Es cierto que yo nunca (o casi nunca) tomé Rivotril. En cambio, no me abstuve de Diocam (si La ansiedad es mi ecología, el petit-mal me acechó desde pequeño y hasta hubo un médico que se atrevió a diagnosticar que yo jamás, jamás caminaría). Son dos designaciones diferentes para la misma droga, pero la segunda evoca, en mi ensueño filo-filosófico, a la navaja de Ockham.
(anterior)
La Literatura Diferente, un folleto
-
Hace tiempo tuve la dicha de participar en la edición de un libro
importantísimo para la edición argentina, en habla hispana y para los
fanáticos del sci...
Hace 2 días.

2 comentarios:
No te enchivés, te quiero mucho. Yo no cambio lo que pienso. Ya sabés. Un abrazo.
Se cura con caramelos de anis media hora
Publicar un comentario