"Como Pinochet cuando lo detuvieron en Londres, también por orden de la justicia española, porque ni la de Chile ni la de la Argentina se decidían a actuar, Scilingo finge enfermedades invalidantes a la hora de responder por sus crímenes. Ambos fueron implacables con las personas indefensas que tuvieron en sus manos cuando ejercían el poder absoluto pero tiemblan y lloriquean, simulan hambre o demencia, cuando se les pide cuenta de sus actos", escribe Horacio Verbitsky en Página/12.
Estación Buenos Aires: un lugar en la vida de Celia Paschero
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La vida de Celia Paschero fue una vida en tránsito. Autora de dos libros, *Muchacha
en la ciudad* (1963) y *La salamandra* (1965), Paschero nace 1928 y si...
Hace 4 días.

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