miércoles, 31 de octubre de 2012

Piratería vs. Nac&Pop

El Partido Pirata de Argentina ya lo dijo todo, pero conviene subrayar lo que de mezquino hay en una política cultural: los así llamados "contenidos digitales abiertos" no pueden bajarse y, ahora, tampoco pueden verse online, ni en otros países ni en el propio país que, con el dinero de sus contribuyentes, ha financiado esas producciones erráticas: convengamos en que 23 pares está muy bien, pero también señalemos que Babylon (de Gastón Portal) es una abominación, ya desde el título.
Si yo quiero saber en qué ha gastado el Estado (por la vía del Consejo Interuniversitario Nacional y el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios) mis impuestos, no puedo hacerlo sin someterme, además, a las odiosas tandas publicitarias de los canales de aire.
La pretendida "cultura nac&pop" queda así, desnudada de sus ropajes ideológicos y se revela como lo que es: un mecanismo (estatal) para promover el consumo. 
"¡El consumo, el consumo!", esa obsesión tan boudoudista que no deja de aparecer en cada cadena nacional.
Y, todavía más, la cultura se revela como el mecanismo para sostener al sector más odioso de nuestros tiempos: las agencias de publicidad, que no son sino shifters para la transferencia de recursos del sector público al privado.  
El Estado pretende que yo, porque tengo interés en ver 23 pares, financie (porque al sintonizarlo "aumento el rating" de canal 9) los delirios de los gerentes de esa canaleta.
Pero ellos no han asumido riesgo alguno: 23 pares y las demás producciones fueron financiadas, insisto, con dineros públicos.
Como siempre, los que pierden son "los sectores populares". Yo puedo ver 23 pares en casa de la realizadora, pero de todos modos me subleva la mezquindad de esta gentuza, y el retroceso cultural y político que enarbolan como bandera*.  


*Actualización tardía: O sencillamente la inepcia. Desde la página principal, pruebo a seguir el vínculo:

CDA ya se encuentra disponible en las siguientes plataformas Web (www.cda.gob.ar)
Smart TV y Blu Ray LG a través de su plataforma NetCast
Tablets y teléfonos móviles con IOS (iPhone, iPad, iPod) y con Android.


Mi Montserrat está "fuera del Territorio Argentino" (ante esas mayúsculas amedrentadoras, mejor callarse).


lunes, 29 de octubre de 2012

Trash televisivo

Ya está en línea el capítulo más trash (porque lo trash televisivo es, no tanto su destino cuanto su contenido y su fascinación) de 23 pares (una pena que, financiado el proyecto como está con dineros públicos, la página no permita la descarga directa).

Halloween-ween

El próximo miércoles 31 de octubre, de 17:30 a 21:30 hs

Diálogo musical entre DJ Linkillo Y Dr. Trincado en Compilado, celebrando Halloween:

Compilado |Es el programa freestyle de mirrorball.fm, donde selectores provenientes de diferentes aéreas del arte, comparten sus preferencias musicales, siempre bien recibidos por nuestro anfitrión Dj Dr Trincado 


Dr Trincado | Dj Anfitrión
Dr Trincado es la voz más precisa del house en Argentina, inspirador de nuevas generaciones y con una historia que ha servido para posicionar a lugares como Cocoliche (Bs As) como el centro del underground y la calidad musical.
Comenzó a pinchar por la mitad de los anios 80's, por lo que transitó el paso de la música remixada a los primeros del house americano, ya en los 90's fue residente de lugares antológicos como Age of Comunnication, Morocco y Ave Porco, lugares que sentaron las bases de la escena electronica en Argentina, paralelamente formaría la Dj Unión junto a Carla Tintore y Diego Roca, primera asociación de djs en pro de la diversión y el movimiento.
En los 2000, cuando la escena se comenzó a poner obvia, buscó su forma de expresión en la pintura y en las letras, en el 2006 trabajó en el biodrama Disc Jockey de la directora de vanguardia Vivi Tellas.
Ha pinchado en los países limítrofes y en New York, Los Angeles, Barcelona y París.
Fue colaborador de las bandas Babasónicos, Coco, Los Natas, Victoria Mil, Travesti, y es consultado para generar nuevas  mezclas, marcos musicales o lo que se necesite para enriquecer  contenidos musicales.
Como músico actualmente se encuentra trabajando con Fok Electrochongo y Transilvania en lo que será un nuevo disco homenaje a la mujer.
En 2010 armo la radio online www.mirrorball.fm, nació y vive en Buenos Aires.

