La joven tiene apellido de avenida, de estación de subte, de balneario. Pero nadie debería llamarse a engaño, ella piensa y dice. Últimamente se ha visto obligada a vender almanaques para poder sobrevivir y alimentar a su criatura. "No soy la única en mi familia que se entregó al comercio", aclara. "Mi tía, por ejemplo, vende cinturones y le va muy bien".
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"Tres maestros", por César Aira
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Hace unas semanas atrás el sitio web grandioso Ahira subió completita la
revista *El Porteño*, desde 1982 a 1993. Todavía no tuve el tiempo de
ponerme a ...
Hace 4 días.

1 comentario:
¿Vende almanaques? ¿La tía vende cinturones? En cualquier momento se inscriben en los planes trabajar... Herederas caretas...
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