miércoles, 29 de febrero de 2012

Rajá, turrito, rajá


Sus voceros indicaron que fue una "baja de presión" y aseguraron que hoy retomará el trabajo.


El precio soberano

1) "[Creemos] firmemente que la producción de billetes y monedas dentro del ámbito nacional está ligado directamente al ejercicio de la Soberanía Nacional", dice el párrafo final la nota que el gerente general de Casa de Moneda, Mario Enrici, giró el 26 de enero pasado a su entonces par en el BCRA, Beningno Vélez, para proponerle que aceptara a la Compañía de Valores Sudamericana S.A.
Esa empresa no es otra que la ex Ciccone, hoy en manos de un entramado de fondos de inversión cuyo rostro visible el monotributista Alejandro Vandenbroele, amigo del vicepresidente Amado Boudou. La intención es darle la impresión del 38,5% del total de nuevos billetes.

2) El monto [de la operación] resulta llamativo. Es un 16,72% más elevado que el precio que cotizó la Casa da Moeda do Brasil, cuando conformó una unión transitoria de empresas (UTE) con la propia Casa de Moneda local para paliar el faltante de billetes que asoló a la Argentina durante el verano de 2010-2011. Y es un 49,32% más caro que la oferta que presentó Boldt a fines de octubre de 2010, cuando alquilaba la imprenta de la propia Ciccone, según consta en un memo del Banco Central cuya copia obtuvo La Nación.

martes, 28 de febrero de 2012

¡Quiero uno!







Acá, más.


Plan Óvalo

por Paz Rodriguez Niell para La Nación

  • La compra. Cuando Boudou era ministro de Economía, aprobó al compra de 19 autos de alta gama para uso oficial de esa dependencia.
  • Sin licitación. La compra se dispuso de manera directa con el concesionario Guido Guidi. La ley prevé que cualquier compra por más de 2 millones de pesos debe ser dispuesta por licitación pública. Esta operación costó $ 2,3 millones, según la documentación oficial.
  • La denuncia. En 2010, un abogado denunció a Boudou y a su ex secretario Benigno Vélez por el presunto incumplimiento de las normas. El Gobierno argumentó que había aprovechado una oferta conveniente para el Estado.
  • La auditoría. La Sindicatura General de la Nación dictaminó que la operación era beneficiosa. Luego a su titular le fue asignado un Passat del lote investigado.

    lunes, 27 de febrero de 2012

    Este país...


    "Un recurso vil, bajo, bastardo y canalla".

    Fodere hortum

    ¿Y vos, Carlitos, cuál Dujardin cultivás?

    ¿Èste (versión de entrecasa de Wolverine)?:







































    ¿Éste (el que chatea con vos todas las noches)?:































    ¿O éste (más clásico: jardín = hortum)?:























    Hedor a Ibarra

    por Eduardo Aliverti para Página/12

    "Es de esperar que Schiavi tenga los días contados en su puesto".

    Soberanía nacional

    El vaciamiento de YPF, una política de Estado

    Por María Eugenia Estenssoro para La Nación

    La Presidenta se podrá hacer la indignada pero, con todo respeto, no es creíble. Toda la operatoria fue avalada por documentos públicos que fueron refrendados por los funcionarios y organismos responsables. El Gobierno no ha sido la víctima, sino el victimario.


    domingo, 26 de febrero de 2012

    Paren de robar

    Sarmiento, prócer robado

    por Daniel Link para Perfil
     
    A Sarmiento le robaron todo. Primero fue la fecha de conmemoración de su muerte, el 11 de septiembre, que en el sistema educativo argentino se conoce como Día del Maestro. Desde 2001, la fecha se asocia con los atentados al World Trade Center y al Pentágono. Ahora, más de diez años después, el nombre de Sarmiento vuelve a enlutarse con un accidente ferroviario cuyo saldo (más de cincuenta muertos y más de setecientos heridos) estremece los corazones más endurecidos.
    Se dirá que frente a la magnitud de las tragedias sucedidas la invocación del prócer argentino es poca cosa. Pero a Sarmiento, por la vía del revisionismo conceptual, se le ha robado lo más importante: la capacidad para imaginar un país moderno, educado, equitativo.
    En ese auténtico “modelo” (que podrá impugnarse en todo o en parte, porque no es una fantasía de discurso carnavalesco, sino un programa puesto por escrito), las vías de comunicación ocupan un lugar privilegiado. Lo sabía hasta el general Juan Domingo Perón, cuando le dijo a Rodolfo Walsh que los imperios se derrumbaban cuando carecían de vías de comunicación. “Líneas de abastecimiento. Lo sabe un cadete”. A Perón no le quedó más remedio que nacionalizar los ferrocarriles cuando, después de la guerra, Inglaterra ya no podía administrarlos. La barbarie riojana (el Chacho, Menem) terminó con la lenta destrucción de uno de los bienes más nobles de Argentina.
    Hoy sería inútil reclamarle a un gobierno económicamente quebrado que invirtiera en trenes. Igual de peregrino que esperar un gesto de reparación ética por parte de un gobierno agobiado por la corrupción interna (si es verdad, como denunció el diario Página/12, que las autoridades competentes venían haciendo la vista gorda ante las innumerables denuncias).
    Pero cincuenta vidas hechas pedazos en una mañana de carnestolendas obligan al menos a un ejercicio intelectual: ¿qué lugar ocupan en el cotillón del “modelo” los medios de transporte? Y, todavía más, ¿qué modos de imbricación se suponen entre poder político y vida?



    sábado, 25 de febrero de 2012

    Un llamado a la solidaridad






























    (Gracias, E.)

