"Bueno, y resulta que tu tía Inés lloró toda una noche porque no aparecía Celeste, la segunda gata. La buscó y la buscó por todo el departamento y no la encontraba. Hasta que se acordó de que había mandado unos muebles a Gualeguaychú... Bueno, encontraron a la gata durmiendo en un cajón de un mueble. Encima lo peor es que se habían equivocado de pueblo, no sé a dónde la habían mandado. La gata está bien, igual. Pero imaginate, fue en un camión de carga, sin comer, sin hacer sus necesidades, sin tomar agua. Eso le pasa porque tu tía fuma porquerías"
Ferko (comunicación personal)
(anterior)
El retorno de la conversación literaria
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Creo que si hay algo que falta en las redes sociales es la posibilidad de
sostener un intercambio con los otros... Todo tan esquemático, superficial
y ef...
Hace 2 días.

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