Pero las demás ciudades turcas también:














En Turquía hay más gatos que en cualquier otro país del mundo (y todos muy hermosos). Quiso la suerte que visitáramos el país poco después de las pariciones.














Jueves 29 de septiembre de 2011
Por: Esteban Mercatante
El sábado 24 se realizaron en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA las primeras Jornadas de Debate de la Asamblea de intelectuales, docentes y artistas en apoyo al FIT. Estas surgieron como propuesta de la tercera asamblea, con el objetivo de profundizar los debates sobre diferentes temas surgidos en las asambleas mismas o en los intercambios y contribuciones en el blog de la misma (http://
Las jornadas han sido una primera instancia para abrir estos debates fundamentales, que seguirán desarrollándose en nuevas jornadas, así como en el blog de la asamblea. Fueron propuestas varias iniciativas y campañas a ser tomadas por el espacio, que serán discutidas en la próxima asamblea, que se realizará el 5 de octubre.
A continuación realizamos un pantallazo sobre algunos puntos que fueron abordaros en los distintos talleres. Próximamente podrá verse el video del plenario de cierre en la página del Instituto del Pensamiento Socialista Karl Marx (www.ips.org.ar).
La crisis mundial y la lucha de clases
En este taller se debatió en torno a las características de la crisis. Como hemos planteado en numerosos análisis, esta crisis tiene sus raíces en los mecanismos puestos en marcha por el capital para recuperar la rentabilidad desde finales de los `70, atacando las condiciones de vida de la clase trabajadora y liberando mecanismos para multiplicar novedosos instrumentos financieros, mientras la inversión y el crecimiento económico se mantuvieron limitados. La crisis actual marca el agotamiento de la modalidad bajo la cual se salió de la crisis de los `70.
Se puso en debate la idea de que el sistema hoy pueda definirse como un capitalismo organizado y que pueda haber una gestión de la crisis. Lejos de esto, nuestros compañeros plantearon que puede verse hoy que los mecanismos de contención puestos en marcha en 2008, sumados a los desequilibrios que se venían acumulando en la economía global, se han transformado en nuevos factores críticos, como muestra la situación de Grecia y otros países europeos amenazados por la crisis fiscal que los pone al borde del default, mientras la economía mundial afronta el panorama de una nueva recesión en Europa y EE. UU.
La situación política nacional y las perspectivas de la izquierda
Un aspecto muy importante del debate en el taller sobre situación nacional, recogido en varias intervenciones, fue analizar cómo quedó el régimen luego de las internas de agosto que preparó el rumbo para un triunfo de Cristina Fernández en octubre, mostrando una oposición patronal dispersa. Para pensar el “cristinismo” después de octubre, desde el PTS habíamos enviado como material para la discusión el debate sobre el kirchnerismo (¿progresista o restaurador?) que se viene desarrollado entre la “trotskósfera” y la “peronósfera”, del cual vienen participando Fernando Rosso, Artemio López, Manolo Bargue y Juan dal Maso, y que reflejamos en La verdad obrera del 22 de setiembre. Partiendo de ese debate, desde el PTS planteamos que el cristinismo viene utilizando el capital político logrado en las primarias para encarar una agenda reclamada por las patronales atacando, por ejemplo, a los “revolucionarios” del Subte, mensaje que los empresarios han sabido leer, lanzando algunos ataques, en anticipo a lo que vendrá en el nuevo mandato cristinista. Detrás de la fachada “nac & pop”, el poder real que sustenta al gobierno es el aparato del PJ, la burocracia sindical y la policía, listos para responder con sus métodos ante cualquier crisis, cómo se mostró en el Indoamericano, en Jujuy, con los asesinatos de Mariano Ferreyra y hermanos de la comunidad Qom, etc. El agotamiento del esquema económico (por la inflación, la devaluación en Brasil, el fin de la abundancia de dólares y los problemas fiscales) y el impacto de la crisis mundial, plantean que debemos prepararnos para las duras respuestas que dará este “poder real”.