    Soñando por bailar

    Por Daniel Link para Perfil

    Soñando por bailar (un concurso de talentos prostibularios) pretende ser la inversión de Bailando por un sueño. Entre los inscriptos, el grupo más notable es de “Los Prostis” (“yo me vengo rompiendo el lomo presentándome a castings”), tres muchachos del que pronto se desprendió uno, alertado del pantano excrementicio al que podía caer de la mano de los otros. De los que quedaron, pronto aparecieron las fotos y videos de sus perfiles en internet, mediante los cuales ofrecían el alquiler de sus limitadas (por la edad, naturalmente) habilidades sexuales, que ellos confunden con la dureza de sus abdominales, que en cualquier cama rinden más bien poco.
    Soñando por bailar tiene un buen guion, justo es reconocerlo, pero al carecer de los capocómicos que integran la comparsa de Bailando por un sueño, las limitaciones actorales de los convocados hizo peligrar todo el tinglado. Ningún padre puede proclamar a cámara que está orgulloso de su hijo y que “lo banca” mirando fijamente los videos en el que su criatura deja en claro que hace lo que sea por un puñado de billetes, circunstancia verificada durante la tarde televisiva porconocidos protagonistas de la noche porteña y por los encanallecidos jóvenes, incluso.
    Como se sabe que nuestra televisión se ha convertido en una catálogo prostibulario para todos los gustos (y no otra cosa, subrayemos), las decisiones de los guionistas de Soñando por bailar no pueden extrañar, pero sí su audacia al convocar a los más reventados exponentes de lo que cualquier moral (incluso la moral prostibularia) pondría de inmediato al menos entre signos de interrogación. Esos despojos de la humanidad, esas lacras parlantes, esos primates que milagrosamente articulan el sonido son obligados a sostener un guion que, por simpático que nos parezca, a todas luces los pone de inmediato en frente no de la ficción sino de la realidad.
    Uno de esos tirifilos (en el sentido de “hipócrita”, no de “delicado”) le espeta a un jurado cuyas puntuaciones le ha sido adversa: “toma cocaína”. “¿Eso es todo lo que tenés para decir de mí?”, contesta la interpelada, sabiendo que no hay quien pueda arrojar la primera piedra en ese universo de realidad-ficción barata tolerable sólo en relación directa con la ingesta de alcaloides anestésicos.
    Los guionistas de Ideas del sur hacen lo que pueden con lo que tienen a mano, pero deberían ser consciente del umbral que cruzan en el momento en que diseñan un show que, en cualquier momento (en todo momento) se toca con Marita Verón y con Raúl Martins.

    viernes, 24 de febrero de 2012

    ¿Qué onda?

    ¿Qué pasa que no renuncia 


    La agenda en cuestión

    por Mario Wainfeld para Página/12

    Toda la política de transporte, como la de Salud y de Vivienda, están muy por debajo de las necesidades, que son derechos, de muchos argentinos en este estadio de su historia.


    lunes, 20 de febrero de 2012

    Viaje de regreso....

    entrevista de Ariel Torres a Alejandro Fainstein para La Nación

    -¿Cuáles serían, a tu juicio, las tres reglas directrices para recuperar el nivel de investigación y ciencia en la Argentina y acercarnos, por seguir tu ejemplo, a Brasil?
    -Primero, creo que hay que hacer una revolución en la educación secundaria. Tiene que ser una buena etapa de formación y educación, de crecimiento personal, e intelectual, y no simplemente un rito de pasaje. Para eso hay que jerarquizar y profesionalizar los profesorados. Y, creería, hay que volver a nacionalizar la educación. Todo esto no puede excluir claras y fuertes pautas de evaluación y seguimiento.

    domingo, 19 de febrero de 2012

    Martes de carnaval







    sábado, 18 de febrero de 2012

    ¡Qué pulenta!




    Sueños de clase media

    por Daniel Link para Perfil

    Harto de analizar y comentar “la realidad”, a finales del año pasado decidí dejar de escribir estas columnas. Mi editor, Guillermo Piro, entendió mi cansancio y me sugirió (porque, después de todo, hay que trabajar) una disciplina macrobiótica (por Macrobio, el autor de Comentario al sueño de Escipión) como posible compensación presupuestaria para mis finanzas saturnales.
    Aprovechando las vacaciones de los psicoanalistas yo podría ofrecer un servicio de “análisis de sueños de clase media”, me dijo. Así lo hice, y durante febrero me dediqué a lo que suponía iba a ser extremadamente divertido y muy diferente de lo que venía haciendo.
    El primer soñante que me contrató era un fotógrafo que me contó que una manada de lobos hambrientos lo asesinaban a mordiscones al grito de “cochon!” (en su sueño, los animales hablaban). Pronto quedó claro que su pesadilla era una trasposición del destino del fotógrafo francés asesinado en Plaza San Martín.
    La segunda soñante era una galerista fina que rodaba por un abismo envuelta en una madeja interminable de hilo rojo, perseguida por un hombre moreno. Sonrió cuando la hice recordar que le habían negado el permiso de importación de una obra de arte (ya comprometida para una muestra) hecha con varios kilómetros de hilo.
    La tercera soñante era una portadora de HIV que, angustiada, se tomaba un avión cada mes. ¿Con qué destino? “No sé, el pasaje es caro, pero no llego nunca a ninguna parte”. Tecleando en mi computadora (ensamblada en Tierra del Fuego) descubrí que las pastillas que tomaba mensualmente como tratamiento antirretroviral estaban valuadas al público en $ 7.500. “Ese pasaje por mes te estás tomando”.
    El cuarto soñante cruzaba la 9 de Julio y le llovían del cielo mil figuritas de las Malvinas, adornadas con purpurina roja que, al calor de la tarde (en el sueño), se derretía y se transformaba en gotas de sangre sobre el asfalto caliente. Ya no dije nada y le ofrecí un recorte periodístico (en fin: una noticia colgada en internet).
    Y así, para cada sueño, encontraba un recorte explicativo. Pronto comencé a aburrirme y le pedí a Guillermo Piro que me devolviera mi puesto, si es que todavía lo tenía vacante, porque analizar los sueños que me traían eran más o menos lo mismo que hacer esto, con la desventaja de que ni siquiera escribía. Y yo mismo soñé con la poeta Olga Orozco (1920-1999), quien con voz de ultratumba me decía: “La realidad, sí, la realidad: un sello de clausura sobre todas las puertas del deseo”.
    Dejo para la semana que viene el análisis del sueño más delicado (no el más complejo): el de un profesor de literatura que al mirar televisión en los únicos dos canales que sintonizaba su aparato (ensamblado en Tierra del Fuego), alternativamente escuchaba “bodudeces” (en su sueño), o un olor nauseabundo a basura descompuesta, a cloaca y a miseria lo hacía vomitar dormido. Lo primero lo resolví fácilmente corrigiendo la ortografía (boudoudeces). Lo segundo, me obligó a mirar un concurso de talentos prostibularios.

