Cosas como ésta hacen que extrañe poco la pedagogía. ¡Cuánta exigencia! ¡Y qué difícil no caer en el ridículo!... Por suerte mis (ex)alumnos (aún los que no saben colocar un hipervínculo ni conseguirse una noviecita "pequeña y agradable, que gorjee como los pájaros") me ponen a la altura del Padre, de Hegel, y de las hijas de Hegel.
La Literatura Diferente, un folleto
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Hace tiempo tuve la dicha de participar en la edición de un libro
importantísimo para la edición argentina, en habla hispana y para los
fanáticos del sci...
Hace 2 semanas.

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