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sábado, 20 de diciembre de 2025

Rituales matutinos

Por Daniel Link para Perfil

La semana pasada me revelé como hipertenso. Antes, nunca me habían dicho antes que mi presión fuera alta. Desde que empecé a controlarme a diario, entré en estado de alarma. Fui a una guardia, donde me medicaron y me tuvieron en observación.

Por supuesto, yo ya sabía lo que iban a prescribirme: dosis diaria de Valsartán, en concentración creciente (empecé con la dosis más baja).

No estoy seguro, pero creo que el “estado de alarma” hace que me levante todavía más temprano. A las 6 de la mañana ya estoy tomándome la presión. Luego me preparo un desayuno frugal y ahora sin café porque he comprobado que la presión me sube luego de tomar una taza. Hasta que no haya normalizado mis índices, me parece una amenaza adicional. Siento (o imagino que siento) en todo el cuerpo los latidos de mi corazón asustado. Tomo mi dosis de Valsartán y me siento a leer en las noticias el ritmo de la decadencia argentina, que pocos comentadores miden en su justo alcance.

Un gobierno de muertos en vida, liquidados por su propias contradicciones, finge que hay futuro para su gestión, acelerada en estos días en los que la reina del fracaso, la Sra. Bullreich, pretende, no sé, ¿instalarse como candidata presidencial, de nuevo?

Del otro lado, una bandita de desesperados que se saben expulsados de la política por venir y unos canallitas sueltos que juntan las monedas que caen al suelo, como el mono del organillero.

Si es lunes, elijo tema para estas columnas y trato de escribir algo. El domingo pasado vi algunos fragmentos de Tron Ares, ese experimento fallido y deficitario que, una vez más, enfrenta al Mal absoluto y al Bien supremo en el territorio abstracto de la red, de donde salen soldados, cohortes, batallones, para pelearse en el mundo físico (durante 29 minutos, antes de deshacerse). Cada bando responde a una corporación: la del Mal sólo quiere fabricar soldados y armas de destrucción; la del Bien quiere hacer medicamentos, paliar el hambre, salvar a la humanidad. Como siempre, el Mal es Rojo y el Bien es Blanco.

Nuestro presente, en cambio, es gris oscuro, verdoso por la podredumbre. Me llamo a sosiego y me voy a duchar.

 

sábado, 17 de mayo de 2025

Ensalada de papas

Por Daniel Link para Perfil

Después del “Habemus papam” y la bendición del nuevo pontífice salí lo más rápido que pude de Piazza San Pietro. Ya era tarde: en la boca del metro la policía había establecido un cordón y dejaban entrar a las personas de a tandas. Ya fuera del metro, esperando en la parada del tranvía que me llevaba a mi casa romana (ocupado casi siempre por migrantes africanos, bangladesíes y latinoamericanos como yo) escuché a dos peruanas que conversaban sobre el resultado del cónclave: “es un peruano”, “estoy muy orgullosa”.

Por supuesto, como se sabría al día siguiente, habían acertado. León XIV se reconoce como un peruano nacido en los Estados Unidos, porque uno no es del lugar en el que nace sino del lugar donde entrega el alma.

El asunto es particularmente sutil en tiempos de desprecio al migrante y expulsiones masivas. La elección de Prevost (¡ya teníamos un abate, ahora un Papa!) me pareció bastante inteligente, teniendo en cuenta la advertencia mafiosa que le envió al Cónclave el Sr. Trump, disfrazado de Pontífice y con el dedo adminitorio. ¿Cómo se genera una imagen semejante? Hay que pedirle a la IA: “cara amenazante”.

Trump no tuvo sino que felicitar al “compatriota”. Peor asesorado, el Sr. Milei festejó el nombre elegido por Prevost, que consideró un homenaje a su persona. Alguien debió decirle que el “seudónimo” del nuevo Papa aniquila el suyo propio, porque ahora cada vez que alguien diga León, se referirá al obispo de Roma y no al presidente provisorio de Argentina.

Lo segundo que consigue León de entrada es equilibrar los asuntos celestes con los mundanos. Porque el Trono de Roma necesita tanto un Papa que bregue por la paz, ore por los desposeídos, clame por la justicia (¿qué otra cosa podría decir un Papa?) como uno que consiga los millones de dólares para cubrir el déficit del Estado Vaticano (la generosidad china jugará ahí un papel decisivo).