    viernes, 17 de febrero de 2012

    Perfil: crítica y clínica


    Pese a los denodados esfuerzos de Soy en la materia, los perfiles de las páginas de contactos no mejoran. La ambigüedad, el engreimiento y el rencor son sus tonos más frecuentes, y los menos atractivos.

    por Daniel Link para Soy

    Yo soy así Un perfil de contacto (sexual, afectivo) es un anuncio que, como tal, debe seducir al lector. Las fotos, que alguna vez han sido objeto de nuestra atención, suelen cumplir un papel preponderante en esa lógica de la atracción. Por lo general, las páginas de contactos solicitan algunos datos antropométricos para completar la ficha y destinan un espacio para que el usuario precise su busca (su esperanza, sus predilecciones, sus fantasías).
    En un clásico episodio de Six Feet Under, el hermano hétero le presenta un profesor de danzas a David Fisher. Salen a comer y, sobre los postres, el joven le pregunta al funebrero: ¿sos activo (top) o pasivo (bottom)? Desconcertado, el inexperimentado contesta “versátil”. El profesor de danzas se alegra: “ah, bien, pasivo, nos vamos a llevar bien”. La lectura de los datos antropométricos y predilecciones de los usuarios de las páginas de contacto responden a esa legendaria codificación. Hay tablas que establecen una correlación entre el tamaño del miembro declarado y el tamaño real, y en cuanto a posiciones, en fin, ya todo ha sido dicho por voces más sabias que las nuestras (las voces de la televisión).
    Pero no es sobre esto sobre lo que conviene focalizar la crítica (después de todo: habiendo un código según el cual “versátil” quiere decir “pasivo” y “20” quiere decir “18” no hay más que atenerse a esas equivalencias para sacar alguna conclusión).
    El problema de la mayoría de los perfiles está no tanto en la foto (hecha para la mentira, el engaño, la seducción) sino en el texto que el usuario escribe y que, la mayoría de las veces, paraliza todo deseo o contradice abiertamente lo que las demás secciones de perfil promocionan. Se impone urgentemente, por la salud mental de la comunidad, una cátedra abierta de perfilología.

    El grado cero Como las alegorías medievales, un perfil consta de una pictio y una suscriptio. La pictio puede ser encantadora, pero sin suscriptio su sentido permanece opaco o ambiguo. Basta analizar los textos que los anhelantes usuarios escriben en las páginas de contactos con prescindencia de las imágenes que los acompañan para darse cuenta de la debilidad que muestran en ese punto.
    El perfil más intrascendente, el menos capaz de llamar la atención dice (en todos los casos, la ortografía ha sido normalizada): “soy un tipo normal, no soy lindo, tampoco tengo cuerpo perfecto, busco gente piola, buena charla, cero ambiente, no creídos, sin vueltas, sin cosas raras, gente simple, soltera...me gustaría algo serio si es posible...pero igual... estoy abierto a otras posibilidades”. El texto falla en varias direcciones: “no soy lindo, tampoco tengo cuerpo perfecto” pretende ser un rasgo de humildad y de inscripción en la comunidad de los comunes. La foto habría alcanzado para que uno juzgara y evaluara por si mismo la morfología corporal y la cara de la persona que así se promociona. “Normal” es una palabra que no debería utilizarse ni bajo amenaza. ¿Qué norma implica, a qué leyes apela, en qué se basa? “Cero ambiente” es otro equívoco reiterado: la ecología actual de la homosexualidad es internet en general y, en particular, las páginas de contactos. De modo que el señalamiento expresa una contradicción insalvable. “Sin cosas raras” es un veredicto que asusta porque expresa un umbral de escándalo muy precario: ¿será una barba cosa rara? ¿un piercing? ¿un tatuaje? ¿el gusto por el soneto como forma? ¿el consumo de estupefacientes? ¿¿No es, la homosexualidad en si misma, aunque Advocate nos haya querido convencer de lo contrario, rara en si misma (una invención reciente y, por lo tanto, inestable semánticamente). ¿No decimos queer cada vez que (no) podemos?
    La opción “serio” pero “abierto a otras posibilidades” es igualmente ambigua y contradictoria en si misma: ¿vas a garchar de una, o no? ¿vas a enamorarte al primer garche, o no? Si yo fuera soltero (Dios me libró de ese tormento, desde mis quince años) huiría de ambigüedades semejantes. Al perfil le falta claridad y diversión. Parece insinuar que lo único que la persona puede ofrecer es una total indiferencia (ser intercambiable con cualquier otro). Machitovergon29, en el otro extremo del arco, parece saber mejor lo que quiere y lo que ofrece: “busco machos vergones posta franela pajas chupadas 69 a full, morbo, entre vergones”. Pero, en definitiva, constituye el otro grado cero del perfil: quiero.... lo que se quiere (el lugar común del deseo).
    Por un lado o por el otro, los dos perfiles fallan en caracterizar la experiencia singular que se pretende, los dos se arrojan a diferentes márgenes de un mar de nada.

