miércoles, 18 de marzo de 2009

Al borde de un ataque de nervios

Lo dice Fogwill y nadie le contesta. Lo dice Matambre Giménez y Murguera Bonafini monta en cólera, lo que demuestra, por un lado, el escaso impacto que las opiniones intelectuales tienen hoy por hoy, pero, sobre todo, que las únicas posiciones que interesan son las que se deducen de un esquema relacional (tengo que pensar qué lugar ocupa Patricia "Atorranta" Bullrich en esa semiosis).
Cuando Fogwill propuso su reforma yo (que cumplí con mis obligaciones militares, aún cuando no me correspondía) pensé que tenía algo de razón. Ahora ya no estoy tan seguro. Pero ya sabemos que "a seguro, se lo llevaron preso".

(anterior)

Partes de guerra



Hacía... ¿cuánto?... veinte años que no viajaba por Aerolíneas Argentinas, pero la invitación (consular) no dejaba lugar para elegir otra compañía.
Hemos seguido en la prensa las diferentes viscicitudes de los sucesivos concesionarios españoles, pero es penoso enfrentarse con la realidad cara a cara: avioncitos que las demás compañías ya no usan, los asientos apelmazados y duros como el concreto, los tapizados raídos o, en el mejor de los casos, remendados, ningún tipo de relación con las grandes alianzas del cielo.
¿Puede Aerolíneas Argentinas salir de su atonía actual? Ojalá que sí (aunque no sea el más grave de los problemas que tenemos).
Llego a Brasil en el contexto de la Semana Argentina en San Pablo (la más grande misión comercial de nuestro país). Me dicen que Celeste (Cid) llegó en un vuelo antes que el mío, pero no la he visto (por ahí le mando flores a la habitación). En cambio, estuve conversando con empresarios argentinos sobre los problemas del comercio bilateral, mientras el bus que nos transportaba desde el aeropuerto hasta el hotel trataba de abrirse paso en las autopistas colapsadas por la lluvia (media ciudad, ayer, quedó bajo las aguas).
Hoy, más tarde, será mi mesa. Yo pensaba hablar sobre la guerra en Buenos Aires. Ahora no sé. Revisaré mis archivos a ver si encuentro algo menos localista.

lunes, 16 de marzo de 2009

"Ojalás entres"