domingo, 28 de octubre de 2012

Chacra letrada



































sábado, 27 de octubre de 2012

Trabajar con amigos

--> Por Daniel Link para Perfil

Circunstancias laborales me han llevado, en las últimas semanas, a reflexionar sobre las ventajas de “trabajar con amigos”.
Siendo, como es, la más imaginaria de las relaciones, la amistad supone la reversibilidad de los roles, que funcionan en un plano de absoluta igualdad o equivalencia. El trabajo, por el contrario, supone relaciones jerárquicas e irreversibles (por la estructura misma de la relación laboral y no por la mera voluntad de sus participantes).
Habría allí, por lo tanto, una colusión imposible de resolver entre lógicas distintas.
¿Por qué, sin embargo, preferimos trabajar con amigos? Alguien podría responder: “¡Quién querría trabajar con enemigos!”, porque no se puede sostener un deseo semejante.
Pero además de “amigos” y “enemigos”, deberíamos ser capaces de pensar también en términos de “no amigos” y “no enemigos”, que constituyen la mayoría del universo social (y, por lo tanto, laboral). De hecho, conviene despojar al mundo de la mayor cantidad de hostilidad posible (los políticos y los medios deberían intentarlo).
Un caso simétrico e inverso al que me preocupa: “¡Quién querría trabajar con parientes!” (porque las relaciones de parentesco están regladas, también ellas, jerárquicamente, y su carácter dista mucho del vínculo imaginario propio de la amistad –supone una historia de traumas y fantasmas compartidos, de prohibiciones universales y mandatos culturales).
Si preferimos trabajar con “amigos” es, por un lado, porque es más descansado trabajar con quienes uno sostiene un vínculo de confianza irrevocable que trabajar con “no amigos”, respecto de los cuales esa confianza es básicamente una incertidumbre. Pero, además, porque esperamos que la lógica de la amistad, en algún sentido, nos redima de la lógica laboral. Es decir, preferimos actuar laboralmente como si la redención fuera posible, como si la miseria del mundo no pudiera alcanzarnos o como si, al alcanzarnos, nos encontrara invulnerables a sus efectos devastadores.
Trabajar con amigos, por último, supone también poner a prueba el estatuto mismo de la comunidad, su resistencia a la violencia del mundo.
 

viernes, 26 de octubre de 2012

De terror

666 Park Avenue tiene como protagonista al último resto de Lost: Locke (Terry O'Quinn). El actor, ahora lo sabemos, tiene la cara exacta para representar al siniestro Gavin Doran, dueño del edificio neoyorquino sito en 999 Park Avenue, y con grandes proyectos inmobiliarios. 
En ese edificio plagado de misterios y secretos (una niña vidente, un depósito clausurado en el sótano, indicios de símbolos masónicos o, incluso, de brujería) sucederá de todo, ante las atónitas conciencias de los nuevos responsables de su mantenimiento, una encantadora arquitecta y su marido, de una ética inquebrantable que colusionará más temprano que tarde con sus ambiciones políticas.
La serie va planteando casos en lo que parece ser un esquema de sucesivos pactos demoníacos: los inquilinos de cada unidad habitacional quieren algo y se convertirán, de la mano de Doran (que tiene, aparentemente, vínculos con lo peor del más allá) en víctimas de sus propios deseos.
La serie es una sombra de algo ya muy visto (el pacto fáustico, el edificio endemoniado, la fatalidad de elegir la vía rápida para triunfar en la vida) pero se deja ver sin sobresaltos, lo que tal vez sea su mayor defecto.
American Horror Story: Asylum, por el contrario,  comenzó su segunda temporada muy arriba, presentando unos personajes extremadamente desquiciados y unas situaciones de infinita repulsión. Si bien hay flashforwards al presente, la serie se desarrolla en 1964, cuando un antiguo hospital para tuberculosos ha sido transformado en sanatorio para dementes a cargo de la iglesia. O sea: esta vez el terror no será de fantasmas, sino de las figuras asociadas con el catolicismo (que tanto fascinan a los norteamericanos, desde Kennedy, y que tan mal las entienden).
Sombría, con una habilidad para explotar lo desagradable que hace mucho tiempo no veíamos en la televisión, AHS tiene, además, un elenco de primer orden: Jessica Lange hace una monja con pasado prostibulario; Zachary Quinto interpreta a un psiquiatra moderno, Chloë Sevigny es una ninfómana desatada, el fantasma rubio de la primera temporada es ahora Kit Walker, acusado de desollar mujeres (pero él se defiende diciendo que fueron los extraterrestres)....
Si 666 Park Avenue es un thriller módico con toques sobrenaturales, AHS es una (nueva) exploración de las relaciones entre el terror y la sexualidad (¿no son, acaso, lo mismo?). Sarah Paulson desempeña a una lesbiana curiosa. Quiero decir: una periodista lesbiana cuya curiosidad (sumada a la debilidad de su pareja) la condenan a vivir en ese infierno regido por la siniestra Hermana Jude (Lange) y el médico que realiza experimentos, todavía no revelados, con los pacientes. La inclusión de Joseph Fiennes como el Monseñor de quien Jessica Lange está prendada no es un acierto: sabido es que el actor es Jettatore y hace naufragar a todos los proyectos de los que participa (Camelot, Flashforward). Pero bueno, son esos momentos en los que la producción se deja arrastrar por el mismo tema que trabaja. 
Hay un demonio suelto en el asilo, que salió del cuerpo de un adolescente que se masturbaba compulsivamente y ahora ocupa otro. No diré más, por el momento, pero corresponde susurrar: Dios dirá...
 