    El amor es más fuerte Describirse y explicarse a uno mismo, lo sabe cualquiera que haya completado una memoria descriptiva pidiendo una beca, es casi peor que un análisis ininterrumpido. Julianbanf, por eso, escribe: “No tiene mucho sentido definirme, delimitarme. Quizá lo que hoy siento no sea lo que me pase mañana. Te puedo decir que hoy tengo ganas de conocer un compañero de ruta. Eso nomás. Quisiera conocer gente de MI EDAD. Cinco años más, cinco años menos. Más diferencia, no. Importante: Tratemos a los demás como nos gustaría que nos traten. Me tomo el trabajo de contestar si te tomás el trabajo de mandar un mensaje. Y no respondo aquellos perfiles en tono agresivo; no es nada personal, pero no me parece que un tono hostil sea una buena carta de presentación”.
    El perfil no establece diferencia entre “algo serio” y “algo pasajero” (“compañero de ruta” es una fórmula que recubre todas las opciones) pero especifica una ventana etaria de fundamental importancia para los interesados. Y la cláusula sobre el “tono hostil” es conmovedora. A mí me pasaría lo mismo. Fíjense en éste: “NO TENGO cuerpo de gym, y no pienso ir sólo para darte el gusto a vos.... así que si buscás buen lomo, seguí de largo... !!! Animate y escribime... no muerdo. Y es muy difícil que yo te escriba...”. O éste: “Busco solo gente menor a 27 años y bien machitos. Si no buscas maduros......, o si sos del grupito de los que piden primero el msn......, despues piden fotos y cam....., despues van más allá e intercambian el numero de Celu....., y finalmente despues no contestan NUNCA más ni el MSN ni el CELU, migrá hacia otro perfil!!!!!!! Anda a histeriquear con tu abuela!! Ya soy bastante grande para estar perdiendo el tiempo con pelotudos. Y tampoco lo pierdas vos.... También me va el sexo de a 3. Si tenes gente con quien juntarse... me prendo.”. Tiene razón Julianbanf: a esa persona uno no lo invitaría a su casa, y mucho menos iría a la suya. ¿Y por qué presentarle a los amigos de uno: para que los bardee? ¿Y si vos no estás dispuesto a mandarme un mensaje por qué debería hacerlo yo? Es imposible saber cuán efectiva pueden llegar a ser reclames semejantes, pero en todo caso, ponen sobre la mesa una cuota de violencia incompatible con las formas de la seducción que conocemos.
    Poco amor espanta, pero mucho amor también. Sobre todo uno como el de Elfacus, que parece un pastor que ha venido al reino de los contactos a traernos la buena nueva de su conversión en líder carismático de un culto hermético: “LO Q BUSCABA YA LO ENCONTRÉ GRACIAS no disponible. no disponible por el momento. ¿alguna ves te preguntaste por q me pasa esto a mí? cada uno es responsable de sus desgracias o sus éxitos PODÉS DESEAR ALGO PERO LO OBTENDRÁS ÚNICAMENTE SI LO MERECÉS TODO LO Q DAS TE VUELVE ASÍ Q SÉ AMABLE Y DA AMOR, si no hay carisma ¡¡ no hay éxito con carisma se nace no se hace¡¡” (sin los acentos que agregué, el texto se vuelve incluso más psicótico y más pastoral).

    Retóricas Así como, en los perfiles, las fotos de viaje (acá estoy en París, acá en Cairo, acá en San Francisco), sólo connotan la confusión de registro, ciertas palabras que vienen de otros géneros también descolocan al lector. No conviene mezclar el registro erótico y el laboral (“lamidas de pies. No excluyente”; “Satisfacción garantizada”), porque los procesos de selección no funcionan sobre la misma base. Y si uno está navegando buscando el amor de su vida o el garche de ese fin de semana, “SOY TECNICO DE PC SISTEMAS Y TAMBIEN DE CELULARES. si alguien le anda lento o mal”, no es precisamente en lo que piensa. Las páginas de contactos constituyen un mercado, pero no son mercadolibre.com. Betobsas1987, un joven sensato, perdió la paciencia: “Por favor gente que piense lo que dice.... por favor!!!!!! me gusta establecer una charla madura.... y que sepan los conceptos de las profesiones y de las palabras... fundamental para la comunicación”. Háganle caso, porque aunque la comunicación es imposible por principio, la felicidad no es un recurso infinito: “CADA DÍA QUE PASA HAY QUE ACLARAR MÁS LAS COSAS....”.

    Equilibrio ¿Qué es un buen perfil? Imposible saberlo, sin una clínica (gramatical, semántica, imaginaria). Pero, en todo caso, no debe ser ni muy largo ni muy corto (ver recuadro), no debe ser verdadero, sino verosímil. No debe ser violento, sino amable. Debe expresar con claridad las predilecciones antes que las interdicciones (“aclaro no beso en la boca”), no abusar del autobombo, los diminutivos (“Quiero realizar todas tus fantasias, ser tu mujercita, tu nena. Tengo lugar y todo tipo de ropitas”) o las mayúsculas (“SI CREÉS QUE SOY MUY PRETENCIOSO ... BUSCÁ ALGO MÁS FÁCIL Y TAMBIÉN SI TE AUTONOMINÁS "FACHERO" "LINDO DE CARA " "CARILINDO" PRIMERO MATATE Y LUEGO NO ME ESCRIBAS”).


