jueves, 23 de agosto de 2012

Sombras suele vestir




"El rey está desnudo"

Ayer Guillermo






















hoy Harry 



Pasado y presente

La Edad Media en la pantalla grande

Ciclo complementario de cine, organizado por la cátedra de Literatura Europea Medieval de la carrera de Letras de la UBA

Los viernes, 21:00 hs, en el aula 1 de la Facultad de Filosofía y Letras (Puan 480, PB).


Programa

24/8 778. La Chanson de Roland (2011)
Director : O. van der Zee


7/9 El león en invierno (I parte) (1968)
Director: A. Harvey

14/9 El león en invierno (II parte)
Enrique II: Peter O’Toole
Leonor de Aquitania: Katharine Hepburn

5/10 Los Nibelungos (1924)
Director: Fritz Lang

19/10  Monty Python and the Holy Grail (1974)

2/11 Los caballeros del Rey Arturo (1953)
Director: Richard Thorpe

16/11  Lancelot du Lac (1974)
Director: Robert Bresson 

miércoles, 22 de agosto de 2012

Time goes back, so slowly

Veremos si repuntan el final melodramático de la anterior temporada:



¡Cuánta ambición hace falta!:



La temporada final para Debra Morgan:


Otra que termina (snif!):



Y una nueva de J. J. Abrams, con avión que choca:



Parece que acá se cumplen todos los deseos (como es en 3D, los que compraron plasma en cuotas a cinco años se van a querer matar, pero yo les había advertido):

 

That's all, folks!





martes, 21 de agosto de 2012

Correspondencia

A la atención de: Daniel Link

De mi estima
Estamos convencidos que el turismo rural es un instrumento aún desconocido para el desarrollo  de los pueblos y comunidades rurales; por eso queremos llegar con información hasta el último rincón de la Argentina, diciéndolo a la gente que tiene en él una oportunidad para su progreso allí mismo donde vive.
Le agradeceremos mucho que nos haga la “gauchada” de ayudarnos a difundir el XI Curso de Alta Dirección en Turismo Rural MODALIDAD A DISTANCIA de la Facultad de Agronomía de la UBA que iniciará en septiembre próximo. Si nos escriben a turdis@agro.uba.arcon mucho gusto enviaremos información completa. También pueden llamarnos al 011 4523 9700 o en http://www.agro.uba.ar/catedras/turismo
En nuestras aulas hemos dado origen a proyectos en todas las provincias argentinas y en 26 países, hemos ayudado a posicionar a profesionales que trabajan en el tema en muchos lugares rurales. No creemos que el turismo rural sea una nueva panacea, pero sí estamos seguros que brinda la oportunidad de ganarse la vida labrando la tierra de un modo diferente.
Si lo desea con mucho gusto podemos hacerle llegar una lista de los proyectos que han nacido en nuestro curso desde el año 2001. Sabrá, por ellos que también en el interior profundo existe un estrecho lazo entre la universidad, las empresas y los emprendedores. Que en la universidad se enseña, se investiga y también se ayuda a crear empleo  Tal vez también descubra que, aún en circunstancias a veces muy difíciles, muchos argentinos bregan por permanecer en su tierra y el turismo es un instrumento eficaz para lograrlo.
Agradeciéndole que nos ayude a difundir esta propuesta le hago llegar un cordial saludo.

Ernesto Barrera

Dicen que...

Al cerrar con una nueva lectura de las que suele ser un protagonista, insistió con el pacto de credibilidad y cerró: “Es cierto, es absolutamente verdadero. O no. No tienen por qué creerme”.

La crónica del diario El litoral puede leerse acá.

Preguntan si...


Entrevista a Daniel Link para El litoral
 
Aunque parezca una obviedad, ¿cómo se escribe un libro?
 
Pienso en una experiencia absolutamente autónoma del sujeto (lo que algunas corrientes filosóficas llaman "empirismo trascendental"). Siempre he dicho, que, en mi caso, los fragmentos se van acumulando sin ton ni son hasta que, de pronto, encuentran un lugar en un libro (de ficción o no), una forma (tal o cual) que equivale a devolverles una fuerza.

