Cosas como ésta hacen que extrañe poco la pedagogía. ¡Cuánta exigencia! ¡Y qué difícil no caer en el ridículo!... Por suerte mis (ex)alumnos (aún los que no saben colocar un hipervínculo ni conseguirse una noviecita "pequeña y agradable, que gorjee como los pájaros") me ponen a la altura del Padre, de Hegel, y de las hijas de Hegel.
Homenaje a H. A. Murena en Davar (Entrega 2)
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Homenaje a H. A. Murena en *Davar* (Entrega 1): Ángel Bonomini y Jorge Cruz
*de BERNARDO EZEQUIEL KOREMBLIT *
El recuerdo permanente de un gran escritor...
Hace 5 días.

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