No se sabe qué da más asco e indignación: si la base cremosa que cubre el rostro abominable y estúpido del conductor, la taradez constitutiva de los concursantes, la corrupción del jurado o el miserabilismo de la producción. Todo, en cualquier caso, irrita, desde la manía descerebrada de decir "OT" en vez de Operación Triunfo (nombre en si mismo infame, militarista, y revelador), pasando por el falso suspense que cualquier persona escolarizada en los niveles iniciales (es decir: alfabetizada y que sepa contar) desbarata en dos segundos, hasta la previsibilidad de un guión rutinario y previsiblemente asociado a los intereses de las compañías telefónicas.
El domingo, mientras yo leía unas aburridas páginas de Susan Buck-Morss (Mundo soñado y catástrofe) la catástrofe de los sueños de las masas se colaba en mis oídos.
Marley, el conductor elegido para el bodrio teleférico, presentaba la primera emisión de Operación Triunfo: el final de un casting al que se habían presentado (y no que "habían hecho", como él decía) 25.000 personas y que había seleccionado a 24 aspirantes. ¿Veinticuatro aspirantes a qué? No veinticuatro cantantes, sino 24 personas que vivirán encerrados en el galpón de Gran Hermano que, en este caso, además deberán cantar desde su jaula.
El jurado, de cuyo número estaba ausente una pieza fundamental (que seguramente se negó a participar de esa farsa iniciática) quedó integrado por una locutora de radio, un conductor de televisión y el más repugnante de los productores. El cantante tenía un compromiso en otra parte.
El conductor anunció que se elegirían entre 16 y 22 concursantes. Un solo plano bastó para calcular el número preciso en 18 (tantas eran las sillas y camas dispuestas en la casa de Gran Hermano). A medida que se sucedían las cuatro rondas de seis participantes, quedó claro lo poco que el jurado tenía para hacer: fingir estar eligiendo ocho chicas y ocho chicos (por esa manía por la simetría que gobierna los cerebros reptiles de la televisión argentina). Los participantes cantaban horriblemente en su gran mayoría y carecían de toda gracia, de modo que nada que tuviera que ver con el talento musical o escénico podía ser la variable de los veredictos, sino a) la procedencia: un par de Mendoza, un par de Santa Fe, un par de Córdoba, un par de Uruguay, un par de Buenos Aires (son los menos votados por sus coterráneos, pero en fin...), un par de latinoamericanos (con qué intención, lo ignoro), o b) la morfología corporal: un enano, una gorda, un flaco gótico que hace folclore (y que debería ganar, porque es el único que brilla), un cordobés bonito (¿acaso puede no ser así?). Los valores más reaccionarios, como siempre: la fatalidad del ser.
Los "jurados", entregados a la corrupción más vil con una cierta inocencia, dejaban ver que leían lo que la producción les había guionado de unas carpetas que tenían frente a ellos. Ningún sobresalto, ninguna deliberación, ninguna alarma: ¡a quién le importa!
El año pasado, American Idol se tambaleó cuando una cada vez más empastillada Paula Abdul comenzó su devolución a uno de los participantes de la competencia norteamericana y, ebria de tranquilizantes, siguió de largo: "la segunda canción que cantaste, en cambio...". Señas desesperadas de sus compañeros de trabajo: el chico había cantado sólo una canción y Paula Abdul, distraída, se limitó a leer la papeleta preparada horas antes. La pusieron en capilla y este año hay una cuarta jurado que compensa los desatinos químicos de la drogada.
Es obvio (es necesario) que estos programas estén guionados. Que se note el guión, sin embargo, no es simpático nunca y, además, en el caso argentino es mucho más grave, porque los norteamericanos dicen lo que les parece pero es el público el que decide (obedientes como son las audiencias, no sé qué diferencia hay, pero eso es otra historia).
Aquí, en cambio, el jurado decía "tendrías que trabajar mejor tal aspecto", "ojalás entres" (Badía), "mucha suerte", pero eran ellos mismos lo que habían decidido todo (cuándo, jamás lo sabremos). El desdoblamiento entre juez y verdugo resultaba de lo más extraño, sobre todo porque carecía de todo fundamento metodológico.
Hacia el final, una sorpresa. El jurado ("sin consultar a la producción") simuló dudar y, en un rapto de valentía e independencia soberana, fingió generosidad y fueron 19 y no 18 los seleccionados (por supuesto, los dos últimos cantaban mejor que cualquiera de los de la primera ronda, de modo que no se sabe cómo pudieron arriesgarse en aquel lance a una generosidad como la que exhibieron).
Todo brutal, vulgar, mal pensado, triste, desarmado.

sábado, 14 de marzo de 2009

Partes de guerra

Por Daniel Link para Perfil

Desconfío profundamente de las crisis económicas, que son presentadas a la opinión pública como si se tratara de catástrofes naturales: una ola gigante que se forma en algún lugar del planeta y que progresivamente va alcanzando costas y destruyendo poblaciones.

La lógica que conviene aplicar a la(s) crisis del capitalismo no es la de la catástrofe, sino la de la guerra, que como bien sabía Clausewitz (1780-1831) no es sino “un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad” (la guerra no es más que el duelo a una escala más amplia).
En las luchas entre los hombres intervienen dos principios dispares: el sentimiento hostil y la intención hostil. Clausewitz define a la guerra a partir del segundo, porque es el más general.
De modo que si, como pareciera, la política no es sino la continuación de la guerra (que precede a la paz, y que la constituye) por otras vías, los actores de la actual crisis financiera deberían entenderse como potencias beligerantes que han declarado acciones hostiles (aunque no los domine ningún sentimiento de hostilidad): “ya no financiaremos”. Y así se produce el efecto dominó que es, más bien, una fabulosa conscripción o leva: “si ellos no nos financian, entonces no podemos producir”, mienten las empresas automotrices. “Ah bueno, si ellos no producen, nosotros no podemos subsidiar el consumo”, dicen los Estados de Bienestar. Y unos tras otros van poniéndose a las órdenes de los generales del dinero con un único objetivo: desarmar al enemigo.

