Por Daniel Link para Perfil
Durante la dictadura cívico militar de la cual se conmemoró esta semana su cincuentenario había una frase terrible que circulaba como un mazazo de hierro: “Por algo habrá sido”.
Mi primo hermano Fernando Risso fue secuestrado el 24 de marzo de 1976, en la Casa de Gobierno de la ciudad de Córdoba. Tenía 24 años. Continúa desaparecido. Es muy probable que alguien haya pensado, sobre su secuestro y desaparición que “por algo habrá sido” pero nunca llegamos a saber bien por qué. La frase, que parece suponer que hay causas que justifiquen su secuestro y desaparición, sigue martillando en nuestras conciencias. Yo guardo los libros de Fernando y también algunas de sus fichas de estudio, resúmenes de lectura. Muchas veces miré esos papeles para ver si encontraba allí claves que explicaran su destino. Por supuesto, no encontré nada.
Si alguien pudiera explicarme cuáles son los delitos que Fernando habría cometido podríamos discutir la proporción de su condena (que, por supuesto, no incluye nunca, nunca, la pena de muerte). Pero no, nadie sabe a ciencia cierta qué hizo Fernando. Ese no saber bien por qué se secuestraba a alguien no fue una excepción sino una forma deliberada de instalar el terrorismo de Estado. Las razones podían ser todas y cualquiera. ¿Cómo recuperarse de una operación psicológica semejante?
Por supuesto, recordar hoy esa frase es instalar un abismo de incomprensión que sostiene a la dictadura como lo que fue. ¿En nombre de qué justificar el secuestro, la desaparición, la apropiación de bienes y de recién nacidos? El “por algo habrá sido” es la señal de fracaso contra la que se instala un régimen que buscó la complicidad de la sociedad mediante el terror y que busca hoy la extinción de las responsabilidades penales de los perpetradores, bien delimitadas y bien fundadas en pruebas testimoniales y documentales.
“Por algo habrá sido”, pero ¿exactamente por qué y cómo? ¿No se dan cuenta de que en la medida en que no puedan explicar en cada caso las razones para la aniquilación que se propusieron, nuestras vidas seguirán siendo heridas abiertas? Con vida los llevaron, con vida los queremos.

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