jueves, 25 de octubre de 2012

Accidente de trabajo legislativo

La ley corta

por Mario Weinfeld para Página/12

Un doble disuasivo para acudir ante la Justicia añade la ley, cuestionable a los ojos del cronista. El primero es la supresión de la llamada “doble vía”, esto es, la posibilidad de hacerse de la indemnización administrativa e ir a los Tribunales por un mayor valor. El segundo es establecer la competencia civil para el laburante que opte por jugarse a todo o nada. La existencia de los Tribunales de Trabajo es un punto cardinal del justicialismo: fueron creados por Juan Domingo Perón antes de ser tres veces presidente, cuando conducía la Secretaría de Trabajo y Previsión. Esos tribunales, sin ser un dechado de perfección, se caracterizan por un sesgo y una concepción “pro operario”, ajenos a otras competencias. No se trata de inequidad, sino de un recurso democrático para compensar la desigualdad de poder inherente a la relación laboral. En los juzgados civiles, por concepción e ideología de la mayoría de sus jueces, los trabajadores jugarán de visitante. Tamaño añadido a la restricción de la doble vía llueve sobre mojado: resiente las perspectivas de un pleito justo para quien se arriesgue a plantearlo.

El texto completo, acá.

martes, 23 de octubre de 2012

sábado, 20 de octubre de 2012

Votos para todos y todas

por Daniel Link para Perfil

Los argumentos del senador Daniel Filmus en favor del proyecto de ley para la ampliación de la ciudadanía (a partir de los 16 años) oscilaron, de acuerdo con sus declaraciones, entre el humor sombrío, la precisión histórica y el disparate perceptivo. A propósito de lo primero, evocó una fecha cuya celebración el poder regente había relegado en el personaje más antipático de sus filas, el Sr. Boudou: "es interesante que la votación se realice el 17 de octubre ya que coincide con una fecha muy significativa: ese día hubo una ampliación de la participación popular en la defensa de los intereses y la soberanía del pueblo", dijo.
En relación con lo segundo, señaló con solvencia que "hace poco más de 100 años se aprobó el derecho de voto a partir de los 18 años, cuando la mayoría de edad era a los 22 años", y correlacionó ese dato con porcentajes de escolarización (pudo haberse referido también a la expectativa de vida, pero no lo hizo).
Por último sostuvo que "si hay un sector que, en general, se rebela contra el orden establecido es la juventud, que siempre se caracterizó por demandar tener más derechos", como si el proyecto hubiera sido la solución estatal a una masiva rebelión adolescente y no una ocurrencia cuyos insípidos resultados nos arrojarán a los adultos (entre 18 y 70 años) a la rebelión cívica.
Partidario como soy de toda ampliación de derechos, sé que todo derecho es universal, o es un mero privilegio. La nueva concepción electoral nos pondrá a los adultos (entre 18 y 70 años) en situación de vulnerabilidd y discriminación: como a los adolescentes, que no nos penalicen por no votar, si no tenemos ganas de hacerlo o las opciones políticas no nos satisfacen.

viernes, 19 de octubre de 2012

Telegay

El factor anormal

La rentrée televisiva después del verano septentrional trae varias novedades donde la “familiaridad gay” constituye su temática excluyente.

