también".
La ocupación de tierras de parte de familias que carecen de una vivienda se extendió en los últimos días a numerosas localidades.
Extraños
"Los vecinos me avisaron que los tomadores de predios y terrenos no son de Perico", tras lo cual relató que también "un grupo de jóvenes fueron a ocupar los terrenos donde se iba a construir una capilla. "Fui a pedirle que respeten la ley y me contestaron ’no hay ley, aquí vale todo’, y como no podía razonar con ellos, me fui", dijo Maccagno. (DyN)
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Jujuy: el candidato del FPV admitió que hay "caos" en la provincia
(La Nación)
Fellner señaló que "están haciendo tomas de tierras sin sentido", aseguró que un plan del gobernador Walter Barrionuevo resolverá el problema de la vivienda.
El candidato a gobernador de Jujuy por el kirchnerismo, Eduardo Fellner, admitió hoy que existe un "estado de caos" en la provincia y que hay "intereses políticos" detrás de las tomas de tierras, pero consideró que el plan lanzado para la entrega de predios atenderá las "necesidades reales" de vivienda.
El titular de la Cámara de Diputados de la Nación se postula a suceder al también kirchnerista Walter Barrionuevo. Mediante un comunicado se refirió a un plan lanzado ayer por Barrionuevo, aseguró que el programa "atenderá las necesidades reales de tener vivienda propia".
"Los intendentes están de acuerdo para implementar este sistema", dijo, y señaló que "seguramente va a haber apoyo del gobierno nacional". Fellner consideró en un comunicado que "ante este estado de caos, de crisis, de aprovechamiento no se pueden hacer anuncios en diferido".
"La adjudicación de un terreno fiscal a cada familia jujeña desactivará rápidamente un montón de focos de conflicto, detrás de los cuales está la necesidad real de la gente, pero también intereses políticos y económicos que tienen que quedar al descubierto", remarcó.
Fellner, quien además es titular del PJ de Jujuy, abogó porque "se blanquee la situación de la verdadera necesidad de cada jujeño", pero opinó que "están haciendo tomas sin ningún sentido ni justificación".
"He hablado con la Presidenta y hay plena voluntad política de acompañar pero tenemos que ordenarnos a nosotros mismos. No es posible que ciudadanos estén ocupando hoy tierras del Aeropuerto, sentenció el titular de la Cámara baja.
A raíz del plan oficial, consideró, "ahora se abre una nueva boca de atención de las necesidades reales de tener una vivienda propia", dijo.
Artistas e intelectuales con el FIT
Unos 500 intelectuales, docentes, artistas y trabajadores de la cultura ya habían hecho público su apoyo al Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), y ayer renovaron su compromiso en la segunda asamblea que se realizó en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Eduardo Grüner, Tununa Mercado, Roberto Gargarella, Pompeyo Audivert, Martín Kohan y Ciro Pertusi son algunas de las personalidades que se pronunciaron “para que las históricas banderas de la izquierda y el socialismo se transformen en una alternativa política para millones de trabajadores”. Anoche se volvieron a reunir para pensar acciones concretas con miras a evitar que el piso del 1,5 por ciento de los votos que el FIT tiene que obtener el domingo 14, en las primarias, deje a la izquierda afuera de las elecciones generales.
En el aula 300 de la vieja sede de Marcelo T. de Alvear al 2200, con la coordinación de Hernán Camarero, Pablo Bonavena y Carlos Mangone, Hernán Díaz (CBC-UBA) rompió el hielo y expresó su deseo de que “este espacio se mantenga más allá de las elecciones”. Santiago Gándara (AGD-UBA) afirmó que “la denominada hegemonía cultural del kirchnerismo está en crisis, y que los compañeros de la facultad que adherían al credo K ahora están tocados, como en la batalla naval”, por lo cual propuso “salir a la discusión con brigadas de docentes”, durante los pocos días que restan para las primarias. Grüner mencionó la necesidad de hacer una declaración de repudio sobre la represión en Jujuy, lo que fue retomado por José Montes, precandidato a gobernador del FIT. “Habría que decirles a los miembros de Carta Abierta que desde Marx y Engels sabemos que el Estado no llevará a la conciliación de burguesía y clase obrera, sino que usará la represión, como ocurrió en Ledesma”, disparó Montes.
Anoche, la segunda asamblea de intelectuales, investigadores, docentes y artistas de apoyo a FIT votaba la elaboración de un comunicado de denuncia por la proscripción de la izquierda a partir de las elecciones del 14 de agosto, y otro por el violento desalojo en Libertador General San Martín, donde murieron cuatro personas. También aprobaron desarrollar un foro virtual de debate, intervenir la próxima semana en las Jornadas de Sociología y organizarse para la fiscalización de la elección del 14. Además, coincidieron en volver a reunirse en asamblea el 1º de septiembre, a las 19, en el hall de la sede de Sociales en Constitución.
En una solicitada publicada en este diario el domingo 3 de julio también firmaban Inés Izaguirre, Jorge Panesi, Pablo Alabarces, Pablo Rieznik, Silvia Delfino, Mabel Belucci, Patricia Barone, Magdalena Jitrik, Claudio Remedi, Pablo Pozzi, Sergio Di Nucci, entre otros, así como miembros de Las Manos de Filippi, Cadena Perpetua y Kapanga.