La entrevista completa, acá.

lunes, 20 de agosto de 2012

El asesinato de Kennedy

Fantasías de exterminio

por Daniel Link para Perfil

Sábado a la tarde en Times Square. Un negro con problemas mentales fuma ostensiblemente un cigarrillo de marihuana entre las hordas de turistas veraniegos. Interpelado por la policía, que pretende arrestarlo por una tal exhibición de incivilidad, Darrius H. Kennedy (51 años) saca un cuchillo de cocina (de los que se compran en Ikea o cualquier otro negocio de utensilios gastronómicos) y lo esgrime frente a los dos, cinco, cien policías que tratan de reducirlo, primero con gases de pimienta y, luego, con armas de fuego, entre la calle 44, donde comenzó la cacería, y la calle 37, donde siete de doce disparos terminaron con su vida.
En YouTube, ese museo de lo viviente, hay varios videos del episodio que hielan la sangre, tomados por los desprevenidos paseantes con sus cámaras y celulares. En muchos de ellos se escucha una leve protesta “fue un asesinato injustificado”.
El alcalde de Nueva York y, naturalmente, las autoridades del NYPD defendieron el accionar policial. Pero mucho más estremecedores que esas previsibles alineaciones de la barbarie con la barbarie resultan los comentarios de los ciudadanos corrientes: “Es claro que el tipo nunca iba a cambiar.... merecía los disparos”, dice uno.
Inútil será preguntarse por qué la policía no tenía balas de goma, o una Taser (pistola de electroshock) porque, de un modo o de otro, Kennedy ya estaba condenado: por negro, por enfermo mental y por un sistema de justicia totalmente desquiciado (otro comentario: “Si le hubieran tirado al pie o a la pierna, a lo mejor lo habrían encarcelado durante seis meses o un año, después de lo cual habría salido a las calles nuevamente, probablemente portando una pistola y ya no un cuchillo. La gente conoce las reglas y si no las respetan, tienen que atenerse a las consecuencias”).
Lo de Times Square fue un fusilamiento a pleno día y en la vía pública: el abatido no era un asesino, ni un terrorista, sino un loquito que había entrado varias veces por lo mismo, posesión de drogas, y que trabajaba limpiando edificios.
¿Daño colateral? Más bien: fantasía de exterminio.

martes, 14 de agosto de 2012

Un fusilado más


Glotopolíticas


lunes, 13 de agosto de 2012

Lo que vuelve


domingo, 12 de agosto de 2012

El límite, el umbral


por Daniel Link para Revista Ñ

"Las personas mayores, ¿a qué hora volverán?" No diré quién es el autor de este verso, porque cualquiera puede localizarlo en Internet e, incluso, corregir su puntuación (que he distorsionado ligeramente).
Las personas mayores (colectivo en el que me incluyo) tiene con las nuevas tecnologías digitales una relación ambigua: algunos miran con sospecha los mecanismos de publicación, distribución y lectura que la red promueve, y otros los elogiamos hasta la exasperación. No es el momento para retractarse por antiguos entusiasmos pero sí para
expresar un reparo respecto de la relación de las tics ("tecnologías de la información y la comunicación") con el universo literario (los textos, y sus cultores: autores, lectores).
Las nuevas tecnologías digitales fueron y son un umbral de transformación (del conocimiento, pero también de lo estético) y no, como pareciera por el uso que de ellas hacen algunos jóvenes inescrupulosos, una lanzadera o trampolín para llegar a las mismas alturas de cinismo, autocomplacencia y elitismo propios de la cultura letrada de finales del siglo pasado.
Es extramadamente curioso que, entre nosotros, nadie haya todavía investigado las posibilidades de las ciberediciones. Alejandro Quesada, con su espléndido Mar de pijas y Max Gurián, con su sabio Condominio, son excepciones a la regla: ellos eligieron publlicar sus libros según la modalidad "por demanda". ¿Alguien, además de Mariano Blatt, reseñó esos libros o evaluó esa apuesta? Paralelamente, los índices de e-books incluyen poquísimos libros de autores argentinos contemporáneos, lo que indica que casi nadie (ni los autores, ni los editores, ni la crítica) tiene demasiado interés en ese futuro ya irreversible de la lectura.
Eso sí: la "nueva crítica", los "nuevos narradores" y los "nuevos poetas" siguen dando entrevistas a los suplementos de los diarios y aspirando a publicar sus libritos en las multinacionales de turno, una vez que la visibilidad lograda gracias a algún blog afortunado consiguió llamar la atención de los asesores literarios de los grandes medios editoriales.
Contra la persecución policial (en nombre de los derechos de propiedad intelectual) casi nadie se pronuncia, no sea cosa de molestar a algún gerente. Los modelos de producción textual (adecuados a la era digital) no se investigan (folletines, que yo sepa, ha habido casi ninguno en los últimos años). Y así siguiendo...
De modo que siguen siendo las personas mayores (¿a qué hora volverán?) las que más y mejor interrogan las nuevas tecnologías de edición como umbrales de transformación del arte, de la literatura y, por lo tanto, de lo viviente. Para los otros, los jóvenes, parecería, todo es facebook, es decir: ejercicio gratuito de exposición y autocomplacencia.
 