En relación al FIT, se planteó que un aspecto clave que lo distingue de experiencias como el Frente del Pueblo, IU, y Zamora es su claro planteo por la independencia de clase, ausente en las alianzas con el PC, que siempre bregó por la colaboración de clases y hoy es parte de los apoyos al kirchnerismo. En el caso de Zamora, al eclecticismo estratégico y programático se sumó la carencia de cualquier organización. Para pensar las perspectivas luego de las elecciones planteamos que sólo conquistando una fuerte inserción en la clase obrera, para dar desde allí un programa al conjunto de los oprimidos, se puede pensar seriamente la constitución de un partido revolucionario y que, a la hora de pensar qué partido construir, esto no puede hacerse por fuera de que una revolución en la Argentina tendrá que enfrentar la acción concertada de punteros, fuerzas represivas y burocracia sindical.
También fue parte de la discusión en este taller el planteo que se viene discutiendo hace unas semanas en las prensas de los distintos partidos integrantes del FIT, sobre la necesidad de llevar la discusión sobre Partido de Trabajadores al movimiento obrero. Para nosotros este planteo está estrechamente ligado al desarrollo de un corriente obrera clasista con la que los revolucionarios busquemos fusionarnos.
La situación de la clase obrera en la Argentina
En la mesa de movimiento obrero se discutió centralmente sobre la caracterización de la burocracia sindical y la relación entre el desarrollo de una corriente clasista y la construcción de partido revolucionario. Se discutió cuál era el grado de fortaleza de la burocracia ante los cuestionamientos de sectores antiburocráticos. Con algunas intervenciones acentuaron la capacidad que preserva de disciplinar al movimiento obrero y subordinar las demandas obreras a las necesidades de las patronales y el gobierno, en discusión con los que señalaban una “crisis irreversible” de la burocracia. También se discutió sobre el planteo de recuperar los sindicatos que forma parte del programa del FIT. El dirigente despedido de Kraft, Oscar Coria, destacó que en el FIT se encuentran las fracciones más avanzadas de los trabajadores, que defienden posiciones clasistas. Lejos de cualquier facilismo, planteó que el problema de la burocracia es vital, y que hay que prepararse para enfrentarla en los tiempos de crisis y ataques que se vienen, que contarán con la acción concertada de patronal, gobierno y burocracia. Para el desarrollo de los sectores que hoy comienzan a abrazar las ideas del clasismo, planteó el desafío que tienen las fuerzas que integran el FIT de contribuir a fortalecer este proceso, y reivindicó Nuestra Lucha como política en ese sentido que desde el PTS venimos impulsando junto al Sindicato Ceramista de Neuquén y numerosas Comisiones Internas y delegados sindicales de todo el país.
Intelectuales, política y discursos en la izquierda
La mesa sobre discurso e intelectuales se enfocó centralmente en los discursos de la izquierda. Hernan Díaz y Jorge Warley habían enviado aportes por escrito enfocándose en esta cuestión. Varias intervenciones pusieron el acento en la importancia de la crítica al discurso del kirchnerismo, como la denuncia del “doble discurso” del gobierno, de la “dislocación” entre los hechos y las interpretaciones que los kirchneristas hacían de ellos (desde el “desendeudamiento”, hasta la “no represión”), y la crítica a los intelectuales K (analistas semióticos oficialistas, como Horacio González en su último libro) que venimos realizando desde el PTS. Nuestros compañeros destacaron sobre todo que el “cristinismo” se propone culminar la “restauración” postcrisis del 2001 apoyándose en los “poderes fácticos” de la burocracia, el pejotismo y el Estado y que, por lo tanto, el discurso “progresista” es cada vez menos creíble. Frente a esto es fundamental que de cara a una perspectiva de endurecimiento de la lucha de clases, el “discurso” del FIT señale a los “enemigos” para poder plantear que alternativa política y que alianza de clases es necesaria para enfrentarlos.
Arte y cultura
En la mesa sobre arte y cultura se debatió sobre la política estatal hacia el arte y la cultura, especialmente bajo el kirchnerismo; otro eje fue cómo el FIT puede ser también en este terreno un canal de expresión de los sectores críticos al manejo de la cultura como una fuente de ganancias más (tanto por sectores del mercado como por las instituciones gubernamentales); otra discusión abordó la posición de los partidos de izquierda frente al arte. Eduardo Grüner, Ariane Díaz y Demian Paredes habían enviado previamente materiales para la discusión, que pueden leerse en el blog de la asamblea.