--> por Daniel Link para Soy

La temporada televisiva del norte volvió con todo y muchos, sino todos, los lanzamientos de septiembre y octubre pronto ocuparán la grilla del cable.
En el universo televisivo norteamericano, como se sabe, lo "gay" es totalmente autónomo de cualquier otra cultura y los pormenores de las vidas de las locas no se cruzan con ninguna otra aventura que las de su propia identidad. Cuando Lost introdujo lacónicamente, entre tantas otras experiencias, la de que uno de los secuaces de Ben cultivara el sexo entre varones, cruzó una línea que nadie más se atrevió a franquear. Lo gay televisivo sólo se cruza con el romanticismo y los debates cívicos, nunca con la aventura, la criminología o la especulación científica.
Este año, dos comedias vuelven sobre el asunto "gay" en la misma clave que Will and Grace hace algunos años: lo “gay” sin sexo y sin afuera, como un mero repertorio de estereotipos culturales. Afortunadamente, los personajes son, esta vez, menos desagradables.
En Partners dos amigos de infancia (uno es puto y el otro es hétero), ambos arquitectos, son socios y amigos que comparten sus vicisitudes con sus respectivas parejas. El personaje desmpeñado por Michael Urie derrocha una energía verbal (como el Jack de Will and Grace) que en cualquier otro universo se orientaría hacia el desafuero sexual. Aquí, en cambio, Louis (en pareja con una “musculoca” descerebrada) funciona como el tercero en la pareja de su amigo y su novia. El secreto argumento de la serie es que las mujeres necesitan de los heterosexuales para satisfacer sus urgencias sexuales y reproducirse y sólo eso. Para todo lo demás, hacen falta las locas.
Un poco más políticamente incorrecta es The New Normal, donde hay... a ver, una pareja de locas ultrasofisticadas que quieren tener un hijo (también quieren casarse, pero ay, allá no se puede) y que, para conseguirlo, contratan el vientre de una chica de Ohio que tiene una hija nerd (de la misma estirpe de Little Miss Sunshine) y una abuela insoportablemente conservadora de cuya boca salen los más suculentos bocados de sentido común (sin ese personaje, la serie se desmoronaría fatalmente). En este estirpe de mujeres solas todas han sido madres quinceañeras, por lo que el personaje de la bisabuela (desempeñada por Ellen Barkin) puede todavía aspirar al orgasmo propio. En The New Normal, como su título lo indica, se defiende una idea de “nueva normalidad” e, incluso, de “nueva disfuncionalidad familiar” (las tres mujeres y las dos locas constituyen, ya desde el principio, una manada). No sé si conviene ostentar “la normalidad” como bandera (finalmente, es un sistema de opresión tanto o más eficaz que cualquier otro), pero si tuviera que elegir una aventura concentracionaria, me quedo con la segunda.
En la versión inglesa de Sherlock (actualización de los caracteres de Conan Doyle, pero no de sus casos, que tiene ya dos cortas temporadas), el investigador aparece como una loca petulante y Watson como un atolondrado hétero que no consigue sacarse de encima la sospecha de todo el mundo de que es su novio.
Los norteamericanos replicaron ahora con Elementary, pero como "la cosa" no puede ser asunto de ninguna trama, Sherlock es aquí un (carcajada) "rehabilitado" (de "las drogas") (sabido es que el personaje de Conan Doyle extraía su sabiduría, entre otras fuentes, de los paraísos artificiales a los que se entregaba) y su compañera, Jane Watson (una traumatizada ex-cirujana que ha sido contratada como su acompañante terapéutica, eficazmente desempeñada por Lucy Liu).
O sea: lo trans, en fin, sea. Así como las iglesias lo aceptan –véanse los artículos de “restauración sexual” incluidos en la página placerperfectos.com.ar: “debemos airarnos por el pecado, pero hay que hacerlo con amor” vs. “Debemos aprender a relacionarnos positivamente con las personas transgénero (travestis, transexuales, intersexuales) para presentarles a Cristo. Ellas, al igual que el resto de la humanidad, son objeto del amor de Dios y necesitan ser evangelizadas”–, también la televisión.
Pero "lo otro", lo que está al alcance del apetito de cualquier estudiante secundario, mejor tacharlo. Cualquiera hará un mejor Sherlock que Robert Downey Jr, y es el caso de Jonny Lee Miller, el recordado bonitillo de Trainspotting, pero sigue siendo mejor Benedict Cumberbatch en Sherlock.
Por cierto, nuestra televisión (digo: la argentina) acaba de lanzar 23 pares, la serie dirigida por Albertina Carri y guionada por Marta Dillon (con la colaboración de Alejandro Ocón y Pina di Toto), donde el lesbianismo es una marea inquietante desde el comienzo pero que no constituye el centro de las aventuras en las que los personajes principales se embarcan. En la perspectiva de 23 pares, una bióloga molecular y una forense de la policía pueden entablar una relación erótica, pero cuando tienen que descubrir que un cadáver ha sido reemplazado por otro para engañar a la justicia en una demanda sucesoria, la tensión sexual pasa a segundo plano.
En todo caso, la “nueva normalidad” de las sexualidades disidentes no pasaría (ya) por la mera visibilidad (carecterológicamente subrayada) sino por la aceptación de que cualquiera (no importa su sexualidad o su género) puede desempeñar cualquier papel social y ésa es una de las muchas virtudes de 23 pares, más emparentada con la televisión inglesa que con la norteamericana que, producto de una cultura que alguna vez sostuvo los estandartes de la “acción afirmativa”, parece haber olvidado por completo el sentido de la inscripción de la sexualidad respecto de los universales sociales: el trabajo, el espacio y el tiempo.