sábado, 11 de agosto de 2012

La curiosidad del gato

por Daniel Link para Perfil

"La curiosidad mató al gato", se dice. Y Curiosity se llama la mayor sonda enviada por Terra a Marte. Se trata de un laboratorio completo y totalmente robotizado. ¿Curiosity matará a Marte?
La colonización (o conquista) de Marte es un proceso complejo, ya previsto por la literatura de ciencia ficción. O, mejor dicho, ficcionalizado por Kim Stanley Robinson en una memorable trilogía (Marte rojo, Marte verde y Marte azul, que se ganaron todos los premios del género en los noventa) a partir de un conjunto de previsiones que le suministró la NASA.
Marte rojo cuenta los primeros 35 años de vida humana en Marte, desde el desembarco de los cien primeros colonos en 2026 hasta los sucesos de 2061, cuando violentas revueltas llevadas adelantes por los movimientos radicales marcianos ("los rojos" y "los verdes") en contra de la explotación de las compañías metanacionales marcianas prácticamente acaban con todos los esfuerzos hasta entonces producidos.
Lo que los diferentes partidos discuten es si hay que terraformar o no Marte, dotándolo de atmósfera, terrenos cultivables, etc. Y, luego, qué tipo de sociedad (y de gobierno) corresponde aplicar a esa utopía extraterraquea.
En fin: me puse a reeler esas novelas en cuanto me enteré del countdown del "amartizaje" de Curiosity para ver en qué nos veremos envueltos a partir de este suceso teñido de épica grandeza.
Marte verde, la segunda parte de la novela, encuentra a los "primeros cien" en la clandestinidad, trabajando contra las corporaciones, cuyo único objetivo es proveer a Terra de los minerales que abundan en Marte, y en la terraformación (o no, según las ideologías) del planeta rojo, mediante la implantación de flora genéticamente modificada y la liberación de gigantescas masas de agua ocultas debajo de la piel del planeta.
Marte azul cuenta el proceso de autonomía de Marte respecto de Terra (a partir del año 2127) y el establecimiento de un gobierno marciano.
Las novelas de Robinson son muy (incluso, demasiado) prolijas en la articulación de los datos conocidos y ciertas previsiones más o menos lógicas y, sorprendentemente, su mayor acierto es la complejidad política que todo el proceso plantea.
Sax, uno de los primeros colonos y el científico más brillante del lote, es partidario radical de la terraformación. Anne, por el contrario, será la abanderada de los rojos, que pretenden que Marte permanezca idéntico a si mismo: puramente mineral.
Si yo tuviera que elegir una posición en ese debate (y, ciertamente, el amartizaje de Curiosity, parece exigirnos un pronunciamiento, aunque tal vez con un desfasaje temporal considerable) me inclinaría por la radicalidad de Anne y, a ella, le regalaría los memorables versos de Darío como divisa de su causa: "Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,/ y más la piedra dura porque esa ya no siente".
Nosotros declaramos, en 2012, que estamos en contra de la terraformación de Marte (en contra de Curiosity) y que a ella nos opondremos con todos los medios a nuestro alcance.

viernes, 10 de agosto de 2012

Exotismo oriental


La iniciativa establece que el Estado asumirá el control y la regulación de la importación, producción, adquisición, comercialización y distribución de cannabis.