    Recuadro: ¿Poco o demasiado?

    Al_Asecho
    Busco gente para pasarla bien. Tengo novia y quiero pasarla bien con un flaco. No es mi primera vez y tampoco creo que la ultima...

    Malu009
    Soy una chica cross pasiva 100%, de muy buen cuerpo y cola de gim con lindos pechitos y pezones, lampiña y totalmente depilada. Busco hombres activos dotados, preferentemente con lugar, masculinos para complacer. Soy de Quilmes. Adoro ser enfiestada por dos o más hombres. Soy super complaciente, bonita de cara, cabello natural, largo, lacio, castaño oscuro. tengo nivel universitario, y soy muy discreta. No fumo, no uso drogas, soy femenina. No poseo lugar. Solo hombres activos con foto en el perfil. gracias. Si fueran hombres de color, hombres negros o árabes muy bienvenidos.
    Lamento profundamente que cada vez sea mayor el número de personas discriminadoras en este sitio, que sostienen cosas retrógradas y ofensivas, y lo peor es que el resto de la sala lo sostiene con su silencio.
    Esa misma gente es la que pone en la opción: "estudios" que son universitarios y con sólo leer el bajo nivel de conversación y la ortografía que poseen se infiere que carecen de toda formación cultural.
    "No me preocupa el grito de los violentos,de los corruptos,de los deshonestos, de los sin ética. Lo que me preocupa es el silencio de los buenos".
    Martin Luther King
    Por favor, las personas miserables a las que me refiero, no me contacten después en privado para decirme que me desean, quedensé en sus pequeños mundos de hipocresía.


    jueves, 16 de febrero de 2012

    Postgéneros

    Más restos:

    Claire, la australiana ("Mai baibi") de Lost, apareció en el último capítulo de Once upon a time desempeñando a Bella en la torcida adaptación de Bella y Bestia propuesta por los guionistas en esa sopa folclórica que se parece más a un statement anti-Disney que a cualquier otra cosa. De lo que le pasa al personaje mucho no me enteré, porque me quedé dormido.
    Ethan es el protagonista de Another Earth (2011), una rara película muy parecida a la segunda (y genial) mitad de Melancholia.
    El contexto ficcional es más o menos éste: aparece en el cielo un planeta gemelo de la Tierra. Una chica (menor de edad) se distrae buscando el planeta mientras maneja. Atropella a otro auto. Mueren la mujer y el hijo de Ethan, que queda en coma. 
    Cinco años después, el planeta gemelo domina el horizonte (con su luna, sus ríos de lava, sus doctores en leyes y sus unicornios soñados), Ethan ha salido del coma y la chica de la cárcel. Ella va a su casa a pedirle perdón pero no se anima y se hace pasar por empleada de limpieza. Tejen una relación. 
    Hay un concurso para ganarse un viaje a la Otra Tierra (irán científicos, militares y un puñado de civiles). Ella gana.
    A diferencia de Melancholia, Another Earth no apela a la destrucción total sino al recomienzo y la vida segunda. Un poco por eso, no tiene la misma grandeza que la película de Lars Von Trier, pero comparte la misma preocupación respecto del impacto existencial que la veterana (y ya intransitable) ciencia ficción nunca pudo examinar hasta sus últimas consecuencias. O sea: se inscribe en una corriente cinematográfica muy de moda, que trabaja con unidades (figuras, imágenes) de un género, sin respetar su lógica (o más bien: desdeñándola). Se usan algunos elementos de la ciencia ficción, el terror, en fin, cualquiera de los géneros más convencionalizados y se los pone a circular en una ecología extraña. Con razón, lo que se supone es que algo interesante tiene que salir......


    miércoles, 15 de febrero de 2012

    Juventud, divino tesoro























    Sin darnos cuenta, el Oscar se nos vino encima, nuevamente. La pereza y las obligaciones tal vez me inhiban de ver las películas que constituyen el puñado de nominaciones. 
    En cambio, vi la que protagoniza el joven de la foto, Ezra Miller: We Need to Talk About Kevin. En la cinta, hace de hijo desquiciado de Tilda Swinton (ni Tilda ni él están nominados).
    La película es rara. Comparte, en algún sentido, el agenciamiento del género que ya se observaba en Melancholia, de Lars von Trier (y su gemela, Another Earth). Aquí se trata del niño endemoniado (más Demian que El bebé de Rosemary), pero totalmente fuera del género del que la figura proviene. No hay ninguna hipótesis trascendental, ni explicación, ni metáfora. Kevin es mala gente, y punto. De modo que la película hace de la pura inminencia su absoluto temporal y, para que eso quede claro desde el principio, medio como que anticipa lo trágico del asunto.
    Por supuesto, las buenas conciencias se detendrán a discutir si lo que la película insinúa (niño al que no se le pega se vuelve asesino serial) constituye el núcleo de alguna pedagogía posible.
    Pero creo que la película usó ese debate sencillamente para poder ser producida. Lo importante está en otro registro. El casting es impecable: si uno hubiera tenido que imaginar un hijo de Tilda, no podía sino los sucesivos niños que terminan convirtiéndose en Ezra (cada uno de los cuales es Ezra). 




























    Y la relación entre ambos es tan absoluta (es decir, tan erótica) que se entiende que el padre no entienda nada (de paso: en la película la belleza de Ezra es tan sutil, tan inverosímil, que hasta es legítimo pensar que proviene de una mezcla genética entre esos padres, mucho más que el resultado de un desliz de Tilda) o que elija no entender.