Géneros
Se dio un intenso debate que abordó cuestiones como la familia, el aborto, la religión y la opresión que padecen cotidianamente mujeres y GLTTBI. Nuestras compañeras y compañeros de Pan Y Rosas y de la Juventud LGTB del PTS destacaron en ellas cómo el capitalismo normativiza la sexualidad y los cuerpos, condenando o invisibilizando a los que quedan fuera de la heteronormatividad, a la vez que refuerza los lazos patriarcales que oprimen a la mujer (como ya destacara Engels en El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado); cuestiones contra las que los revolucionarios tenemos mucho que decir y combatir. El cuestionamiento a estas múltiples opresiones que el capitalismo sostiene y refuerza, así como a las concepciones que mantienen “lo personal” y “lo político” como carriles separados, tanto como a las relaciones personales individualistas que se imponen por la propia mercantilización de todos los aspectos de la vida social, es parte fundamental del cuestionamiento al sistema y de la pelea por una sociedad distinta que nos proponemos los socialistas revolucionarios.
Por Daniel Link para Perfil
En un aeropuerto de Asia me preguntan si Argentina es un país europeo. Como estoy saliendo del país, me abandono al juego y digo que sí, que es un país europeo pero muy periférico, como Turquía (donde me encuentro).
La ironía no es comprendida y me cuesta una serie de llamadas telefónicas, para verificar si yo hubiera necesitado visa para entrar al territorio otomano y si la necesito para salir. Una vez superado el escollo (lingüístico, pero sobre todo cultural), en el preembarque pienso en la situación relativa de nuestros países, Argentina y Turquía y sus ciudades principales, Buenos Aires (12.801.364 habitantes) y Estambul (14.573.836 habitantes).
Nada puede ser más distinto que la belleza impar de la segunda, que corta el aliento, y la chatura miserable de la segunda, y sin embargo...
Estambul es la más "oriental" de las ciudades europeas (antigua capital del Imperio de Oriente, cuando se llamaba Costantinopla) y a ella acuden masivamente los musulmanes más liberales en busca de una cuota de multiculturalismo que sus propias sociedades les niegan (Turquía es un estado laico, con una larga tradición de educación gratuita y obligatoria y voto femenino desde la década del 30 del siglo pasado). Buenos Aires es la más europea de las ciudades latinoamericanas y a ella acuden masivamente los latinoamericanos en busca del cosmopolitismo que en sus propios países falta.
Al mismo tiempo, Estambul y Buenos Aires son, para los europeos deseosos de aventuras, las más exoticas de las ciudades construidas según el modelo europeo y a ellas concurren en manadas ávidas de lo mismo: multiculturalismo y cosmopolitismo. De modo que mi torpe analogía, que esgrimí como una respuesta automática a una pregunta ignorante, se revela metodológicamente pertinente: estas ciudades gigantescas, que funcionan como umbral de transformación de una cosa en otra, de una civilización en otra, no son exactamente simétricas pero permiten trazar el arco de expansión de una cultura imperial y las resistencias que se le oponen: el punto de juntura o cicatriz que Europa fue dejando en su larga marcha hacia el Estado Universal Homogéneo.
Tal vez por esa marea turística incesante, las dos ciudades son más bien caras pero al menos en Estambul se tiene la sensación de que uno recibe algo a cambio de lo que paga. La comida, por ejemplo, es excelente en todas partes y el sistema de transporte público no tiene nada que envidiarle a cualquiera de las otras ciudades europeas. Por la mitad de lo que cuesta una cena en un restaurante a la moda de Buenos Aires uno come en Bizancio las mejores materias primas cocinadas con gran sabiduría.
El tránsito estambuleño es una pesadilla (en una ciudad dividida por mares, estrechos y bahías profundísimas y construida en empinadísimas colinas que se precipitan a las aguas no parece haber solución) pero la ciudad cuenta con sistema de metros, tranvías, funiculares y barquitos que permiten moverse sin dificultad de un lado al otro.