jueves, 18 de octubre de 2012

¡Gracias, amigos!

A los que me escribieron después de leer el libro:






































¡Gracias por todo!


miércoles, 17 de octubre de 2012

Justicia para todos y todas

por Irina Hauser y Nicolás Lantos para Página/12

[Los Jueces de la Suprema Corte]  no ocultan su descontento con la actuación del gobierno nacional respecto de algunos aspectos de la política judicial. Según hicieron trascender, la Corte le envió tres oficios a la presidenta Cristina Kirchner manifestando esta situación: están alarmados porque hay un record de vacantes cercana al 30 por ciento en el Poder Judicial. En la última notificación llegan a hablar incluso de “denegación por justicia”.

martes, 16 de octubre de 2012

Tanti ricordi!

Google homenajea a Little Nemo in Slumberland.

lunes, 15 de octubre de 2012

TV Guía

Ya está online el tercer capítulo de 23 pares, con una soberbia performance de Romina Paula, y la introducción de la cada vez mejor Sofía Gala. 

Clásicos de clásicos

9 SESIONES: LOS JUEVES DE OCTUBRE, NOVIEMBRE Y DICIEMBRE A LAS 19HS
Una propuesta de Marcelo Expósito para el Centro de Investigaciones Artísticas

CIA tiene el placer de presentarles durante el último trimestre del año el programa de la FILMOTECA CIA 2012 SEGUNDA TEMPORADA.



La Filmoteca del CIA es una actividad intermedia entre seminario de estudio, proyecciones públicas y lugar de encuentro semanal que recupera la sociabilidad de la conversación y el pensamiento en torno a las imágenes.


Los esperamos los días jueves de octubre, noviembre y diciembre, 19hs en el Auditorio CIA
.


PROGRAMACIÓN POR SESIONES:

PROGRAMA 1: JUEVES 18 DE OCTUBRE
Dziga Vertov: "Entusiasmo"
(1930, 65 min)

Como introducción, se aconseja leer el ensayo de Devin Fore: "Arbeit sans phrase"


PROGRAMA 2: JUEVES 25 DE OCTUBRE
Jean-Luc Godard: "De l'origine du XXIe siècle"
(2000, 16 min)
 "Scénario du film Passion"
(1982, 54 min)

Como introducción, se aconseja leer la reseña de Miguel Gil


PROGRAMA 3: JUEVES 8 DE NOVIEMBRE
Dziga Vertov: "Una sexta parte del mundo" (1926, 73 min)
Con acompañamiento musical en directo de Orquesta Roja
Como introducción, se aconseja leer el ensayo de Hito Steyerl: "El lenguaje de las cosas"