Pero la guerra es un acto de fuerza en el que los adversarios se justifican uno al otro (lo que implica acciones recíprocas y, por principio, extremas). Tal vez el “no financiaré” no sea, entonces, una acción ofensiva, sino una táctica defensiva, la estúpida respuesta al “no consumiré” que, desde hace décadas, viene minando la confianza del capitalismo en sus poderes y que hasta ahora se ha notado sobre todo en la retracción de los consumos culturales.
El resultado de la guerra es por ahora incierto pero la retracción del consumo, dicen, se profundizará.

viernes, 13 de marzo de 2009

Un año de SOY

Los regalos:

Foto: Sebastián Freire

Daniel Link (escritor)
“Les cedo un objeto muy querido que no debe faltar en la mochila del caballero o de la dama.”

jueves, 12 de marzo de 2009

Preguntan si...

Autorretrato

entrevista de Daniel Link a Daniel Link para
La Nación

¿Le gustan las entrevistas?

María Moreno, esa bruja, difunde la especie de que no me gustan las entrevistas. Siempre es mejor charlar que ser entrevistado o entrevistar, claro. Pero hay entrevistadores inteligentes (María Moreno en primer término). Yo no soy uno de ellos.

¿Cuál es su idea de la felicidad?

No tener deudas pendientes, sobre todo con uno mismo. Pero el tiempo es cruel y siempre nos reprocha que estemos llegando tarde.

¿Miedos?

Me da miedo tenerle miedo a la muerte, cosa que por el momento no me sucede. La libertad absoluta es el "bien morir". Y el agua suelta (mar o ríos con mucha corriente) me intranquiliza bastante.

¿Cómo se imaginaba a si mismo cuando era chico?

Más o menos como soy ahora, tal vez con un poco más de plata. Y no daba clases (no trabajaba).

¿Se reconoce más como crítico o como escritor?

No hay diferencia entre una cosa y la otra. Escribo (argumentaciones, metáforas, relatos, diálogos). Después se ve qué se puede armar con todo eso (libros de ensayo, de poemas, novelas u obras de teatro).

¿Qué piensa del matrimonio?

Estoy en pareja desde los quince años, con cortos intervalos de soltería en los que fui un poco desdichado. El matrimonio es una institución decadente pero que, parece, yo necesito.

¿Entonces está de acuerdo con el casamiento entre personas del mismo sexo?

Yo quiero casarme legalmente con mi actual pareja "del mismo sexo que yo" (aunque es muy difícil hablar de cosas tan delicadas, yo que sé si somos del mismo sexo o género): pero eso sólo se refiere a un principio de universalización de derechos. Una vez conseguida la libreta (y el pasaporte europeo), me gustaría divorciarme para que todo volviera a quedar como está en mi vida.

¿Si no fuera escritor...?

Artista conceptual y actor ya lo he sido. Me debo grabar un disco. Ahora estoy memorizando algunas canciones de pop italiano para realizar mi sueño, en cuanto tenga tiempo.

¿La literatura ha muerto?

Muchísimas veces. Pero resucita. O sigue adelante como zombie, como muerta en vida. El cine, no: murió por su mediocridad cuantitativa. Que en paz descanse. Nos queda la televisión, mucho más intensa. Y la internet, que es puro arte experimental.


Foto: Daniel Link (en la foto: D.L. camino de la escuela)

miércoles, 11 de marzo de 2009

Correspondencia

No apostatarás...

En apenas una semana, la primera del mes de marzo, cerca de mil personas hicieron propio el grito de ¡No en mi nombre!y se unieron a la apostasía colectiva.
La apostasía es una cuestión de coherencia. No es una cuestión de fe, sino de poder.
Quienes apostatamos le decimos a la Iglesia Católica Argentina:
No decidirás nada de mi vida en mi nombre. No dominarás a otros/as en mi nombre. No amedrentarás ni desaparecerás personas en mi nombre. No recibirás dinero del estado en mi nombre. No te meterás con los derechos de las mujeres, de las niñas/os ni de los pobres.
No regularás la libertad sexual. No violarás la ley al obstaculizar abortos permitidos, la entrega de anticonceptivos ni la educación sexual. No ofenderás a lesbianas, travestis, gays, intersexuales, transexuales y bisexuales ni les impedirás decidir sobre sus cuerpos y sus vidas.
No nombrarás patrón ni jefe a varones que desean ser incluidos en formas más amorosas de vivir.
No bendecirás a golpeadores, violadores, prostituyentes, pederastas ni genocidas en Mi nombre.

