Tenía que comprobar si el tal libro seguía sobre la tal mesa. No fue así, pero una sorpresa mucho más grata me esperaba: sí, ella misma, Elena, la más bella, en la ciudad que mejor la contiene.
¡Cómo habría yo de negar que esa noche fue mágica?
Hoy, en L'Osservatore Romano
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Empezamos a leer Laudato Si'.
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https://hablardepoesia.com.ar/.../san-francisco-de-asis.../
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Según una tradición musulmana, Jesús caminaba un d...
Hace 6 días.


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