Dicen que es Prevost es versado en matemáticas y filosofía. Lo imagino pitagórico. Confieso que le he descubierto a León un cierto aire a Palpatine (pero nunca tan acentuado como el de Ratzinger) por lo que no confío demasiado en él y sus políticas. De todos modos, me conformo con que nos ahorre las hipocresías teatrales de Francisco. 

 

jueves, 8 de mayo de 2025

¿Quién es el nuevo Papa?

Recién, volviendo en el tranvía a casa después de una agotadora jornada en el Vaticano, dos migrantes peruanas trabajadoras domésticas comentaban la elección del papa (decían) peruano y lo orgullosas que se sentían.

Más información sobre la agenda papal, acá.


 

domingo, 27 de abril de 2025

Panem et circensis

 


sábado, 26 de abril de 2025

martes, 22 de abril de 2025

De Borges, T.S. Eliot, Proust y Celan

 por Diego Bentivegna para Perfil

Jorge Mario Bergoglio, se sabe, fue profesor de Literatura durante un cierto período de su vida (“entre 1964 y 1964, con 28 años), cuando ejerció la docencia en el colegio jesuita de Santa Fe, uno de los más antiguos y prestigiosos del país. De hecho, hay una foto que retrata al futuro pontífice en los años 70, en el Seminario de San Miguel. Bergoglio había invitado al autor de El Aleph a charlar directamente con sus alumnos, futuros sacerdotes.

Hace menos de un año, ya en su rol de jefe máximo del catolicismo, Francisco dio a conocer una carta apostólica sobre “el papel de la literatura en la formación” que, tal vez, es uno de los últimos grandes acontecimientos en los debates por la enseñanza no solo de la literatura sino, en general, de las humanidades, como se sabe, hoy fuertemente cuestionadas por los poderes de turno.

(sigue acá)

viernes, 25 de abril de 2014

El código Da Vinci

Relativiza el Vaticano las llamadas del Papa: no cambian la doctrina

Dijo que son diálogos "privados" que pueden dar lugar a malentendidos; fue una desmentida implícita a la autorización a comulgar para una mujer casada con un divorciado.

miércoles, 23 de abril de 2014

Se viene la Revolución...

"Ayer sonó el teléfono. Se presentó como el padre Bergoglio, .... Le dijo que es un tema que está tocando en el Vaticano, porque el divorciado que comulga no está haciendo nada malo", concluyó.

miércoles, 24 de julio de 2013

sábado, 23 de marzo de 2013

Así, no

Adivinanzas y mistificaciones
por Daniel Link para Perfil

Con honestidad y esmero, me quemo las pestañas leyendo diarios, borras de café, interrogando naipes a pedido de mis clientes. No es justo que pretendan torcer mis infalibles videncias con alianzas ex post facto que desbaratan la credibilidad que se me debe (¡que exijo!).
El 26 de enero pasado predije, en relación con la Santísima Trinidad (según la “interpretación figural” que aprendí de Eric Auerbach), “un acontecimiento inquietante y de consecuencias inconmensurables” que sacará “al partido gobernante de la atonía en que se encuentra”. El pronóstico venía acompañado de una cláusula restrictiva: “La causa de Malvinas es una apuesta, pero nada hace previsible la inmortalización de la Sra. Fernández como la restauradora de esa herida patriótica”.
El tiempo me dio la razón: nada más inconmensurable, en estos días (incluso para la Divina Providencia y la Horrenda Sociedad Trina) que la inauguración a todo trapo de la Era de Acuario Vaticana con un “Papa Peronista”.
El peronismo entró en ebullición de inmediato y más allá de las banalidades pronunciadas por la Srta. Agustina Kämpfer (quien de “luchadora”, dicho sea de paso, no tiene ni la sombra; y de agustiniana, ni el rastro de una idea), todos se dieron cuenta de la importancia del acontecimiento respecto de los destinos patrios (el único sentido del curso de los planetas y las colisiones cósmicas es su influencia en el ánimo argentino).
Ahora bien, la alianza de la Sra. Fernández y el Sr. Francisco en relación con la causa de Malvinas, más allá de su nobleza patriótica, fue urdida en primer término para desacreditarme y ridiculizarme ante la opinión pública (y mi nutrida clientela). No lo conseguirán.
Si efectivamente el Sr. Francisco consigue que se entable el diálogo a propósito de los títulos de propiedad de las Hermanitas Perdidas, exijo que se reconozca que habré fallado (¡a medias, y no más que Carta Abierta!) en la cláusula restrictiva, pero no en la predicción general que la contenía: Santísima Trinidad mediante, Copi mediante (quien en La internacional argentinasostuvo el dogma de que sin nosotros el mundo no tiene Gracia), yo acerté y salimos de la grisura morenista. ¡Síganme, no los voy a defraudar!


