Es cierto que yo nunca (o casi nunca) tomé Rivotril. En cambio, no me abstuve de Diocam (si La ansiedad es mi ecología, el petit-mal me acechó desde pequeño y hasta hubo un médico que se atrevió a diagnosticar que yo jamás, jamás caminaría). Son dos designaciones diferentes para la misma droga, pero la segunda evoca, en mi ensueño filo-filosófico, a la navaja de Ockham.
(anterior)
Hoy leí este texto de Cristina Campo, no me quedó más opción que pararme y
aplaudir:
-
"El porte erguido y delicado de la muchacha de la costa de Oro es obra de
siglos de natación, tinajas de arcilla equilibradas sobre la cabeza, danzas
y can...
Hace 1 día.

2 comentarios:
No te enchivés, te quiero mucho. Yo no cambio lo que pienso. Ya sabés. Un abrazo.
Se cura con caramelos de anis media hora
Publicar un comentario