Estambul es una ciudad opulenta y cultísima que se prepara para integrar la agónica zona del Euro (las librerías estambuleñas harían palidecer a sus rivales porteñas y en la misma semana, sucedieron un Festival Internacional de Poesía, una Bienal de Arte Contemporáneo y el ISEA, el más importante festival itinerante de artes electrónicas).
Buenos Aires es una ciudad decadente que no puede resolver sus contradicciones más elementales y donde lo único que crece exponencialmente es la miseria (la villa miseria), aunque las estadísticas pretendan convencernos de otra cosa.
Mil argumentos podría enumerarse en favor de Estambul y uno solo en contra, que, sin embargo... Aunque los hombres puedan caminar del brazo o incluso de la mano por las calles de Estambul, a sus habitantes les resulta un poco inconcebible que dos nativos de Buenos Aires del mismo sexo se declaren "legalmente casados" y sospechan una burla. Es que la homosexualidad en Estambul no está "bien vista" e, incluso, debería decirse, está tachada por completo de la vista. Eso no significa que en Estambul no exista la homosexualidad sino que ha sido invisibilizada (la popular página de contactos gayromeo.com, de las más usadas en Europa, está prohibida en todo el territorio turco) y que aparezca, por lo tanto, subordinada una cultura completamente fundada en el eufemismo y la opacidad del signo.
El gran Mustafá Kemal Atatürk (1881-10 de noviembre de 1938), fundador y primer presidente de la moderna República de Turquía, lo previó todo, salvo ese pequeño detalle por el que Buenos Aires seguirá brillando aún en su momento más oscuro.
Queridxs: Estambul nos necesita. Le dije a Liliana Viola que hable con la gente de la embajada para fletar un barco lleno de nosotrxs. Acá no tienen idea del placer (NI IDEA) y mucho menos de lo que los norteamericanos llaman meaningless Sex. No creo que lo haga porque ella (pura envidia) me ha conminado a que vuelva a Buenos Aires o me despide. ¡Pero si yo soy una víctima de las circunstancias, y lo que tuve que hacer lo hice sólo porque el amor me había puesto en la senda equivocada, y no una, sino dos veces, como se verá!
De más está decir que todo el turismo árabe que viene a Estambul por un descanso de las estrictas costumbres musulmanas bien pronto hacía cola bajo la ventana desde la que yo ofrecía atender sus necesidades.
Como no sé nada de turco, mucho menos de árabe y mi inglés es un traspié tras otro, sólo con gestos pudimos entendernos con mis.... (no quiero decir clientes) patrocinadores en la desgracia en la que había caído.
Por ejemplo, si yo hacía con los brazos abiertos un gesto como de quien agarra la ropa que salió del laverrap, eso quería decir "todos juntos". Si, por el contrario, hacía con mis manos el gesto de quien nada pecho, con las manos hacia afuera, eso quería decir "separados". Para mi sopresa, la mayoría de los turistas árabes de Estambul preferían el "todos juntos", lo que hizo de mi despacho de favores bucales el bukkake más conocido de la vecindad. En tres noches había coleccionado la cantidad de liras turcas necesarias para comprar mi pasaje de vuelta a Berlín, y no en aerolínea barata, sino en la turkish airways, que te prepara un kebab arriba del avión.
Reservé para el domingo que viene, pero el aeropuerto de partida iba a ser Antalya, en la costa del Egeo, y no Estambul, así que tenía que tomarme un ómnibus hasta esa remota ciudad del Asia Menor.
Quiso la suerte que hubiera, en uno de los bares más a la moda de Gálata, un campeonato de backgamon (el juego de tablero predilecto de los turcos, junto con el dominó: ellos no toman alcohol, tampoco garchan, pero le dan al juego como locos), cuyo premio era un viaje en barco hasta Fethiye, la playa más paqueta de la Turquía toda, a dos horas de Antalya. Y como yo he pasado noches enteras chateando en el msn y jugando al backgamon en internet al mismo tiempo (un poco por vicio y otro poco por aburrimiento), me inscribí confiada. ¡Y gané!