¡NO EN MI NOMBRE! Faltan tres semanas para que entreguemos nuestras apostasías colectivas exigiendo a la Iglesia Católica la rectificación de sus registros bautismales, registros sobre los que la institución fundamenta sus intromisiones en la vida democrática, sus impunes violaciones a las leyes vigentes y sus demandas de subsidios y dinero al estado.
¡QUE NOS BORREN!

Apostasía colectiva, 30 de Marzo de 2009

Para apostatar (desbautizarse) colectivamente:
www.apostasiacolectiva.org
adhesionesapostasiacolectiva.org
La convocatoria en los medios:
Apóstatas argentinos, uníos
Ateos argentinos se suman a campañas de renuncia al catolicismo
"Que practique quien tenga fe y que se vaya quien no"
Argentinos hacen campaña para que católicos dejen la iglesia
Los apóstatas y los derechos a cambiar de religión o no profesar ninguna
Iniciativa nacional para desbautizarse
Ils ont osé dire "adieu" à Dieu
Campaña de apostasía colectiva No en mi nombre!

martes, 10 de marzo de 2009

Partes de guerra

El pensamiento paranoico tiene sus ventajas, sobre todo cuando hay una guerra entablada entre financistas (que no somos nosotros) y consumidores (brigada que, mal que nos pese, integramos).
El paquete de Fibertel + Cablevisión cuesta, en este momento, un poco más de doscientos pesos. ¿Vale la pena un gasto semejante? A todas luces, no. Llamemos a Telecentro, que ofrece lo mismo (e incluso teléfono) a ciento treinta pesos.
Telecentro, ay, no atiende, no responde: lo suyo es la oferta y la mercadotecnia, no la instalación (al menos en mi barrio). De todos modos: demos de baja todo, y ya veremos.
De inmediato, en la pantalla siguiente al pedido de baja, aparece el milagro esperado: oferta de Fibertel + Cablevisión a ciento veinte pesos por seis meses. ¿Aceptamos? No, que sufran un poco. Que llamen por teléfono y ofrezcan mejor servicio o menor costo.
No sé si venceremos, pero ellos tampoco lo saben...

Una changuita

Negocios y poder / Un posible caso de incompatibilidad

Piden que la Presidenta deje su consultora

Un informe interno de la Oficina Anticorrupción recomienda que renuncie como directora suplente en la firma que fundó con Kirchner

domingo, 8 de marzo de 2009

Mujeres argentinas

62 gramos

Encuentran cocaína en el auto de una diputada kirchnerista El vehículo pertenece a Gladys Soto; la legisladora chaqueña acusó a la policía de "poner" la droga; además atribuyó el hecho "a una campaña de persecución que realiza la fuerza provincial contra ella y sus hijos".

sábado, 7 de marzo de 2009

Arpillera

Lanza vieja

Por Daniel Link para Perfil

Toda oposición binaria será siempre trascendentalista, un engaño a la razón: lo verdadero y lo falso, el bien y el mal, el yin y el yang, el Estado y la sociedad civil. Para que haya “juego” (en el sentido en que “juegan” las piezas de una maquinaria) debe haber por lo menos tres y, seguramente, cuatro posiciones (las mismas que establecen los modos de la verdad en el famoso modelo conocido como el “cuadrado semiótico”).

Susana “Matambre” Giménez (medalla dorada en las competencias mundiales de lanzamiento de ceniceros de cristal) acaba de pronunciarse en relación con graves temas de la filosofía contemporánea: "Terminen con los derechos humanos y esas estupideces. Basta con los menores; el que mata tiene que morir". Elisa “Tanque de Agua” Carrió ha establecido con la posición anterior una relación de complementariedad y, de paso, cargó una vez más contra Reina “Atropellada” Cristina, con la cual, es evidente, sostiene una relación de contrariedad (no es tanto que se contradigan, como la afirmación y la negación, sino que son opuestas, lo que admite variaciones infinitas: Chiche Duhalde, por ejemplo). Falta el último de los vértices, que podría llevar el nombre de Hebe “Murguera” Bonafini. La Asociación Madres de Plaza de Mayo realizó el pasado fin de semana una jornada dedicada al carnaval en el Espacio para la Memoria que funciona en el predio de la ex ESMA, con comparsas de candombe, sikuris, murga porteña y una mesa redonda sobre la presencia africana en la cultura argentina.
Murguera establece, respecto de Matambre, una relación de contrariedad (se oponen, sí, pero, carnaval mediante, no se contradicen); respecto de Tanque de Agua, una relación de contradicción (lo que una sostiene, no puede decirlo la otra); y respecto de Atropellada, una relación de complementariedad.
Por supuesto, este modelo es sobre todo ficcional y narrativo y ninguna verdad debería deducirse de las diferentes posiciones: seguridad y derechos humanos, en todo caso, ¿deberían considerarse como opuestos, contradictorios o complementarios? Por ahora no me quiero extender demasiado sobre el tema, que cae en la órbita del Sr. Fogwill.