El gobierno charrúa sostiene que la medida permitirá "arrebatar al narcotráfico un negocio de entre 30 y 40 millones de dólares anuales", por lo que el proyecto mantiene en todos sus términos el decreto 14.294, de 1974, que prohíbe la comercialización entre privados.


jueves, 9 de agosto de 2012

No comprrrrrendo


Viva la pepa


Favale participó de "actividades culturales" organizadas por el grupo K; la Justicia no le dio la autorización


miércoles, 8 de agosto de 2012

Del diario, al blog, al libro

por Daniel Link
Tengo mi último libro ante mi. Se llama Textos de ocasión (Buenos Aires, el cuenco de plata, 2012) y reúne columnas periodísticas publicadas en diferentes medios (Perfil, Página/12, Clarín) y algunas otras intervenciones publicadas en el blog Linkillo. Cosas mías.
De hecho, todo pasó por Linkillo: las columnas periodísticas y los demás textos. Y, si ahora llega al libro es porque una segunda lectura de esos textos me permitió rescatar aquellos que menos ligados estaban a una coyuntura específica y organizarlos en cinco apartados que coinciden parcialmente con las “etiquetas” que llevaban en el blog.
Son textos, podría decirse, sobreeditados: ninguno ha permanecido exactamente igual a como fue escrito en principio y, sobre todo, han migrado para formar algo así como una argumentación espasmódica.
¿Cambian esos textos, ahora que llegan a la forma libro? Creo que su acumulación más o menos insensata (es decir: cronológica) en un blog pretendía salvarlos del destino perecedero (los diarios viejos sólo sirven para envolver los huevos). Pero es el libro donde cualquier cosa que uno escribe adquiere una dimensión diferente. No sé por qué.
O lo sé, pero no entiendo el fenómeno: no hay crítica de producciones escritas diferentes del libro. No hay crítica (literaria o filosófica) de producciones en otro soporte diferente del libro. Ni siquiera los estudios culturales han conseguido sacar a las ediciones digitales de la mera curiosidad de época, la “novedad”. De modo que la cultura va muy por delante de las disciplinas críticas, que se pierden la posibilidad de intervenir en relación con el presente.
¿Y a “yo” (es decir: a la función-autor que se desprende de los textos que publico), que le pasa? Con la intercesión del blog entre el fragmento periodístico y el libro sucede una inversión curiosa: antes, el diario del escritor (su cuaderno de bitácora) podía llegar a ser relativamente interesante sólo una vez que la obra estaba suficientemente constituida y consolidada. Ahora, el diario (o cuaderno de bitácora) se lee antes, es un momento previo de la imaginación libresca, de la imaginación de un libro que no se sabe si llegará.
Mucho antes de que este libro estuviera armado, pero cuando ya estaba contratado con el cuenco de plata (la sagacidad de Edgardo Russo lo vio in nuce) otro editor me pidió que armara un libro a partir de ciertas entradas de blog.
De modo que los lectores más perspicaces (¿no deberían ser siempre así los editories?) fueron capaces de leer el libro allí donde no estaba.
En todo caso, tratándose de fragmentos de pensamiento (o de ficción, no creo que haya diferencia en este punto), el libro viene como a subrayar la continuidad de lo pensado, lo imaginado (es decir: lo vivido). Es probable que sólo el libro nos permita sostener esa continuidad porque en las versiones digitales el fragmento pierde su relación más inmediata con los otros.
Digo libro y ya no imagino necesariamente la vieja versión de papel. Un poco por eso, la tapa de mi último libro reproduce la imagen de un lector de libros electrónicos, dispositivo que nunca pensé que fuera tan amigable como ha resultado (o que yo manejaría sin desconfianza, como ha sucedido).
En todo caso, el libro tiene un sedimento de duración del que tal vez carezcan las publicaciones on-line. Pero como todo vuelve, alguien (más temprano que tarde) devolverá el libro al punto de partida, escaneándolo y colgándolo en alguna página.
El libro es probablemente (todavía o para siempre) el patrón del juicio sobre lo escrito. Pero ha dejado de ser, desde hace rato, la unidad de composición.
En esas tensiones, creo, se juega el presente.