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miércoles, 20 de marzo de 2013

Carta de un editor a un columnista


(gracias, Alejandro, por el cachetazo)

martes, 19 de marzo de 2013

¿Un Vaticano peronista?

Por Horacio González para Página/12

Como en el Medioevo, se ha desparramado por el mundo una profusa gestualidad que convierte la política en una nueva hermenéutica, una ciencia de los signos con interpretaciones que se sitúan entre lo cabalístico y las más diversas hechicerías. Nunca como hoy, en plena era de los medios, la política de gestos se establece como arte interpretativo, ya no de la manera en que los viejos cultores de la razón económica analizan la curva de precios, sino el orden simbólico que se puede analizar por el misterioso significado de la curva de desgaste de los sencillos zapatos del Papa, sin hablar de los sillones despojados en que se sienta, del tamaño y la materia de su cruz pectoral y del tiempo que insume viajando en ómnibus para abonar de su propia faltriquera una cuenta impaga de hotel.Entre las tantas reflexiones surgidas de un arsenal siempre disponible de reacomodamientos humanos, leemos en paredes y escuchamos en comentarios diversos la expresión “el papa peronista”. Por muchas razones está equivocada, pero es tan dificultoso descubrir la raíz del error como perentorio hacerlo. Bergoglio, sin duda, es un habiloso tejedor de lenguajes, donde entre sus glosas sobre las escrituras, siempre un tanto marciales, como corresponde a los hijos del santo capitán Ignacio de Loyola, suelen colarse expresiones barriales. Ya en el Vaticano dijo que si no se camina hacia Jesucristo, abandonando un estado de “ONG piadosa, la religión o el propio Vaticano pierden el rumbo”. Y remató: “Así la cosa no va”. Es el idioma de los argentinos, seguramente con un lejano aire tomado de las jergas del idioma italiano. De algún modo, “así no va la cosa”, parece un latinazgo, pero del barrio de Balvanera, Boedo o de las esquinas de Buenos Aires en donde, según piadosos testigos, se ve a Bergoglio ir a comprar remedios a la farmacia “a sus pobres curitas”.
Vaya, que sea “así la cosa”, o “così la cosa”, puede permitir a muchos interpretar que ahora cambiaría todo, que expiraría el largo período de pobreza en el mundo y las grandes casamatas eclesiásticas comenzarían a pensar en su propia conciencia agrietada y a exonerarse a través de una nueva conciencia social. Y hasta en los ensueños más audaces, en un llamado contra el colonialismo. He aquí el Papa que emerge de conglomerados humanos que viven en el barro, que toma mate en los balcones del Vaticano y hará asaditos en parrilladas argentinas cerca de los frescos de Miguel Angel, lo que nadie se animará a criticarle. Algún que otro gol de un equipo argentino, podrá verse inspirado, en la voz de relatores imaginativos, en la vida de este hombre austero. Vaya, vaya, quizá sea così la cosa. Los jesuitas son pintados en Rojo y Negro, de Stendhal, como personajes cuyo pensamiento yacía bajo rostros inescrutables, siendo los proveedores de la máxima condición conspirativa en la Europa moderna, por la necesidad de actuar bajo diversas formas de clandestinidad frente a las acciones que les dirigen las monarquías del siglo XVIII, considerándolos “un Estado dentro del Estado”. Un escrito apócrifo tuvo cierta circulación entre los siglos XVII y XIX, la Monita secreta societatis Jesé, considerado el vademécum de la “conspiración jesuítica” que se abatiría sobre el mundo y que podía ser colocada sobre el bastidor del naciente marxismo. En efecto, los jesuitas fueron tan conspiradores como a otros se les atribuyen feroces conspiraciones contra ellos. Y desde luego fueron víctimas de muchas de ellas. Soldados y clérigos a un tiempo, no se privaban de amenazar a las instituciones monarquistas, imperiales o republicanas durante diversos períodos históricos. A los influjos de estos relatos conspirativos, no siempre injustos contra la Orden más conservadora, pero modernamente militante, no eran ajenos ni Stendhal, ni Eugenio Sue ni Michelet.