(anterior)

viernes, 6 de marzo de 2009

Convocatoria

SEGUNDO SEMINARIO INTERNACIONAL “POLITICAS DE LA MEMORIA”:
Vivir en dictadura. La vida de los argentinos entre 1976 y 1983
CENTRO CULTURAL DE LA MEMORIA HAROLDO CONTI
Archivo Nacional de la Memoria
Secretaría de Derechos Humanos de la Nación

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Nos complacemos en informar que el Segundo Seminario Internacional “Políticas de la Memoria”, que organiza el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, se realizará el 5, 6 y 7 de octubre de 2009 en la sede del Centro, Avda. del Libertador 8151, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (ex Predio de la ESMA).
Este Segundo Seminario convoca a la presentación de ponencias sobre el tema abarcador
“Vivir en dictadura. La vida de los argentinos entre 1976 y 1983”, a partir del cual se plantean Núcleos temáticos indicativos que despliegan sus alcances.
Con este abordaje de la problemática de la Memoria se apunta a obtener un corpus de reflexiones críticas sobre las diversas formas con que la sociedad argentina transitó los años del Terrorismo de Estado en distintos ámbitos privados y públicos, personales y colectivos (el trabajo, la familia, la educación, la relación con la política, la comunidad barrial, el sindicato, los intereses artísticos y culturales, la sociabilidad y el espectáculo), vistos en relación con el accionar de diversos poderes (el régimen militar, la Justicia, la Iglesia, los medios de comunicación, el sistema financiero, el gran empresariado, las corporaciones).

Núcleos temáticos indicativos (se irán precisando en las próximas Circulares)

* La vida cotidiana (las familias partidas, el ocultamiento y los silencios, las solidaridades invisibles, los exilios interiores, la comunidad barrial, los pueblos chicos, los viajes al exterior, el “no te metás” y “el déme dos”, las reacciones frente a las operaciones de las organizaciones armadas, apoyo/ rechazo a la Guerra de Malvinas (la manipulación del sentimiento patriótico, el regreso de los combatientes), la cuestión del Beagle.
* La pasión del espectáculo (el Mundial de fútbol, el papel del rock, los programas de televisión y sus estrellas).
* La ciudad y los campos clandestinos de detención (los vecinos del terror, el enmascaramiento y la indiferencia, el “algo habrán hecho”, la tortura y el médico “reanimador”, el compromiso de la denuncia boca a boca, la labor secreta de los organismos de DDHH, la visita de la Comisión Internacional de Derechos Humanos).
* Los medios de comunicación y el ejercicio del periodismo (las redacciones de los diarios, el manejo de la información “caliente”, hacer humor en dictadura, el papel de la radio y la televisión, la publicidad, la propaganda abierta y encubierta).
Los emprendimientos culturales y la vida intelectual (la Universidad y la producción de conocimiento, la actividad científica, la modalidad “grupos de estudio”, las editoriales y sus fondos, el cine, los artistas plásticos, la producción literaria y sus revistas, la censura, la persecución a los creadores, las bibliotecas devastadas).
El funcionamiento de la Justicia y la ficción del Estado de Derecho (litigar en los tribunales, la jueces penales y las cárceles de la dictadura, “zonas liberadas”, “desaparecidos” y “habeas corpus”, legalización de los saqueos).
El papel de la Iglesia (la posición de la Curia, los Obispos “rebeldes”, los curas villeros y de los poblados interiores, las religiosas misioneras, los capellanes de las Fuerzas Armadas, la feligresía y la vida parroquial).
Las formas de circulación de la política (los partidos proscriptos, el movimiento sindical, la militancia clandestina: el papel de las dirigencias y las bases).
Experiencias explícitas de combate frontal o de rupturas contra la dictadura (la aparición de las “Locas de Plaza de Mayo”, la prensa clandestina, la resistencia obrera, los caminos hacia la manifestación del 30 de marzo de 1982, las denuncias en el exterior; la movida de “Teatro abierto”, la Revista “Humor”).

El Resumen de la ponencia con un máximo de 300 palabras, acompañado de la Ficha de inscripción que se incluye más abajo, se recibirán hasta el 30 de abril de 2009 en el siguiente correo electrónico: cchconti@webmail.jus.gov.ar

La Ponencia se recibirá hasta el 31 de julio de 2009 en el mismo correo electrónico.

Los trabajos tendrán una extensión máxima de 8 páginas a doble espacio, escritas en hojas A4, con letra Times New Roman tamaño 12.

Las notas y la bibliografía deberán incluirse al final del texto.

La lectura de la ponencia no podrá exceder los 10 minutos.

FICHA DE INSCRIPCIÓN

Nombre y Apellido:
Documento de Identidad:

Domicilio Postal:

Teléfono:
Correo electrónico:

Institución:
Título de la ponencia:

Lugar y fecha:

Comité organizador

Eduardo Jozami

Lucila Pagliai

Marta Vassallo


Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti:
Avda. del Libertador 8151, Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Correo electrónico: cchconti@webmail.jus.gov.ar

Tel.: 011) 4702 – 7777 / 3033

¿Alguien dijo Marinetti?

jueves, 5 de marzo de 2009

Divide y reinarás

Zaffaroni se manifestó por "evitar todo fraccionamiento de la sociedad, que es lo que buscan estos discursos partidarios de la pena de muerte".

Argentinos de París

Carlos d'Alessio nació en Buenos Aires en 1935 (me doy cuenta de que tendría, por estos días, la misma edad de mi mamá y que pertenece a una generación brillante de la cultura argentina: tal vez la última que supo -que tuvo herramientas para- encontrar su lugar en el mundo).
En Argentina, estudió arquitectura, se interesó por el cine, aprendió música, formó parte de grupos teatrales para los que compuso. En 1962 se instaló en Nueva York, donde se contactó con la avant-garde, en plena efervescencia creativa. En 1972, el compositor se mudó a París, donde se reencontró con Copi. D'Alessio colaboró, por entonces, con Alfredo Arias, fundador de la compañía teatral TSE.
A partir de 1973 fue el compositor fetiche de Marguerite Duras ("La música de Carlos d'Alessio me rodea, me habita desde el primer minuto en el que escuché la música de este hombre") y la (bellísima) partitura para India Song lo vuelve famoso. La colaboración entre ambos durará hasta el último film de la Duras, Les Enfants (1985).
En 1986, D'Alessio creó el espectáculo Home Movies en el Théâtre de la Ville de Paris. Jean-Pierre Jeunet lo convocó para un cortometraje y para su primer largo, Delicatessen (1991).
El 14 de junio de 1992, mientras revisaba su archivo en busca de alguna partitura para el proyecto para el cual lo había convocado Edgardo Cozarinsky, se encontró con su muerte prematura. Sus creaciones musicales (minimalistas, repetitivas, intensas como pocas) se inspiraban en aires folclóricos de América Latina y danzas populares: valses, javas, rumbas, tangos. Hoy es un infaltable en el reproductor de mp3 de Dr. Trincado.

(anterior)

miércoles, 4 de marzo de 2009

Ma questo è divertente

Dedicatoria

"A Benito Mussolini, con el saludo respetuoso de un hombre viejo que reconoce en la persona del dirigente a un héroe de la cultura".
Sigmund Freud, 1933, dedicatoria manuscrita de ¿Por qué la guerra?, texto escrito en coautoría con Albert Einstein.

Fuente: Schlemihl

"Una especie de Folies–Bergère"

Siempre será difícil saber si la vileza que excretan los personajes más inmundos que nos visitan es producto de su estupidez o de su maldad constitutiva: ¿a qué escuelas fueron? ¿cómo lloran a sus muertos? ¿en qué cueva anidan esos infames roedores cuyos nombres no queremos conocer para no sufrir arcadas cuando nos los repitan? ¿y por qué creen que algo los autoriza a espetarnos sus rebuznos (que muchas veces ni publico)?
¿O es que acaso creen ser graciosos? ¿Y qué clase de sentido del humor cultivan? ¿De qué se ríen? ¿No habla a las claras esa risa boba, ese intento lamentable de parodia que no convence ni a los monaguillos de las parroquias de Munro, de una mente profundamente perturbada por el resentimiento y capaz de sostener una hostilidad hacia la prosa del mundo que está fuera de toda lógica histórica, de todo amor, de toda compasión?
¿Por qué hay que tolerar la prepotencia de derechas (como quieren en la patriótica madre), el sarcasmo, el conservadurismo, el terror pánico a toda hipótesis de transformación del mundo que nos dieron? ¿Y por qué odian a la universidad? ¿Qué fantasma se esconde detrás del trauma de tantos libros apenas comprendidos o jamás leídos? ¿Por qué se refugian en el sentido común y la tautología ("es así")? Si las bestias sólo creen en su capacidad de supervivencia, en la predación y la rapiña, apaguemos la luz, que se nos hace tarde y los sueños nos esperan en la cama.
¿O es que debemos olvidarnos definitivamente de la posibilidad del bien y entregarnos al sufrimiento colectivo, a la crueldad de Juan de Patmos y su planificación maníaca del retorno al abrazo de la humanidad más bárbara? E
sos hombres más que temibles, porque no tienen otra alma sino la colectiva, sufren esa participación con la misma repugnancia que nosotros sentimos por ellos, cuando nos cruzamos con sus miradas subrepticias y sus pensamientos que no son un pliegue pero están llenos de dobleces.
¿De qué se ríen? ¿Qué les causa gracia? ¿Qué es lo que no se atreven a decir, o lo que no saben cómo escribir porque han rendido la papilla infectada de sus circunvalaciones cerebrales a los más inmundos idola fori del presente? ¿A qué le tienen miedo y de qué quieren vengarse, sin atreverse a hacerlo, porque la cobardía es lo que los ha aplastado contra el suelo?
El ánimo de venganza introduce el programa de la espera. Pero a nosotros (yo sé bien quiénes somos "nosotros" y no me llamo a engaño) no nos guía el ánimo de venganza y por eso rechazamos el programa de la espera. No somos tan cínicos como para olvidar que nuestra propia muerte acecha a la vuelta de la esquina, y tampoco hemos tenido una vida tan miserable como para fingir que el tiempo que nos resta se puede vivir con la mueca desencajada de los que lo han desperdiciado todo, pero especialmente: la posibilidad de pensar, el sueño, el amor, el deseo de una comunidad que no puede llamarse comunismo porque no tiene límites ni ansía otra cosa que la confesión de su fracaso (no una comunidad de héroes, sino de monstruos).
La arcada de la risa, el vómito grotesco de las payaserías, la tilinguería de quienes tienen tiempo para perder porque han perdido el rumbo y no saben qué hacer con sus vidas, los que ven la deuda infinita en el lugar del don, los que confunden el poder con la potencia: déjense de joder con sus pelotudeces, estamos grandes.