lunes, 6 de agosto de 2012

Ni yerba de ayer para secar al sol...

Las "e-drugs" sonoras desembarcan en Francia

Un nuevo fenómeno circula por Internet y se ha empezado a instalar en Francia bajo el nombre de "e-drugs" o drogas digitales sonoras, cuyos efectos sobre los consumidores aún se desconocen.

Las "e-drugs" se fundamentan en los latidos binaurales, un fenómeno neurológico que consiste en emitir sonidos distintos en cada oído y que estimula el cerebro, produciendo sensaciones de euforia, estados de trance o de relajación, aseguran quienes las consumen. 
Se trata de sesiones (dosis) de entre 15 y 30 minutos de zumbidos, que se pueden descargar de varios portales especializados a unos precios que oscilan entre los 7 y los 150 euros y que transportan a los usuarios a unas sensaciones fuera de lo común. 
Su consumo comienza en EEUU. La imagen del consumo de esta "droga" -por ejemplo un chico tumbado en la cama de su habitación escuchando su reproductor de música- dista mucho de las sustancias que se engloban bajo el paraguas de los estupefacientes. 
Estos productos nacieron en Estados Unidos, pero su éxito y las nuevas tecnologías han extendido su uso rápidamente por el resto del mundo, algo que ha despertado reticencias en ciertos sectores, pese a que no crean adicción alguna, dicen los expertos. 
Fuentes de la misión interministerial de la lucha contra la droga y la toxicología de Francia explicaron a EFE que se trata de un fenómeno que no es "ni inquietante, ni emergente" y que, por el momento, no hay razón para prohibirlo. 
No obstante, estas drogas digitales han irrumpido en este país en los últimos dos meses y por ahora se desconoce qué tipo de efectos pueden acarrear a los consumidores porque todavía "no hay estudios realizados al respecto" en Francia. 
Expertos en neuropsicología remarcan que los latidos binaurales relajan, ayudan a la concentración y se usan con fines terapéuticos para enfermedades como el autismo. 
Ciertas frecuencias pueden estimular la imaginación o la creatividad, lo que podría crear las alucinaciones que los consumidores afirman tener durante o después de escuchar las sesiones. 
Algunas voces alertan sobre la posibilidad de que, a la larga, las drogas digitales puedan provocar disfunciones cerebrales. 
Los hipotéticos peligros de las "e-drugs" no parecen preocupar demasiado a los más jóvenes, que comparten sus experiencias en las redes sociales, donde recomiendan las mejores dosis. 
"Sentí llamas en mis brazos, que bajaban poco a poco hasta los dedos de los pies, tenía la impresión de que mi brazo pesaba una tonelada y uno de mis dedos estaba encorvado. Entonces empecé a sentirme muy raro. Fue genial", relata en un chat "Sugar Killer'", quien dice que ha visto a una tortuga, un elefante verde y hasta un Papá Noel derrapando a los pies de su cama. 
Las dosis más populares en la red tienen nombres tan sugerentes o psicotrópicos como "Orgasm", "Peyote", "Marijuana" o "Lucid Dream", que son algunas de las más descargadas. 
"Mi corazón latía muy fuerte y temblé como un loco. Después me calmé y la dosis se paró. Respiré fuerte y pensé que fue genial. Efectos después de la dosis: excitación y ganas de hacer muchas cosas. La vida es genial", dice una usuaria bajo el pseudónimo de "Larta". 
Las sesiones se engloban por temas. Así, se pueden encontrar algunas prescritas para desarrollar la imaginación, disfrutar más de una partida de videojuego o de actividades deportivas o, incluso, para aumentar el placer de las relaciones sexuales. 
"Al principio nada de especial, como siempre, relajación muscular... pero a los 10 minutos me sentí súper bien. Tenía más sensibilidad en mis extremidades, de golpe tuve una erección", comenta otro internauta. 
"Me metí a escribir en inglés sin hacer ninguna falta, parecía una verdadera novela, las ideas fluían por mi cabeza. Nunca tuve la necesidad de buscar en el diccionario, las palabras venían solas. No había acabado de escribir una escena y ya tenía la siguiente en la cabeza", asegura "Aiana". 
Una "droga" joven que, a pesar de las dudas sobre su consumo, prolifera rápidamente. 
Se "toma" con tanta naturalidad como se escucha música, no parece estar asociada a actividades ilegales y sus efectos y propiedades corren como la pólvora por Internet, gracias a las redes sociales.
(Agencia EFE)