PROGRAMA 4: JUEVES 15 DE NOVIEMBRE
Néstor Frenkel: "Buscando a Reynols" (2004, 73 min), con presencia del director
Como introducción, se aconseja leer la crítica de la película


PROGRAMA 5: JUEVES 22 DE NOVIEMBRE
Dan Graham: "Rock My Religion" (1982-1984, 55 min)
Como introducción, se aconseja leer la reseña de Celeste Araujo


PROGRAMA 6: JUEVES 29 DE NOVIEMBRE
Jean-Luc Godard: "Número deux" (1975, 83 min)
Como introducción, se aconseja leer el ensayo de Kaja Silverman: "El sueño del siglo XIX"


PROGRAMA 7: JUEVES 6 DE DICIEMBRE
Monográfico de Hito Steyerl. Posibles títulos:
"The Empty Center", "November", "Lovely Andrea"
Sesión presentada y dinamizada por el Colectivo Manada
Como introducción, se aconseja leer el artículo de José Manuel Sande


PROGRAMA 8: JUEVES 13 DE DICIEMBRE

Monográfico de Ursula Biemann. Posibles títulos:
"Performing the Border", "Sahara Chronicles", "Europlex".
Sesión presentada y dinamizada por el Colectivo Manada
Como introducción, se aconseja visitar el web de la artista


PROGRAMA 9: JUEVES 20 DE DICIEMBRE

Carolee Schneemann: "Fuses" (1965)
Hermine Freed: "Two Faces" (1972)
Lynda Benglis: "Now" (1973)
Ulrike Rosenbach: "Tanz für eine Frau" (1974)
Martha Rosler: "Semiotics of the Kitchen" (1975)
Dara Birnbaum: "Rough Edits Series" (1977-1980)
Sadie Benning: "It Wasn't Love" (1992)
Estíbaliz Sádaba: "Kill Yr Idols" (1996)
María Ruido: "La voz humana" (1997)

Leer más sobre la FILMOTECA CIA

 - Entrada con bono contribución



CIA Centro de Investigaciones Artísticas
Auditorio CIA:
Tucumán 3754 - CABA
011-4861-7838
cursos@ciacentro.org
 
WEB CIA
 

La rentrée

La temporada televisiva volvió con todo y más, pero hasta el 17, cuando vuelva American Horror Story, será difícil expedirse sobre sus bondades.
Por lo pronto, Dexter avanza hacia su final. Como se recordar, Debra descubrió el secreto de su hermanito y, como no es tarada, ahora se las ve en figurillas para saber cómo actuar, mientras Dexter trata de ahogar su impulso criminal. Nada de lo que a él le suceda nos interesa, porque hace rato que su hermana lo ha desplazado del centro de la escena.
Fringe, qué decir de Fringe... Volvió, como volvió Lost en su última temporada, después de que todo hubiera terminado. O sea: todos esos eventos y las rajaduras espaciotemporales que contaminaban universos eran responsabilidad del Sr. Spock/ William Bell, quien pretendía, por esa vía, destruir dos universos para instalar en el espacio vacante un universo alternativo, poblado de especies rarísimas, producto de todas las manipulaciones de lo viviente. 
A Olivia le habían pegado un tiro en la cabeza pero como ella, víctima del cortexiphan, nos es indispensable, la bala salió de ese cerebro empujada por un lápiz, ella sanó como si fuera Wolverine y volvió a la vida (sin la cual, la nuestra carecería de sentido). En todo caso, aquello había sido el final del relato. Ma però....
Esta temporada encuentra a la disfuncional familia Bishop en un futuro no muy remoto (¿21 o 23 años?), donde la cuestión de los universos paralelos y las líneas temporales (que tantos dolores de cabeza como soluciones fáciles dan a los guionistas) han desaparecido por completo. Los dos Bishop, Olivia y Astrid fueron "desambarizados" (el método de autopreservación que había elegido Walter) por una nueva agente de Fringe que no es sino... la hija de Olivia y Peter,  lo que es evidente desde el principio porque la chica es casi exoftálmica como el padre y va a la misma peluquería que la madre (de quien ha heredado su pelo y la aficción a cepillárselo incansablemente pero no su complejidad: son tiempos de guerra.
Guerra contra "los invasores" que son aquellos pelados con sombrero que funcionaban como agentes de control temporal y que, ahora, de pronto, son malísimos y quieren aniquilar la especie humana. Las instrucciones para derrotarlos fueron grabadas por Walter en unos videocasettes (sí, vcr) que el grupo debe recuperar, ocasión que servirá para encontrarse con simpáticas nuevas formas de vida.
No sé, es como si se tratara de otra serie con los mismos actores o, si se prefiere, como A través del espejo y lo que Alicia encontró allí después de Alicia en el país de las maravillas
Once Upon a Time, que no me gustó en su primera temporada, parece haber abandonado sus anteriores (y fallidos) experimentos argumentales para proponer ahora otra cosa. De todos modos, la reducción del universo Grimm al universo Disneylandia me sigue pareciendo insultante, aunque celebro la desaparición de Blanca Nieves y su hija (insoportables ambas), que fueron enviadas a través de un rabbit hole (el sombrero del sombrerero loco) un "universo paralelo", el "bosque encantado". En fin, como Olivia y sus amigos también andan por los bosques, por ahí se cruzan, lo que me daría un poco más de alegría que su encuentro con Mulán.
Doctor Who también volvió. Y por suerte abandonaron la línea argumental melodramática (familiera). De todos modos, extrañamos las viejas temporadas, las especies raras, ahora hay mucha guerra todo el tiempo.
La segunda temporada de Boss ya empezó y, creo, también terminó (es muy corta). Cada vez más "romana", la política de Boss reclama urgentemente esa radical transformación que alguna vez se asoció con la irrupción de las palabras sagradas y que, hoy, no se sabe bien quién habrá de pronunciar.