    En fin, acá se sostiene que la película es la mejor del 2011. 
    Yo no puedo decir tanto, porque veo poco cine, pero es verdad que es de una rara belleza y que la rara belleza designa tanto el plano de composición (que, por eso mismo, es casi kitsch, deliberadamente) como su tema.
    Tilda y Ezra estaban preparados desde hace tiempo para una película como ésta. Ella desde... Orlando, qué se yo. Él desde Afterschool.  Sólo les faltaba encontrarse para sacarse chispas.
    Dejo el wallpaper de la película:



























    Manotazos

    Mirar más largo

    por Eduardo Aliverti para Página/12

    Malvinas también tiene su condición emblemática. Lo episódico registra al acto del martes pasado como novedad más reciente. Nadie, con sensatez, puede manifestar contrariedad por lo decidido. Pero el anuncio de la apertura oficial y total del Informe Rattenbach ya se había hecho. Y recurrir con una denuncia de militarización a las Naciones Unidas, organismo al que el propio Gobierno relativiza (y lo bien que hace, si es por esperar alguna efectividad), francamente no es una medida conmovedora.

    Anomalías

    Reni nos regala Objetos Verbales
    No son, tal vez, objetos verbales puros e independientes como una espada o como un anillo de plata. Son, para de alguna manera decirlo, objetos verbales puros e independientes, como un cristal.

    martes, 14 de febrero de 2012

    Happy Valentine's Day


    Intentaban ocultar que padecían una enfermedad incurable, se cree que sida. La idea era simular un robo, pero uno de los sicarios confesó que les habían pagado por matarlos.

    (¡qué retro!)

    Efecto Boomerang


    Policía Federal desplazó a los ex soldados que reclaman una pensión por haber sido movilizados por Malvinas en la 9 de Julio.

    Argentina, las malvinas

    Plataforma 2012 repudia la oleada represiva que viene desarrollándose en Catamarca (Belén, Santa Maria y Tinogasta), así como en Amaicha del Valle (Tucumán), contra las poblaciones que se oponen a la megaminería.
    Asimismo, denunciamos la situación grave que atraviesa la ciudad de Andalgalá, actualmente sitiada por bloqueos promineros selectivos y discriminatorios, cuya única finalidad es impedir la entrada a periodistas que no son de la zona o que presentan una visión crítica de la megaminería, así como de  reconocidos organismos de derechos humanos.

    lunes, 13 de febrero de 2012

    Otra que se nos fue...


    Post-post

    Boudou: "hablar del postkirchnerismo, aún dentro de nuestro espacio, es ir en contra del modelo"

    domingo, 12 de febrero de 2012

    Hasta la vista, baby


    En 2004 logró  convertirse en el primer –y por ahora único– cyborg reconocido como tal por un país. Fue cuando las autoridades británicas aceptaron que el músico posara para la foto del pasaporte con su aparatito –bautizado eyeborg–, luego de que les presentara un certificado médico y les insistiera que como el dispositivo era una extensión de sus sentidos ya formaba parte de su cuerpo.

    sábado, 11 de febrero de 2012

    El fin del mundo

    Por Daniel Link para Perfil

    Me escribe una amiga que vive en Alemania, quejándose de los quince grados bajo cero. Le contesto quejándome de nuestra sensación térmica de cuarenta grados y le digo: “Es el fin del mundo”. Insiste: “Acá también es el fin del mundo”. Pierdo la paciencia y puntualizo: “El fin del mundo es acá, allá, en todas partes. Es consustancial a su posibilidad misma que sea un final unánime, mundializado. ¿Qué te crees?”.
    No me extraña, sin embargo, su torcida percepción de las catástrofes. Recuerdo que, hace unos años, nos habíamos reunido en una terraza palermitana para observar un eclipse de luna. Ella, en trance químico o meteorológico (ya no lo recuerdo), afirmaba con una terca temeridad que el fenómeno se debía a la interposición del sol entre la Tierra, nuestro hogar y punto de vista, y su satélite natural.
    Como yo me burlaba de ella, pidiéndole que reconsiderara sus palabras (“¡sabés qué calor haría!”), se refugió en la prensa cotidiana: “Lo leí en el diario”. Si así hubiera sido (pero no era el caso), eso habría bastado para probar que los diarios mienten y que su único interés es sembrar el pánico, entonces y ahora.
    En cuestión de temperaturas, no se trata de ponerse a competir. De buena gana estoy dispuesto a aceptar que el fin del mundo (y de la alegría), que el infierno y que la muerte se parecen más a quince bajo cero que a cuarenta a la sombra.
    De las muchas cosas que nunca entenderé y de las que convendría ir dejando registro aquí, antes de que sobre esta columna caiga la noche total, definitiva, es por qué persiste la gente en vivir en latitudes de climas fríos. A ellos les parecerá inevitable. A mí me parece un castigo que ni “Eclipse de Luna” (el mote burlón de mi amiga) se merece.

    (anterior)

    viernes, 10 de febrero de 2012

    Después del pop, nosotros....