En dos minutos junté mis prendas interiores, el abanico que me había hecho famosa en la zona roja de Estambul, y me fui al puerto. Por supuesto, todo era un malentendido turco (las famosas "trampas" a las que son adictos en estas latitudes). El barco que habría de llevarme a Fethiye no era un crucero, ni mucho menos, sino un barquito de carga con dos cabinas, que se encarga del tráfico de hash turco desde los invernaderos de Kinik donde la cultivan hasta los diferentes puertos de Turquía.
El capitán del barco era Kaan, un chico de 26 años de espesa barba al que le habría concedido más de un favor latino. Su marinero, sin embargo, fue el que se robó mi corazón: Mikail (27 años, su sueño era irse a Canadá).
Durante el viaje de tres noches a lo largo de la costa turca, me cocinó, me contó los secretos de su vida (era oriundo de la patria del Baklava y del pistacchio, cerca de Siria -que él llamaba Süria, haciéndome temblar las piernas), nos bañamos desnud@s en el Egeo. Cómo nos amamos en su camarote con olor a sal y a marinero sin agua caliente... Tanto, pero tanto, que a poco estuve de mandarle telegrama a Liliana Viola renunciando indeclinablemente a sus torturas repetidas.
Por suerte no lo hice, porque llegados a Fethiye un viernes por la noche para buscar el hash empaquetado y, pensaba, para hacer casa para siempre con el hombre más hermoso del mundo, nos esperaba la Jandarma (¡la gendarmería!). A Mikail lo encarcelaron de inmediato y a mí me llevaron directo al aeropuerto para deportarme. El lunes tengo que ir a Comodoro Py, a ver si resuelvo la intriga internacional declarándome insanx.
por Daniel Link para Perfil
Ayer, la noticia era que Francia prohibia (habría de prohibir) la ocultación del rostro en el espacio público (léase: el uso de chador). Ahora, el veredicto afecta al rezo: no se podrá orar en el espacio público que, cada vez más, se parece a un espacio concentracionario (¿si yo pienso en Dios y canto mientras camino por la calle, estaré violando la Ley?).
El ser musulmán es extraño a Occidente y se lo penaliza de todas las formas posibles en las ciudades occidentales como si se tratara de una lepra.
Pienso en todas estas cosas mientras camino por las calles elegantes de Taksim, en Estambul, y me cruzo con mujeres musulmanas. No esas chicas que llevan el pelo oculto por pañuelos con estampados chillones y visten impermeables de nylon de colores pastel, sino ésas que parecen salidas de nuestras pesadillas, cubiertas de sedas negras de la cabeza a los pies, incluida la cara, y con anteojos oscuros para evitar siquiera el contacto ocular (digo bien: ocular y no visual; lo que está en juego es la relación táctil que, a través de la luz, se establece entre un ojo y otro).
Ellas van de la mano con sus maridos o novios, vestidos con bermudas y remeras, como cualquiera de nosotros (¡nosotros!; digo mal: como cualquiera que no adhiera a los rigurosos códigos establecidos por los seguidores del Profeta). ¿En qué se funda una diferencia semejante? ¿En la relación de dominio de hombres sobre mujeres, como le gustaría pensar a cualquier liberal à la Sarkozy?
Para mí el asunto es más grave y pienso en el rito salvaje y cruel al que son sometidos los varones, la circuncisión. ¿Cómo, si ellos han debido aceptar lo Descubierto como mandato cultural y religioso de por vida, habrían ellas de negarse a la obligación simétrica de lo Cubierto? No es sólo un problema de fe lo que se juega en esas parejas andantes de ocultamientos y desocultamientos, ni tampoco una teoría del amor (reservo la exposición de lo más íntimo de mi para quien amo solamente) sino un principio de simetría típico de las sociedades monoteístas en las que la diferencia, que para "nosotros" es el fundamento de las multiplicidades, produce sólo tachaduras.
Y a lo locx, nuestrx cronista participó como jurado de la Fiesta Mundial para elegir a Mr. Leather 2011. Donde puso el ojo no puso el premio, pero sí puso la bala. Así es que esta crónica continuará la semana que viene con un título tan prometedor como clásico: “Lux, de Berlín a Estambul”.
