por Maximiliano Crespi
"Positivo." dice, pero quiere decir "muerto". Cruzo los brazos atrás. Ensancho los hombros. Inmunodeficiencia, límite. Lo miro a los ojos y no puede sostenerme la mirada. Pienso enseguida que la inmunidad se juega también ahí: en lo limpio, en lo higiénico, en lo blanco de su guardapolvos blanco, en esa imposibilidad para sostener la mirada del muerto. Como si nada hubiera dicho (y, de hecho, nada trascendente ha dicho ese hombrecito capaz de llenarse la boca con la palabra "positivo" pero incapaz de sostener la mirada del otro), salgo. Camino tratando de no respirar el asqueroso olor a hospital que parece una emanación rencorosa, sin mediación, de los cuerpos enfermos.
sigue acá.
Los índices de la revista Opium (1a parte)
-
Los que pasaron por Lecturas y exhumación, quienes conocen este blog, saben
que me interesan los paratextos. Le he dedicado, por ejemplo, posteos a las no...
Hace 1 semana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario