lunes, 31 de octubre de 2016

Corridas y otras animaladas


Por Daniel Link para Perfil

Así está el mundo: una marea de mujeres se manifiestan para que no las maten, para que no las sigan matando, para desmantelar el sistema patriarcal (“lo hacemos concha”). Mientras tanto, la Sra. Victoria Vanucci y el Sr. Matías Garfunkel protestan porque les publicaron unas fotos “íntimas” donde posan triunfantes delante de animales muertos a punta de pistola.
En el Reino de España (uno de cuyos monarcas hizo lo mismo: se fotografió luego de asesinar un elefante), el Tribunal Constitucional revocó la prohibición que rige en Cataluña desde hace cinco años en relación con las corridas de toros. El asunto, promovido por el PP, es uno de los factores que justifica su éxito entre los sectores populares. Lo que no está prohibido, ni siquiera en Cataluña, es el “toro embolado”, costumbre bárbara que consiste en adosar sendas bolas de fuego a los cuernos del toro para que el animal, aterrorizado, se mate si puede y si no, que se vuelva loco.
Los petitorios de change.org que llegan a mi casilla de correo revelan costumbres siniestras donde la algarabía surge precisamente del sufrimiento del otro (humano o animal) y cada guerra desatada en alguna parte del mundo viene con imágenes que no alcanzan la memorabilidad por lo frecuentes, por lo repetidas.
Los padres que no castigan a sus hijos cuando torturan sapos o gatos o se burlan de los débiles están criando asesinos, violadores, seres insensibles al dolor de los demás, soberanos fascistas de pacotilla en una época cada vez más cruel y sádica.


martes, 25 de octubre de 2016

Anticipo

(Ya hay gente haciendo cola bajo la lluvia. 
El que quiera que le guarde un lugar, que me avise)






¡Se viene el choteo!



sábado, 22 de octubre de 2016

Sexo y terror


Por Daniel Link para Perfil

Vuelvo a Buenos Aires después de una estancia más larga de lo deseable en Europa. Seguí, allí, el caso de Diana Quer, una muchacha madrileña desaparecida en Pobla del Caramañal, Galicia, hace dos meses y que fue víctima (no se sabe todavía) del tráfico de personas o de violación y asesinato. En Mar del Plata, por el contrario, se conoce bien la triste suerte de Lucía Pérez que, junto con otros casos igualmente salvajes e igualmente incomprensibles, desencadenaron la protesta mundial (particularmente notable en las ciudades latinoamericanas, impulsada por el colectivo NiUnaMenos de Buenos Aires): el Miércoles Negro y la exigencia de respeto y cuidado hacia la mujer y condena sin dilación de las bestias infames que hacen de sus cuerpos un territorio para sus juegos inmundos. Sea.
Me pregunto cómo, después de los movimientos feministas del Siglo XX, después del Flower Power, después de las reinvidicaciones de minorías raciales y sexuales, hemos podido retroceder tan atrás y caer en tales abismos de infamia cuya ignominia nos salpica. Probablemente, el siglo XX entero (con sus protestas, sus revueltas y sus proyectos de revolución) es lo que fue borrado del horizonte mismo de lo pensable y es por eso que nuestras sociedades continúan el trabajo de la sociedad victoriana, donde en cada ciudadano podía habitar un Jack el Destripador y cada mujer podía ser la víctima propiciatoria de una violencia sexista y denigrante.
Hemos tachado la protesta mallarmeana contra “la pequeña razón viril” en Un golpe de dados, hemos tachado el irónico escamoteo de Duchamp de la verga en el mingitorio llamado Fountain (La Fuente), quien no por azar eligió muchas veces vestirse y ser llamado Rrose Sélavy (así es la vida).
Hemos retrocedido hasta los más tenebrosos momentos de la humanidad clásica, cuando el sexo estaba atado no a la alegría precisa de los griegos sino al fascinus (lo que los griegos llamaban phallós, lo que se opone a la mentula, el miembro inerte). Era inevitable que una humanidad así definida desembocara en el fascismo, que no es sino el poder de muerte atado como banderín al miembro erecto, esa ridícula potencia que sólo debería arrancarnos carcajadas.
Eso, nos dicen los investigadores es lo que se ve en los frescos de Pompeya y de Herculano: la melancolía aterrada en la mirada de esas mujeres amenazadas de muerte, violadas sin conmisceración, sometidas a las leyes de la herencia y de la propiedad inmobiliaria.
Para fundar el orden fascista, los funcionarios de Augusto debieron previamente (o al mismo tiempo) reemplazar la moral sexual de los griegos (organizada alrededor de la pederastía como ritual de socialización, como dispositivo de individuación y tecnología de subjetivación) por otra, que condenaba la pasividad sexual (officium) como cosa de esclavos y no de hombres libres, que ponía la potencia del fascinus en el centro de la escena y que universalizaba el obsequium (la obediencia debida por los siervos a sus amos) a toda la ciudadanía.
La percepción romana del mundo sexual pasó casi sin modificación alguna (como la lengua del imperio) a la Iglesia Católica: la fascinatio del fascinus, el lubridium inherente a los espectáculos romanos y a los libros de las satura, la bajeza en el tratamiento discursivo del cuerpo de la mujer, la mueca infame, la prohibición de la felación y de la pasividad. Son todas esas palabras oscuras las que poco a poco se aclaran en el espanto. Los antiguos romanos, a partir del principado de Augusto, optaron por asociar sexo y terror y nos dejaron ese triste legado.
Fue un terremoto, cuya consecuencia fue más importante que la cristianización del Imperio, más importante que las invasiones de los siglos V y VI, que no alteraron fundamentalmente su naturaleza, más importante que el descubrimiento del Nuevo Mundo en el siglo XV. El terror que todavía hoy nos domina (porque hemos olvidado el siglo XX) procede antes de las togas blancas de los Padres del Senado que de las togas negras de los Padres cristianos que los reemplazaron en la curia.
Hay que rehacer el trabajo entero del siglo pasado para que “Ni una menos” deje de ser un grito cotidiano. 


viernes, 21 de octubre de 2016

Ampliación del campo de batalla

“Fatalmente”, escribió Daniel Link en el “Umbral” de Fantasmas. Imaginación y sociedad, habrá “otro libro” que completara la serie iniciada con Clases. Literatura y Disidencia. Si en Clases... nos hallabamos con “una oscura protesta” frente a los dispositivos de captura (de normalizacion), semejante planteo ya implicaba “una pregunta sobre la negatividad”, es decir, sobre la imaginacion, sobre los fantasmas. A las clases (a las clasificaciones) enfrentó los fantasmas. Monstruos ctonicos, el leve clamor de lo autoctono, la insistencia de un átomo de vida (una “forma-de-vida”, escribía Link cuando citaba a Agamben, un “plano de consistencia” si seguía a Deleuze, una “pura exterioridad”, en los casos en que elegía a Foucault, una “potencia beatífica”...). Aquellas presencias configuran menos una base teorica que un panorama que ahora se extiende, un plantel que vuelve para actualizar(se) y que, por cierto, lejos de la autonomía (respecto de la obra de Link), incluye tambien criaturas anteriores. Las hipotesis sobre la experiencia de la ciudad en Rayuela, por ejemplo, migran desde Como se lee (2003) practicamente sin modificaciones.
Esperada como algun tipo de cierre (pero ¿quéfinal puede imaginarse a estas series sin comienzo, rodeadas de umbrales y de intensidades?) esta tercera entrega de la supuesta trilogía se enfrenta a un desafío complejo, encontrar una explicacion para un conjunto que se ha venido definiendo como esquivo, huidizo, intermitente.
Por eso Suturas... se explica a sí mismo, se justifica y se defiende explícitamente en varias oportunidades: no se trata de una tercera parte complementaria (una supuesta unidad triádica que la lógica industrial y cultural –tal como confesaba Link en la primera cita de esta resena induciría a pensar) sino que se estaría ante una operacion que retoma las anteriores pero las despliega mas radicalmente. Es decir que Suturas... se inscribe ya en el desastre consumado y sostiene sus hipotesis en ese mas alláde la Historia que fuera definido como “imaginacion del desastre” en varios ensayos a lo largo de sus libros, y que retomaba y ampliaba las nociones de Sontag (Bajo el signo de Saturno) y Blanchot (La escritura del desastre), entre otros. En ese sentido, no se puede afirmar que las hipótesis en Suturas... sean ejercicios de analisis literario (o critica literaria) sencillamente porque en Suturas... la literatura ya no es un objeto factible, no se puede proponer ese recorte: El Arte (ese monumento que el humanismo se erigióa sí mismo y cuya suerte compartio) se ha convertido en una premisa esteril y se la abandona como tal. 

Reseña de Suturas, por Ariel Wasserman para Instantes y azares.


jueves, 20 de octubre de 2016

El sueño soberano




sábado, 15 de octubre de 2016

El problema catalán

por Daniel Link para Perfil

Quería pasar una vez más por Girona, cuy centro histórico monumental, compuesto por la catedral (de un gótico sombrío), la judería y los baños árabes nos deja entrever la historia de un mundo que no pudo ser y que ya no será: la cohabitación pacífica entre comunidades de diferentes credos, la utopía encantadora de un mundo donde el otro no sólo está a mi lado sino que permite definirme.
Me encontré con una ciudad encantada que los últimos acontecimientos políticos de España (la negativa de los partidos españoles hegemónicos a sentarse a conversar con los autonomistas catalanes) había transformado en un reducto del independentismo más desaforado (banderas catalanas en todos los balcones, la proclama de "Un nuevo Estado para Europa en cadas esquina).
Yo miro por lo general con simpatía los movimientos antiestatalistas y mucho más los antimonárquicos (en el caso catalán, sólo me irritaba, antes de mi estancia en Girona, el monolingüismo al que tiende: una vez más comprobé que muchos jóvenes entienden mal el castellano y lo hablan con dificultad).
Ahora noté algo más grave: el comercio tiende a rechazar los pagos con tarjeta de crédito, lo que implica (los argentinos somos expertos en ello) una tendencia a evadir impuestos (no pagar impuestos al reino de España como gesto independentista). De ese modo, los argentinos somos expertos en ello, se crea una generación de evasores que luego no habrá modo de incorporar al sistema (se trate de un nuevo Estado o de un nuevo pacto de las autonomías). El autonomismo se muerde, de ese modo, la cola.
Al comentarles el asunto, mis amigos (catalanes o no) asintieron. "La idea es que sea coo Andorra, o Luxemburgo, y paraíso fiscal para Europa".
No sé cuánto habrá de cierto en esa hipótesis, pero me pone triste, porque veo, en uno de los territorios más hermosos del mundo, que una vez más la imposibilidad de convivir con el otro se lleva todo por delante.


jueves, 13 de octubre de 2016

Die Antwort weiss ganz allein der Wind




sábado, 8 de octubre de 2016

Poeta en Barcelona

por Daniel Link para Perfil

Me encuentro en Barcelona con el extraordinario poeta argentino Diego Bentivegna. Viene de Valencia, donde acaba de presentar su último libro, publicado por Pre-Textos, Geometría o angustia. Yo vengo de Lleida, donde terminé un ensayo fotográfico sobre el malestar europeo en algunos colectivos juveniles, inspirado en el libro del Comité Invisible A nuestros amigos.
Paseamos por el magnífico Hospital de Sant Pau, vasto conjunto de inspiración modernista que, apenas a ochocientos metros de esa pesadilla que es la Sagrada Familia, aplaca la angustia que esa aberración mental sostenida ya por demasiadas generaciones provoca. Una amiga catalana me ha dicho: "allí murió mi abuelo". Construido entre 1902 y 1930 según los principios del gran arquitecto Lluís Domènech i Montaner, el Hospital (una especie de ciudadela encantada) es más bello allí donde la mirada de los agonizantes y moribundos iba a tener que situarse: en los techos. La agonía (física) y el éxtasis (estético) unidos en un abrazo de complejísima realización arquitectónica, el Hospital como un umbral entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos.
Completamos la tarde visitando el cementerio de Poblenou, donde nos sorprende la cantidad de flores de plástico y, en consecuencia, la ausencia del olor característico que acompaña a los muertos: la materia orgánica en descomposición.
Nos detenemos, en cambio, en las inverosímiles inscripciones de las lápidas y, sobre todo, en las fotografías elegidas por los deudos, que casi nunca favorecen a los muertos. Un caso nos resulta particularmente grave. Además de las flores y la escritura funearia, la familia encargó una estatua a escala real del muerto, donde se lo ve abrazando una botella de ginebra. ¿Quisieron los deudos indicar, por esa vía, la causa de la muerte y, en consecuencia, su alivio?
Probablemente el asunto constituya el tema de un espléndido poema futuro de Diego.



martes, 4 de octubre de 2016

La divina proporción




Nadie es profeta en su tierra

Me tengo que venir a Barcelona para ver mi obra expuesta en un Centro de Cultura Contemporánea....







domingo, 2 de octubre de 2016

Más pobreza y de mayor profundidad

por Artemio López para Perfil

Se conocieron los datos de pobreza e indigencia y produjeron el impacto tradicional en estos casos: indignación y olvido en un plazo de 48 horas.
Del conjunto de información obtenida, un dato central pero no analizado en los medios oficialistas u opositores es el de las chances efectivas que tiene una familia pobre o indigente de abandonar la carencia. No se trata de la incidencia de la pobreza (cuántos pobres hay) sino la brecha de pobreza que refleja cuán pobres son los pobres.Por tanto, la brecha proporciona una idea de la profundidad de las carencias de ingreso o consumo que definen una situación de pobreza. Es decir, representa el déficit promedio de ingreso de la población total para satisfacer las necesidades mínimas de bienes y servicios de todos sus integrantes (expresado como proporción de la línea de pobreza), donde el déficit de la población que no es pobre es cero por definición y permite imaginar las dificultades relativas de un proceso de de-sempobrecimiento en una formación económico social cualquiera...
Por caso, está claro que si existen 13 millones de pobres pero el promedio de ellos requiere un 10% adicional al ingreso mensual que reciben sus hogares para superar la carencia, la situación socioeconómica es sustancialmente distinta a si esos mismos 13 millones de pobres requieren 40% más de ingreso familiar para dejar de ser pobres.
Pues bien, el neoliberalismo que gobierna desde el 10 de diciembre del año 2015 no sólo aumentó la incidencia de la pobreza –hay más pobres e indigentes– sino que profundizó la brecha. Hoy los hogares pobres e indigentes perdieron chances de abandonar las carencias respecto a diciembre de 2015. ¿Cuánto es hoy la brecha de pobreza e indigencia? El ingreso mensual promedio de los hogares pobres según el Indec, se ubicó en el segundo trimestre del año 2016 en $ 8.051. Así los 2,2 millones de hogares pobres relevados quedaron a $ 4.800 en promedio de reunir los $ 12.851 necesarios para salir de la pobreza, o sea manifiestan una brecha de pobreza del 38%, que expresa el porcentaje de ingreso adicional requerido por el hogar entre lo efectivamente recibido y el necesario para acceder a la canasta.
En otras palabras por cada $ 100 que reciben los hogares pobres, debieran recibir $ 138 de ingreso mensual para abandonar la pobreza.
Otro tanto sucede con los 425 mil hogares indigentes a los que les faltaron $ 1.955 para llegar a los $ 4.930 que se valuaba para ese trimestre la canasta alimentaria básica que pondera el Indec, materializándose una brecha de indigencia de 39%.
Y en este punto una reflexión adicional. El beneficio de política social central para superar la indigencia o bajar la brecha de la carencia es sin duda la AUH, que impacta sobre 3,6 millones de menores de 18 años.
De hecho los niveles de indigencia se desmoronaron en el país a partir de su implantación en el año 2009, ubicándose por debajo del 3% lo que llevó a Juan Carr de Red Solidaria, a señalar que ya en 2013 “nunca se estuvo tan cerca del hambre cero” para agregar cuán Luis de Góngora de la malaria: “de cada 23 personas, una no tiene la comida garantizada, mientras que en Latinoamérica, una de cada 14, y en el mundo, uno de cada siete. Estamos el doble mejor que América Latina y el triple peor que el mundo”.
Macri devaluó, quitó retenciones a productos que directamente inciden en la mesa familiar y como frutilla del corso puso de contralor de precios a un secretario supermercadista. ¿Resultado? generó una inflación de alimentos del 60%, rubro al que los hogares indigentes dirigen todo su ingreso.
En otras palabras, las decisiones de política económica del gobierno nacional licuó el poder adquisitivo de un dispositivo central de transferencia de ingresos sobre las familias pobres e indigentes como la AUH, enviando literalmente al hambre a 1,5 millones de ciudadanos, de los cuales, recordemos 750 mil son menores de 18 años.
¿Conclusión de nueve meses del ciclo de recomienzo del neoliberalismo en Argentina? Sucedió lo obvio: más pobreza e indigencia y mayor profundidad de ambos indicadores, más brecha y muchas menos chances de superar las carencias por parte de las familias afectadas. La historia vuelve a repetirse, estimados lectores de PERFIL.


sábado, 1 de octubre de 2016

Otra denuncia estremecedora o Vamos ganando

Francisco denunció "una guerra mundial para destruir al matrimonio"

Condenó que "las ideologías de género" atentan contra el matrimonio e instó a las parejas a pensar en los hijos antes de separarse; además habló de ecumenismo y el rol de las mujeres


La Revolución secuestrada

por Daniel Link para Perfil

Estoy en Catalunya, a punto de inaugurar una reunión de un grupo de investigadores argentinos del que formo parte, pero no puedo olvidarme de Galicia, donde aprendí tanto. Hace unos días, una señora gallega nos llevó a visitar el mirador da Raíña Dona Urraca, en Lobeira, donde había un castillo que fue destruido en la Revuelta Irmandiña (entre 1467 y 1469), liderada por la Santa Irmandade, por razones tan obvias (hambre, abuso de poder, corrupción) que no hace falta detenerse en ellas. Durante el paseo, discutimos la verosimiltud de la leyenda que afirma que hay un tunel que unía el castillo con el centro de Villagarcia de Arousa, al pie del monte. 
En un momento, Lolita dijo, mirando el horizonte: "por aquí también anduvieron los moros. Hicieron lo que quisieron... Como ahora". 
En su perspectiva temporal, nuestro siglo es continuación directa del siglo XV. No envidié su morriña, pero sí, un poco, su Soledad Primera, porque ella parecía estar recitando los famosísimos versos de Góngora: "Era del año la estación florida/ En que el mentido robador de Europa/ —Media luna las armas de su frente,/ vY el Sol todo los rayos de su pelo—,/ Luciente honor del cielo,/ En campos de zafiro pace estrellas". 
Habitualmente, los comentaristas de Góngora celebran o condenan su sofisticado uso de la metáfora para indicar, como en este caso, que era la primavera, cuando Tauro (Zeuz, transformado en toro blanco, rapta a la muchacha fenicia de Tiro por la que estaba loco de deseo, y la lleva a Creta) rige en el firmamento. 
Pero el texto también postula un geografía política, porque la medialuna y los campos de zafiro estaban en las banderas bélicas del Imperio Otomano, que fue siempre el temido robador contra el cual Europa construyó su identidad moderna. Las Soledades fueron escritas en 1613, el mismo año en que la armada española enfrentó con éxito a la flota otomana en la batalla del Cabo Corvo (el mayor triunfo hispánico sobre el Imperio otomano desde la batalla de Lepanto). 
Como fuere, para Lolita no había pasado el tiempo o el tiempo pasado había secuestrado, tachado, incinerado y olvidado ese otro enemigo contra el cual se construyó la Europa moderna, y que domina el siglo XX (un siglo que prescindió del enemigo imaginario musulmán): la revolución y la revuelta. 
Para nosotros era muy importante reunirnos en un lugar como el Ateneu Candela (anarquista), porque este año se recuerdan los Procesos de Montjuïc, gran golpe represivo contra el anarquismo catalán luego de los atentados del 7 de junio de 1896 contra la procesión del Corpus. 
Cuatrocientas personas fueron detenidas y 87 de ellas fueron sometidas a proceso militar, mediante testimonios obtenidos mediante torturas ordenadas por el teniente de la Guardia Civil Narciso Portas. Ésas, y no aquéllas, son nuestras batallas.


martes, 27 de septiembre de 2016

Ay, que me corro





sábado, 24 de septiembre de 2016

Conversaciones peregrinas

por Daniel Link para Perfil

La historia de los pueblos podría contarse sólo a través de la historia de las lenguas. El azar (o los votos matrimoniales, que me obligan a compartir una determinada herencia gallega por la vía jurídica) me lleva a examinar de cerca la lengua gallega, su historia, su relación con el reino de España y ciertas mistificaciones como el camino de Santiago (invención del siglo XII que debemos a los nobles de Asturias, que al desparramar por el mundo la especie inverificable de que en tierras de Compostela estarían enterrados los restos del apóstol Santiago (que es como decir: un auténtico soldado de Cristo), inventaron el turismo y, sobre todo, impidieron la secesión gallega.
Volveré o no sobre el punto, pero no es en lo que hoy quería detenerme.
La lengua gallega es extraordinaria por su carácter transicional entre el portugués y el castellano. Creo que debe ser el único caso en que una lengua semejante, formada en el contacto y el rozamiento entre lenguas diferentes, adquiere estatuto escolar, literario e identitario. ¿Cómo será una identidad que se forma en el desgarramiento de otras dos lenguas?
Los argentinos conocemos bien a los gallegos porque ellos, junto con los italianos, explican nuestra cultura (A Coruña es el antecedente de Mar del Plata, aunque ésta quiera reconocerse más en Francia;el paisaje cordobés está formado por gajos de morriña gallega y así sucesivamente).
Charlando con un joven treintañero, nativo de Villagarcia de Arousa, en las rías baixas, éste se queja de que los gallegos, a diferencia de los catalanes y los vascos, se dejaron arrebatar la lengua. Sus padres, dice, renunciaron al gallego y, al hacerlo, hicieron que para él fuera una lengua aprendida y no materna. Su tía quiere corregirlo y dice que no es así, que ella habla gallego cuando se le da la gana.
Como veo que la discusión sube de tono y el joven, que es antimonárquico y que habla del "Dictador" (refiriéndose a Franco) cada vez con más vehemencia, les regalo esta prenda de amistad: les cuento que nosotros tenemos la costumbre de llamar a quienes ellos consideran sus amos y sus usurpadores, los españoles (en general, pero sobre todo los de Castilla), "gallegos". De esa manera, sin saberlo, colocamos a los humilladores en el lugar de los humillados.
La operación les resulta simpática, pero después de un rato vuelven a herir de muerte la lengua del Estado. "Perdimus", dice el joven gallego.

martes, 13 de septiembre de 2016

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Lo fatal




domingo, 4 de septiembre de 2016

Para Beto




Domingo pomeranio

Los socialdemócratas ganan y la extrema derecha supera al partido de Merkel en su Estado de origen
 

El Partido Socialdemócrata de Alemania logra en Mecklemburgo-Pomerania Occidental un 30,5% de los votos mientras que AfD sería segunda fuerza con el 21%.

El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) puede apuntarse la victoria en las elecciones regionales celebradas este domingo en el Land alemán de Mecklemburgo-Pomerania Occidental (noreste). Según los primeros sondeos, realizados a pie de urna, los socialdemócratas han conseguido un 30,5% de los votos. Sin embargo, la formación xenófoba Alternativa para Alemania (AfD), que ha captado buena parte de la atención prestada a estos comicios por la elevada intención de voto que le atribuían los sondeos, también puede reivindicar un triunfo en toda regla. En virtud del 21% de los votos que ha logrado, AfD se ha erigido en la segunda fuerza política en Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
AfD, formación fundada en 2013, no contaba con escaños en el parlamento regional de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, un Land que apenas suma 1,7 millones de habitantes en un país de más de 82 millones de personas. Los sondeos previos a esta cita con las urnas llegaron a situar a la formación xenófoba como segunda fuerza política más votada, por delante de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) que lidera la canciller Angela Merkel. Este extremo ha terminado confirmándose.
La CDU, que también ha gobernado en Mecklenburgo-Poremania Occidental durante los últimos cinco años gracias a una “gran coalición”, ha quedado relegada como la tercer partido de la región. A Merkel, cuya circunscripción por la que tiene escaño en el Bundestag se encuentra en este Land, se le ha visto especialmente implicada en la campaña de esta cita con las urnas. La jefa del Gobierno germano ha invitado incluso a votar a los partidos con “soluciones a los problemas”, lo que “no incluye a AfD”, según los términos de la canciller. Pero, con los primeros resultados en mano, parece que un buen quinto de los electores ha dado la espalda a la canciller optando por AfD.
Las elecciones de este Land del noreste alemán tienen lugar apenas medio año después de que AfD se confirmara en el panorama político germano logrando una significativa presencia en los parlamentos regionales de Renania-Palatinado (oeste), Baden-Wurtemberg (suroeste) y en Sajonia-Anhalt (centro-este). En esta última región, AfD se hizo con un 24,3% de los votos, en Baden-Wurtemberg un 15,1% y en Renania-Palatinado un 12,6%.
“Asegurar las fronteras, parar el terror”, era uno de los mensajes con los que AfD ha buscado ganarse a los electores en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Temas como la inmigración o la seguridad nacional, aunque sean ante todo competencia del Gobierno federal que dirige Merkel desde Berlín, han sido los más utilizados en estos comicios por el líder de AfD en este Land, Leif-Erik Holm, y su equipo.
El socialdemócrata Erwin Sellering, presidente del Gobierno regional de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, ha desarrollado una campaña más integradora. “Juntos por el buen camino”, era uno de los eslogánes electorales que ha empleado este político, que antes de gobernar en coalición con la CDU como hace desde 2011 hizo lo propio con el Partido del Socialismo Democrático, formación fundacional del partido izquierdista Die Linke.
Sellering ha reivindicado con razón en su campaña que la economía de su región es “fuerte”. Con él al frente el paro en la región nunca estuvo en niveles tan bajos (ronda el 9%) y el PIB jamás había totalizado los 39.000 millones de euros actuales – un récord. En estas elecciones, el SPD ha cosechado un 30,5 % del apoyo de los votantes, un porcentaje sensiblemente menor al 35% que le valió la victoria en 2011. Para gobernar podría contar con de nuevo con la CDU, o con Die Linke y Los Verdes. La formación ecologista se hizo con un 5% de los votos, según las primeras estimaciones. Die Linke consiguió un 12,5%.

RESISTENCIAS A LA POLÍTICA MIGRATORIA
 
Al igual que en ocurrió en los comicios de Renania-Palatinado, Baden-Wurtemberg y Sajonia-Anhalt, los comicios de Mecklemburgo-Pomerania Occidental han servido a muchos para expresar un voto de protesta que beneficia claramente a AfD. Mecklemburgo-Pomerania Occidental es conocido como uno de los Länder más conservadores de Alemania, debido, entre otras cosas, al 6% de los votos que recogió allí la formación neonazi que es el Partido Nacionaldemócratico de Alemania (NPD) en las anteriores elecciones regionales. En 2006, el apoyo al NPD fue del 7,3%. En la votación de este domingo, este partido se quedó en un 3,5%.
Los estudios demoscópicos previos a los comicios de este domingo han dado cuenta de que buena parte de los electores del NPD estaban dispuestos a apoyar a AfD. La formación xenófoba está capitalizando en términos políticos el descontento que ha generado en parte de la población la política de inmigración del Gobierno de Merkel.
El pasado miércoles se cumplió un año desde que la canciller pronunciara su ya celebre frase: “Lo logramos”. Merkel, que no ha dejado de repetir esos términos en los últimos doce meses, quería convencer así a sus conciudadanos de que su país puede recibir e integrar a los más de un millón de demandantes de asilo que han llegado a Alemania en los últimos dos años.
Pero esas palabras, convertidas ahora en una especie de mantra, se están encontrado con una fuerte resistencia. El resultado de las elecciones en Mecklemburgo-Pomerania Occidental son una nueva muestra de ello. La ciudad-estado de Berlín, que celebra las elecciones para formar un nuevo parlamento regional el próximo 18 de septiembre, planteará otro serio test para Merkel, su partido, y la gran coalición que lidera junto a los socialdemócratas.

Fuente: El español


 

sábado, 3 de septiembre de 2016

La destrucción del pasado


Por Daniel Linkpara Perfil

El año pasado fui a la República Checa para recuperar unas briznas de pasado familiar. Antes de internarme en la Moravia profunda, de donde vino mi abuela, vagué por Praga, donde había estado tantos años antes que la ciudad me resultaba irreconocible. Yo había estado allí en otra capa geológica, cuando acababa de caer el Muro de Berlín y las repúblicas socialistas todavía no habían sido arrastradas por la fuerza destructiva del capitalismo. Entonces Praga me había parecido una tranquila y hermosa ciudad imperial de segundo orden, cuyos habitantes eran un poco rústicos. Ahora, en cambio, la encontré devastada por el turismo de la peor especie y el capitalismo más abyecto: la venta de souvenirs fabricados en cualquier lugar del mundo, a la medida de viajeros rapaces que son incapaces de establecer con los lugares una experiencia diferencial, medianamente auténtica. O sea: me había vuelto viejo al mismo tiempo que Praga se entregaba a la celebración del comercio de baratijas.
No reconocía las calles en las que me había gustado perderme: todas eran hileras de tiendas más o menos conocidas y más o menos globales. Incluso, no pude encontrar un recuerdo queridísimo, la plaza Wenceslao que, allá lejos y hace tiempo, me había impresionado por sus dimensiones y la belleza de sus edificios modernistas y art decó. Musitaba: bajando desde la estación de tren, hacia allá, se llegaba a la Plaza de Wenceslao. Pero, claro, la vieja estación de tren es ahora un museo ferroviario y todo sucede en los subsuelos, donde los trenes combinan con el metro y donde es imposible orientarse.
La Plaza seguía allí, en alguna parte, pero ahora no tenía nada que ver con mi memoria. Recuerdo ahora esa experiencia abrumadora porque mi hija está aterrizando en Praga y me costó darle referencias de mi primer viaje. Le dije: no dejen de visitar el barrio de los artesanos en el castillo. Parece de Harry Potter.