lunes, 15 de febrero de 2010

La tercera es la vencida

El viernes pasado me dediqué a construir mi tercera biblioteca, con la esperanza de no necesitar ninguna más en lo que me queda de vida. La primera biblioteca es la que guarda mis libros más queridos y, también, aquellos que más necesito para mi trabajo cotidiano: es mi caja de herramientas.
La segunda biblioteca, que físicamente es una réplica de la primera (el "estudio" que la contiene está copiado en todo y en partes de mi espacio de trabajo: son cápsulas gemelas -una en la ciudad, la otra en el campo- en las que, sin embargo, no funciono del mismo modo), guarda libros que, por derecho, podrían estar en la primera si aquélla tuviera la capacidad suficiente: todas las novelas policiales y las de ciencia ficción (que cada tanto releo) están ahí y los viejos libros de Gredos que me introdujeron en la retórica y la gramática histórica, también. Es una caja de herramientas, podría decirse, para una especialidad que no ejerzo cotidianamente. Además descansan en esta segunda biblioteca algunas obras completas que sé que no voy a usar casi nunca (Salvador Elizondo, Umberto Eco, Sábato, Onetti y Hemingway) y las colecciones de revistas de las que me cuesta desprenderme: El Porteño, Poétique, Quimera, Punto de vista.
La tercera biblioteca, hecha de bloques de hormigón y madera, es más ecléctica y podría ser de otra persona, tan poco es lo que en ella me reconozco: ¿por qué no me deshago de esos libros?
Mientras medito en estas interesantes cuestiones, contemplo con un cierto orgullo mi obra: nada vuelve una casa más habitable que una cafetera y una colección cualquiera de libros.

12 comentarios:

federico carugo dijo...

“Me dijo que su libro se llamaba “El Libro de Arena”, porque ni el libro ni la arena tienen ni principio ni fin…[].Me acosté y no dormí”.
Borges, “El Libro de Arena”

“La Biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden. Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza”.
Borges,” La Biblioteca de Babel”

Anónimo dijo...

Estás jodido Daniel. En todos los años que llevás este blog que son todos los años que llevo leyéndolo acabo de encontrar la primer frase que me resulta inatacable, la primer frase en la que coincido tanto que hasta la podría haber firmado yo: "nada vuelve una casa más habitable que una cafetera y una colección cualquiera de libros". También me acabo de mudar y estoy armando mi nueva biblioteca junto a mi nuevo estudio y la cafetera (tipo italiana para mas datos) fue el primer aparato que entró en mi casa. Esta coincidencia (coincidir en una sentencia me refiero, no coincidir en una mudanza que es una simple casualidad), demuestra que alguno de los dos anda mal. Consultemos algún médico para ver quién. ¿O será simplemente que ambos nos estamos poniendo viejitos y entonces en vez de custodiar nuestras diferencias tal como hicimos siempre ahora se nos comienza a dar por acordar al menos en las cuestiones mas elementales? No sé, pero lo que si sé es que ha sido un placer cohabitar contigo una frase (una sensación, un sentimiento, una experiencia) después de tantos años de razonamientos tan distanciados.

Eso sí, aun en la disidencia siempre me ayudaste a razonar, y eso la verdad es que se agradece.

DM

Crespi dijo...

¿No habrá que elegir, también en esta situación, entre la colección y la serie?

Anónimo dijo...

Si podés,nombrá alguno de esos libros de los cuales te querés deshacer.

Pupita La Mocuda dijo...

La que más me gusta, tu segunda biblioteca. Con la última frase, totalmente de acuerdo. Le agregaría simplemente un par de lámparas bajas, preferentemente cerca de las ventanas.

E dijo...

A mí me gustaría que hablases sobre esas novelas de ciencia ficción que cada tanto relees

Linkillo dijo...

Estoy esperando que mi hijo vuelva de sus giras mochileras para exigirle que me devuelva la Trilogía Marciana, por ejemplo.

Anónimo dijo...

y tenés que exigirle,no está bien que te saque los libros y te los lleve.

laura dijo...

Lorrie Moore: "Algunos tenían cajas de galletitas del tamaño de una biblioteca. Y no tenían biblioteca. ¿Qué harían si tuviesen un libro? ¡Lo pondrían en la caja de galletitas!"

Pupita La Mocuda dijo...

¿Qué otras además de Trilogía Marciana? ¿Es mucho pedir un top ten?

el ángel empetrolado dijo...

¡hermosa entrada!
Casi no tomo café (lo mío es el nesquik) pero la última frase es ... ¡de una sensibilidad incomparable!
gracias, Daniel; la soledad retrocede cuando te leo.
abrazo de gol (Perfumo).

Anónimo dijo...

tus manuscritos conviven con los libros de alguna de esas bibliotecas?

Muy buena imagen la de la cafetera y los libros, yo le agregaría un jardín.
Saludos
Daniel