martes, 3 de marzo de 2009

Orden y progreso

Ordeno, en la medida de lo posible, mi biblioteca, cuya sección principal está rigurosamente alfabetizada. Hay una pequeña biblioteca de "tránsito", donde acomodo los libros que estoy leyendo o con los que tendré que trabajar. Los demás van a parar a la sección principal o, cuando ésta ya carece de espacio disponible, a la biblioteca segunda, la del campo (que en cantidad y calidad supera ya a la de mi gabinete de trabajo, pero que está totalmente desordenada, o más bien ordenada según el criterio de las incorporaciones, como las bibliotecas públicas).
A veces tengo dificultades para encontrar lugar para ciertos libros en mi sección alfabetizada. Me doy cuenta de que el espacio que ocupan mis libros en la biblioteca no se reparte equitativamente a lo largo de todo el alfabeto. Adorno (8 cms.), Agamben (28 cms.), Aira (42 cms.), Albee (3 cms.), Antelo (18 cms. ), Arenas (11 cms.). Me salteo algunos nombres (Aristóteles, Badiou, Borges, Céline, Cervantes) y registro sólo aquellos autores que ocupan más de diez centímetros lineales de biblioteca (lo que a veces es difícil de calcular porque algunos están acostados sobre los demás): Barthes (74 cms.), Bellatin (14 cms.), Benjamin (24 cms.), Brecht (32 cms.), Carrera (16 cms.), Copi (30 cms.), Cortázar (10 cms.), Cozarinsky (12 cms.), Deleuze (28 cms., pero incluye el Deleuze de Badiou y el Abecedario), Flaubert (17 cms.), Fogwill (12 cms., ¡me faltan un montón de sus libros!), Foucault (44 cms.), Goethe (13 cms., claro que Poesía y verdad se lleva la mayor parte), Kafka (25 cms.). Después, hasta la "p" no hay mayores sobresaltos (salvo Mann, varios de ellos: 22 cms.): Pasolini (45 cms.), Proust (40 cms.), Rilke (24 cms.), Sartre (20 cms.) y, al fondo, donde no tengo ganas de ir a medir, Walsh y Weber.
Por un lado, este simple repaso me permite constatar que más de la mitad de mi biblioteca (casi dos tercios de ella) está ocupada por autores cuyos apellidos comienzan entre la A y la F (un quinto de las letras del alfabeto). Es verdad que todo P. D. James está en el campo, pero también Chandler (y supongo que una punta compensa la otra).
Por otro lado, evalúo el espacio indecente (por la escasez de éste, y lo poco que me importa su filosofía) que ocupa Habermas, y decido mandarlo al campo, junto con la pila de publicaciones periódicas que ya no guardo más en casa. En esos centímetros ganados, podré acomodar los Gombrowicz que están desperdigados en los otros muebles.
Algunos autores han tenido poca suerte y han sido acomodados con sus parientes más famosos: es el caso de los beatniks, encolumnados todos detrás de Burroughs (ningún principio ético o estético, pura economía de catálogo). Lo de Borges me parece un exceso: 25 cms., y no tengo ninguno de los tomos de sus Obras completas. Me siento culpable: ¡qué poco lugar (literalmente) ocupan Hegel y Heidegger en mi vida! Así no voy a llegar a nada serio, nunca. Los diccionarios, aparte, ocupan 180 cms, pero nada puede competir con el peso específico de Barthes (ejemplares en francés, en castellano, en portugués, fotocopias): no hay posibilidad de engaño, soy barthesiano.

lunes, 2 de marzo de 2009

Impresionismo, expresionismo y gramática

Tenía cita para ir a almorzar al otro lado de la ciudad con uno de los pocos sabios que quedan en Buenos Aires. Bajé a las entrañas de la tierra humeante después de la tormenta para tomar el subte. A la ida leí, pero a la vuelta (un poco por el vino y otro poco por las agudezas que habíamos intercambiado con Nicolás Peyceré, quien tuvo la generosidad de mostrarme los textos fascinantes en los que está actualmente trabajando), preferí mirar a mi alrededor. Sin darme cuenta, me había sentado en el vagón al lado de una chica presumiblemente hermosa a quien los pasajeros de sexo masculino no cesaban de pincelar con sus miradas libidinosas.
Particularmente insistentes eran los muchachos que estaban sentados enfrente, que operaban por barrido óptico en sentido vertical, una y otra vez, hasta que la muchacha quedó cubierta de una baba espesa y turbia y tuvo que bajarse del tren, una estación antes de que yo decidiera hacer lo propio.
Fue entonces cuando aproveché para mirarla yo también (me había parecido indecoroso sumarme al asedio previo) y vi una chica normal, sin ningún dato particularmente apropiado para despertar las fantasías desenfrenadas que se habían sucedido ante mi mirada, vestida con el recato y la modernidad módica de una estudiante de psicología o de una maestra jardinera (no lo sé), pero eso sí: de piel tersa y una cabellera caoba muy cuidada.
Entendí de pronto esa manía que tienen algunas jóvenes (mi hija entre ellas) de bañarse al terminar el día: de ese modo, me daba cuenta, se desprenden de esa película viscosa que sus cuerpos fueron acumulando a lo largo de la jornada.

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