domingo, 14 de octubre de 2012

Als Gregor Samsa eines Morgens aus unruhigen Träumen erwachte...

Recibo visitas con mi caparazón de polipropileno.  Algunas son sencillamente visitas de condolencia; otras, reuniones de trabajo.
Más temprano que tarde me van a pedir que me saque la ropa, no por algún tipo de pulsión erótica, sino para ver el espécimen en el que me he convertido.
Una visita social pregunta, sobre mi caparacho: "¿es termomoldeado?" No lo sé, pero la visita, cuyo hijo fabrica lámparas, asegura que sí, porque supone que a idénticos materiales les corresponden los mismos procesos (me detengo en este pormenor para que se pueda imaginar la apariencia de mi exoesqueleto, que es como la de esas placas que, en las oficinas, difuminan la luz de tubo).
Todos coinciden en que con los complementos apropiados (medibacha blanca, casco, botas) daría startrooper,pero yo sé que esa referencia pop está fuera de mi alcance:  el casco debe de ser carísimo o inconseguible en estos tiempos de importaciones de "línea blanca" cerrada a cal y canto, y mi peto carece de todo pormenor (y además me siento más cercano a la hosdtilidad verbal de Humpty-Dumpty que a cualquier otra forma de beligerancia).
Otros (especialmente las chicas, cuya bondad nunca será suficientemente subrayada) me sindican a la especie "superhéroe". El novio de una de esas chicas (el que vendría a ser algo así como "mi yerno"), detuvo tal proceso de mitologización y me trajo de regalo una calcomanía para pegar en mi pecho acorazado: SP. "Super-pelela", sería según él, mi identidad secreta (porque, claro, el material y la curvatura frontal de la armadura la acercan más a las bacinillas hospitalarias que a cualquier otra cosa. En ese caso, entonces, mis armas serían un papagallo (urinal) y una chata y SP, el superhéroe en el que todos los demás se cagan.
Por fortuna existen amigos que nos visitan en los peores momentos (éste) y uno de ellos descubrió que mi caparacho se parece al de Sonny, el humanizado robot de Yo robot en la versión cinematográfica.



























Acepto de buen grado la equivalencia, que me pone a igual distancia de la guerra imperial, el Olimpo pop y la recolección de inmundicias. Así se me verá, pues, en las pocas apariciones públicas que me quedan en este año infausto (par y bisiesto).



"Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando."




sábado, 13 de octubre de 2012

Políticas del lenguaje

-->Por Daniel Link para Perfil

El sitio lanacion.com rescató de ese vasto museo cuya existencia no nos cansaremos de celebrar, youtube, el mensaje destinado a captar el voto latino en la campaña presidencial de 1960, a cargo de Jackie Kennedy, dicho en castellano. Contrastado con el mensaje que el propio Barack Obama pronunció en castellano con el mismo propósito, días atrás, lo que se verifica es toda una política del lenguaje, de la relación entre estilos de lenguaje, territorio y nacionalidad, lo que se llama glotopolítica.
Jackie Kennedy aparece, en el spot publicitario que tiene un solo corte y cambio de plano, como una autómata que poca idea tiene de lo que está diciendo (¡y lo que está diciendo!) en una lengua tan extranjera para ella como para quienes idearon el anuncio. El mensaje dice: “Queridos amigos: les habla la esposa del senador (“sénador”) John F Kennedy, candidato a la presidencia de los Estados Unidos. En estos tiempos de tanto peligro, cuando la paz mundial se ve amenazada por el comunismo, es necesario tener en la Casa Blanca un líder capaz de guiar nuestros destinos con una mano firme.
Mi esposo siempre velará (“vila-rrá) los intereses de todos los sectores de nuestra (“nuestrro”) sociedad, que necesitan la protección de un gobierno humanitario, para el futuro de nuestros (“nestros”) niños y para lograr (“lo-logrrar”) un mundo donde exista (“eg-sista”) la paz verdadera. Voten ustedes por el Partido Demócrata el día 8 de noviembre (“novembre”). Que viva Kennedy.”
La apelación final, retrospectivamente, parece un mal augurio, pero lo que se destaca es la vindicación del anticomunismo como única vía para garantizar la paz mundial. Obviamente, el mensaje elige como destinatarios privilegiados a los exiliados de Cuba, a los cubanos de Miami.
A diferencia de su antecesor, Barack Obama no delegó en la primera dama la difícil tarea de hablar en castellano (es probable que ella no hubiera aceptado el encargo, como tampoco se dedica a la decoración de interiores, disciplina en la que descolló la Sra. Kennedy). El anuncio de Obama, mucho más corto y con varios inserts, ya no tiene un destinatario nacionalitario específico sino mucho más genérico: “En los jóvenes conocidos como los dreamers veo las mismas cualidades que Michelle y yo tratamos de inculcar en nuestras hijas (“hihas”). Respetan a sus padres, estudian para superarse (“supararse”), y quieren aportar al único país que conocen y aman. Como padre, me inspiran, y como presidente su valentía me ha hecho recordar que ningún (“níngun”) obstáculo es muy grande; ningún camino, muy largo. Soy Barack Obama y apruebo este mensaje.”
El comunismo, que ya ha desaparecido por su propia dinámica del mundo civilizado, está ausente como tema, y ha sido reemplazado por un colectivo (los dreamers) que son el objeto de una futura ley de ciudadanía.
Pero no son los contenidos (siempre sospechosos de oportunismo electoral) los que más impresionan en ambas reclames políticas: entre 1960 y 2012 la situación geopolítica del castellano ha cambiado radicalmente.
El candidato a la reelección de 2012 se muestra seguro de lo que está diciendo: entiende las palabras que pronuncia (y respecto de las cuales se declara involucrado), su hablar es mucho más fluido y los errores que comete son muy pocos (más allá del acento). Lo que se deja entrever en el habla de Obama es que el castellano bien podría ser su segunda lengua y, por lo tanto, que el castellano ocuparía el segundo lugar como lengua de los Estados Unidos.
La “latinización” de los Estados Unidos, resultado de sucesivas e incesantes oleadas migratorias, no sólo transformó el mercado laboral (los servicios públicos, en las grandes ciudades, están desde hace años en manos de latinoamericanos) sino, sobre todo, el mercado lingüístico, al punto que hoy nos resulta inconcebible un personaje latino en una película o serie de televisión que hable (a veces todavía sucede) con la inseguridad de Jackie Kennedy. La puesta en Broadway de West Side Story (que enfrenta a pandillas de diferente origen étnico) hace decir y cantar a los personajes latinos en castellano, lo que transforma la pieza en un producto que, aunque bizarro, subraya el carácter multicultural de los Estados Unidos.
Los estudiosos de las literaturas latinoamericanas saben que su objeto no se detiene ya al sur del Río Bravo. Los estudiosos de las glotopolíticas, del mismo modo, encuentran en la progresiva latinización de los Estados Unidos (en la ampliación hacia el norte del castellano de América) un objeto de análisis privilegiado.

viernes, 12 de octubre de 2012

Tiembla Tecnópolis