domingo, 5 de agosto de 2012

Margerite Duras, yo mismo


Que en paz descanse

Chavela Vargas, la cantante que desafió los estereotipos de género en la música ranchera mexicana, murió el domingo a causa de un paro respiratorio, informó su representante, María Cortina. Tenía 93 años.



sábado, 4 de agosto de 2012

Ir por todo

por Daniel Link para Perfil

Comenzaron los Juegos Olímpicos de Londres. No me quejaré del desastre absoluto de la televisación, que privilegia antes los deportes que lla gimnasia o el atletismo y nos priva, precisamente por eso, de toda forma de belleza. El desdén por esas disciplinas, o su subordinación a cualquier partido de tenis, basquet, fútbol o hockey mata lo poco de específico que los Juegos Olímpicos tienen.
Tampoco me detendré en el pobre desempeño de los participantes argentinos, lo que demostraría, después de Beijing 2008, la debilidad (o la ausencia) de políticas estatales específicas.
Los resúmenes diarios de los Juegos en la televisión (que, para quienes trabajamos, son la única posibilidad de seguirlos) nos condenan al sempiterno raquetazo y al lloriqueo de los perdidosos argentinos. De gimnasia y, sobre todo, de clavadistas, poco y nada. Pero dejemos esto, que es ya un error y un vicio repetido de los conductores de espn y de tyc.
Quiero detenerme, sin embargo, en la ambiciosa, errática e incomprensible ceremonia inaugural, puesta al cuidado de Danny Boyle.
El pasaje de la Inglaterra rural a la Inglaterra industrializada (más allá del anacronismo de los versos de Shakespeare en La tempestad, recitados por Sir Kenneth Branagh en la piel de un “progresista” burgués del siglo XVIII) tuvo cierta grandeza y cierta justificación retrospectiva, dado que al final salen de la forja los cinco anillos olímpicos que se elevan al cielo, como si se quisiera subrayar que los juegos son la contracara del capitalismo industrial (los cuerpos de los atletas afectados por las mismas fuerzas destructivas del capitalismo que afectan los cuerpos de los trabajadores).
Pero todo lo demás, la reina paracaidista, Mary Poppins, Harry Potter, Peter Pan, los niños enfermos (y las enfermeras), los muertos y los sobrevivientes, Beckham y Mr. Bean, Paul McCartney y James Bond, el inventor de la web y el punk, más allá de que no tenía nada que ver con los Juegos Olímpicos, daban la impresión de.... Fiesta dela Vendimia modelo 2005.
Daba la impresión de que Boyle se dijera “vamos por todo” (cometió la torpeza de incluir fragmentos de Trainspotting) y, a partir de esa premisa, se hubiera dedicado sencillamente a hilvanar disparate identitario tras disparate identitario para amasar una totalidad pop completamente indigesta y plagada de lugares comunes y apelaciones a la mala conciencia (es decir, a la corrección política).
Ir por todo” necesita, en todo caso, de una cierta idea de totalidad, ausente por completo en lo que se vio.