Te besé anoche con la boca llena de alcohol aguardientoso para que supieras que no te arderían los labios y el paladar de la misma forma en que se te incendió al mentir y decir que no lees ni por error estas líneas que aquí dejo, y que tal vez en su mayoría sean falsas, pero que no se comparan en nada con las tantas y tantas que ya me habrás dicho, pensando que, sí, soy tu burla, tu carcajada.
nicoménicus a las 09:51
Los índices de la revista Opium (2a parte)
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Para finalizar con los índices de la revista *Opium*, van los de los
números 3 1/2 y 4. Y recuerden: "Dios está en los paratextos". ¡Que los
disfruten!
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Hace 1 semana.

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