viernes, 18 de mayo de 2007

Para el bronce

Anoche, a la salida de ArteBa (salida precipitada porque hay algo tóxico en una reunión de tantas mujeres ricas interesadas por el arte contemporáneo y sus maridos, ceos y gerentes que, mientras ellas recorrían los pabellones con copitas de champagne en la mano, las seguían a discretísimos tres pasos por detrás, susurrando disculpas vía celular a sus amantes, porque la inauguración de la feria de arte, ¡otra vez!, coincidió con la porteñísima noche de trampa), nos encontramos con Fernando Noy.
En rigor, coincidimos en el restaurante, y allí nos enteramos de que veníamos huyendo del mismo tumulto (donde no nos habíamos visto, pero sí habíamos charlado con las mismas personas, por esos milagros de las megavernissages). Espléndida como siempre, la Noy, a sus sesenta años. "Estás mejor que Susana", le dije, y agradeció el merecidísimo cumplido.
Edgardo, que nos acompañaba, se vio obligado a desempolvar un viejo recuerdo. Dijo que Noy dijo alguna vez que Pizarnik dijo... Momento: ¿a quién atribuirle la frase? ¿A la divina Alejandra, a la espléndida Noy, al artista conceptual que nos regalaba el chisme de museo? ¡Qué momento difícil!
Llegado a Buenos Aires, dice el relato enmarcado en una espiral de citaciones, Noy fue a tocarle timbre a Alejandra Pizarnik, a quien admira desde siempre y para siempre. Cuando la poeta lo vio, exclamó:

"Parecés una lesbiana berlinesa"

(anterior)

10 comentarios:

Juan Manuel Mascali dijo...

Se está poniendo lindo, che. Qué problema lo de las citas en espiral... E-F(N)-P-L... mmmm, no me sale. Tomatissss!

Anónimo dijo...

Un gran poeta. Te lo juro por Batato, exelente!

Anónimo dijo...

¿por qué no pensar que las mujeres hablaban por celular para decirles a sus hijos que se acostaran temprano, que no vean televisión, que hicieran los deberes? Una manera odiosa de pensar, la tuya.

Tommy Barban dijo...

Es difícil pensarlo porque en el relato los que hablaban eran los maridos. Más allá de tu fallido lógico, serena, algo de razón tenés, pero a mí esa manera de pensar no me resultó odiosa sino trillada.

Anónimo dijo...

jejeje, barban, tipo jodido ud... me divirtió resaltando el fallido moralizante de serena ...

Anónimo dijo...

Capaz que ni odiosa ni trillada. Para mí, un viboreteo de intelectual a la que la mujer del ceo, mamma posmo, gorreadilla feliz, le ha copado la banca. Y gue.

Anónimo dijo...

al menos ultimamente, noy parece mas bien una berlinesa de esas recien fritadas en la estacion de tren de mar del plata...

principio de incertidumbre dijo...

Yo tengo la esperanza de verlo alguna vez a F. Noy. Sus hermanos (o uno, no sé) tenían un negocio de ropa en Patagones, al lado del restaurant de mis papás. Ahora están en S.A.O.


Y en bahía blanca no hay libros de Noy.

Saludos.

Anónimo dijo...

EN BAIA NO
NO AI NOI
NO NOAI OI

Tortódroma dijo...

Alejandra siempre tan certeramente ácida: Noy es la Gertrude Stein local.