    Como se sabe, sólo hay un tema que atrapa nuestra atención y nos arrastra a debates interminables. Han sido noches de extenuantes argumentaciones y análisis microscópicos, sociologías del arte, del gusto, del deporte, de la sexualidad.
    Hasta que Sebastián Freire se cansó de tanta cháchara y nos paralizó con un lapidario y clasicista: "Esto es mejor".




    jueves, 9 de febrero de 2012

    Con la mano en la trampa


    El jugador de básquet Emanuel Ginóbili, estrella de la selección nacional y de la liga estadounidense NBA, solicitó se le reconozca la propiedad de un predio donde vive la comunidad mapuche Paichil Antriao, con presencia en Villa la Angostura desde 1902 (reconocido por documentos del propio Estado argentino). Es el paso previo a pedir el desalojo de la comunidad. En la causa por desalojo, los abogados de Ginóbili utilizan argumentos históricos que desde hace décadas son desechados por el mundo académico.

    miércoles, 8 de febrero de 2012

    Tu Wolverine privado


    Un grupo de médicos llevó a cabo el primer transplante de hueso hecho con esta innovadora técnica.

    martes, 7 de febrero de 2012

    Correspondencia

    A la atención de Daniel Link

    De mi estima

    Estamos convencidos que el turismo rural es un instrumento aún desconocido para el desarrollo  de los pueblos y comunidades rurales; por eso queremos llegar con información hasta el último rincón de la Argentina, diciéndolo a la gente que tiene en él una oportunidad para su progreso allí mismo donde vive.
    Te agradeceremos mucho que nos hagas la “gauchada” de ayudarnos a difundir el XII Curso de Alta Dirección en Turismo Rural de la Facultad de Agronomía de la UBA que iniciará en marzo próximo. Si nos escriben a semitur@agro.uba.ar con mucho gusto enviaremos información completa. También pueden llamarnos al 011 4523 9700 o en http://www.agro.uba.ar/catedras/turismo
    Este curso está especialmente diseñado para que asista la gente que vive en el interior del país o en Uruguay, requiere estar en Buenos Aires sólo 2 días consecutivos por mes, un viernes y un sábado.

    Agradeciéndote que nos ayudes difundir estas propuestas te hago llegar un cordial saludo.
    Ernesto Barrera

    ¡Otra denuncia estremecedora!


    El vicepresidente afirmó que como consecuencia de una crítica "política interna", el premier británico busca una salida militar a la crisis por Malvinas.

    lunes, 6 de febrero de 2012

    Reina de los carnavales

    video



    domingo, 5 de febrero de 2012

    Después de Lost

    Era previsible, por supuesto, pero no deja de sorprendernos. Las carreras actorales de los protagonistas de Lost son.... más bien erráticas, cuando no equivocaciones totales.
    No me sé los nombres de los actores y la pereza dominical me atenaza.
    Jin Kwon fue a parar a ese engendro fascistoide llamado Hawaii Five-0 que no sé por qué dura todavía (o lo sé, pero protesto ante la evidencia).
    Juliet fue a parar a otra remake más penosa, que ya no existe: V. Invasión extraterrestre. Penelope Widmore eligió un guion mejor, el de Flashforward, pero desdeñó la superstición de que cualquier cosa protagonizada por Joseph Fiennes, el hermano "lindo" de Ralph, está condenado al fracaso (Gwyneth Paltrow, que ganó el Oscar por Shakespeare in Love, terminó haciendo de maestra suplente en Glee, por culpa de la influencia fatal del jettatore). La serie duró una temporada y Penny desapareció del mapa. 
    Más ambicioso, Sayid se dejó matar al comienzo de una película menor sólo para que Jodie Foster pudiera salir a vengarlo.
    Ben, desde hace poco, trata de brillar en la opaca Person of interest (quoque tu, Ben!), demostrándonos la dura realidad de los mercados laborales más allá de nuestras fronteras, y Hugo Reyes pasea su ineptitud actoral por otra isla, Alcatraz, sobre la que todavía no sé bien qué pensar (creo que es mala, la serie, pero tiene escenas de intensidad impar: la conversación entre el asesino de niños y el director de la prisión, a la luz de cuatro fósforos sucesivos, es de una rara perfección).
    Hay más, pero termino con Kate. Divina, ella, sabía que la industria cosmética le daría algún dinero. Pero nadie puede vivir en ese aburrimiento. Un papelito, pidió, y la pusieron de novia de Hugh Jackman en Gigantes de acero (2011) una película infantil sobre robots boxeadores donde ella es una mecánica. Su novio en el film, como alguna vez su marido en la serie, se llama Charlie.Y no le dice "Freckles" porque hay vergüenza.
    Estando Fringe, claro, nada de esto tiene sentido...  Tampoco tiene sentido Fringe, pero al menos la serie hace del sinsentido una cosa tan encantadora que no nos cansaremos de aplaudir la multiplicación de Olivias, de Walters, y, ahora, de Astrids (el personaje está modelado a partir del de Astrita, la hermana de Astroboy, cosa que el Walter "Colotordoc" no deja de recordarle, cada vez que la llama Astro).
    Los dos últimos capítulos de la cuarta temporada, muy inclinados a la precognición, fueron deslumbrantes (por diferentes razones, pero todas ellas relacionadas con el guion, con el casting, con la impecable producción).
    En el último, Astrid "del-lado-de-allá" tiene un percance y, como sucede siempre en estos casos, sale a dar una vuelta. Me voy a... (complétese: al shopping, al cine, a la pileta, a la casa de mi amiga). En Fringe, cuando la gente siente un desasosiego, se pasa directamente a una realidad alternativa, sin mayores consecuencias que ser perseguido por una Olivia u otra. Dos Astrids y dos Olivias (la colorada y la rubia) coincidirán en el laboratorio bostoniano y Nueva Inglaterra, en la "realidad de peso", cumplirá el mismo papel histórico, en contra de la Nueva York de aquel otro mundo paralelo.
    ¿Hacia dónde va Fringe? Después de Lost, lo sabemos, el único destino posible para la televisión es el puro acto de contar. El tema de Fringe no es la ciencia (del relato) sino el arte (de la narración).
    Como desde el final de la tercera temporada la desaparición de Peter transformó las realidades (estableciendo nuevas "líneas temporales"), nada de lo que vemos se explica por lo que habíamos visto antes y hay que empezar a contar todo de nuevo. La "colorada" Olivia, más simpática y menos asesina que su versión previa, habla de episodios que no sabemos qué son, qué fueron, cómo formaron el presente que vemos.
    En esas inconsistencias del tiempo y el espacio, que son puros vericuetos de la imaginación, encuentra Fringe la fuerza para seguir contando.
    Recomendación para los actores: déjense llevar por esa fuerza. En cuanto se termine, estarán fritos.