(el texto completo, acá




lunes, 18 de marzo de 2013

La fumata y sus cenizas

por Mario Wainfeld para Página/12

Un papa distinto, sus primeras señales. La alegría, las euforias, las dudas. La gravitación de la Iglesia en el sistema político argentino, su poder fáctico y legal. El accionar de la jerarquía en dictadura y en democracia. La oposición y sus ilusiones. La respuesta del Gobierno. La condición peronista, matices. Un futuro abierto, con riesgos imaginables.

La llegada del primer papa jesuita, no europeo, latinoamericano y argentino acumula novedades extraordinarias. La magnitud del cambio es inmensa, lo que fuerza a ser cauto en todo vaticinio sobre el porvenir. El papa Francisco eligió una presentación que entusiasmó a los fieles de la Iglesia Católica y a varios que no lo son. Habló en italiano y no en latín, se vistió con sotana blanca, esquivó las joyas, anduvo en bondi, usó la palabra “pueblo” en su primera aparición. Su mensaje alude a una Iglesia caminante, dora austera, cercana a los pobres, no a una ONG misericordiosa. Así dicho, sería una revolución respecto de la Iglesia de Roma, real y existente, arraigada desde hace cerca de medio siglo.La euforia renovadora cundió entre los críticos de la jerarquía de las últimas décadas y en especial de los dos anteriores pontífices. Juan Pablo II y Benedicto XVI fueron los que armaron el padrón del Cónclave que ungió a quien fuera hasta entonces el arzobispo Jorge Mario Bergoglio. Es un dato que, acaso, tenga más relevancia que la que se le asignó, en promedio.
También se extasían los que colmaron de elogios esa etapa reaccionaria, filointegrista. Son reconvertidos, vaya a saberse si de buena o de mala fe.
En la Argentina la alegría es la emoción dominante y palpable. Su causa central es que Francisco está haciendo una promesa venturosa, de difícil concreción. Algunos la dan por ya cumplida con sus primeros gestos, hábilmente mediatizados. Puede haber algún ingrediente banal (parangones con la reina Máxima de Holanda) pero sería una necedad pensar que ése es el núcleo de la masiva buena onda.
Entre los que se regocijaron están los curas villeros de esta etapa, que pisan el barro y están cerca de los humildes. Los que se baten (con sus herramientas y criterios) por la dignidad de los pobres, los que luchan contra la proliferación del paco. El portal Mundo villa.com lo llama “el Papa villero” y pone muy en alto su condición de peronista.

El texto completo, acá

domingo, 17 de marzo de 2013

«Sarà la primavera dopo il duro inverno»


Eleonora Martini para Il Manifesto

Intervista a Leonardo Boff, uno dei fondatori della Teologia della liberazione: «Questo Papa è il volto umile e aperto della Chiesa. Quella dei poveri, amica dei laici e del popolo. Il suo è il messaggio del terzo millennio».

(Gracias, Diego)

sábado, 16 de marzo de 2013

Teología política

Por Daniel Link para Perfil
Este artículo fue leído 1747 veces al 24.03.13

Ya decidieron los purpurados reunidos en amable debate de sus hipótesis teológico-políticas. ¿Qué eligieron?
Como se sabe, Constantino fue proclamado “augusto” por las tropas de su padre en York, Inglaterra, en el año 305, cuando el Imperio Romano comenzaba a caerse a pedazos. Veinte años duró la guerra civil (Galerio y Licinio eran los otros “augustos”, que reclamaban los laureles imperiales). Antes de la coronación de Constantino I, los tres augustos firmaron en 311 un edicto de tolerancia hacia el cristianismo. Un año después, el Edicto de Milán legalizó el culto cristiano en todo el Imperio Romano.

Con Constantino, pues, la institución católica comenzaba su larga marcha definiendo los principios teológicos que la fe podía admitir. ¿Es Cristo sólo hijo de Dios o es él mismo de sustancia divina?, etc.

La unidad de Dios en la Santísima Trinidad (que sigue siendo una aberración lógica) fue afirmada por el Concilio de Nicea en 325 e impuesta en el concilio de Constantinopla en 381. La fórmula trinitaria sería, desde entonces, 1x1x1=1, y no 1+1+1=3, que habilita al politeísmo. En todo caso, si Dios es Uno y Único, ni los emperadores o los príncipes podían adjudicarse la sustancia divina que hasta entonces habían esgrimido como razón de sus caprichos y sus impulsos imperialistas.

La democracia moderna, tan lenta como el paso mismo del cristianismo, comienza con los debates teológicos del siglo IV, que obligará a los sucesivos soberanos a buscar la fuente de la soberanía en dispositivos cada vez más complejos, hasta llegar al sistema de soberanía popular.