Me había prometido, desde mis desventuras cariocas, no participar más de concurso alguno. Pero esta vez no pude negarme: me ofrecieron participar como presidentx del jurado en la elección de Mr. Leather Internacional 2011, que constituye uno de los eventos centrales del festival Folsom, el encuentro leather más importante de toda Europa, que empezó en 2004 y hoy es el suceso fetichista más conocido del mundo. ¿Iba yo a negarme a algo semejante, que incluía un pasaje, un viático, fiestas locas al final del verano europeo y la posibilidad de enamorarme?¿Qué anda pasando?
En Quilmes se da una situación complicada. Luego de muchos años de luchar y esperar, los estudiantes y docentes de la Escuela de Enseñanza Técnica Nº5 han conseguido que se encamine el proyecto para construir la nueva sede de su colegio, el Reino de España. Pero resulta que en el terreno que les fue asignado funciona hace dos años el Centro Cultural Raymundo Gleyzer y hace 25 años que viven dos familias que poseen el terreno a título de dueño.
El Centro Cultural Raymundo Gleyzer surge de la necesidad de consolidar un espacio para la comunidad quilmeña, para que todos y todas podamos expresarnos, para que todos y todas podamos tener un lugar de reunión, un lugar dónde dar fomento a la cultura, donde proyectar actividades abiertas, libres y gratuitas. Este es el espíritu que impulsa la creación del centro cultural, un espíritu colectivo, de participación y de difusión de bienes culturales.
Por su parte, el colegio también es una gran iniciativa progresiva para nuestra comunidad. Permitirá mejorar las condiciones de estudio de la escuela y ampliar su matrícula, logros importantísimos en la lucha por una educación pública para todos y todas.
Pero ¿es necesario que se destruya un Centro Cultural para construir un Colegio? Desde el Movimiento Cultural Hagamos Lo Imposible (HLI) y el Centro Cultural Raymundo Gleyzer (CCRG) sabemos que uno no tira la heladera cuando consigue el lavarropas, sabemos que no se derriban geriátricos para construir hospitales y que, por lo tanto, no hace falta destruir un centro cultural para construir un escuela. Al contrario, es preciso que se construyan más escuelas y más centros culturales.
Difamación y criminalización
Pero parece que algunos medios locales no están de acuerdo con nosotros y por eso alimentan un falso debate que polariza estos dos proyectos que son legítimos y necesarios para nuestra comunidad. Así es que nos difaman públicamente y nos criminalizan con causas judiciales que amenazan con desalojarnos.
Tergiversan nuestra voz haciendo que parezcamos los que no permitimos que la educación se desarrolle en Quilmes, nos adjudican a priori una actitud intransigente de apego al espacio físico que no es cierta. Desde HLI y el CCRG nos manifestamos explícitamente en defensa de la educación pública, jamás podríamos estar en contra de la construcción de la nueva sede de la EET nº5, todo lo contrario, nos sentimos profundamente identificados con el proyecto del colegio que entendemos como nuestro por ser una iniciativa en defensa de la educación pública y de calidad. Queremos que se construya el colegio, pero negamos que sea necesario destruir el centro cultural para hacerlo.
Con respecto a la criminalización, es simple: no somos ocupas como falsamente difundieron estos medios de desinformación. Tenemos todo el derecho y los papeles para estar en este predio en el cuál vivimos desde el año 1986.
La criminalización no es algo que nos ocurra a nosotros ahora con las denuncias penales que dicen habernos iniciado. La criminalización es una constante a nivel nacional que sufren las organizaciones independientes; la misma tiene por objetivo correr el eje de los reclamos populares, sea de los docentes en Santa Cruz, de los QOM en Formosa, de los ferroviarios y estudiantes en Buenos Aires, o de los sin techo en Jujuy, Tucumán o Soldati, etc.
¡No vendas la tele para compra
En lo que lleva de vida el CCRG, se han realizado innumerables ciclos de cine, ollas populares, festivales, jornadas vecinales, jornadas conmemorativas de fechas célebres, peñas folclóricas, exposiciones artísticas, jornadas de trabajo voluntario, conciertos acústicos, talleres de lectura, talleres de teatro, grupos de estudio, talleres de macramé, capacitaciones en educación popular, capacitaciones en alfabetización, noches de juegos, jornadas de arte crítico, Jornadas de Armado de Juegos y Actividades, innumerables reuniones en las que se planifican vastas actividades en los barrios populares de nuestra querida ciudad, etc.
Todas las actividades fueron impulsadas sin fines de lucro, todas tuvieron por objetivo el fomento de la cultura, todas tuvieron fines genuinos, inclusivos, y que entendemos necesarios para nuestra comunidad.
¡No permitamos que criminalicen a la cultura popular y a las organizaciones independiente! ¡Ni en Quilmes ni en ninguna parte! Que no nos engañen con falsos debates. Necesitamos más educación y más cultura. ¿Por qué destruir? Queremos colegios y centros culturales.
No es posible que en Quilmes sólo exista un terreno para dos proyectos legítimos y necesarios para la sociedad. Solicitamos que el municipio intervenga para solucionar esta problemática que hoy se plantea en nuestra ciudad:
¿POR QUÉ DESTRUIR? QUEREMOS COLEGIOS Y CENTROS CULTURALES
INTERVENCIÓN DEL MUNICIPIO!
BASTA DE CRIMINALIZAR A LA CULTURA POPULAR E INDEPENDIENTE!
BASTA DE CRIMINALIZAR A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES
EDUCACIÓN PÚBLICA Y DE CALIDAD PARA TODOS Y TODAS EN TODAS PARTES!
CULTURA PARA TODOS Y TODAS EN TODAS PARTES!
El día 24 de septiembre a las 15:00hs en la plaza San Martín, Quilmes: “No vendas la tele para comprar el DVD!”, gran festival en defensa de la educación y la cultura.
Convocan:
Movimiento Cultural Hagamos Lo Imposible
Centro Cultural Raymundo Gleyzer



por Daniel Link para Perfil
La Gemäldegalerie de Berlin y el Metropolitan Museum of Art de Nueva York idearon una muestra conjunta de una eficacia que corta el aliento: "Caras del renacimiento (obras maestras del retrato italiano)", que puede verse en el remodelado museo berlinés Bode Museum hasta el próximo 20 de noviembre de 2011, antes de su partida a los Estados Unidos.
La muestra está organizada alrededor de las dos ciudades rivales de Italia, Florencia y Venecia, las ciudades secundarias (Padua, Mantua -cuyo ciudadano más famoso será siempre Virgilio), las familias (los Médici, los Sforza, los Visconti, los Gonzaga), los personajes más ilustres (Lorenzo el Magnífico, Simonetta Vespucci) y los más desconocidos, y reúne retratos de Filippo Lippi, Masaccio, Leonardo, Boticelli, Andrea Mantegna... La lista es, casi, infinita.
De hecho, lo que sorprende de la curaduría es la exhaustividad del catálogo, que obligó a pedir en préstamo de colecciones remotísimas obras que, tal vez por vez primera, se miran entre sí.
Es muy probable que algunos de los personajes retratados hayan coincidido en una fiesta, en una alcoba, en un campo de batalla o en un confesionario. De modo que lo que ante los ojos del curioso aparece es un corte de época, con sus convenciones, sociales, sus modas, los ideales de belleza que se sostenían, los rangos sociales en los que se creía, los motivos de vida cotidiana que merecían ingresar en la esfera pública, los emblemas de poder y los atributos de personalidad. Todo eso, que se reconoce como una forma de vida, aparece expuesto en esta muestra monumental que, al mismo tiempo, rescata desde ese fondo de los tiempos que nos constituye la chispa de vida de una humanidad (la humanidad burguesa) en la que tal vez ya no podamos creer como entonces.
Al ver la muestra, no se tiene la sensación de ver sólo personajes de época sino, sobre todo, un resto irreductible al olvido, un trazo de memoria, una sensación que sobrevive en el rictus de una boca o en el brillo de una mirada.
Esa investigación colectiva del retrato (del rostro) que los artistas del Renacimiento emprendieron terminó, tal vez con el cine mudo. Lo que hoy nosotros llamamos "perfil" es una cuenta de Internet.