    sábado, 4 de febrero de 2012

    El Proceso, los procesos


    por Daniel Link para Perfil


    Argentina es un país que gusta de los procesos (incluso tal vez más que de los resultados): la última Dictadura se otorgó a si misma el nombre de Proceso de Reorganización Nacional, y por todas partes se analizan procesos más o menos cíclicos: la malvinización (o la desmalvinización) ocupa hoy la primera plana de los diarios, gracias al impulso que Hollywood le ha dado y que el Estado argentino ha decidido replicar.

    El “modelo” es un proceso (probablemente, como la historia, sin sujeto ni fines), de resultado incierto, pero en el que se funda la razón de Estado y que establece, por lo tanto, una relación extrañamente compleja entre estados (de imaginación y de materia) y procesos (de transformación material e imaginaria).

    Analicemos un proceso: en la clasificación geológica de las islas, la imaginación confirma lo que ya sabía de otro modo. Están las islas continentales (que se derivan de accidentes que las separaron de un continente): desmembradas, pues, de aquello de lo que participaban. Y están las islas oceánicas, originarias, esenciales, constituidas a partir de erupciones, formaciones de coral, lo que fuere.

    El lugar que ocupe una isla en un imaginario, pues, tendrá que ver con su naturaleza (o todo lo contrario: la naturaleza de una isla dependerá del lugar que ocupe en un imaginario). En última instancia (repito a Deleuze), la isla no es otra cosa que el sueño de los hombres, y los hombres la mera conciencia de la isla.

    Esto hace que, por definición, la isla esté desierta (sea el desierto), un proceso de recomienzo continuo de la batalla entre la tierra y el agua (separación, erupción, sedimentación), cuando los hombres todavía no existían. La unidad de la isla y sus habitantes, en consecuencia, no es real, sino imaginaria, porque la isla, por su propiedad de desierta está también, por definición, abandonada (aunque alguien viva en ella, aunque reúna las más excelsas cualidades de lo viviente que pudieran imaginarse: la isla es la tensión pura hacia la mitología y la literatura).

    Todo esto debe ponerse en relación con nuestras Hermanitas Perdidas: islas continentales, órganos vitales separados de la unidad argentina que les da sentido y que, al mismo tiempo, encuentra en ellas su remoto destino, quiero decir: su sueño.

    Nos quitaron esas islas (imaginamos, sabemos, sostenemos) cuando todavía no estábamos maduros para defenderlas como nuestro sueño colectivo. Eso es el imperialismo: la transformación de una isla continental en una isla oceánica.

    En nuestro sueño actual, la reivindicación de la soberanía sobre las islas Malvinas equivale a la soberanía sobre el self, sobre nosotros mismos: no tendremos paz hasta que ese proceso (interminable) se complete.

    Las Malvinas, pase lo que pase, seguirán desiertas y abandonadas (porque son islas), pero tendrán una conciencia nueva, radiante y patriótica: las Malvinas argentinas defenderán de la codicia planetaria los innumerables recursos antárticos que son, también ellos, elementos de un sueño.

    Se podría objetar la debilidad de ese sueño si el Reino Unido no sostuviera una alucinación simétrica o complementaria (lo que vuelve más interesante el proceso: se trata de un sueño compartido, un sueño universal, casi podría decirse): la isla desierta y abandonada no es (no puede ser) un enclave civilizatorio, sino meramente la llave del tesoro que más allá de ella se oculta: la condición de posibilidad de la civilización, que florece en otra parte.

    Curioso sueño que parece querer hacernos ignorar que la fuerza existe (que el mundo es una aglomeración de fuerza) y que no habría archipiélago que pudiera garantizarnos la soberanía sobre la Antártida si el Imperio decidiera venir a saquearla (“La Cosa” va de base científica en base científica, pero nunca se topa con el elemento patriótico).

    “Malvinizar”, como proceso, no equivale a una mistificación cualquiera, sino a la Gran Mistificación fundante, reorganizante, movilizadora de la conciencia, el gran sueño de la escuela.

    Yo recuerdo muy vívidamente los planisferios que nos mandaban de Europa las autoridades educativas alemanas y que en la mapoteca de mi colegio debían ser adulterados: Malvinas escrito sobre un apósito adhesivo que tapaba Falkland.

    Esa curita siempre me pareció poco remedio para una herida tan profunda, que atraviesa las eras, las generaciones y las ideologías. Se puede jugar con esas islas (habrá que insistir: imaginarias) pero no ignorar que el juego involucra una herida. Quiero decir: habrá quien quiera revolver la herida, y habrá quien no.


    jueves, 2 de febrero de 2012

    Comparaciones al vuelo


    Si en Venezuela logramos masificar la violencia, la superficialidad y el consumo, creando y reafirmando un concepto pasteurizado y artificial del poder, la belleza y el hedonismo, ¿cómo es que ni siquiera hablando de revolución hemos sabido aprovechar el petróleo para generar los recursos más obvios, que le sirvan a toda la población, o al menos a la gran mayoría de ella?

    miércoles, 1 de febrero de 2012

    ¡Otra denuncia estremecedora!



    Se desató una polémica por la contratación del grupo y por la cifra que cobrará. "Que pavimente 13 calles", le piden. La defensa del intendente.