Por su parte, la Iglesia tuvo que dotarse de instituciones que garantizaran, al mismo tiempo, su independencia respecto de los poderes terrenales y su capacidad de negociar con ellos. La elección de un Papa (ya no el obispo de Roma, como en épocas de Lino, Anacleto o Clemente, sino el resultado de un proceso electoral), como heredero del Trono de Roma, supone un programa estratégico de alianzas y exclusiones consistentes con el complejo dogma en el que se funda el catolicismo. Podemos suspirar risueños ante conspiraciones al estilo de El código Da Vinci. La Sixtina eligió a Copi.

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jueves, 14 de marzo de 2013

A Conservative With a Common Touch

por  Laurie Goldstein para The New York Times

The new pope, Jorge Mario Bergoglio (pronounced ber-GOAL-io), 76, will be called Francis. Chosen Wednesday by a gathering of Roman Catholic cardinals, he is in some ways a history-making pontiff, the first from the Jesuit order and the first pope from Latin America.
But Cardinal Bergoglio is also a conventional choice, a theological conservative of Italian ancestry who vigorously backs Vatican positions on abortion, gay marriage, the ordination of women and other major issues — leading to heated clashes with Argentina’s left-leaning president. 

El texto completo, acá


Un ersatz

por Horacio Verbitsky para Página/12

No estoy seguro de que Bergoglio haya sido elegido para tapar la podredumbre que redujo a la impotencia a Joseph Ratzinger. Las luchas internas de la curia romana siguen una lógica tan inescrutable que los hechos más oscuros pueden atribuirse al espíritu santo, ya sean los manejos financieros por los que el Banco del Vaticano fue excluido del clearing internacional porque no cumple con las reglas para controlar el lavado de dinero, o las prácticas pedófilas en casi todos los países del mundo, que Ratzinger encubrió desde el Santo Oficio y por las que pidió perdón como pontífice. Ni siquiera me extrañaría que, brocha en mano y con sus zapatos gastados, Bergoglio emprendiera una cruzada moralizadora para blanquear los sepulcros apostólicos.
Pero lo que tengo por seguro es que el nuevo obispo de Roma será un ersatz, esa palabra alemana a la que ninguna traducción hace honor, un sucedáneo de menor calidad, como el agua con harina que las madres indigentes usan para engañar el hambre de sus hijos. El teólogo brasileño de la liberación Leonardo Boff, excluido por Ratzinger de la enseñanza y del sacerdocio, tenía la ilusión de que fuera elegido el franciscano de ancestros irlandeses Sean O’Malley, que carga con la diócesis de Boston, quebrada por tantas indemnizaciones que pagó a niños vejados por sacerdotes. “Se trata de una persona muy vinculada a los pobres porque trabajó mucho tiempo en América Latina y el Caribe, siempre en medio de los pobres. Es una señal de que puede ser un papa diferente, un papa de una nueva tradición”, escribió el ex sacerdote. En la Silla Apostólica no se sentará un verdadero franciscano sino un jesuita que se hará llamar Francisco, como el pobrecito de Asís. Una amiga argentina, me escribe azorada desde Berlín que para los alemanes, que desconocen su historia, el nuevo papa es tercermundista. Menuda confusión.

(...)

El texto completo, acá.

miércoles, 13 de marzo de 2013

¡Paquita, mi amorrrrrrrr!

Habitualmente a Francisco le digo Paco, pero cuando nos tomamos unos vinos ricos, se me escapa la lengua y, aunque sé que no le gusta y me pone esa cara de bulldog que atemoriza, le digo "Paquita".¿Paquita, me alcanzás un hielito?, ¿Paquita, viste lo que escribió Horacio? ¿Paquita, practicaste la restituta? ¿Paquita, cuándo venís a visitarnos?
Ay, mi amor, "voi sapete che mi intenzione era tirare un beso a Roma". Besuqueira, la Paquita.
Le mandé un sms, a ver si levantamos la puntería con la ropa, que después de la Palpatine la cosa se puso complicada.
Y Paquita, si alguien te echa en cara que participaste activamente del proceso represivo durante la Dictadura vos decile: "Vaffanculo"
Buonanotte e buon riposo...

¡El Papa de la Argentina!

¡¡¡Bergoglio al trono, Copi al poder!!!

viernes, 22 de febrero de 2013

¡Otra denuncia estremecedora!

Impropriam influentiam

Además de las luchas de poder, detrás de la renuncia (del Papa) también habría habido una trama de sexo y chantajes e incluso un "lobby gay".

Todo, acá